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Apuntes sobre socialismo desde abajo y poder popular

5 libros feministas para pensar la deconstrucción en el verano

19 Jan,2019

por | Laura Verdile

En el último tiempo, el movimiento feminista llevó a repensar el sentido común sobre el que se sostiene la sociedad, para cuestionar aquellas estructuras y vínculos que son la base de las opresiones. La producción literaria también da cuenta de esta necesidad de reflexión, por eso en La Primera Piedra seleccionamos cinco libros para continuar esta tarea durante el verano, pasando por la narrativa, el ensayo y la poesía. (Foto: Nadia Díaz)

1 – Contra los hijos, de Lina Meruane (Random House, 2018)

En un año en el que el derecho a decidir de las mujeres y personas gestantes ocupó gran parte de la escena, Contra los hijos (Random House, 2018), de la escritora chilena Lina Meruane, se transforma en una lectura que invita a seguir pensando – y deconstruyendo – los mandatos. Este ensayo, publicado originalmente en 2014, hace un recorrido por los discursos culturales de la maternidad obligatoria, cuestionando la estigmatización que recae sobre las mujeres que eligen por fuera de los límites históricamente establecidos. Filoso, el libro analiza también la crianza, la división del trabajo y la educación, como algunos de los factores en donde la desigualdad de género es moneda corriente.

Meruane discute entonces el sentido común social que exige madres completamente dispuestas a entregarlo todo por sus hijos e hijas. Pasando por obras literarias y personajes históricos, la autora llega a los discursos actuales, que promueven la idea de maternidades y crianzas “conscientes” o “comprometidas” con la ecología, nuevas formas que, como menciona la autora, promueven la subordinación de las mujeres al espacio doméstico.

 

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2 – Que la ciencia te acompañe – A luchar por tus derechos, de Agostina Mileo (Debate, 2018)

El machismo es parte de un orden cultural que atraviesa todos los ámbitos sociales, incluida la ciencia en tanto producción de conocimientos sobre el mundo. Que la ciencia te acompañe (Debate, 2018), de Agostina Mileo, problematiza esa idea de ciencia universal y objetiva, organizada alrededor de un modelo que históricamente reforzó estereotipos: el del varón blanco heterosexual. La autora toma entonces esas estructuras de poder que construyeron las afirmaciones sobre temas populares, y las cuestiona para mostrar el reverso de las cosas. Echa luz sobre todo aquello que nadie dice porque se supone que es parte de un orden preexistente, lo que anula toda posibilidad de argumentación para defender los derechos.

Con un lenguaje claro y una escritura fluida, Mileo avanza sobre ejes como el sexo, el aborto, la menstruación, la salud o la neurociencia, solo por nombrar algunos de los tantos que atraviesan la vida cotidiana y que fueron investigados a lo largo de las épocas excluyendo a las mujeres de la ecuación – si no completamente silenciados -. Los registros, estadísticas y múltiples referencias que la autora incluyen forman así líneas de explicación dinámicas más que útiles para desandar la construcción del conocimiento. Un libro para potenciar la ciencia con la mirada feminista: un giro clave para transformar la realidad en la que vivimos.

 

 

3 – Por qué volvías cada verano, de Belén López Peiró (Madreselva, 2018)

“¿Te gusta sufrir? ¿Por qué no te quedabas en tu casa?”. Con esas preguntas comienza un libro que ya desde su título concentra un mecanismo social de raíces profundas: el de quitar valor a la palabra de las mujeres, instalar la duda y, en el proceso, tender la mano al abusador. Por qué volvías cada verano (Madreselva, 2018), es una novela de no ficción en la que Belén López Peiró relata el abuso que padeció durante su adolescencia por parte del tío con el que compartía una casa familiar todos los veranos. Un libro en el que la logra pararse ante la injusticia, nombrar el dolor y romper así ese círculo que condena al silencio, quebrarlo en mil pedazos y reconstruir con las partes su identidad.

La polifonía es esencial: no solo se encuentra la voz de la autora, sino también la de sus familiares, el abogado, el fiscal, el médico, la psicóloga, los peritos y el abusador. Incorporando también parte de la causa judicial mediante declaraciones testimoniales, se alternan diferentes registros, creando un contraste que enriquece la novela y marca dos caminos paralelos: el de la Justicia y el que atraviesa Belén. En ese trayecto, descubre la fuerza para correrse del lugar de sumisión que la cultura impone, describirlo y quitarle el poder. Por qué volvías cada verano es entones un libro de denuncia que expresa un cambio de época: el grito de generaciones enteras que ya no van a callar.

 

 

4 – Otros colores para nosotras, (Ediciones Continente, 2018)

La poesía también ofrece incontables posibilidades a la hora de repensar las estructuras y deconstruirse. Ese es uno de los ejes de Otros colores para nosotras (Ediciones Continente, 2018), una antología de trece poetas mujeres compilada por Bárbara Alí y Roxana Molinelli. En este libro, las voces se entretejen, dando lugar a distintos estilos que, a pesar de sus diferencias, encuentran puntos de contacto. Detrás de cada poema, se esconde así una sensibilidad particular que permite dar otra mirada al escenario en el que se constituyen las experiencias, descubriendo formas alternativas de habitar el mundo.

Registros íntimos, poemas de denuncia, observaciones minuciosas de lo cotidiano, son solo algunas de las tantas dimensiones que se entrecruzan en esta antología, en la que el las singularidades configuran un mosaico diverso, que resignifica vínculos e historias. Sin responder a única categoría, cada poeta arma y desarma su propio camino, con la fortaleza que brinda el saber que las individualidades pueden combinarse para generar algo completamente nuevo.

 

 

5 – Calibán y la bruja, de Silvia Federici (Tinta Limón, 2015)

Publicado originalmente en 2004 y traducido al castellano en 2010, Calibán y la bruja, de la italiana Silvia Federici, es una lectura esencial a la hora de indagar sobre las raíces históricas de la opresión a las mujeres. La autora centra su estudio en la transición del feudalismo al capitalismo, en tanto sistema socio-económico que requirió del disciplinamiento de los cuerpos para su desarrollo, y en donde el sexismo jugó un rol prioritario. De esta forma, la investigación iniciada en la década del ’80 permite repensar el análisis de la acumulación originaria de Marx en clave feminista, poniendo sobre el centro del escenario lo que no fue considerado por el filósofo: la división sexual del trabajo y la explotación de las mujeres como parte de un proyecto de dominación.

Así, Federici reconstruye las luchas del proletariado contra el capitalismo, las formas de resistencia consideradas herejía y la derrota, que requirió del uso de la violencia y de las jerarquías sexuales, hasta llegar a una parte de la historia comúnmente ignorada: la caza de brujas. Uno de los episodios más crueles y repudiables de la era moderna, inseparable de la expropación del cuerpo y los saberes de las mujeres, quienes planteaban un desafío a las estructuras de poder. De acuerdo a la autora, esta masacre fue un punto decisivo en la historia que es parte de la degradación social de las mujeres con la llegada del capitalismo. Recuperarla y sacarla de las sombras a las que muchos historiadores la han confinado es la clave de un libro que busca preservar la memoria para las nuevas generaciones.

 

 

 

Fuente: La Primera Piedra.

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