A oscuras con el sufragio universal

El régimen representativo surgió con la burguesía y desaparecerá con ella. Pero en tanto muchos suponen que el régimen parlamentario nos dio libertad política, se olvidan que la libertad de prensa, de reunión y de organización fueron arrancadas al país-matriz del Parlamento -Inglaterra -por la acción directa del pueblo. (Mauricio Tragtenberg)

 

Todo lo que estaba enredado vuelve a su lugar. Cada mono en su árbol: burguesía, por un lado, precarizados por el otro. Sin pacto, sin negociación, sin diálogo. La escisión no se da como nos gustaría, pero parece que empieza un tiempo de difíciles esclarecimientos, desafiando a quien esté dispuesto a encarar las necesidades de la historia, de nuestra historia brasileña, latinoamericana.

 

Tenemos, en primer lugar, la estafa ideológica, cebado en los eufemismos palaciegos que durante años se empeñaron en contemporizar la lucha de clases, que asume atributos fuertemente fascistas en un caos social sin precedentes en el país. La jugarreta irresponsable de inculcar en las masas ilusiones de clase media consumista se terminó. Abonadas artificialmente por crédito fácil y abundante, responsable de su actual endeudamiento, las masas fueron arrojadas a las fieras por aquellos ídolos pacificadores, también ellos ilusionados y aceitados con coimas.

 

Si, la festichola terminó y quien le puso un basta a la farra fue el eslabón fuerte del juego, quien controla qué y cómo se decide con el sufragio universal. Allí está el peligro.

 

Las masas, desilusionadas por el pasado reciente, lanzadas al desempleo y la precarización, sometidas cotidianamente a la rapiña de sus derechos, tienen sobradas razones para rechazar la política como espacio de representación honrada y democrática. La tragedia se disfraza de comedia.

 

Es así que la cruenta realidad de sus vidas cotidianas, sumada a las amargas profundidades de una histórica exclusión política, las empuja al terreno del extravío y del odio, inspirados por personajes violentos, risibles, pornográficos, cínicos. Capitanes, pastores, príncipes, comediantes, actores sórdidos y jurista desquiciada, se repitieron en todas las regiones del país, reflejando una indigesta predisposición por el abismo. La concertación salió de la escena, al amanecer quedaron las migajas de pan y el atisbo de un circo siniestro.

 

El sospechoso crecimiento del candidato fascista, estruendosamente votado el domingo 7 de octubre, después de haber estado estancado e incluso comenzando a caer en las encuestas, fue realmente sorprendente. El fenómeno, sin embargo, no se produjo de modo espontáneo en la base ignorante de la sociedad, sino como resultado de una articulación muy bien montada entre las fuerzas que representan los actuales intereses de nuestra burguesía y nuestro capitalismo asociado y dependiente, llamados a atender las exigencias del nuevo y agresivo patrón de acumulación dictado por los Estados Unidos e Israel.

 

De manera criminal, los mismos medios que armaron con esmero el diario de la puñalada, no condenaron ni las tropelías fascistas de las crías bolsonazis, ni las amenazadoras declaraciones del vice-general. Y al mismo tiempo encuestadoras de cuestionable reputación “comprobaban” el crecimiento de los números de Bolsonario. divulgados hasta el cansancio por todos los medios de comunicación.

 

Desde el templo de Salomón, Edir Macedo y su Imperio Universal señalaba la ira de los cielos y el camino al infierno para los infieles que se apartasen de su orientación sufragista. Luciano Hang, como un padre patrón, sembró pánico entre sus empleados. Voto de cabresto, fraudes, fakes, trucos, redes sociales y toda clase de medios violentos y engañosos contribuyeron decisivamente al resultado de la contienda.

 

Hubo quien maliciosamente atribuyera eso al movimiento #elenao del 28 septiembre, acusándolo de haber dado mucha visibilidad al candidato rechazado. ¿Cómo, si la ya mencionada articulación se ocupó de ocultar y hacer vista gorda de la fuerza y la belleza del único acontecimiento verdaderamente digno en este período? Ese movimiento formado al margen de la institucionalidad muestra que Brasil no es sólo irracionalismo.

 

Ese movimiento es la mayor expresión de un proceso que no se agota en la carrera presidencial, ni se alimenta del estiércol estéril de petismo vs antipetismo. Lo oportuno del enfrentamiento hizo posible crear una amplia base de Mujeres y de Hombres antifascistas. Su aliento es, por lo tanto, mucho mayor que la coyuntura y sus causas mucho más profundas. Esperamos que no sea tragado por las urgencias de este segundo turno, y que no muera en la playa, porque, independientemente del resultado de las urnas, su necesidad histórica se ha de afirmar y agigantar en el próximo período#fascimonao

 

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