“Con las mujeres hay ensañamiento”

Maternidad: un vínculo a construir

Miriam Maidana publicó en Cosecha Roja (una red de intercambio y formación de periodistas judiciales de América Latina) una columna de opinión titulada “(Des) maternidades”, donde analizó las razones por las cuales, a veces, el vínculo madre-hijo no se produce.
Días después, en diálogo con “El aire de la mañana”, la investigadora destacó que la maternidad no tiene que ver con cuestiones biológicas.

-¿Qué es la maternidad?

-La maternidad tiene dos partes. Hay una condición que es biológica, que es embarazarse y parir, adoptar o comprar un hijo. Hay otra parte que es psíquica. Hay cantidad de mujeres que ante el acontecimiento de la maternidad no pueden constituir un vínculo madre-hijo. Lo terrible de esto es que no se puede prever. Hay que tratar de escuchar estas particularidades, que haya una vinculación que no sea violenta y frenar la carrera de personas que por cuestiones culturales, por falta de acceso a la educación o por su propia historia son multíparas, es decir que tienen cantidad de hijos. No es lo mismo una adolescente que una mujer. La chica filmada por su hija de seis años agarrando a su otra hija pequeña de los pelos, (una escena que se viralizó en las redes sociales) había sido mamá por primera vez a los 16 años y ya tenía cuatro hijos, de los cuales tres vivían con su madre. Esto también hay que tenerlo en cuenta. No queda claro cuál es el criterio estatal por el que una persona puede quedarse con uno o dos hijos mientras le sacan tres. O se puede o no se puede.

-También hay una ausencia del padre.

-Esto es una repetición. En los hospitales maternos las mujeres van a parir con la madre, una madrina o la tía y los hombres están fuera de la situación; los que tienen suerte porque trabajan, los que no porque están bailando, otros porque se borran. Hay hombres que apenas se enteran del embarazo dicen: ‘Bueno, adiós. No es lo que yo quería’. El apellido que en los hospitales lleva el bebé es el de la madre, no importa que el padre lo reconozca. Esto no es un dato menor. Entonces, después, toda la condena cae sobre la madre.

-En este caso no había una pareja que pusiera freno a la acción violenta.

-En general no hay nadie. Esto es la soledad también. Es muy alienante. Es difícil trabajar estos conceptos porque la gente tiende a idealizar, pero son personas que conviven con seis o siete niños. Muchas veces son familias que viven juntas y se cuidan los chicos unas a otras. Mientras una va a trabajar o la otra lleva los niños al colegio o al hospital. Se convive con cantidad de chicos. Nosotros tenemos registradas familias donde viven 35 miembros en una casa o casilla de tres ambientes. Entonces es alienante. Es estar todo el tiempo escuchando chicos que corren, que gritan, que piden. La gente dice que deberían haber cerrado las piernas. También podría haber más campañas de prevención que pongan a la población al tanto de que en todos los hospitales es obligatorio entregar métodos anticonceptivos gratuitos. Y no las hay.

-Una agresión como la que ahora es condenada y repetida hasta el hartazgo en las redes sociales y los medios, en este instante debe ocurrir puertas adentro sin que nadie lo sepa.

-Totalmente. Pero incluso pasa delante de nuestros ojos. Ha cambiado mucho la vinculación madre-hijo. Hace tiempo circuló un video europeo donde una persona tira al bebé para que no se le caiga el celular. Esto también es una realidad. Cuando uno viaja en tren o va a la playa ve gente zamarreando a los hijos todo el tiempo. Hay una vinculación vía palabra que se perdió. Y esto tiene que ver con los efectos de los aparatos tecnológicos. El chico requiere algo de tu atención y vos le das el celular para que juegue o mire un video. Entonces, ahí se va perdiendo el vínculo. El vínculo madre-hijo no es tener un hijo. Es ocuparse, es nutrirlo. La primera función materna es la nutricia, cuidar su crecimiento, acompañar sus tareas escolares cuando es más grande, tratar de llevarlo al médico cuando está enfermo. Muchas mujeres no pueden cumplir con esto. Pero también tiene que ver con su propia repetición. En el hospital atendemos mujeres que llegan a parir sin tener un solo control hecho. No te digo que hagan los cinco que corresponden, no tienen ni uno. Son generaciones que no han podido instalar vía sus propias madres el accionar médico, la importancia que tiene cuidarse. Es parte de un descuido general. Yo no justifico lo que hizo esta chica. Trato de hacer una lectura porque me parece que con las mujeres hay un ensañamiento particular.

-A la chica que le tiraba el pelo a su hija incluso le hicieron una página en Facebook que la catalogaba como “La peor madre del mundo”.

-Exactamente. Pero también tiene que ver con el tratamiento mediático que se le da. De Nahir Galarza, la joven que mató a su novio, la hija del policía, se exhiben fotos desde que nació hasta la actualidad. En cambio el violador de Micaela, que creo que fue condenado, no hay una sola foto en Internet.

-Y más que la acción misma se condena lo público de la acción.

-Exactamente. Si esto no se hubiera difundido sería una madre más que golpea a la hija. Y yo creo que es posible detectar y prevenir estas acciones.

-En la nota decís que hay chicas que piden a gritos una ligadura de trompas y sin embargo no tienen la posibilidad.

-No. Es realmente notable cómo el ambiente médico hospitalario sigue rechazando ese método y sigue pensando que la maternidad es un don. Yo creo que en muchos casos lo es. Pero no en todos. Se sigue viendo como una cuestión instintiva, cuando en realidad tener hijos es una creación cultural.

Las que eligen no tener hijos

La psicoanalista Miriam Maidana también se refirió a aquellas mujeres que eligen no tener hijos. “Hay una mala mirada hacia las mujeres que eligen no tener hijos. Si es una imposibilidad biológica, como el caso de mujeres que han hecho muchos tratamientos y no han podido quedar embarazadas, entonces, esa persona es casi una santa. Pero las que plantean que no les interesa, que están bien con su carrera, que no tienen ganas o que viajan mucho pierden los atributos de mujer ante la mirada del otro. Aunque estamos dando discusiones al respecto. Ya Simone de Beauvoir, en 1927, a los 20 años, dijo que nunca iba a tener un hijo. Esto no empezó ahora. La píldora anticonceptiva le dio a la mujer muchísima más libertad con su cuerpo, para frenar la antigua concepción de mujer como máquina de tener hijos”, explicó.

Fuente http://www.laarena.com.ar –  28/1/2018

Foto gentileza Página12

Miriam Maidana es psicoanalista, insvestigadora UBACYT en Consumos Problemáticos. Columnista en Cosecha Roja

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