El agua y la educación. Cauces y causas comunes

 Está claro que esta nueva ingeniería trasciende la discusión escuela privada-escuela pública. La lógica del mercado se despliega en lo público y hace de la escuela pública un inmenso mercado de oportunidades colonizando el curriculum en todos sus aspectos.

 

Agua que no has de beber…

 

Una larga sesión de fisioterapia, con fríos aparatos, en un solitario cuarto me hace oyente accidental  de una conversación  en el box  contiguo entre un fisioterapeuta y su paciente, un empleado con alguna responsabilidad, aparentemente,  en la  gestión de Absa. (Aguas Bonaerenses S.A)

El profesional de la salud aprovecha la ocasión para sacarse algunas dudas sobre el servicio de agua potable. A falta de celular y libro, no me queda más que la escucha curiosa.  Agua marrón, poca o ausencia total de servicio, cloro en exceso, agua con gusto raro, aumento de tarifas  y otros pesares suman a la enumeración de problemas.  Al paciente  contracturado, según él por el exceso de trabajo, no le extraña el diagnóstico y lejos de concentrarse en  respuestas puntuales  comienza un larga  y didáctica explicación sobre la necesidad de un nuevo modelo de generación y consumo de agua potable. Si tuviéramos que resumir su exposición comenzaríamos por decir que el  modelo actual de obtención y distribución de agua  no es rentable. “Los argentinos  deberíamos avanzar a otra forma de provisión y distribución del agua”. El agua de red serviría para cuestiones generales (riego, aseo, limpieza), no para consumo humano; “este debería asegurarse de una manera eficaz y saludable con la compra de diversos tipos de agua envasada“. ¿Por qué?  A ninguna empresa concesionaria de agua, con los actuales costos, le es rentable prestar un servicio de calidad.  “¿Fíjate lo que sale un litro de agua en el supermercado?“, señala el experto, “eso no es sostenible si se quiere ofrecer lo mismo en red”, reafirma con convicción. El interlocutor solo  atinaba a  un  claro poco convencido.

Es didáctico en la explicación y me transporta a la casa de mis viejos. Cuando niño el agua era de pozo, luego llegó el agua potable al grito de la contaminación de napas, mi viejo tapando el pozo, más tarde un agua horrenda con gusto a cloro que se transformo solo en cloro con unas gotas de agua, que termino siendo un pobre chorro de algo líquido; finalmente un dispenser gigante  que desentona en la pequeña cocina de mi vieja. Dicho artículo tiene su correspondiente marca y la leyenda cuidemos el agua. El otro día en una programa de tv (y no es chiste) alguien se presento como sommelier de aguas. El proceso parece inexorable y valen algunas preguntas:  ¿Qué paso con el agua de la canilla de mi vieja?¿Quién embotella nuestra agua? ¿Quién la distribuye? ¿Por qué debemos cuidarla? ¿Para qué y para quién debemos cuidarla? ¿Qué papel juega el estado?  ¿Qué pasa con el agua de nuestras napas y acuíferos? ¿El agua una mercancía o un derecho ¿De quién es el agua de los acuíferos de las tierras extranjerizadas? ¿Y el  agua  que pasa  debajo de la casa de mis viejos? Alguna vez leí que la minera de  la  Lumbrera en Catamarca puede disponer de un 1.000.000 de litros de agua para producir oro. Pienso en todos los proyectos de minería a cielo abierto que, además, se encuentran en provincias con emergencia hídrica; solo nombrar Veladero-Barrick Gold  que en San Juan vertió cianuro en 5 ríos. ¿Quién cuida esa agua y que pasa con ese oro? Pienso en Benetton y los ríos y lagos que atraviesan su 1.000.000 de hectáreas; pienso en Lewis y el Lago Escondido al cual lxs comunes no tenemos acceso. Pienso en el agua dulce y  los acuíferos (como el Guaraní o el Puelche); en los glaciares y la ley de glaciares (¿la ley?) ¿Para quién no es rentable el modelo? ¿Debe ser rentable el agua y la vida? Mi pensar se acelera. Tengo sed.

Lejos de pensar que en cada necesidad humana debe nacer un derecho, es claro que la ingeniería del mercado entiende que de cada necesidad debe nacer una mercancía. En los tiempos que corren, esto llega a niveles insospechados colonizando los últimos espacios de autonomía de la vida. Ni las pequeñas semillas fuente de la vida y producto de millones de años de evolución se salvan. Allí aparece  la biotecnología  en manos de Monsanto o Bayer  jugando a los dioses del Olimpo. Todo debe ser empaquetado, embotellado y patentado. Hasta la última gota de  agua,  gramo de tierra,  tiempo de ocio, espacio de salud, semilla de vida, deben ser conquistados agresivamente por el extractivismo.  Tal vez, dentro de  poco, nos venderán tubos con máscaras de oxígeno como el último grito de la vida saludable y sustentable.  Lejos de preguntarnos sobre las razones y los responsables del envenenamiento del aire, discutiremos las ventajas de la máscara y el peso del tubo, las diferencias anatómicas de los mismos y de las oportunidades del artefacto para una nueva vida. Avanzan sobre las más elementales necesidades construyendo sentires, sentidos comunes, desmemorias, creando incapacidades, generando miedo, produciendo subjetividad.

Santiago Maldonado y los mapuches, en un juego de ocultamientos y des-ocultamientos ponen en escena esta situación. Preguntan sobre la lógica del dispenser y  cuestionan la lógica  de un papel (escritura) que dice  que un señor  puede ser dueño de miles de hectáreas de  tierra y de todas las semillas, animales, ríos, lagos, montañas y demás seres que  habitan en ella (en actitud cuasi divina); y por añadidura es dueño del  estado, la justicia…los  gendarmes.  La cara tapada de esos supuestos terroristas pone al descubierto el rostro feroz de los apropiadores de la tierra, el agua , los minerales, la vida.

 

Todo lo que pueda ser embotellado será patentado.

 

La educación no escapa a estas lógicas. Los que defendemos e intentamos crear la educación pública todos los días hace tiempo hablamos de la privatización del sistema y del patentamiento del conocimiento. En ese sentido, hay una tendencia que desde los 90 no se logra revertir. Los gestores del sistema no lo ven como un problema. Para ellos es un elemento de diagnóstico para  hacer de lo público algo indefendible  “la  escuela  privada crece porque la escuela pública es mala”.

Sin embargo, hoy se suman nuevos ingredientes que trascienden esta tendencia ampliando lo que entendemos como privatización o mercantilización  de  la educación. Se da a partir de un creciente entramado de ONG, fundaciones, empresas, franquicias, consorcios, programas, consultoras que ven en la educación un inmenso mercado a explotar, entendiendo como premisa siempre fundamental que el mercado es el mejor asignador de recursos y parece que también de derechos. La escuela pública en este proyecto también es un nicho de oportunidades, esto dicho bajo el eufemismo de lo que llaman participación de la sociedad civil en los sistemas  de educación.

Este modelo requiere un nuevo tipo de gestión que instale en la escuela pública los paradigmas empresariales. Sería interesante pensar aquí que nuevo perfil de directorxs e inspectorxs se delinearan, además de saber quien lxs formará y cómo accederán al cargo.  A nivel de funcionarios la cuestión es más clara, se establece un sistema de puerta giratoria de  empresarios-funcionarios donde se puede transitar de la gestión privada a la estatal sin ningún tipo de problema. El ministro de educación de la provincia Gabriel Sánchez Zynny es un ejemplo cabal. Proviene del mundo de los negocios ligados a la educación[1] .

Las nuevas estrellas en el campo educativo  son una serie de ONG y fundaciones como educar 2050, Reduca, Argentinos por la educación,  Helpargetina que hoy aparecen  como los nuevos gurúes educativos. Aquí es paradigmático el presidente de educar 2050 Manuel Álvarez Tronge[2], CEO de telefónica devenido en experto en educación[3]. Interesante para comprender estas nuevas lógicas también es analizar el Congreso de Educación y Desarrollo Económico Educación 137 que va por su tercera edición.  La elección del nombre del congreso da para otro artículo (dejo al lector el ingreso a la página)[4]. Una breve revisión de los  expositores, los auspiciantes, los títulos de la conferencias, permiten establecer cuál es el horizonte desde el cual se está pensando el tema educativo.[5].

Si miramos el recorrido formativo-laboral de Esteban Bullrich esto también se corrobora y permite entender su frase: “Yo no me paro como ministro de Educación. Me paro como Gerente de Recursos Humanos. Eso es lo que soy para ustedes[6]. El 15 de junio pasado, antes de dejar de ser ministro a raíz de su precandidatura a senador por la alianza Cambiemos, firmó con su par de Agroindustria, Ricardo Buryaile, un convenio “para fortalecer la educación agraria” que incluyó un acta compromiso con más de 45 empresas de agronegocios y entidades del sector para que se constituyan en “fuente de capacitación” para escuelas rurales. Así, la educación agraria que postula Cambiemos no quedará en manos del conocimiento público, ni hablar de agricultores familiares o campesinos, sino de las grandes trasnacionales como Monsanto-Bayer, Syngenta o Dow-Dupont. Algo parecido pasa con el sector minero y el acuerdo federal minero.[7] Claramente la educación pública y científica  se encuentra amenazada por un nuevo oscurantismo del mercado. Es en estas cuestiones donde debemos poner la lupa para comprender la política educativa del macrismo, sus documentos y power point  no despliegan la profundidad de la reforma que está en camino.

Está claro que esta nueva ingeniería trasciende la discusión escuela privada-escuela pública. La lógica del mercado se despliega en lo público y hace de la escuela pública un inmenso mercado de oportunidades colonizando el curriculum en todos sus aspectos.

A esto, sería necesario sumar un actor con amplia experiencia en el tema educativo, que conjuga de manera magistral mercado e ideología: La Iglesia.  No es casual que se plantee la necesidad de la enseñanza religiosa por parte de Esteba Bullrich. La iglesia encuentra en este nuevo relato de la participación de la sociedad civil un momento de avance y despliegue de  su poder.[8]

En el lenguaje tecnocrático de estas políticas no aparece una ruptura con lo público, el escenario se viene preparando hace tiempo cuando se dio por sentado que toda educación es pública (de gestión privada y gestión estatal). Dicen trabajar en nombre de lo público, que ahora es un espacio a ser colonizado por lógicas empresariales y gestores de sistemas que harán de este lugar un espacio eficiente, productivo generador de riqueza, en perfecta continuidad con el sector productivo. Los límites se desdibujan. No deberemos argumentar y luchar solo contra el crecimiento de la escuela privada, sino luchar contra estos nuevos paradigmas entender lo educativo en general como un gran mercado a explotar con oportunidades de ganancias y rentabilidad. Cuando hablamos de oportunidad de negocios nos referimos a creación de software educativos, programas de gestión, programas de evaluación, programas de formación continua, programas de formación y actualización docente, amplias ofertas de posgrados, consultoras de emprendedorismo e innovación, pasantías, marketing educativo, tercerización de programas educativos para los más vulnerables etc. Un nuevo curriculum  creado a imagen y semejanza del  mercado.

 El problema es mío,  no entiendo nada sobre el agua y mi sed

En un mercado agresivo  donde la desocupación  y la incertidumbre laboral forman parte del paisaje, la educación aparece como el instrumento necesario para generar cuerpos disponibles, dicho de otra manera condiciones de empleabilidad. Si no tenemos agua es porque no la cuidamos y no comprendemos las nuevas dinámicas, si no tenemos trabajo es porque somos inempleables. En este relato el desocupado es desocupado por su culpa o porque no ha tenido oportunidades educativas que le permitan competir, reeditando así el viejo mito de la igualdad de oportunidades.  Gracias a la educación ahora se crearán trabajos  ya que nadie puede garantizarlos. El trabajo en este relato no es un derecho. Deberemos vivir, educar y trabajar en la incertidumbre, esto supuestamente dado por el avance tecnológico y no por la desigual distribución de la riqueza y  porque el gran capital busca maximizar sus ganancias.

En esta nueva ingeniería de lo educativo se borra el límite entre educación y trabajo, se piensa a estas dos esferas en continuidad. Para ellos educar es linealmente formar para el trabajo. Hoy se vuelve imprescindible dar esta discusión y romper con esta continuidad que se quiere  instalar.

Educar en un espacio público supone una ruptura con las lógicas del mercado y de lo establecido, una interrupción para pensarlo todo de nuevo; la educación tiene que ver con tiempo para jugar y recrear toda la rica basta y compleja tradición humana, con un espacio donde podemos encontrarnos con el conocimiento como iguales rompiendo jerarquías, donde  el saber se hace profano y común, donde podemos pensar el mundo sin los apuros de la productividad. Si bien en una sociedad capitalista estos márgenes siempre fueron difusos las actuales reformas pretenden borrarlos absolutamente quedando así la educación subordinada a la esfera económica, y no repensar el mundo sino accionar sobre lo ya existente. Por eso es necesario decirlo con claridad la escuela debe ser un lugar donde se piense no solo como conseguir trabajo o como crearlo, sino la naturaleza misma del trabajo como capacidad del ser humano de transformar radicalmente su mundo en todos sus aspectos.

Es esclarecedor aquí, el planteo de la pensadora Hannah Arendt quien reivindica la actividad humana, el mundo de la acción como transformación. Para ello trabaja la distinción entre labor, trabajo y acción. Si la primera tiene que ver con lo que se hace para la subsistencia (Homo Labores) y la segunda con todo aquello que produce y fabrica lo artificial (Homo Faber), la tercera es la más importante de la dimensión humana ya que es la que permite otorgar significados ,y por tanto, señala lo imprevisible de lo humano (Homo Politicus). La acción tiene relación con el concepto de natalidad, en tanto, que los humanos vienen al mundo para empezar y este empezar requiere primero de un recibimiento y una acogida lejos de la mera subsistencia.

Podríamos decir que en estas reformas hay una exacerbación del mundo del trabajo, de la fabricación, de una racionalidad de medios y fines. Así la educación, puede derivar en mera enseñanza, convirtiéndose en una actividad cercana a la fabricación. Arendt distingue enseñanza de educación. Enseñar y conocer no es lo mismo que educar y pensar. La escuela  debe trascender la mera enseñanza para ser un lugar de educación y pensamiento. Para la autora el no pensamiento y el afincarse en el mero conocer técnico abre las puertas al fascismo social.

De alguna manera es lo que los estudiantes secundarios de Capital y su crítica al sistema de pasantías están poniendo en escena.

Proponemos otra idea a las llamadas prácticas profesionalizantes (eufemismo de ingreso al trabajo precario). Que el ESTADO  asegure que en el transcurso de la formación de todxs nuestrxs jóvenes y especialmente en los últimos años, el conocimiento de todas las regiones de nuestro país en proyectos de viajes educativos. Se trabajarían los aspectos geográficos, históricos, culturales, naturales, artísticos etc. Allí podríamos conocer nuestras riquezas naturales, nuestras diversidades culturales, nuestras formas de economía. Trabajaríamos la importancia del agua dulce, de la tierra, de los bosques,  de las personas que día a día crean cultura, hacen arte y economía  transformando la naturaleza en paisaje.  Pensaríamos en situación la cuestión de la soberanía alimentaria y la importancia de la geopolítica en los tiempos que corren. Visitaríamos a productores y artistas.

Entenderíamos que no hay indios sino diversidad de culturas preexistentes a los estados. Descubriríamos que ese desierto que fue conquistado está habitado y sus riquezas siguen siendo incontables. Visitaríamos el museo de Benetton en la estancia Leleque  donde se habla de los mapuches en pasado, y tal vez allí llegaríamos a reflexionar porque Santiago Maldonado fue desaparecido; y que dicha desaparición no fue producto del exceso de un par de gendarmes.Tendríamos una visión amplia, actualizada y federal de nuestro país.

Preguntas: ¿Por qué no existen estos proyectos? ¿Por qué expropiarles este derecho a nuestrxs pibxs ofreciéndoles una pasantía en un Mac Donalls?  ¿Por qué a nuestrsxs pibes más pobres sólo se les ofrece desde el ESTADO pasantías, formación laboral o planes flexibles de educación? Obviamente esto requiere una mirada sobre el mundo, sobre la vida, sobre los nuevos, sobre la educación. Nuestra diferencia con las actuales políticas educativas no son solo políticas-pedagógicas, sino también y fundamentalmente filosóficas.

 

Del por qué la tecnocracia  hace inexorable la presencia de  Villavicencio

 

Otro aspecto interesante a destacar del relato pro-embotellador es el carácter inexorable, inevitable, incuestionable deI cambio. “En un futuro todos deberemos comprar agua en  un super”. En verdad no es la lógica del cambio, sino de PROgreso. El progreso no implica cambio, implica el despliegue de lo mismo y por tanto el despliegue de la racionalidad tecnocrática.  Entre la conquista del desierto  y Chevron o Benetton no hay cambio, hay progreso, despliegue de lo mismo. Oponerse a ellos es oponerse al curso natural de las cosas, a la pendiente de la historia única. Su educación es tecnocrática y neutral no porque no entienden el carácter político de la misma, sino porque consideran que esa discusión está acabada y saldada, forma parte de otro ciclo, se fue con el siglo pasado en una versión renovada de la muerte de las ideologías o al menos del triunfo inexorable de la de ellos. Solo queda administrar, gestionar, conducir.  Súmate o fracasa es el metarrelato.  Las comunidades, los sindicatos, lxs trabajadores, lxs docentes no entienden nada de su tierra, de su mundo, de su realidad, de lo que necesitan, del futuro, de su sed. Están anclados en el pasado, son parte de una argentina que se resiste a cambiar. Metarrelato: no saben nada, no entienden nada. Esta racionalidad es una racionalidad explicadora, productora de desigualdades e ignorancias, es la pedagogía de los ganadores que por ser ganadores saben el por qué y el cómo. Que te evalúa como objeto y después te dice lo que tenes que hacer.

El extractivismo requiere como condición necesaria una expropiación del conocimiento de las  comunidades  y de los sujetos.  El extractivismo del conocimiento implica al menos cuatro puntos: deslegitimación de todos los saberes públicos y comunes, pérdida de autonomía-palabra propia, desvinculación del suelo entendido ahora solo como recurso y ruptura de toda vincularidad material y simbólica. Dichos  puntos están sólidamente imbricados y no se entiende uno sin el otro. Habitar es una forma de conocer, de decir, de vincularse. Instalar nuevas formas mercantilizadas requiere dinamitar estos puntos y hacer altares a la incertidumbre, no a esa que nace de nuestra finitud, sino a esa otra que nace de la competencia y el miedo, y por tanto disciplina.

 

  Causas y cauces comunes

 

En esta coyuntura la lucha es muy despareja. Es necesario que las mayorías populares  encuentren una salida política a este huracán.  Uno de los ejes de ese proyecto en gestación deberá ser pensar seriamente y de manera recreada la dimensión pública de la educación, el conocimiento, la ciencia y la tecnología.  En el mientras tanto nos queda aportar desde la educación a esas búsquedas,  a prefigurar como se pueda, a resistir de manera inteligente con ideas y experiencias, a poner desde la educación todos los elementos para articular luchas que expresan que nuestras vidas valen más que sus mercancías.

Nuestras luchas no son solo diagnóstico, ni ideas, ni un plan, son primariamente vínculos vitales que hoy deben defenderse, cuidarse y reconstruirse lentamente, sin vanguardismo, con paciencia, persistencia, generosidad, memoria, ideas y conocimiento. La resistencia es fértil.  No hay posibilidad de lo público sin este arraigar, sin beber de esos cauces profundos que por tales son comunes. No trabajar en este sentido hará de lo público un espacio neutro, vacío y formal  que tarde o temprano será totalmente colonizado por las lógicas del mercado.

Termina la sesión. El funcionario de Absa ya se retiro.  Tengo sed, le pregunto al fisioterapeuta  por agua, me señala el  dispenser.

No gracias, de esas aguas no quiero beber.

José Kiefel

Fuente: https://revistaelmachete.wordpress.com/2017/09/30/el-agua-y-la-educacion-cauces-y-causas-comunes/

 

[1]  Kuepa: Fundador y presidente Compañía de educación combinada enfocada en el mercado remedial y técnico-vocacional en América Latinoamerica. Fundador y CEO Edunexo.com Empresa de software educativo, dedicada a proveer servicios a escuelas y universidades y soluciones digitales para gobiernos, con presencia en 5 países.

[2] http://www.lanacion.com.ar/1975632-manuel-alvarez-tronge-el-48-de-los-chicos-en-edad-escolar-estan-bajo-la-linea-de-pobreza

[3] Dicha ONG  lleva adelante el resonado  programa  muy bien 10 que incluye escuelas privadas y públicas de provincia de  Buenos Aires.  http://muybien10.org.ar/. También  el  programa de  líderes para el aprendizaje

[4] http://educacion137.com. Este año se realizó la tercera edición

[5]Uno de los paneles (como ejemplo): Barreras para innovar en educación. Política, ideología y militancia. Malena Galmarini (Secretaria de Desarrollo Humano, Municipio de Tigre) .Mariano Narodowski (Profesor, Universidad Torcuato di Tella – Miembro de Pansophia Project) . Edgardo Zablotsky (Vicerrector, Universidad del CEMA – Miembro de la Academia Nacional de Educación)

[6] http://www.lanacion.com.ar/1962419-un-ministro-de-educacion-que-se-presenta-como-gerente-de-rrhh

[7]  El día 13, Mauricio Macri firmó con 14 gobernadores el nuevo Acuerdo Federal Minero. “Esto no significa sacrificar el medio ambiente, sino abrirle puertas al desarrollo”, observó el presidente (…) El punto 3 del acuerdo, titulado “Aspectos educativos y formativos”, fue prolijamente elaborado entre la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) y los ministerios que conducen Esteban Bullrich y Juan José Aranguren. Explica que “con el objetivo de que la comunidad educativa reciba conocimientos sobre la actividad minera y estos tengan fundamento científico –lo que contribuirá a una mejor y certera información de la sociedad–, las Partes se comprometen a llevar adelante acciones con los Ministerios de Educación Nacional y Provinciales para lograr la incorporación, dentro de la currícula de los niveles primario y secundario, de contenidos sobre: a) la constitución geológica del territorio nacional y provincial; b) los productos mineros que se generan en el país y en las provincias, su utilización en la vida cotidiana; c) la importancia del sector minero en la economía nacional y regional; y d) la regulación ambiental de la actividad minera.” (https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/68698/va-a-libre-para-que-mineras-y-agroqua-micas-generen-contenidos-educativos)

[8] http://www.telam.com.ar/notas/201704/186699-esteban-bullrich-espacio-todas-las-religiones-educcaion.html

 

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