En épocas de repliegue, el feminismo sí está movilizado

Detrás de cada consigna, su historia de lucha muestra la potencia con la que se abre paso. Expansión que deja entrever la necesidad de conformar un gran movimiento de mujeres, “articulado detrás de algunos acuerdos básicos”, expresó Alicia Gutiérrez* para el dossier de Contrahegemonía

 

1) ¿Cuáles fueron las luchas más destacadas del movimiento feminista este año y que elementos posibilitaron su masividad?

En principio, hablar del movimiento feminista como una unidad no me parece lo más adecuado. Existen una diversidad importante de acciones/demandas y localizaciones geográficas que dificultan poder hacer un balance general.

Destacaría algunas cuestiones no sólo por la masividad sino por la diversidad de demandas que incluyeron sus acciones:

  1. a) Marcha del 3 de junio de 2016 del Ni una menos. Creo que este año, si bien quizás no fue tan impactante como la de 2015, se logró resignificar la consigna: “Ni una Menos” en una multiplicidad de violencias que no suponían exclusivamente el feminicidio, entendiendo al mismo como la expresión extrema de la violencia. En ese sentido, la ilegalidad del aborto fue tipificada como violencia; los programas de ajuste y las condiciones económicas políticas fueron tipificadas como violencia en términos de ajustes económicos (inflación, devaluación, etcétera) que imposibilitan el acceso a una vida digna; desempleo y despidos; recortes en políticas sociales especialmente en educación y salud que recaen en una mayor tarea a cargo de las mujeres y tantas otras cuestiones:
  2. b) El Encuentro Nacional de Mujeres. Creo que esta instancia, con 31 años sostenido de presencia de las mujeres, sintetizó la importancia del crecimiento del movimiento de mujeres, con todos los debates internos, con las contradicciones, diferencias, marchas y contramarchas. Por otro lado, en el mismo se desplegaron todos los temas que hacen a la situación particular de las mujeres: trabajo sexual; trata; estrategias para la legalización del aborto; acceso a derechos sexuales y reproductivos; feminismos populares; feminismos LGTBI; feminismos internacionales; cuestiones relacionadas con las problemáticas del medio ambiente (extractivismo, etc.) y tantos otros temas que reflejaron la innumerable cantidad de talleres desarrollados.
  3. c) Paro Nacional de Mujeres. Si bien esta estrategia se venía pensando hace ya un tiempo por varias organizaciones territoriales de mujeres (de hecho en el ENM de Rosario se repartió un panfleto convocando a un paro general de mujeres para el 8 de marzo 2017) fue importante la rápida reacción de diversas organizaciones para convocar ante el femicidio de Lucía Pérez en Mar del Plata. El reflejo inmediato habla de una organización potente con una larga tradición de reflexiones, luchas sociales, alianzas y demandas en las calles.

Fue interesante registrar el impacto de la consigna (paro de una hora en lugares de trabajo, vestidas de negro, movilización desde el obelisco en Buenos Aires a Plaza de Mayo, paro y marchas en diversos lugares del país) y los debates que se suscitaron en diversos colectivos, especialmente por la participación o no de varones en la convocatoria.

Un dato clave, que lo ha desarrollado desde hace 10 años la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, es que las convocatorias tienen sentido federal, descentradas del centro del poder político, y que se expresan de manera particular en cada espacio del país donde las mujeres han logrado algún grado de organización.

Lo interesante del paro ha sido la regionalización e internacionalización de la propuesta a diversos países de América Latina y el resto del mundo.

  1. d) No dudo de la existencia de otras múltiples luchas que se despliegan en relación a los derechos sexuales y reproductivos y el aborto; a la implementación de ESI en todo el territorio nacional; a las diversas demandas territoriales de organizaciones de mujeres (trata, educación, salud, vivienda, trabajo, etc.) y que se expresaron en encuentros, movilizaciones y acciones. Marco estas tres por lo la significación en relación a la pregunta: masividad y diversidad de propuestas que confluyen.

Considero que la masividad del movimiento de mujeres que se ha expresado en movilizaciones y tomas diversas del espacio público responde a un enorme trabajo llevado a cabo, históricamente, por las organizaciones de mujeres en distintos espacios: estatal, territorial, universidades, colegios primarios y secundarios, espacios culturales, etcétera, haciendo uso de una multiplicidad de herramientas pedagógicas y artísticas. Por otro lado, la incorporación sistemática de mujeres jóvenes que han tomado y resignificado las propuestas feministas han otorgado al movimiento y sus acciones un dinamismo muy importante. Del mismo modo el trabajo sistemático de constituir alianzas, más allá de las diferencias y los debates que, por otro lado, hacen al sentido más profundo del feminismo.

2) ¿Qué estrategias se desplegaron desde el gobierno, los medios de comunicación y el resto del bloque de poder para deslegitimar el movimiento? ¿En qué medida fueron eficaces?

Desde el gobierno se desplegaron diversas estrategias. 1) Lo principal fue el desmantelamiento o recolocación de los distintos programas que afectan directamente los derechos de las mujeres y las disidencias sexuales. 2) La aplicación de modelos de ajuste neoliberales impacta directamente en la vida del conjunto de la ciudadanía, especialmente en los sectores más vulnerables 3) Los medios de comunicación hegemónica desarrollan sus estrategias comunicativas en estrecha relación con las propuestas del gobierno. Se han detectado algunas contradicciones internas, especialmente en lo que hace a la detención de Milagro Sala y el pedido de excarcelación de organismos internacionales. Entre tanto, los medios hegemónicos no han podido acallar la movilización de las mujeres y se han hecho eco, desde su perspectiva, de la problemática de la violencia especialmente y en algunos casos del aborto y trata. Existen múltiples medios alternativos que suplen la carencia o falsedad de la información.

Tengo la impresión de que las acciones gubernamentales no han sido eficaces para contrarrestar la movilización y organización de los movimientos, sin embargo, el proyecto económico (el desempleo y el alto costo de vida entre otros) inciden en la vida cotidiana de las mujeres. Del mismo modo que la afectación de los programas de acceso universal a la salud.

La elección de una feminista al frente del Consejo Nacional de las Mujeres, la presentación del Plan contra la violencia, la inclusión en el presupuesto 2017 no han logrado permear las formas organizativas y de propuestas/demandas del movimiento.

3) ¿Qué falencias o límites ve en el movimiento feminista?

El movimiento feminista, si bien se ha expandido de su zona de confort, en la constitución (desde hace años) de los feminismos populares latinoamericanos y globales, no logra articular un gran acuerdo que, considerando las múltiples diferencias, se articule como tal para los diferentes reclamos. La constitución de espacios diversos, que habla positivamente de la expansión del feminismo y formas diversas de accionar, no necesariamente abona a la conformación de un gran movimiento articulado detrás de algunos acuerdos básicos. Del mismo modo la alianza con otros movimientos sociales.

De todos modos considero que es un camino que se está transitando y que algunas manifestaciones del 2016 dejaron en evidencia esa potencia. Al decir de muchos, es el único movimiento que está movilizado, respondiendo con agilidad a los ataques y constituyendo un espacio legitimado de resistencia y lucha al modelo neoliberal.

Me parece que una de las falencias importantes de diferentes grupos feministas es la falta de espacio de formación, debates e intercambios. Se acciona muchas veces de manera prospectiva con gran efecto y respuesta pero no se reflexiona, generalmente,  sobre el impacto, los aciertos y los errores. Entre esos debates es clave dar lugar a las múltiples expresiones del feminismo atravesadas por diversidades sexuales, raciales, étnicas y también generacionales. Y como límite considero que si no se articulan agencias y alianzas diversas, el movimiento limita su impacto y su crecimiento.

4) ¿Qué estrategias y formas de acción debe desplegar el movimiento de cara al año que viene, que es un año electoral?

No se nos escapa que el movimiento feminista y de mujeres se conforma en multiples espacios organizativos e institucionales. En ese sentido, la problemática del año electoral le compete fuertemente a los grupos que integran organizaciones que toman parte en esa cuestión.

Considero que el conjunto del movimiento de mujeres debe seguir luchando por las demandas (como desde hace tanto tiempo), tanto por aquellas que no se han logrado como las que se han perdido. Resistencia y demandas articuladas de nuevas maneras es la acción a continuar y que no debe distorsionar los procesos electorales. Quizás sí, más atentas en presionar a los candidatos posibles, con el retiro del voto público si no plantean los reclamos básicos del movimiento de mujeres.

*Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito

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