Falleció Ana Zabaloy, maestra luchadora contra las fumigaciones con agrotóxicos en escuelas rurales

Este sábado 8 de junio falleció Ana Zabaloy, maestra rural impulsora de la Red Federal de Docentes por la Vida, agrupación que lucha contra las fumigaciones con agrotóxicos en escuelas rurales.

El sábado falleció de cáncer Ana Zabaloy, maestra rural impulsora de la Red Federal de Docentes por la Vida, agrupación que lucha contra las fumigaciones con agrotóxicos en las escuelas rurales.

Ana, que durante seis años fue directora de la escuela N° 11 José Manuel Estrada de la localidad bonaerense de San Antonio de Areco, vivía en carne propia el drama de los agrotóxicos. En una carta publicada por revista Cítrica, Ana señalaba: “Sufrimos junto a mis alumnos constantes fumigaciones con agrotóxicos en las proximidades de la escuela y en pleno horario escolar. En una de esas ocasiones el producto utilizado fue 2,4-D, y me volví a mi casa con una parestesia facial y con una insuficiencia respiratoria. Somos muchas las docentes rurales que padecemos esta misma realidad, las fumigaciones nos atravesaron la vida y en muchos casos se llevaron por delante nuestra salud”.

A raíz de un estudio realizado en el establecimiento por parte del Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio-Ambiental (EMISA), perteneciente al Programa Ambiental de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de La Plata, se detectaron más de siete químicos vinculados a la actividad agrícola. El 2,4-D, hoy prohibido en ciertos momentos del año, es uno de los componentes del agente naranja utilizado en Vietnam.

Zabaloy dedicó sus últimos años a la causa contra el agronegocio contaminante. En 2017, durante la realización del 8° Encuentro de Pueblos Fumigados de Provincia de Buenos Aires, Ana impulsó la Red de Docentes por la Vida junto a docentes, padres, vecinos y trabajadores de escuelas periurbanas y rurales fumigadas, para velar por los derechos vulnerados de dichas comunidades educativas gravemente afectadas por el modelo productivo basado en transgénicos y agrotóxicos.

Luego de un fallo inédito e histórico del Tribunal Oral de Concepción de Uruguay, cuando condenó a tres imputados, entre ellos un gerente y un propietario, por la fumigación de agrotóxicos sobre una docente y alumnos de la escuela rural N° 44 de Santa Anita, esta red adquirió carácter federal, abarcando diversas provincias de la Argentina.

Hoy la Red Federal de Docentes por la Vida despide a su compañera: “Su cuerpo, el que tanto puso en la lucha, se fue. Pero nos quedan sus palabras, sus enseñanzas, su camino de lucha a seguir siendo recorriendo. Nos enseñó a denunciar las graves consecuencias que acarrea el modelo de muerte del agronegocio, a mostrar la agroecología, a inundar las aulas de compromiso, a que desde los proyectos educativos los niños y las niñas eran los maestros, quienes mejor difunden el mundo en el que queremos vivir”.

“La mayoría de las veces estamos solas en nuestros pueblos, enfrentando la indiferencia, la falta de compromiso de los que deberían cuidarnos. Complicidades del poder político y hasta amenazas”, señalado Ana hace un tiempo. Actualmente la Red conecta a periodistas, médicos, abogados y otros profesionales “en una larga cadena de actores que consideramos que otro mundo es posible”.

En diálogo con La Izquierda Diario, Daniela Dubois, amiga de Ana y miembro de la Red de Docentes y de Ambiente Saludable de San Andrés de Giles, declaró: “Ella era una mujer increíble, una luchadora que siempre hablaba del compromiso y que daba cuenta de cómo cada quien tenía que asumir una responsabilidad, los gremios acompañar, las jefaturas distritales y docentes hacerse cargo de la situación de cuidado que debían tener en ese espacio que son nuestras escuelas. Desde la Red vamos a seguir con la bandera de Anita”.

“Nadie nos los contó, no lo leímos en ningún diario, nos pasó, lo vivimos, como una cotidianidad inevitable”, declaró Ana en su carta. “Somos testigos obligados del costo humano del actual sistema productivo. Vimos a nuestros alumnos sufrir los efectos de las fumigaciones en la salud, así como si la Constitución Nacional y los derechos del niño ni la mismísima ley de educación nacional no fueran aplicables a los niños de las zonas rurales ni a sus familias, todos rociados con venenos por aire y tierra”.

Perdimos a otra luchadora contra los agrotóxicos, su cuerpo ya no lucha más. Pero se fue para quedarse para siempre. Hoy, junto a Fabián Tomassi y Andrés Carrasco, vive en el recuerdo de los que siguen luchando. Que florezcan miles de Ana en todas las escuelas.

Foto: Red Federal de Docentes por la Vida

Fuente: La Izquierda Diario

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