X

Buscar en Contrahegemonía web

X

Mantengámonos en contacto

info@contrahegemoniaweb.com.ar

Apuntes sobre socialismo desde abajo y poder popular

HOMBRE QUE MIRA SIN SUS ANTEOJOS

26 Nov,2016

por | Mario Benedetti

  En este instante el mundo es apenas un vitral confuso los colores se invaden unos a otros y las fronteras entre cosa y cosa entre tierra y cieloentre árbol y pájaro están deshilachadas e indecisas el futuro es así un calidoscopio de dudas y al menor movimiento el lindo pronóstico se vuelve mal agüero los verdugos se agrandan hasta parecer invencibles y sólidos y para mí que no soy lázaro la derrota oprime como un sudario las buenas mujeres de esta vida se yuxtaponen se solapan se entremezclan la que apostó su corazón a quererme con una fidelidad abrumadora la que me marco a fuego en la cavernamparo de su sexo la que fue cómplice de mi silencio y comprendía como los ángeles la que imprevistamente me dio una mano en la sombra y después la otra mano la que me rindió con un solo argumento de sus ojos pero se replegó sincera en la amistad la que descubrió en mí lo mejor de mí mismo y linda y tierna y buena amó mi amor los paisajes y las esquinas los horizontes y las catedrales que fui coleccionando a través de los años y los engaños se confunden en una guía de turismo presuntuoso de fábula a narrar a los amigos y en ese delirio de vanidades y nostalgias es difícil saber qué es monasterio y qué blasfemia qué es van gogh y qué arenques ahumados qué es mosaico y qué agua sucia veneciana qué es aconcagua y qué es callampa también los prójimos se arraciman crápulas y benditos santos e indiferentes y traidores e inscriben en mi infancia personal tantas frustraciones y rencores que no puedo distinguir claramente la luna del río ni la paja del grano pero llega el momento en que uno recupera al fin sus anteojos y de inmediato el mundo adquiere una intolerable nitidez el futuro luce entonces arduo pero también radiante los verdugos se empequeñecen hasta recuperar su condición de cucarachas de todas las mujeres una de ellas da un paso al frente y se desprende de las otras que sin embargo no se esfuman de las ciudades viajadas surgen con fervor y claridad cuatro o cinco rostros decisivos que casi nunca son grandilocuentes cierta niña jugando con su perro en una calle desierta de ginebra un sabio negro de Alabama que explicaba por qué su piel era absolutamente blanca ella fitzgerald cantandoante una platea casi vacía en un teatro malamuerte de florencia y el guajiro de oriente que dijo tener un portocarrero y era una lata de galletitas diseñada por el pintor del racimo de prójimos puedo extraer sin dificultades una larga noche paterna una postrera charla síntesis de vida con la muerte rondando en el pasillo el veterano que transmitía sin egoísmo y sin fruición algunas de sus claves de sensible el compañero que pensó largamente en la celda y sufrió largamente en el cepo y no delató a nadie el hombre político que en un acto de incalculable amor dijo a un millón de pueblo la culpa es mía y el pueblo empezó a susurrar fidel fidel y el susurro se convirtió en ola clamorosa que lo abrazó y lo sigue abrazando todavía la gente la pura gente la cojonuda gente a la orientala que en la avenida gritó tiranos temblad hasta que llegó al mismísimo temblor del tirano y la muchacha y el muchacho desconocidos que se desprendieron un poco de sí mismos para tender sus manos y decirme adelante y valor decididamente no voy a perder más mis anteojos por un imperdonable desenfoque puede uno cometer gravísimos errores.  

Comentarios

Todavía no hay comentarios. ¡Iniciá el debate!

Todos los datos son obligatorios, tu dirección de correo no será publicada