“Juicio injusto y disciplinador”

El 22 de agosto pasado se conoció la sentencia contra la médica generalista de El Maitén que garantizó el aborto no punible solicitado por la joven de 17 años que murió seis días después de la intervención. Compartimos a continuación una nota realizada días previos a la lectura.

Tras dos semanas, culminó el juicio oral y público contra la médica generalista del Hospital Sub-Zonal de El Maitén. Una joven de 17 años solicitó una interrupción legal de su embarazo y por causas no investigadas, falleció una semana después en otro hospital. Entrevistamos a Ruth Zurbriggen, activista feminista quien estuvo presente en algunas audiencias.

Desde fines de julio, el juicio penal inició con mucho revuelo: una resolución y un comunicado del Consejo directivo de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad del Comahue, de donde la médica residente acusada es egresada, sostienen que el aborto fue practicado en condiciones adecuadas al “Protocolo para la atención integral de personas con derecho a la interrupción legal del embarazo”. Pero el procedimiento judicial es caratulado como “Interrupción legal del embarazo, practicado por un médico abusando de su ciencia y arte con el consentimiento de la mujer seguido de muerte”.

Hablamos con Ruth Zurbriggen, quien pertenece a la colectiva feministas La revuelta y a Socorristas en Red, feministas que abortamos, y que también forma parte de la Campaña por el Aborto Legal Seguro y Gratuito. Esta semana participó de audiencias del juicio que se desarrolla en Esquel. “Juicio injusto según lo entendemos las activistas feministas socorristas, contra una médica que en diciembre de 2015 llevó a cabo la práctica de la interrupción legal del embarazo siendo médica residente, de medicina general, en el hospital, a partir de la solicitud de una joven de 17 años. Una semana más tarde la joven fallece lamentablemente en el hospital de Esquel. Si bien no se han podido ligar las causas de muerte de la joven directamente con el aborto practicado por esta médica, enfrentó un juicio debido a una investigación que lleva a cabo el ministerio público fiscal en el que la familiar de la joven también se presenta como querellante”.

“Esta semana en esas audiencias, lo que pudimos escuchar fueron los testimonios de testigos y testigas aportadas por la defensa quienes dieron cuenta de la capacidad profesional de la médica imputada. Quienes dieron cuenta de la vinculación y trato con la comunidad en la que ella desempeñó su residencia. También pudimos escuchar en las audiencias los informes de un perito forense y una perito de parte que muestran todas las irregularidades que se cometieron en el hospital de Esquel en relación a los informes de los certificados de defunción y de la autopsia llevada adelante”, comentó Zurbriggen.

La médica acusada decidió declarar. “Fue una declaración que duró alrededor de 3 horas. Ella con una templanza, demostración de una sabiduría profesional muy importante. Con mucha profesionalidad fue demostrando en toda su declaración cómo fundamentalmente se vincula con la joven. Quién la deriva. Todos los pasos que se van dando para que el hospital del Maitén garantice la práctica y ella haciéndose cargo de eso con los médicos de planta a cargo, ya que al ser residente necesita de ellos. Relataba cómo la joven decía que si no llevaba a cabo la práctica del aborto iba a resolver la situación de manera clandestina. La médica entendió que tenía que actuar con el principio de no maleficencia, además de todas las prácticas que establece el protocolo para la atención de personas con derecho a la interrupción legal del embarazo que rige en el país desde el 2015″.

Y continuó relatando que “fue mostrando cómo actuó conforme a la ley. En una segunda parte de la declaración demostró las inconsistencias e incoherencias que hubo en el informe de la perito forense a cargo del ministerio público fiscal, la falsedad del certificado de defunción y otras apreciaciones extremadamente contradictorias que se hacen en relación a la causal salud”.

El fiscal solicitó un año de prisión en suspenso y dos años de inhabilitación del título, y la defensa pidió la absolución. “La querella, que estuvo todo el tiempo asesorada por dos organizaciones antiderechos, autodenominadas pro-vida, pidió cinco años de prisión efectiva y diez años de inhabilitación. Ahora quedan entre siete y diez días para que el juez defina su sentencia en base al juicio oral y público”.

A partir de ahora aclaró: “Es importante manifestar que seguiremos expectantes con lo que continúe ahora. Esperamos que la sentencia sea de absolución, esperamos que se solicite una investigación seria y profunda en relación a las causas de la muerte de esta joven. Seguiremos activando en estas semanas hasta conocer la sentencia, porque sabemos que este juicio tiene efectos personales sobre esta médica pero también colectivos”.

En relación a estos efectos, personales y colectivos, la médica es consciente. Por esa razón, explicó Zurbriggen, “se ha rodeado en este tiempo del activismo que pudo acompañarla y asesorarla en todo lo que tuvo que enfrentar. Lamentamos que haya tenido que pasar por esta situación. Esta sentencia va a tener efectos colectivos, ya que estamos en tiempo de prácticas fundantes en relación a garantizar las interrupciones legales del embarazo contempladas en las leyes y en particular en el código penal en el artículo 86 inciso 1 y 2”.

Es importante destacar que el juez que tiene que emitir la sentencia es José Colabelli, quien fue recusado en la primera audiencia por haber sido oportunamente sancionado al negar un aborto no punible a una niña de 12 años, en 2012 y fue sancionado por eso. “Una sentencia desfavorable para con esta medida va a poner obstáculos en esa efectivización de derechos”.

Ruth Zurbriggen reitera que no hay nada que permita demostrar que la joven murió producto del aborto y que este juicio es injusto, la médica actuó conforme a las leyes vigentes garantizando la interrupción voluntaria del embarazo a una joven que, en el ejercicio de sus derechos, de su autonomía y de su responsabilidad solicitó el aborto. Seguiremos dando cuenta de lo que suceda en las próximas semanas.

ABRAZAMOS a la médica residente injustamente llevada a juicio.
ABOGAMOS por su absolución.
ACOMPAÑAMOS a la familia de la joven fallecida en el dolor
y EXIGIMOS una investigación seria por parte de la justicia de Chubut.

Fuente Redacción La Tinta – título original “Exigimos la absolución de la médica de Chubut” – 11/08/2017

Foto gentileza La Tinta

 

 

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