De la certidumbre fenicia, los negocios impunes y la sustracción de lo público

“Crear argentinos y argentinas capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla; de entender que no saber lo que viene es un valor…”

Esta preclara frase fue dicha por el Ministro de Educación, Esteban Bullrich, en el panel “La Construcción del Capital Humano para el Futuro” en el Foro de Inversiones y Negocios, que se realizó en el Centro Cultural Kirchner en septiembre de 2016.

Pero, en realidad fue el remate del enunciado, porque un instante antes había dicho: “… educar para que hagan dos cosas, o sean los que crean esos empleos, que le aportan al mundo esos empleos, que generan empleos, que crean empleos…”

En esta especie de “genética educativa”, que propone el ministro aparece con toda la fuerza el lugar que la reforma economicista de la educación viene proponiendo desde la firma del documento “Educación para Todos”, en la Cumbre de Jomtien, Tailandia en 1990; reafirmado en Dakar 2000.

En una muy apretada síntesis: la educación como adiestramiento disciplinar. De allí el cambio de paradigma a la formación por competencias y no en el conocimiento; de allí, también, el creciente proceso de estandarización de carácter instrumental, como rige la OCDE con sus negocios millonarios de las “pruebas” PISA y las nuevas “encuestas” TALIS (estudio internacional sobre la docencia y el aprendizaje), pero este no es el tema de este artículo; o sí, en cuanto a los negocios y el “adiestramiento” global.

Si bien esa es una de las perspectivas de la reforma, y la hemos abordado y desarrollado y criticado desde los ’90; también es necesario insistir sobre el control político que se viene desarrollando, vía reforma, a través de fundaciones y ong empresariales en las que prima el negocio con el Estado y donde queda demostrado el capitalismo de amigos y de parientes siendo buenos alumnos de las “recomendaciones” de los documentos reformistas, aquello de la alianza público-privada. Alianza encubridora, puesto que es estatal-privada, donde la cosa pública es transformada en mercancía de apropiación privada, por la desposesión que el Estado ejerce a través de sus normativas legales.

Hace unos días se conoció la noticia del acuerdo firmado entre el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), dependiente del Ministerio de Educación, y la empresa Internet Media Services, (IMS. Corporate) de capitales estadounidenses, que presta “servicios de medios y de marketing que se asocia con empresas de rápido movimiento que busca expandirse en América Latina o crecer dentro de la región”, como dice su propia página web.

Más allá de la certidumbre que genera saber. Saber por qué está acá. Para hacer negocios, lo que no genera es ninguna incertidumbre empresarial, no está para ver cómo les va en la optimización de ganancias porque el Estado es garantía de negocio, por supuesto con los dineros públicos. Como con la ong, “Enseña por Argentina”, a la que le pagamos con los dineros públicos por sus servicios de intromisión en el sistema y que, además, tiene un rango de seudo-embajada, porque el propio Estado no puede interferir en sus acciones, de acuerdo con los propios estatutos como hemos mostrado en artículos anteriores.

Pero volvamos a los negocios fraterno-estatales, el titular del INET es Gabriel Sánchez Zinny y uno de los directivos de IMS es Ignacio Sánchez Zinny, es un convenio “fraterno”, para que la empresa le “preste servicios” al Instituto. Son servicios de adiestramiento de los que ellos ofrecen, puesto que es una empresa de marketing. Lo que importa es el negocio, la apropiación política y el control disciplinar.

Así Gabriel Sánchez Zinny continúa su carrera, ponderando la tecnología. El ex titular y cofundador de Kuepa. com, una empresa privada de provisión de servicios informáticos productora en el mercado educativo de “bachilleratos on line”.

Como escribimos hace casi un año1, Kuepa actúa en Argentina, Colombia, México, Perú, Estados Unidos y República Dominicana. Posee su propio plan de estudios para la terminalidad del secundario, que consta de 27 materias.

En México, Kuepa recibió (septiembre 2015) un crédito de 3 millones de dólares del Fondo Multilateral de Invesiones (FOMIN) del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de Inicia Fund (Fondo de inversiones de riesgo) para abrir nuevas escuelas y expandir sus programas en Latinoamérica.

Dice su propia página web (www.kuepa.com.). “Kuepa contribuye al desarrollo de la fuerza laboral a través de soluciones educativas combinadas y virtuales para adultos a lo largo de toda América Latina y los Estados Unidos. A través de su plataforma exclusiva y sus contenidos, Kuepa ha formado a más de 30.000 alumnos desde su fundación 3 años atrás.”

Es decir, qué donde más se profundiza la “reforma educativa” mayor es la incidencia que las corporaciones tienen en el sistema, desde el control y diseño de las políticas a su inserción en el circuito de enseñanza siempre con fines de lucro.

Sería un error, pensar que esto sucede porque el Estado está “ausente”. No, este es el Estado, reconfigurado con la intelliguensia de las corporaciones privadas y las aspiraciones de los CEO reconfigurados en funcionarios; tanto que han reconfigurado hasta el concepto de lo público; todo lo público, lo común, es afectado por el uso de los intereses privados mientras en una actitud paroxista vemos la desposesión como un proceso al que llamaron “modernización”. Y así continúa expandiéndose el mundo corporativo, sobre todo lo que se mueve o no se mueve, sobre todo lo que es animado o inanimado, sobre el pensamiento, sobre la educación, en fin, sobre los cuerpos físicos y los cuerpos simbólicos.

Kuepa se funda en el 2012, aquí el dato interesante, porque antes el titular del Instituto Nacional de Educación Tecnológica, Gabriel Sánchez Zinni, había fundado Edunexo.com, en enero de 2002 en República Dominicana2, una empresa off shore, que luego se disuelve en enero de 2012, año en que aparece Kuepa.

Edunexo.com es un portal de internet de educación – como dice el diario La Nación3 – sus inversores son Mario Quintana, Guillermo Pepe, Tomás Sánchez Zinny y Gabriel Sánchez Zinny. La inversión inicial fue de US$ 100.000 más una capitalización de US$ 750.000 de otros inversores privados que se quedaron con el 25% de la compañía, aún antes de salir a la web. Edunexo apuntará a estudiantes de entre 6 y 26 años. La página contendrá una base de datos de instituciones educativas e información del rubro. El paso siguiente consiste en abrir sucursales en Brasil, España y México…”

Ahora bien, Mario Quintana, uno de los vicejefe de gabinete del gobierno nacional, ex CEO de Farmacity y fue uno de los inversores de Edunexo.com. Otro de los inversores fue Guillermo Pepe, licenciado en economía empresarial, que cursó estudios en la Universidad Torcuato Di Tella, de acuerdo con lo que expone en su blog4. Para no obviarlo, por su relación parental, también encontramos a Tomás Sánchez Zinny, que como asegura, en la red Linkedin, el actual Director de Ventas de Pepsico en Uruguay: “Edunexo fue un esfuerzo personal, que he desarrollado entre 2000 y 2003 junto con socios inversores como Bank of America y Banco Santander. Con operaciones en 4 países y unos ingresos anuales de $ 1MM el negocio proporciona software ASP y servicios de consultoría a instituciones educativas, gobierno, universidades y escuelas, para la gestión, administración y comunicación. Yo era responsable de la zona comercial y el lanzamiento de operaciones en República Dominicana y Chile, donde viví durante casi 2 años”.

Como manifiesta Tomás Sánchez Zinny, los otros inversores de Edunexo fueron el Bank of América, el Banco Santander y Educaria Hispana. Edunexo tenía oficinas en Brasil, Chile, México, España, República Dominicana y Argentina. La inversión inicial fue de US$ 3.000.000.

Posteriormente, Edunexo fue absorbida por Educaria, uno de sus inversores iniciales, presente en Argentina, España y Chile, hasta que en 2012, Educaria Argentina se disuelve pero no se liquida, resuelve una fusión por absorción con la empresa Veredit SA, así aparece en el Boletín oficial (25-10-2012).

Todo sucede en 2012, adquisiciones, disoluciones, fusiones, absorciones, en definitiva, avatares del mundo corporativo; tal vez deberíamos llamarlo especulaciones. ¿A esto se referirán los “reformadores” cuando hablan del “mundo cambiante” y la “incertidumbre”?. A aparecer en un lugar, después en otro, luego “reconfigurarse” en otro, cambio de nombres y de etiquetas y así, mientras la optimización de ganancias continúa.

 

 

Las vinculaciones del Ministro con la familia Sánchez Zinny y la certidumbre como valor

La Fundación Formar, Formar Foundation Inc., es lo que corresponde escribir por cómo aparece registrada5, según las investigaciones de los Panamá Papers, es una organización fundada en septiembre de 2006 (y de acuerdo con el registro permanece activa) con jurisdicción en Florida, Estados Unidos. Dedicada al intercambio en educación, un negocio tan de moda en los últimos años.

El presidente de esa fundación es el Ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich y componen el resto del Directorio: Diego Fernández, quien se desempeñaba como Jefe de Gabinete en Educación de la Ciudad de Buenos Aires cuando Esteban Bullrich era el ministro. El otro integrante es Gabriel Sánchez Zinny, titular del INET y en esos años, director de Edunexo. Cabe aclarar que, Formar Foundation Inc. es auspiciante de Kuepa.com. (de acuerdo con su propia página).

Ahora bien, en la declaración jurada6 del Ministro Esteban Bullrich del año 2013, Formar Foundation, no aparece. Aunque sí aparece la tenencia de acciones del Bank of América, inversor en la disuelta Edunexo, adquiridas en 2011.

 

Grupo Sophia o el viaje a la semilla

Gabriel Sanchéz Zinny fue co-autor del proyecto “Hacia una escuela con mayor autonomía”7 (1996), junto a otros integrantes del llamado grupo Sophia, que era dirigido por Horacio Rodríguez Larreta, actual Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y fue presidido por Gustavo Lopetegui, ex – CEO de LAN y el otro de los vicejefes de gabinete del gobierno nacional.

En el grupo, también estaban, el actual ministro de Educación de la Nación, Esteban Bullrich y la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, entre otros.

El “proyecto Sophia”, que había sido financiado por la fundación Banca de Boston, proponía: Construir un “ranking” de escuelas establecidas según su “éxito”. Las escuelas más exitosas recibirían una cantidad de dinero extra que, según la discrecionalidad de los directivos, se repartiría entre los más eficientes (este monto no es acumulativo, ni remunerativo). La competencia es el elemento que según Sophia, produciría la magia de la eficiencia y la excelencia.

La “competencia” es en sentido amplio el punto clave de la propuesta del grupo Sophia. Competencia entre docentes, entre escuelas y entre alumnos. Además el proyecto proponía lo obsoleto del estatuto docente, el financiamiento a través de la demanda y la reforma aplicada a los “docentes como figura clave del sistema, necesitada de incentivos”. Dice Sophía, “esos incentivos serían “por performances”.

Acaso aquellos que trabajaron para el proyecto de la reforma y obtuvieron tantos beneficios, ahora que están a cargo de los destinos del país, podrían tener otra mirada, cuando las posibilidades de negocio que abre esta perversa reforma economicista de la educación, aun se amplían desde el manejo del Estado.

Dictarse sus propias normas, no reconocer el derecho a huelga, porque desde el primer momento ya consideraban obsoleto el estatuto docente y obsceno el régimen de licencias. En otras palabras, extinguir los derechos de los trabajadores. Y, justamente, la impunidad empresario-estatal es lo que les da la fortaleza, incluso para decir: ““Crear argentinos y argentinas capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla; de entender que no saber lo que viene es un valor…”

O para hacer un llamado para sustituir a los docentes que deciden ejercer su derecho a huelga, como lo hace la Gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

En función de estos razonamientos, el equipo vino a realizar su proyecto amparado por la Ley de Educación Nacional que promociona la vinculación entre el mundo empresarial, la falacia de la sociedad civil (léase fundaciones y ONG corporativas) y el sistema educativo. Los mismos están de los dos lados, o tal vez deberíamos decir del mismo, si tomamos la premisa, por todo lo expuesto, que el espacio estatal es el circuito de circulación de los intereses privados.

Tal vez sea hora de reivindicar lo público, lo común por fuera del espacio estatal, por fuera de la lógica instrumental que estos Estados proponen con su circulación de intereses privados.

La literatura es simulacro, los lectores juegan el juego de la ficción; la “reforma educativa” es simulación; hacer creer que la “mejora” está en ciertos enunciados con pretensión de verdad; al mismo tiempo que ocultan la otra cara de una falsa moneda: la desposesión pública de la educación.

 

Por Darío Balvidares

 

 

 

1 Balvidares Darío “La Educación en la era corporativa III de las empresas educativas y otras cuestiones off shore” en Rebelión.org – 13 de mayo de 2016

2 De acuerdo con los datos de Open Corporates.com

3 Diario La Nación 12-02-2000

4 gillermopepe.wordpress.com

5 Datos en Open Corporates.com

6 Diario La Nación “El patrimonio detallado que declararon los dirigentes del Pro durante 2013” 25 de julio de 2014

7 Para saber más sobre la crítica al proyecto Sophia ver: “Vox Marketing, vox dei. La ilusión de la autonomía escolar” en Revista Novedades Educativas Nº 69. Bs. As. 1996. Autores: Darío Balvidares, Héctor Palma y Eduardo Wolovelsky. Contenido en el ensayo de Darío Balvidares “La Novela Educativa o el relato de la alienación” Redes Cultura. Bs. As. (2005)

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