“La Prefectura, en vez de cuidarnos, nos mata”

El barrio de Parque Patricios aún llora la partida del “Bocha”, asesinado por un miembro de prefectura, Pablo Brítez, el pasado domingo en un crimen por el cual hay 8 prefectos detenidos. Entrevistamos a su familia, que ayer realizó una marcha, acompañada por cientos de personas.

Mientras la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich visitaba a Luis Chocobar, el policía procesado por matar de dos tiros por la espalda al adolescente Pablo Kukoc en diciembre pasado, la familia de Christofer Rego preparaba el funeral de su hijo, asesinado a tiros unas horas antes por un miembro de Prefectura sin mediar palabra. La doctrina Chocobar, la licencia para matar como política de Estado, tiene consecuencias directas en el accionar de las fuerzas de seguridad en el día a día.

Así lo explica el Padre del “Bocha”, Jorge Rego: “Es que el gobierno los autoriza a actuar así, sino es inexplicable. No puede ser que maten continuamente a nuestros hijos, tienen una orden de arriba para que avance el gatillo fácil”.

Matar y encubrir

El testimonio de un vecino y los videos aportados a la causa fueron fundamentales para que la  historia inventada por las fuerzas de seguridad fuera desechada y se avance en la detención de los prefectos. Christofer conducía una camioneta que había comprado hacía poco tiempo y aún no tenía los papeles. Por ese motivo evadió el control policial ubicado sobre Amancio Alcorta mientras regresaba a su casa. “Lo paran en Ancaste y Monteagudo, mi hijo no había hecho la transferencia del auto y evade el control. A los 5, 10 metros le tiran a mansalva.  Lo matan como si fuera un perro y así, herido de muerte con un balazo en la garganta y otro en el pecho, siguió manejando. Justo a dos cuadras de su casa choca y los prefectos, en vez de ver si estaba herido y llamar una ambulancia se ponen a levantar las vainas y limpiar la escena del crimen”, explica su padre.

Sentados en la puerta de su casa, Alejandra y Jorge sacan fuerza, vaya a saber de dónde, para que se haga justicia. Mientras conversamos pasa un vecino y le deja sus condolencias y el recuerdo del Bocha. El apoyo de los vecinos, que ayer se movilizaron en multitud en Parque Patricios es la cara opuesta a la respuesta del Ministerio de Seguridad que ni apareció ni llamó a la familia, más allá de hacer anuncios vía redes sociales, informando la exoneración de los prefectos de la fuerza.

Alejandra tiene un nieto de 40 días al que no sabe cómo le va a explicar que su papá ya no está. “A Christofer lo quería todo el mundo, se hacía querer, era un dulce. Cuando nació su bebé lloró como loco, llevaban más de un año buscando tener un hijo y la alegría cuando  su mujer quedó embarazada fue inmensa. Tenían mil proyectos con Bastian y hoy ya no está.  Era un sol, si a alguien le pasaba algo en el barrio él estaba ahí, era cariñoso, respetuoso, es un ángel que se fue al cielo”.

Si bien la actuación de la fiscalía N°31, a cargo de Daniel Pablovsky fue ejemplar, la familia del Bocha está alerta para que se haga justicia. Desde el asesinato de Christofer amenazaron a testigos y difundieron toda clase de relatos sobre el joven asesinado. “Si hablás sos boleta”. De esta manera amenazaron a uno de los principales testigos que vio como mataban a Christofer y luego encubrían el homicidio.

Los tiempos de Bullrich: Inseguridad prefecta

“La Prefectura en vez de cuidarnos, nos mata. Pablo Brítez es el prefecto que mató a mi hijo y el resto de imputados encubrieron el asesinato. En vez de ayudarlo cuando aún estaba herido, se pusieron a levantar las vainas. Todo esto quedó registrado en la cámara del muchacho al que amenazaron”, explica Jorge.

Una cámara que registra la impunidad de las fuerzas de seguridad. Imposible no recordar la ilegal detención por parte de agentes de la Prefectura de Roque Azcurraire, el fotógrafo de la Garganta Poderosa que quiso registrar con su cámara cuando los prefectos irrumpieron en su vivienda y abusaron de una de sus hermanas y terminó detenido durante horas en la comisaría 30 de Barracas en mayo pasado.

La Ministra Patricia Bullrich que hizo una conferencia de prensa sólo para denunciar mentiras después de la detención de los integrantes de la Garganta Poderosa pidió que dejen de “poner al policía como culpable cuando defiende a la gente” y en su visita a Chocobar le dijo que no está solo.

Los casos de gatillo fácil y de abuso de las fuerzas de seguridad se multiplican. Chocobar no está solo ni es el único efectivo que acusado por homicidio. Ahora se suma el prefecto que mató al Bocha y sus encubridores. El dolor y la bronca de la familia Rego da paso a la convicción de que tiene que haber justicia.

“Yo a mi hijo no lo tengo más, me lo mataron y el que lo hizo es un asesino y tiene que ir a una cárcel común”, dice Alejandra. “”Lo vieron vivo y lo dejaron morir para encubrir el asesinato”, asegura. Y Jorge confirma que enterrar a un hijo es lo peor que le puede pasar un padre. “Yo siempre veía los noticieros, casos de pibes asesinados y no podía entender. El Ministerio de Seguridad tiene que hacerse cargo, esto no puede seguir pasando. Hoy me tocó a mí, le tocó al Bocha, mañana te puede pasar a vos”.

La inseguridad, una de las preocupaciones centrales de la población hoy tiene como protagonistas a las mismas fuerzas que deben “cuidarnos”, pero en que hoy, con la doctrina Chocobar, tienen licencia para matar.

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