Para frenar el avance de la derecha se impone la unión del pueblo

Transcurridos 21 meses del “Gobierno Macri” es notorio que no ha resuelto los problemas del pueblo. Y es así porque, este gobierno no vino para eso sino a poner al Estado en función de los negocios privados de un grupo de grandes capitalistas amigos.

La política del PRO y Cambiemos

Transcurridos 21 meses del “Gobierno Macri” es notorio que no ha resuelto los problemas del pueblo. Y es así porque, este gobierno no vino para eso sino a poner al Estado en función de los negocios privados de un grupo de grandes capitalistas amigos. Para poder consolidar esos negocios privados intentan por todos los medios tener el manejo del Estado; tienen el Ejecutivo, avanzan en el Judicial y presionan con su poder económico para obtener acuerdos en el Legislativo. Controlan el Banco Central y el Nación y la mayoría de los grandes medios de comunicación. Es decir, tienen la suma del poder político, económico y mediático.

Mientras que a la mayoría de la población le ofrecen: alza desmedida de las tarifas de los servicios públicos, una inflación descontrolada muy aguda en alimentos y medicamentos, aumento del desempleo, rebaja de los salarios reales, convenios colectivos precarizados, aumento de la pobreza y la indigencia, con unos servicios públicos de salud y educación en creciente deterioro. Déficit de la balanza comercial -exportamos menos e importamos más- y financiera -entran menos divisas de las que salen-. Para mantener el funcionamiento de la economía recurren al endeudamiento interno y externo. Recientemente han emitido un bono a 100 años que no podrán pagar nuestros bisnietos. Por este camino se llega a que lo que la economía argentina produce no es suficiente para respaldar el endeudamiento externo. Como un termómetro, el dólar acusa la fiebre que tiene esta economía en permanente crisis. Avanzamos, medida a medida de este Gobierno, a una situación similar a la de diciembre de 2001.

El resultado de las PASO

Habla de un avance de la derecha y de su fortalecimiento relativo. Decimos relativo porque la oposición capitalista está dividida y porque no es nueva la importante presencia de la derecha en la política argentina.

Lo nuevo es que está confluyendo en un solo partido (PRO) y en un solo frente (Cambiemos). Hasta 2015 la teníamos dispersa en un PRO fuerte en la Capital, la amplia derecha del radicalismo, en el manejo del Partido Justicialista y con peso en la cúpula de la CGT y en varios partidos provinciales. La unidad le ha permitido llegar al gobierno y mantenerlo. Luego de la profundización neoliberal de la política económica y el giro a la derecha en las libertades públicas, de la que la desaparición forzada de Santiago Maldonado es el hecho más grave, no sólo ha conservado sino que consolidó y aumentó su caudal electoral. El PRO y Cambiemos representan por primera vez en nuestra historia un partido de la derecha explícita con bases de masas propia.

Este hecho está presionando fuertemente sobre el PJ y la derecha política y sindical del peronismo, tensionado entre aliarse al PRO o mantenerse como fuerza independiente y líder de las amplias alianzas que le permitió gobernar largos período desde 1946. Pero en la actualidad esta segunda alternativa la podría concretar únicamente entregándole el liderazgo a Cristina. La posiciona en ese lugar el apretado triunfo en la Provincia de Buenos Aires, enaltecido por el fraude mediático.

Vamos a una derecha de masas, un centro también de masas –el kirchnerismo- y la desaparición del progresismo. Stolbizer, Degennaro, Solanas y otros, son reliquias de esa expresión política. Sus bases han emigrado hace tiempo al kirchnerismo y en pequeña proporción hacia la izquierda.

Y el FIT, que en la actualidad es la fuerza hegemónica en la izquierda, no atina a darse una política de masas para liderar y consolidar el significativo espacio político que se está generando por la desaparición del progresismo y la polarización entre la derecha y el centro. Como lo vemos un poco obnubilado por sus pequeños éxitos, le queremos recordar la situación política en la Alemania de 1930. Ese año el Partido Comunista de éste país festejaba porque había aumentado, respecto de la elección anterior, en 1.300.000 sus votos y en 23 sus diputados, mientras que el partido Nacional Socialista lo había hecho en 5.500.000 y 95 respectivamente.

Nos dicen militantes de otros países de América Latina que nuestro país debe tener más militancia socialista que la mayoría de los demás del Continente pero, en la misma proporción, estamos liderando la región en cuanto a división y fragmentación.

Es por todo esto que nuestra corriente guevarista y los que nos nucleamos bajo el programa de la Unión del Pueblo proponemos un amplio frente de todos los trabajadores y el pueblo con sus organizaciones políticas y sociales adquiriendo, de este modo, una gran fortaleza y apareciendo ante los ojos del pueblo como una verdadera alternativa de gobierno. Nuestra línea de trabajo, hoy más que ayer, es estar bien pegado a la base social, a los pobres de la ciudad y del campo, a los trabajadores y a las llamadas minorías que no encuentran representatividad. Aportar desde allí a la formación y/o fortalecimiento de nuevos y viejos contingentes de cuadros dirigente y de las organizaciones políticas y sociales de masas que confluyan en un estratégico Frente de Liberación Nacional y Social.

Para dejar de retroceder, de nada sirve lavar nuestro discurso y rebajar nuestro programa. Está bien que nuestros candidatos y candidatas se presenten bien vestidos y con la cara lavada, sin extravagancias, pero lo fundamental es el programa transformador de las estructuras caducas y parasitarias del capitalismo y las audaces propuestas que apuntalen las acciones de las masas.

Un programa para la unión del pueblo

Está muy oculto pero, en la Unión del Pueblo hemos calculado que casi la mitad de lo que produce el trabajo de los argentinos se gasta en lujos de los capitalistas o se fuga al exterior. Entonces, reduciendo una tercera parte del gasto suntuario y eliminando la fuga, le quedan a la economía de nuestro país entre 80 y 100 mil millones de dólares anuales para invertir productivamente, evitando así recurrir al endeudamiento externo.

Ese casi 20% del PBI se debe destinar a la inversión productiva en los sectores más dinámicos, lo que generará gran riqueza y muchos puestos de trabajo, y a la reproducción de la fuerza de trabajo pero en un nivel superior a la del capitalismo (estamos hablando de educación, salud, seguridad social, cultura, recreación, consciencia social, etc.).

Para realizar esta extraordinaria reorientación de la economía bastaría con tomar seis medidas básicas:

  1. Para que el fruto del trabajo se destine a la producción y no a la especulación financiera hay que nacional los bancos y el crédito.

  2. Paran evitar la fuga de divisas es improcedente un cepo, a la medida anterior hay que sumarle la nacionalización del comercio exterior.

  3. Es imperioso, reducir drásticamente el gasto suntuario de los capitalistas, ya que hoy se patinan en lujos una deuda externa por año, mediante una ley que los obligue a invertir un alto porcentaje de sus ganancias en producción. Que les diga, por ejemplo, “no tomes Champagne de 1500 pesos la botella, tomá uno de solo 1000 pesos y los otros 500 reinviértelos en tu empresa”.

  4. Hay que cambiar el actual sistema impositivo por el cual pagan más impuestos los que menos reciben, por otro mediante el cual paguen más impuestos los que más ganan.

  5. En toda la región pampeana y la Patagonia hay que realizar una reforma agraria socialista. Es decir hay que nacionalizar la tierra (y atender las reivindicaciones de los campesinos y pueblos originarios) y tiene que ser administrada por un gobierno de todo el pueblo y los productores directos.

  6. Tanto la renta financiera, la renta de la tierra, como lo obtenido por anular la fuga y la reducción suntuaria se debe destinar prioritariamente a la industrialización en los sectores de bienes de capital, tecnología de punta y la consecuente creación de millones de puestos de trabajo calificado. Otra parte invertirla en salud, educación para ser un pueblo culto, sano y solidario que pueda disfrutar de la abundancia producida por su trabajo.

Estas medidas que son de fácil comprensión garantizarían que en cinco años el 80 % de la población, que hoy padece privaciones e injusticias, adquieran una vida plena, y que Argentina se transforme en un país floreciente con un pueblo feliz y esperanzado que comenzó a disfrutar de su esfuerzo.

Medidas que no son de fácil realización porque los dueños de todo se las arreglan para confundirnos con peces de colores y palabras seductoras. Por eso requiere que sean debatidas y enriquecidas con la participación de todo el pueblo, tomando conciencia que entre todos podemos hacerlas realidad, uniéndonos, organizándonos y participando activamente para concretarlas y sostenerlas en el tiempo.

Estas son las principales razones por las que llamamos a la unión del pueblo, es decir, queremos unir al pueblo por abajo sin la injerencia de ningún sector de la clase de los capitalistas. Pero como no somos la única organización que se propone estos objetivos se hace necesario unirnos con todos aquellos que luchan por los mismos o similares intereses. Por ello, hay que formar un gran frente unido que se proponga la liberación nacional de nuestra patria y la liberación social de nuestro pueblo.

Rechazamos la visión romántica de socialismo como la generalización de la escases, por el contrario, para los trabajadores el socialismo debe estar asociado a la abundancia de valores morales, solidarios y de bienes materiales.

La independencia del imperialismo y la construcción del socialismo como lo concebía el Che Guevara, es decir una sociedad formada por mujeres y hombres libres de la explotación y la alienación, siguen siendo nuestros objetivos.

Declaración de la Mesa Provincial de la Unión del Pueblo

Buenos Aires, septiembre de 2017

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePin on PinterestShare on TumblrPrint this page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.