Por un mundo rojo, verde, violeta y multicolor

Documento de la Cátedra Libre Virginia Bolten/ 25 de octubre de 2018, leído en el Conversatorio: “La revolución de las brujas”, trabajo, reproducción social y luchas feministas con Silvia Federici en La Plata.

Este texto es un escrito colectivo, compuesto por las voces de todas las personas que formamos parte de la “Cátedra Libre Virginia Bolten: Construyendo Feminismos Populares en Nuestra América”. Queremos compartir través de esta lectura algunas reflexiones acerca de lo que implica para nosotres una cátedra libre feminista y nuestroamericana en la universidad de La Plata, transmitir algo de nuestro trabajo, agradecer a quienes de manera militante nos acompañan en esta actividad y presentar por supuesto a Silvia Federici.

Quienes formamos parte de la Cátedra Libre Virginia Bolten, estamos convencides de que hoy protagonizamos como parte del movimiento feminista una lucha feroz, alegre y masiva que está conmoviendo todo. Una lucha que al tiempo que exige el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos subvierte los modos opresivos y jerárquicos de hacer política. Demostrando que la explotación y el control de nuestro tiempo y trabajo está en la base de un sistema capitalista heteropatriarcal, racista y colonial. En este proceso, los feminismos no dejamos ningún territorio sin cuestionar. Pero además nuestra lucha propone, moviliza, escracha, organiza, debate y crea nuevas formas de encuentro.

Lo vimos este año con fuerza en la lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito: el 13 y 14 de junio con más de un millón en las calles conseguimos media sanción a la ley de interrupción voluntaria del embarazo; luego el 8 y 9 de agosto permanecimos bajo la lluvia cuando se votó en senadores. Sabíamos que era difícil, que los números no estaban de nuestro lado y a pesar del viento y el frío resistimos frente a un senado lleno de anquilosados machistas y fundamentalistas religiosos. La institucionalidad de la democracia representativa fue desbordada por la marea feminista mostrando una vez más que no nos representan.
Lo vemos en la demanda de la separación de la Iglesia del Estado, reactualizada en nuevas generaciones de feministas que llevan los pañuelos naranjas juntos con los verdes, y en las apostasías colectivas que se multiplican a lo largo del país, cada vez más numerosas.
Lo vemos en cada lugar de nuestro territorio, donde la marea avanza, y en las luchas de los pueblos del Abya Yala, donde nos hemos unido en los pañuelos verdes.
Lo vemos en nuestros internacionalismos feministas, retomando banderas como las del pueblo Kurdo y las palestinas, con un valor simbólico de revoluciones necesarias.
Lo vimos en los Paros Internacionales de mujeres, lesbianas, bisexuales, trans y travestis del 8 de marzo;
Lo vimos en la respuesta feminista frente al ajuste y endeudamiento que nos quieren imponer las políticas de la OMC, el G20 y el FMI.
Lo vemos en este feminismo donde las banderas disidentes, no binarias, tortas, maricas, bisexuales y trans se encuentran, gritando bien fuerte: ¡no queremos ser más esta humanidad!
Lo vimos en el Encuentro de mujeres, lesbianas, bi, trans y travestis que se hizo en Trelew, ese lugar de luchas y dolores represivos. Allí comenzamos a nombrarnos como plurinacionales a partir del clamor traído con fuerza por las compañeras y hermanas de las comunidades mapuches y originarias. Esas consignas por lo plurinacional y una cultura y memoria ancestral estuvieron en las gargantas de las más de 50mil. Y es que nuestros feminismos populares no tienen fronteras.

Nos juntamos para denunciar la larga historia de colonialismo y su saga de violencias, que continúa hoy con la criminalización de los pueblos y especialmente de las mujeres originarias y negras que están al frente de las luchas emancipatorias y anti-extractivistas. Berta Cáceres en Honduras, Macarena Valdés en Chile, Marielle Franco en Brasil, Juana Ramírez en Guatemala, Diana Sacayán y Pepa Gaitán en Argentina.

Las respuestas que venimos dando proponen una agenda anticapitalista que enfrenta la embestida global contra el cuerpo y la vida digna de las mujeres, lesbianas, bisexuales, travestis y trans. En un modelo que reactiva formas económicas, políticas, sociales y culturales neoliberales y neoconservadoras, el movimiento feminista “contradice” la lógica de la inercia y articula formas de luchas nacionales, regionales y globales. Es en este momento cuanto más se necesita fortalecer el feminismo internacionalista para enfrentar el avance del fascismo. En esa lucha nos encontramos movilizadas para extender la solidaridad internacional con el pueblo de Brasil, porque sabemos que el golpe de Estado y Bolsonaro significan el avance de la violencia, el racismo, la homofobia y el fascismo en los territorios de Latinoamérica. Hoy más que nunca nuestras luchas deben ser contra los fundamentalismos económicos y religiosos.

Recordamos a Lohana Berkins, Mercedes Gudano, Alina Legerin Sánchez, Marielle Franco y con ellas las banderas que tomamos para cada batalla. Entre los estandartes, rescatamos el pañuelo verde, emblema que sintetiza la lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en Argentina y cada vez más en otros países, fuera de toda falsa frontera.
Seguimos exigiendo la absolución ya para todas las hermanas mapuche, qom, wichi, y de otros pueblos originarios judicializadas. Exigimos la absolución para Higui. Justicia para Rafita Nahuel, para Santiago Maldonado. Libertad a Facundo Jones Huala y a todas las presas y presos mapuche en Argentina y Chile. Fuera los Benetton, los Lewis.

En esta actividad nos encontramos la Cátedra Libre Virginia Bolten, la Fundación Rosa Luxemburgo – Oficina Buenos Aires y Tinta Limón Ediciones, apostando a construir espacios que cuestionen los modos androcéntricos de producir conocimiento en la universidad. Creemos, y apostamos a que la Universidad no sea un privilegio de unxs pocxs. Nos organizamos para llenarla de experiencias de lucha, de saberes populares, de voces oprimidas e históricamente invisibilidades. Y en un mismo movimiento, llevamos la cátedra a la calle, a construir codo a codo con un movimiento feminista que hoy más que nunca está en pie de lucha aportando a la construcción de un mundo más justo, diverso e igualitario. Recordamos las palabras de nuestra querida Lohana Berkins cuando decía que:
“Si una travesti entra a la universidad pública, le cambia la vida a esa travesti, pero cuando muchas travestis entren a la Universidad, le cambiará la vida a la sociedad.” Llevamos bien alto su bandera, por el derecho a la disidencia, por el traVajo y la libertad.

Creemos que la lucha no es solo a nivel de contenido sino que también queremos dar la disputa y subvertir la forma de construcción de ese contenido. Porque entendemos que toda construcción de conocimiento es política. Reivindicamos el arte, la comunicación y la cultura popular como herramientas fundamentales de transmisión y construcción de saberes que rebalsan los moldes establecidos para la divulgación de discursos académicos.

Hoy contamos con la presencia de la actriz y activista feminista Muriel Santa Ana que le puso cuerpo, compromiso y emoción a los textos anarquistas del periódico “La Voz de la Mujer”. Y cerraremos este encuentro con una intervención del colectivo de danzas ILLA, poniendo el cuerpo como el primer territorio de resistencia.

Hoy con la presencia de nuestra bruja Silvia Federici, investigadora y activista italiana, quien ha hecho aportes fundamentales a la genealogía de resistencias y luchas feministas, estamos aquí para tejer con otres, esta historia, nuestra historia. Los aportes valiosísimos de Silvia para entender cómo el capitalismo se instaló y se construye todos los días sobre nuestro trabajo no reconocido y explotado a partir de la fragmentación y el aislamiento como mujeres. Para entender que nos quemaron y nos persiguieron por llevar en nuestras prácticas y saberes gérmenes de otros mundos posibles, comunitarios, menos opresivos y nuestra propia existencia fue y es una amenaza para el sistema de hambre y explotación que se está comiendo el mundo. Pero también Silvia camina y piensa con nosotras y nosotres modos de crear, desde abajo, desde los pueblos y los feminismos, formas comunitarias que disputen y socaven al monstruo capitalista patriarcal, racista y colonial. Somos más sabias y más poderosas porque compañeras como Silvia están creando junto a nosotras y nosotres herramientas para entender la dominación y para enfrentarla.

Hoy estamos muy contentes, tanto que no podemos poner en palabras que no sean cursis, emocionadas, alegres, ansiosas la felicidad que significa la presencia de Silvia Federici entre nosotras. Parece que nuestra alegría es compartida con esta convocatoria. Nos une la lucha y también el amor y la alegría.

Silvia ya estuvo hace dos años invitada por la cátedra, por la editorial y por la Rosa en nuestra ciudad. Tuvimos la oportunidad de compartir con ella reflexiones pero además almuerzos comunitarios, visitas a sitios de DDHH, a comedores y cooperativas barriales, organizaciones, y en ese encuentro Silvia demostró que además de ser una historiadora brillante es una gran persona y una compañera de lucha, humilde, “escuchadora”, y cariñosa.

Esta actividad es un esfuerzo autónomo, desde el movimiento social y feminista, desde abajo y a la izquierda. Si bien creemos en que hay que dar batallas dentro de la universidad en defensa de la educación pública y ocuparla, como se viene haciendo en las luchas contra el vaciamiento, queremos reafirmar que la autogestión es la única manera en que podemos expresar con libertad nuestro grito antipatriarcal pero también anticapitalista, antiracista y anticolonial. Consideramos que la institucionalización de un movimiento en alza, es un riesgo que puede producir el vaciamiento de nuestras luchas y consignas.

Y aquí tomamos unas palabras de nuestra querida Silvia:

Hay un feminismo institucional, del estado, que ha usado la agenda feminista dominada para integrar a las mujeres a la máquina del trabajo de la economía global. Yo no estoy con esos feminismos porque una perspectiva feminista es una mirada que cambia la totalidad de la sociedad”.

Nuestros feminismos no tienen dueñas, no tienen patronas, no tienen marido ni maridas, no aceptan caudillismos. No son propiedad privada intelectual o política de nadie.
Nuestros feminismos cultivan la libertad para potenciar feminismos poderosos, plurales, masivos.

La revolución feminista recorre el mundo. Orgullosxs, deseantes, siempre movilizadxs nos convocamos a la organización feminista por un mundo rojo, violeta, verde y multicolor.
Aquí estamos y no hay vuelta atrás. Vamos a revolucionar nuestras revoluciones.

Cátedra Libre Virginia Bolten. Construyendo feminismos populares en nuestra América.

AGRADECIMIENTOS
Aprovechamos para agradecer colectivamente, en abrazos fuertes, (que en estas coyunturas difíciles hay que redoblar como la esperanza), ya que lo hemos hecho en forma individual a Radionauta, en la Red Nacional de Medios Alternativos que hizo el spot de difusión, al Colectivo Cultural Otro Viento que está transmitiendo online; también parte de la Red que siempre difunden estas actividades, cuando son grandes y cuando son pequeñas también; a la Fundación Rosa Luxemburgo – Oficina Buenos Aires; a Tinta Limón Ediciones/ a Rocío, nuestra cumpa de Pañuelos en Rebeldía y de la Bolten, que gestionó este lugar, a Mariano Féliz, nuestro cumpa facilitador de enganches internacionales, a Fernanda Carrizo, activista feminista, obrera del arte y la comunicación visual, que hizo los hermosos flyer.
A las artistas que se presentan hoy: la colectiva de danzas ILLA; a las queridas compañeras de la Asociación Historia de las Mujeres y Estudios de Género. Argentinaque invitaron a Muriel Santa Ana a sumarse a esta presentación y que hoy están aquí con nosotres.
A las diversas editoriales y librerías populares; a las compañeras que trajeron comidas típicas que se están vendiendo, que ayudarán a mejorar los lugares territoriales.…

Escucha a Silvia en La Plata: https://archive.org/download/DVTA020/DVT_A020.MP3

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