Veinte años de soja transgénica en el Cono Sur de América Latina, 20 razones para su prohibición definitiva

El ISAAA (Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agro-
biotecnológicas) acaba de publicar su informe anual en el que confirma que el Cono Sur de
América Latina es la región donde se producen más transgénicos y con la mayor superficie
cultivada con un solo monocultivo (más de 54 millones de hectáreas de soja transgénica en
Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Bolivia) de todo el mundo.
Lo que el ISAAA no informa, por ser un simple agente de propaganda de las grandes
corporaciones biotecnológicas, es sobre los impactos que este modelo, implantado hace 21
años y que hoy está produciendo su cosecha número 20, ha tenido en toda la región y en el
mundo.
GRAIN, junto a cientos de organizaciones, viene denunciando desde antes de la instalación
de este modelo de agricultura industrial las consecuencias socioambientales del mismo.
Justo cuando se está realizando la cosecha número 20 de la soja transgénica resistente al
glifosato en todo el Cono Sur (aproximadamente 175 millones de toneladas) compartimos en este poster 20 argumentos para su erradicación definitiva.
1– Su aprobación en Argentina fue absolutamente ilegítima, siendo autorizado por un organismo (la CONABIA, Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria) conformado por las mismas corporaciones. Al mismo tiempo, su expansión en todo el Cono Sur fue intencionalmente ilegal sin que en ningún momento se haya generado un debate democrático sobre su autorización y cultivo. Su imposición en Brasil y Paraguay se dio a partir de la expansión de cultivos ilegales masivos.
2- Su imposición significó la creación de un desierto verde de más de 54 millones de
hectáreas que en algún momento las mismas multinacionales bautizaron como La
República Unida de la Soja.
3- Con la introducción de la soja transgénica, el uso de glifosato (recientemente
reclasificado como probablemente cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud)
en la región creció a más de 550 millones de litros por año con dramáticas
consecuencias sanitarias en todos los territorios.
4- Millones de campesinos fueron desplazados en toda la región y miles de pequeños
productores debieron abandonar la producción de alimentos locales ante la
imposibilidad de convivir con la soja transgénica.
5- Cientos de campesinos fueron criminalizados, perseguidos y asesinados en su lucha
por la tierra como fruto de la expansión del modelo sojero en los intentos de resistir su
avance.
6- Se destruyeron millones de hectáreas de bosque nativos en todo el Cono Sur por el
avance de la frontera agrícola.
7- Monsanto impulsó e impulsa en todos los países modificaciones a las leyes de
semillas para poder controlar y monopolizar las semillas. En Argentina, desde hace casi
15 años, viene realizando un fuerte lobby político para lograr la modificación de la ley
vigente y poder cobrar regalías a cada productor que guarda semillas para el año siguiente.
8– Las enfermedades y muertes a causa del incremento del uso de agrotóxicos se multiplicaron en todos los territorios despertando fuertes reacciones de los “pueblos fumigados”.
9- Los gobiernos que intentaron limitar el avance de la soja y los cultivos transgénicos
se vieron jaqueados, siendo Paraguay un caso paradigmático en ese sentido.
10- Los suelos se han visto esquilmados por esta agricultura extractivista produciendo una destrucción de los mismos y una pérdida de nutrientes sin precedentes.
11– La tierra se ha concentrado en cada vez menos manos, siendo otra vez el caso de
Paraguay ejemplar ya que un 0,4% de los propietarios acaparan el 56 % de la tierra.
12– La ganadería, anteriormente practicada en rotación con la agricultura, se vio
desplazada hacia otros territorios con ecosistemas mucho más frágiles (Amazonia,
Chaco paraguayo, humedales, etc) con consecuencias gravísimas sobre los mismos.
13– Se consolidó una alianza entre los grupos corporativos que impulsaron este
modelo y los medios masivos de comunicación concentrados que impide cualquier tipo
de debate o difusión de los impactos del modelo.
14- Los cultivos resistentes a herbicidas han fracasado desde el punto de vista
agronómico con el surgimiento de decenas de malezas resistentes al glifosato y el
consecuente crecimiento de su uso y el de otros herbicidas.
15- La ciencia que sostiene el desarrollo de los cultivos transgénicos es profundamente
cuestionada por su mecanicismo y simplificación de la complejidad de los sistemas
genómicos.
16- La productividad de los cultivos de soja transgénica son inferiores a los de los
cultivos de soja convencionales tal como se verificó en todas las investigaciones que
realizaron estudios comparativos.
17- La seguridad de la soja transgénica en la alimentación nunca ha sido demostrada
y las dudas que se presentan ante estudios sesgados por los intereses corporativos aún
persisten siendo cada día más difícil de sostener la falacia de la “equivalencia sustancial”.
18- La producción masiva de soja transgénica ha impulsado una expansión de la
producción de carne de manera industrial con graves impactos ambientales, sanitarios,
en el clima y en la salud a nivel global.
19 – La soja transgénica ha sido impuesta para su consumo a centenares de millones
de consumidores en todo el mundo sin su consentimiento a través de su utilización en la
producción de alimentos ultraprocesados.
20- Toda la cadena de producción de soja transgénica tiene un enorme impacto en el
incremento de la emisión de gases de efecto invernadero y la agudización de la crisis climática.
Notas
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