Vivas y en lucha nos queremos

Ayer, viernes, se confirmó que el cuerpo hallado en la reserva natural de Santa Catalina pertenecía a Anahí Benítez.

Salgo del trabajo, me alegra que sea viernes, agotada de la semana y del doble turno. Pienso en la vuelta de Lugano a Boedo. Se me va un bondi. No lo corro, me duele la rodilla. Cuando me logro subir agarro el celular del bolsillo del guardapolvo, entre el dibujo que me regaló una enana (y gigante) de 1ºD. Se me escurre la sonrisa cuando leo la peor noticia: apareció el cuerpo de Anahí Benitez en Santa Catalina. Me duele el mundo.
Nudo en la garganta, bronca, dolor, impotencia, puedo seguir. Todo el viaje mirando qué y cómo dicen los medios, las redes sociales y charlando en grupos con amigas y con compañerxs. Que si es o no Anahí. ¿Y si no es qué? ¡Queremos que aparezca viva, hace seis días la buscamos! Como buscamos a Nadia Rojas, otra adolescente que desapareció ayer por segunda vez, tenía que ir a declarar y supuestamente estaba al resguardo de la justicia. ¿Dónde están? ¿El Estado qué hace para encontrarlas? ¡Y en todo caso es el cuerpo sin vida de otra mujer! Mis amigas están enfurecidas. Yo también. Se me cruza por la cabeza de todo. Encima tenemos que ponernos un freno porque enseguida saltan lxs que nos acusan de violentas… que todo bien con el Ni una menos pero así no, que salir a la calle no sirve, que son feminazis, que la libre circulación, que las paredes no se escriben, que la propiedad privada está antes y bla bla. ¿Qué están diciendo? ¿A quién o qué están defendiendo? ¿Qué lxs mueve? Yo nos quiero libres y vivas. Así de corta.
Me decidí a escribir porque la mayor parte de mis contactos son de Lomas de Zamora, como yo, como Anahí. Por eso, si bien me estalla la bronca y la angustia cada vez que me entero que aparece una mujer muerta (“aparece”, sí, pero porque antes ALGUIEN LA DESAPARECIÓ) esta vez espero que mi voz resuene un poco.
Una mujer menos cada 18 horas. ¿Cómo hacemos para que se entienda el Ni una Menos? ¿Cómo explicamos que estamos hartas de que nos maten? ¿Cómo puede ser que en nuestros carteles tengamos que escribir que Vivas y Libres nos queremos y encima recibamos cuestionamientos o críticas sobre cómo nos organizarnos? ¿Cómo puede ser que haya que explicar la bronca que sentimos? Los míos son veintinueve años de opresión, pero pesan siglos enteros. No sé cómo se explica, no sabría por dónde empezar. No tengo ganas de pedir disculpas por sonar enojada. Hasta hace unos años empezar esta conversación hasta parecía inútil: la mayor parte de mis conocidxs me decía exagerada o hasta me trataban de histérica si me quejaba por todo lo que las mujeres tenemos aguantar que nos digan por la calle. La violencia machista que denunciamos no es solamente la que nos viola y nos mata. Por eso no podés saltar y decir que bancás el Ni una menos, que defendés la vida pero no te ponés ni un segundo a repensar qué tan violento e hijo sano del patriarcado sos vos también. Tu opinión sobre nuestros cuerpos es violencia, tu opinión sobre la manera en que nos comportamos es violencia, tu risa ante un chiste machista es violencia, que seas indiferente y no elijas cuestionarte tu lugar o el papel que elegís jugar en esta relación de poder, que nos oprime a nosotras a las mujeres, es violencia.
Y si me tomo el trabajo de tipear lo que pienso, aunque estoy llena de rabia, es porque creo que las cosas están así, pero que pueden y tienen que cambiar, que el patriarcado se va a caer y el feminismo va a vencer.
Esto sigue, pero estoy cansada de tener que ser pedagógica, me vuelve a ganar el enojo y el dolor.

#NiUnaMenos
#JusticiaPorAnahí
#VivasYLibresNosQueremos

ESTEFANÍA BARONE es docente de primaria en Soldati y Lugano

Imagen por JUAN PAZ, feiz Disculpen la Molestia

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someonePin on PinterestShare on TumblrPrint this page

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.