La lucha de las mujeres kurdas. (La revolución socialista será feminista o no será)

El pasado martes 2 de junio en SUTEBA La Plata se realizó la charla Historia de las luchas y resistencias de las mujeres de Kurdistán. MelikeYasar, representante internacional del Movimiento de Mujeres Kurdas, compartió con una importante audiencia las singulares características de este proceso revolucionario feminista y socialista en el corazón de Medio Oriente. La charla fue convocada por el Comité de Solidaridad con Kurdistán en América Latina, junto con el Frente Popular Darío Santillán-CN, COB-La Brecha y la Juventud Guevarista.

 

Breve Contexto Geo-histórico

El kurdo es un pueblo indoeuropeo que habita en la región montañosa del Kurdistán, al suroeste de Asia, repartido principalmente entre los Estados soberanos de Siria, Irak, Turquía e Irán. También existe población kurda en un área geográfica más extensa, que abarca desde los Montes Taurus hasta el oeste de las mesetas de Irán; y desde el Monte Ararat hasta el pie de las colinas contiguas a las llanuras mesopotámicas, con enclaves significativos en el extremo oriental de Siria y en Armenia y la Provincia Autónoma de Najichevan en Azerbaiyán. Los kurdos son en su mayoría musulmanes suníes, producto de la islamización del pueblo kurdo, aunque una importante minoría todavía sigue profesando la religión tradicional kurda, el yazidismo. Es decir, son seguidores de Zaratustra y perciben esta religión más como una filosofía de vida que como una religión. Creen en 4 elementos principales, el fuego, el sol, el aire y el agua. Por eso sus colores son rojo, amarillo y verde. Y se llaman a sí mismos hijos del sol y del fuego.

La primera división del territorio kurdo fue en 1639, luego del Tratado de Zahab,  entre elimperio otomano y el persa. En 1923, como resultads de los acuerdos de la Primera Guerra Mundial, el tratado de Lausana, firmado por Inglaterra, Francia, Alemania, Italia y Turquía, dividió el territorio entre Turquía; Irán; Irak y Siria.

Las fuerzas imperialistas se repartieron los territorios de este pueblo situado en el corazón de medio oriente abrazado por los ríos Éufrates y Tigris que hacen a sus tierras fértiles para el cultivo y el pastoreo, entre otras riquezas. Desde ese momento el pueblo kurdo ha protagonizado 28 levantamientos en el sostenimiento de una resistencia que fue creciendo y ganando territorio, adhesión y sobre todo, capacidad de invención para la creación de una propuesta política revolucionaria, que hoy se presenta como un modelo que no deja de ganar simpatía, interés y de alentar esperanzas en militantes del mundo entero.

Los Kurdos son entre 55 y 60 millones de personas (no existen censos rigurosos), aproximadamente un 45 % de los cuales vive en Turquía. También están en Irán, Irak y Siria. También existe una importante diáspora kurda en Europa Occidental, sobre todo en países como Alemania, Inglaterra y Suecia.

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En 1978 su líder, AbdullahÖcalán, funda el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), cuya influencia se extiende a todos los rincones de este pueblo.Las feroces divisiones,  implicaron la prohibición de practicar la cultura kurda, hablar su lengua y a su vez se les impuso distintos lenguajes y prácticas culturales y religiosas. MelikeYasar, nos comenta que esta división partió familias que no pudieron volver a conectarse ni visitarse, por haber quedado por ejemplo, algunos en Turquía y otros en Siria. Nos cuenta a su vez que el PKK logra que vuelva a unirse este territorio tan tironeado cuestionando la organización feudal que lo caracterizaba, “aprendimos nuestra historia cuando nos hicimos adultos. Gracias al PKK pudimos saber dónde quedaba nuestro territorio”. Una historia que de niños les fue negada en las escuelas donde, por ejemplo, les prohibían cantar las canciones en su idioma.

 

La lucha Kurda

Comenzaron luchando por constituirse como un Estado independiente, pero esa lucha se fue transformando. Hoy consideran que la perspectiva de un Estado independiente no es una solución porque el Estado es en sí mismo opresivo. A partir de este cambio de perspectiva  reestructuraron política y organizativamente el PKK y el ejército kurdo, y se crea el Confederalismo Democrático. Este proyecto político, sin Estado, se constituye a partir de organizaciones de base. Toda organización tiene co-presidencias que cumplen el criterio de que el 50 % de los puestos de dirección política deben ser ocupados por mujeres. Las mujeres tienen representación política en todas las instancias. Hay comités de base con democracia directa, Asambleas, Consejos Populares. También se crearon  comisiones de mujeres, de jóvenes, de salud, etc., según las necesidades del pueblo. Toda esta institucionalidad popular es una organización social feminista y socialista que se opone al Estado patriarcal y feudal. Las mujeres participan de todas estas instituciones del pueblo con la característica de que sólo las mujeres elijen a las mujeres y ambos géneros eligen a los representantes varones.

Desde el 2005 se crea, además, toda una institucionalidad separada que es exclusivamente de mujeres. “Somos parte del proceso general pero necesitamos nuestro propio sistema separado en el ámbito cultural, militar, de mujeres, de jóvenes. Y los hombres además se forman en nuestras escuelas, en las escuelas de las mujeres”, explicaMelikeYasar. Comenzaron por formar parte del ejército, crear unidades exclusivamente de mujeres y finalmente conformaron todo un ejército feminista. Esta estrategia empezó a desarrollarse en las montañas y luego en toda la sociedad civil, en todas las organizaciones. En la vida mixta y en las organizaciones civiles mixtas, la ideología de la liberación de las mujeres está en el centro. “La lucha con nuestros propios compañeros fue más dura que la lucha contra el estado turco”. El 10% de las mujeres lucha contra el Estado, el 90% lucha al interior de su pueblo por la liberación de la mujer. Se lograron muchas conquistas y protocolos de actuación. Un porcentaje de los femicidios en Turquía era cometidos por las parejas de las mujeres alegando que las mataban por honor. Así, las mujeres tomaron el concepto tan importante de “honor” para este pueblo y elevaron la consigna “Mi honor es mi libertad”. Un hombre que ejerza violencia contra una mujer kurda es expulsado del movimiento.

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Hay que revolucionarlo TODO         

Este cambio de perspectiva dado en el 2005 se centró en la crítica a cuatro aspectos: el nacionalismo, el sexismo, la ciencia positivista y el fundamentalismo. Se caracterizó que estas cuatro ideologías están en el centro del Estado y por eso, se concluyó, que es necesario un sistema sin Estado. “Las mujeres levantaron este sistema, construyeron desde abajo su propio sistema,”dice Melike. Otro aspecto llamativo de esta creación revolucionaria es la oposición a la ciencia positiva. Que implica por ejemplo el rechazo a la división de las ciencias ¿Cómo la historia y la sociología van a ser ciencias separadas? ¿Cómo se puede analizar una sociedad sin su historia? Crearon así una ciencia feminista a la que llamaron Genealogía apoyada en la física cuántica y dando centralidad a la historia. La formación juega un papel central en toda la organización, las explicaciones físicas se cruzan con las citas a Bakunin en la explicación de largos e intensivos cursos de formación para militantes que pueden durar dos años, por ejemplo.

Todos los militantes tienen todos los días contacto directo con las bases, no tienen familia ni casa propia. Por lo que se quedan en la casa de gente del pueblo dándoles contacto permanente con la base. Por eso hay millones de seguidores del PKK, porque sus militantes van casa por casa y hablan con la gente todos los días.
Los militantes tampoco se casan ni tienen relaciones sexuales. Esta focalización de la energía militante es necesaria, debido al contexto de guerra en el que viven.

¿Qué podemos hacer desde aquí? Además de difundir, salir a las calles y expresar nuestra solidaridad; podemos ir y aportar nuestras experiencias. En las ciudades arrasadas por la guerra se necesitan arquitectos que las reconstruyan, ingenieros, enfermeros, educadores.

¿Qué podemos aprender desde aquí? Muchísimo. En principio la importancia de los espacios exclusivamente de mujeres. Hegel, en la dialéctica del amo y el esclavo que expone en la “Fenomenología del espíritu”, dice que el deseo de reconocimiento es constitutivo del ser humano como tal. Este deseo se encuentra entrampado en la asimetría de poder. El esclavo reconoce al amo como un hombre libre, pero no obtiene reconocimiento de él. El amo se niega a reconocer al esclavo y por lo tanto el reconocimiento que de éste obtiene es fútil, porque es de un ser al que ve de modo utilitario, casi como a un objeto, no es el reconocimiento de otro ser libre, y por lo tanto, no es un reconocimiento pleno. MelikeYasar nos comenta que el ejército turco tiene la creencia de que si una mujer mata a un soldado éste no va al cielo (al cual sí va si es él quien mata a la mujer…) Expresión representativa de la diferencia de dignidad conferida a los géneros que muestra cómo esta asimetría es trasladada al reconocimiento por ellos otorgada. Como la mujer es inferior que lo mate es una vergüenza que no tiene perdón de Dios. Si lo mata un igual en cambio, Dios sí lo recibe. Entre tanto los amos entre sí tampoco están dispuestos a reconocerse, entablan feroces relaciones de competencia entre ellos. Sólo el esclavo que ya reconoce al otro, puede revertirlo todo si obliga al otro a que lo reconozca. Sólo ahí habría un reconocimiento pleno entre dos seres libres. Esta asimetría de poder puede representar las relaciones entre mujeres y varones y de los varones entre sí en el patriarcado. La lucha por el reconocimiento es una lucha a muerte. Solo la que no teme a la muerte ganará, la que esté dispuesta a morir antes que a someterse podrá transformarlo todo. Para lograr forjar esa sujeta las kurdas necesitaron un ejército exclusivo de mujeres, “porque en el ejército mixto los cargos jerárquicos eran siempre de varones y además los varones no querían obedecer a mujeres”. Necesitaron un sistema con una institucionalidad popular exclusiva de mujeres. Porque las mujeres podemos ser sororas. Nos reconocemos, reconocemos al otro y juntas nos empoderamos para pelear porque nos reconozcan también a nosotras. Desde esta perspectiva entiendo mejor que nunca la frase “la revolución socialista será feminista o no será”, pues sólo las mujeres podemos en verdad hacer la revolución. Al menos una revolución como la kurda, que venga con valores como la horizontalidad y la democracia de base en tanto expresiones de una praxis política feminista.

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