Apareció Érika

La Red de Docentes, Familias y Organizaciones del Bajo Flores emitió un comunicado el jueves 21 de julio: “APARECIÓ ERIKA. Esto es una muestra más del compromiso que tenemos por delante con nuestrxs pibxs”, expresaron, la nena está ya con su familia y con el correr de los días se podrá acceder a más información sobre el hecho, pero hoy reivindicamos el rol de la organización que ante la inacción y lentitud de la Justicia, avanzaron en estrategias de difusión, visibilización y denuncia.

 

La cooptación de niñas y jóvenes para abuso, maltrato y manipulación no es nueva. El dato singular es que en poco tiempo y en un radio de cuatro manzanas de la Villa 1.11.14 han desaparecido varias pibas de entre aproximadamente 12 y 15 años, sin que Fiscalía o Comisarías hayan avanzado en alguna investigación conjunta, aduciendo problemas domésticos en cada una de estas “huidas” y considerándolos casos aislados.

El 30 de junio desapareció Erika; el 22 de octubre del año pasado, Layla; también Ester, también Marta, por nombrar sólo cuatro en este perídodo.

 

La fuerza de la organización

Además de inacción, existen también problemas de jurisdicción, y al igual que en el juego de pin pon, la pelota va y viene. En el caso de Érika, el pasado sábado 16/7 su familia ingresó a la Comisaría 38 junto a referentes de Ademys, en el marco de la convocatoria realizada por la Red para saber qué se estaba haciendo por la aparición de la niña. Allí justificaron la imposibilidad de la Policía en avanzar debido a que la presencia operativa en la zona le corresponde a Gendarmería. Sin embargo, las denuncias (7/7) se realizaron en la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia (ATAJO), y de acuerdo a los pasos de acceso a la misma, de allí la información pasa a la Fiscalía -en este caso es la Nº 44-, desde donde se librarían las órdenes judiciales para el accionar de la Policía. “Atrapados sin salida -expresó Laura Marrone, dirigente de Ademys y de Izquierda Solcialista al finalizar la reunión-; si vamos a Gendarmería, nos dicen que los que actúan son la Policía, y acá nos dicen que no tienen orden para intervenir. Lo real es que esta familia se animó a hablar porque hay una red de personas que contiene y sostiene. Hace varios años que estamos siguiendo este problema, y no vemos que se haya desbaratado ninguno de los modus operandi. Hoy los métodos son distintos; anteriormente eran secuestros, ahora son redes de “trata blanda” por las cuales se atrapa a las niñas casi voluntariamente. Engañan a las familias a través de mensajes de texto que supuestamente envían sus hijas y de llamados telefónicos para que no se muevan. Por suerte, la familia de Erika ha logrado tener el apoyo de la Red y tuvo el coraje de venir hoy”, con referencia a la citada convocatoria en Comisaría 38, ubicada en Bonorino al 200.
La organizacion desde el barrio, el compromiso de docentes y la intervención de los movimientos sociales son imprescindibles para visibilizar las desapariciones y ejercer presión para que comiencen a librarse órdenes de allanamiento; la experiencia ha indicado que son estas acciones las que logran la aparición de las pibas.
Augusto es maestro de escuela primaria e integrante de la Red Docentes, Familias y Organizaciones del Bajo Flores, conformada en octubre del año. “Nos enteramos por la mamá, que Érika no aparecía desde el 30/6, hacía tiempo que estaba preocupada debido a que no estaba yendo a la escuela. El 30 salió y no volvió. La búsqueda comenzó por el barrio, y luego se acercó a la Red sospechando que la nena no volvía porque alguien la está convenciendo de que no lo haga, o peor aun, retenida por la fuerza. Ya ha pasado en el barrio y desde la Red lo venimos denunciando a partir del año pasado, junto con el reclamo de exigir alguna acción por parte de la Justicia”.

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Antecedentes
Esta Red se conformó precisamente para encontrar soluciones ante la inacción de una justicia cuyo rol no está siendo el de investigar sino el de minimizar los hechos y desestimar las denuncias. Docentes de los distritos 11 y 8 tomaron estado de alerta cuando diferentes relatos de niños y niñas de ambos distritos contaban experiencias de acoso similares vividas en las redes sociales a través de facebook. Adultos con perfiles de jóvenes les pedían amistad y conforme avanzaban las conversaciones pedían a las chicas fotos o filmaciones desnudas. En otros casos son jóvenes que inician “amistad” y aprovechan situaciones de vulnerabilidad -e ingenuidad de la edad- para convidarles mejor vida y lograr su confianza. Con la desaparición de Layla, ocurrida el 22 de octubre, el hecho tomó estado público y los docentes comenzaron a involucrarse cada vez más. De esta manera, en el barrio se relevaron distintas situaciones que indicaban la presencia de redes de pedofilia y trata, hecho denunciado por el legislador porteño Gustavo Vera.

Dentro de las acciones llevadas adelante por la Red en pos de la aparición de Érika, la más reciente fue el martes 19/7 cuando se presentaron en la Fiscalía 44, donde recayó la denuncia hecha por la madre, quien en esta oportunidad se presentó como querellante con el acompañamiento de María del Carmen Verdú, referente de la CORREPI; allí, el fiscal Pablo Recchini comprometió dar intervención a la PROTEX.

 

Érika apareció el jueves 19/7

“Cuando nos enteramos de que faltaba, al igual que en otras ocasiones, nos juntamos, nos organizamos, luchamos. Porque no nos da lo mismo que una piba se vaya de su casa sin aviso, que una piba falte a la escuela. Porque sabemos que las pibas son víctimas de malos tratos, de acoso, de persecución, de abusos y manipulación”, dice el comunicado de la Red.

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Son muchas las pibas que han desaparecido en corto tiempo y dentro de una misma zona. Cuando algunas de ellas aparecen, se cierra toda posibilidad de investigar porque así lo determina la Justicia, se fueron con sus noviecitos, o se enojaron con sus familias, o sus familias no las contienen, dice el discurso oficial. La PROTEX sólo puede intervenir si está comprobada la actuación de alguna red de trata. En este contexto, sería relevante el compromiso del fiscal Recchini para que este organismo intervenga en todas las desapariciones de pibas que podrían ser situaciones intermedias hacia alguna red de prostitución o abuso de menores.

No es labor de las instituciones construir un discurso sostenido por naturalizar que las chicas pobres se van de sus casas. Hasta que el accionar de la justicia actúe con celeridad en estos casos y la impunidad de las redes de prostitución y de narcotráfico siga a la orden del día, las familias seguirán acompañadas por la organización popular, ellas tienen a dónde acudir: la Red de Docentes y Familias del Bajo Flores.

A la vez, es labor de los medios alternativos dar a conocer el accionar de los distintos actores políticos que deberían dar respuestas desde lo institucional cuando una piba desaparece de su casa, a la vez que protegemos la privacidad de las familias y nenas. Adherimos al grito de la Red: “No nos van a callar, con las pibas no se jode”.

Información y contención: https://www.facebook.com/RED-de-docentes-familias-y-organizaciones-del-Bajo-Flores-194208687583678/

 

Fuente: http://www.laretaguardia.com.ar/

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