Parir la muerte

La cuestión es que el histórico lema de la lucha feminista: “Mi Cuerpo es Mío”, es puesto en tela de juicio a partir de la centralidad del niño por nacer. La doctora, detrás de su máscara, anuncia que el cuerpo de la mujer no reviste importancia y que es central en todo el proceso de la gestación el niño por nacer. Él, que se escribe en masculino contra el cuerpo de ella que se vive en femenino. Una vez más, la doctora, encubre la ideología subyacente. Ella es un personaje secundario dice, el niño por nacer es el protagonista principal, sentencia.

 

El secreto se esconde en el viejo cajón, al costado del baúl que hurga la tierra en el garaje. La sensación es permanente y lo indecible guarda su momento en un papiro catapultado en palimpsesto. Todas las letras apuntan a las mismas palabras: “aquí se salva el que puede”, sobre todo en masculino y singular. La retórica es verborragia plena de bisagras que impregnan discursos que sostienen el poder. La fórmula es más sencilla que dos partículas de hidrógeno y una de oxígeno. Sencilla porque apunta al discurso simplista y efectivo, a la vez. Todo apunta sin inflexiones, sin titubeos, a encadenar un rumbo que lleve a la exacerbación del individualismo, a la profundización de la ley de la selva.

 

La medicina del poder.

Esta semana se viralizó por las redes, como un espasmo moralista, la carta de una médica neuquina, quien desde la ruta real del saber tecno-científico, puso a rodar una serie de conceptos que naufragan en el mar de las supuestas certidumbres médicas. Virus que atacó de forma cuasi letal y en cadena nacional a los medios masivos de des-información. Una vez más, la construcción corporativista salta a la palestra a anunciar la buena nueva, la nueva buena noticia que sólo la ciencia salvará a la ciencia. La carta se puede leer completa en www.primumnonnocere75.wordpress.com/2016/06/24/respetaras-tu-parto/. El trazo de la médica no es un jeroglífico sino un trazo recto de moralidad teológico-científica. El saber académico se erige en el trono del saber. Algunas palabras que circulan a lo largo de una corta carta con estruendos mediáticos inusitados de una médica que huele a conmovedora como los titulares de los medios. Ella dice, detrás de una chaquetilla blanca, sobre la chica embarazada: “De familia acomodada e instruida, todos habían intentado disuadirla, sin éxito”. Supone cierta relación directa entre clase y saber. Una familia acomodada e instruida da cuenta de una familia de clase media-alta para algunos medios, burguesa para otros. La indignación expresada por la galena, al constatar que la muchacha que intentó parir en su casa tenía una pertenencia de clase, se lee en clave discriminatoria respecto a la imposibilidad de comprender que una chica de clase media-alta se niegue a parir en un hospital. Sin embargo, esta expresión supone que los sectores populares, y entre ellos, los más pobres, son quienes pueden apelar a estas prácticas por sus niveles de ignorancia. Muestra en su tabla de mandamientos la doctora, que la reserva moral de la burguesía se encuentra en el desprecio tácito a los saberes populares. Que es necesario ejemplificar a partir de la sanción moral y judicial a esta pareja que osó poner en discusión las verdades concebidas por las ciencias médicas. Tabla de mandamientos que lleva por título: “Respetarás tu parto”, que es algo así como el décimo primer mandamiento olvidado por Moisés, ahora que está de moda en la tele.

Continúa la médica anónima: “Todos los que nos dedicamos al noble arte de curar, queremos que las cosas salgan bien. Estudiamos, nos formamos y especializamos, hacemos cursos de actualización para garantizarles a nuestros pacientes la mejor atención”. Casi como vocera del establishment médico, la apelación a la generalización del don de buena fe incurre en una ratificación de un juramento hipócrático, que se convierte en el primer acto de hipocresía. Entre los y las griegas, el o la hipócrita era el actor o actriz. Es el símbolo de las dos máscaras, el símbolo de la identidad encubierta en la máscara que se muestra en cada acto de la obra. La doble moral lleva a lugares de sacralización de ciertos mandatos que caen en el mundo de los negocios. Mientras se rasga las vestiduras por el orden moral y clínico sobre el lugar adecuado de los partos; lo que encubre en sus palabras es que el noble arte de curar es el arte de facturar y hacer que la rueda gire dentro del marco de la acumulación de riquezas. En cesáreas innecesarias, en el negocio de quienes ofician de anestesistas con la aplicación de epidural, de los billetes que circulan con la oxitocina, de la gran fantasía que sólo el hospital nos salvará la vida. No entraré en consideraciones sobre los resultados de las híper-especializaciones, que han llevado a una fragmentación infinita del saber y sus consecuencias en la práctica médica sobre nuestros cuerpos, la cual pierde la perspectiva de integralidad de nuestra salud. Ni Harvard, ni Cambridge, ni la UBA y menos aún la UNCuyo salen del mandato elitista de la reproducción hegemónica de la práctica médica, la cual es legitimada por una autoridad invisible en la cúspide de la pirámide de poder (director de un hospital, Ministro de Salud, Presidente o el dios mismo). Todos varones y en singular.

Te puede interesar:   27° Unión de Asambleas Ciudadanas

La torda, como gusta decir el lunfardo, llega a afirmaciones substanciales (para que los especialistas de la metafísica clásica no se sientan excluidos en este análisis), que son expresadas en los siguientes salmos:

“Mi cuerpo, mi parto, ¿mi decisión?

No se trata de tu cuerpo: está tu hijo en el medio.

¿Mi parto? No sos la única protagonista, en realidad sos apenas un personaje secundario, el protagonista es él.

¿Tu decisión? No tenés la formación para saber cuando está en riesgo tu vida ni la de tu bebé.

Primum non nocere. Primero no dañar. Nosotros lo sabemos. Ustedes también tienen que saberlo”.

La cuestión es que el histórico lema de la lucha feminista: “Mi Cuerpo es Mío”, es puesto en tela de juicio a partir de la centralidad del niño por nacer. La doctora, detrás de su máscara, anuncia que el cuerpo de la mujer no reviste importancia y que es central en todo el proceso de la gestación el niño por nacer. Él, que se escribe en masculino contra el cuerpo de ella que se vive en femenino. Una vez más, la doctora, encubre la ideología subyacente. Ella es un personaje secundario dice, el niño por nacer es el protagonista principal, sentencia. Lo que no dice es que todo es un escenario, es la gran obra de la creación. Una vez más cada uno y cada una ocupa su lugar. Predestinación en la obra del señor. Persona viene del latín persona-ae, que significa máscara de actor; personaje de un drama. Todos los caminos conducen a Roma dicen por ahí y no se trata exactamente de una historia de amor. El tema es que los partos son uno de los tantos negocios del mundo de la medicina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió el año pasado una declaración en la que denuncia el aumento acelerado en las tasas de cesáreas en el mundo. En el año 1985 la OMS impulsó metas para las siguientes décadas que buscaban disminuir los porcentajes de este tipo de prácticas en nuestros países. El problema es que no sólo no bajaron sino que aumentaron de modo considerable a punto de convertirse en uno de los negocios más rentables de la medicina privada. Según la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Buenos Aires (SOGIBA), la CABA tiene una tasa del 25,4% de cesáreas, mientras que en hospitales privados supera el 50%. El segundo Informe de Relevamiento Epidemiológico SIP-Gestión, indica que la tasa de cesáreas en hospitales públicos de Argentina mostró una tendencia creciente durante el período 2010-2014 y el promedio de cesáreas es del 30,9%, el doble de lo recomendado por la OMS. En los datos referidos a las obras sociales, la cifra asciende al 67%. En EEUU las cesáreas llegaron al 32,9% de los partos en el año 2009. El gobierno de Mauricio Macri, durante su jefatura de gobierno en la CABA, precarizó las condiciones de trabajo en lo que respecta a salud pública como así también en educación. Es recordada la intervención de la Metropolitana en el Borda, que es parte del sistema de salud pública, si bien se trata de un neuropsiquiátrico nos permite visualizar el horizonte de la salud en la capital de nuestro país. En educación recordemos la falta de vacantes para inscribir a estudiantes de niveles primario y secundario. En ese sentido, su política ha sido de alentar la privatización de la salud y la educación a partir del achicamiento de la intervención del estado en esas áreas, que han sido ejemplo en Latinoamérica en torno a la gratuidad y el acceso público.

Te puede interesar:   Riace: cuando la xenofobia encarcela la utopía

La actitud de la pareja no representa en absoluto los planteos de las organizaciones que militan el parto respetado como derechos de las mujeres sobre otras formas de parir a sus hijos e hijas y, también, de varones conscientes de la importancia del proceso de acompañamiento. Tampoco, durante todos estos días, se escuchó desde los medios masivos de des-información plantear por qué no se avanza en los hospitales públicos en la adecuación en infraestructura para poder asegurar la alternativa del parto respetado en el hospital. Lo sucedido en Neuquén de ninguna manera puede ser piedra de toque para deslegitimar el parto respetado en general y, en particular, la Ley de Parto Respetado a nivel nacional, que fue reglamentada en el año 2015. Terminar con las cuantiosas prácticas de cesáreas innecesarias es comenzar a terminar con el negocio de los que no habla el establishment médico y sus socios de los medios. Si no analicemos las relaciones entre el Hospital Italiano en Mendoza y Daniel Vila.

 

De personajes y presidentes que paren muerte.

Entre tanto, Marcelo Tinelli es invitado a la Casa Rosada para hablar de “cosas importantes”. La invitación es del presidente. El que preside invita y el invitado acepta. La guerra estaba planteada en la arena de lucha. El escenario una vez más en el centro y las gradas dispuestas para el show mediático. La política como estandarte de pacotilla en la pantalla chica o donde se pueda colar el discurso monocorde de malestares que permiten levantar rating y mediciones que apacigüen el tarifazo, que golpea las puertas de los bolsillos de trabajadores y trabajadoras. La política en tanga para que la banalización sea la mejor caracterización de humoristas en decadencia. El presidente recibe al aspirante. Negocios son negocios. El aspirante es Marcelo Hugo, que podría ser lo mejor de la CEO-cracia para la AFA. En un aparente enfrentamiento entre Macri -Tinelli, el negocio del fútbol es el balón de oro que todos quieren. Una vez más se dice en masculino y lo más singular que se pueda. Resultado: la paz perpetua, imitaciones más favorables y el control del fútbol en buenas manos. Sin olvidar que le permite al cuervo levantar el promedio de IBOPE y así continuar con los negocios y la acumulación de poder y riquezas.

La vida política pasa por el Trece o por las indicaciones precisas de Héctor Magnetto, CEO de lujo del Grupo Clarín. En un acto de humildad, el hombre fuerte del multimedio dio ejemplo de lo que significa la democracia y la redistribución de poder. Le regaló a Jorge Lanata la posibilidad de entrevistar a Macri en la Quinta de Olivos. Una entrevista a la medida del traje del conductor de Periodismo para Todos (PPT). Macri cómodo y sin sobresaltos. Es que las preguntas de Lanata más que preguntas eran como el apuntador de los olvidos del presidente. Entre metáforas de aviones que vuelan por los cielos camino al apocalipsis, el discurso metafísico una vez más sube a la tarima. El periodista diestro en las artes de curar le comenta al ungido si habían fallado en no explicar cómo estaban exactamente las cosas al asumir. La respuesta de Macri no se dejó esperar, como si ésta estuviese circulando prolijamente en el teleprompter del set televisivo. Macri dixit: “necesitábamos un shock de esperanza, de alegría, de entusiasmo. Porque fue muy duro la discusión, la grieta, la pelea”. La grieta más que grieta es la profundización de la brecha entre quienes más tienen y quienes menos tienen. La metafísica de la alegría nada dice de las familias que no llegan a fin de mes a esta altura del año. La metafísica de la esperanza silencia que la inflación galopa sin cesar por la totalidad de la geografía del país. Golpe tras golpe que impacta día tras día en quienes menos tienen. Pero claro, al igual que la médica, el presidente, asegura que sin instrumental no se puede esquivar la tormenta. El saber técnico-científico como única vía de salida a la crisis y de eso la CEO-cracia parece ser el mejor remedio a tantos males heredados. Por ello es necesario aleccionar, marcar el principio divino del castigo. El tema es que el castigo siempre llega a los y las mismas, a quienes abajo caminan cada mañana, mientras los rayos del sol acarician los rostros apenas visibles tras los gorros de lana y las bufandas.

Te puede interesar:   Subestimaron al chavismo

Entonces cancillería logra cada día insertarnos más en el mundo. Inserción que posibilita mirar al norte sea quien sea a quien miremos. Lo importante es que sea lo más al norte posible. En ese contexto, el presidente de México, Enrique Peña Nieto visitó nuestro país e impulsó junto a Macri la firma de un tratado de libre comercio entre ambos países. Una vez más la salida individual a los problemas comunes. La crisis es regional, mientras la salida propuesta es unilateral. Las políticas de integración latinoamericana han quedado en un segundo plano o, en su defecto, han sido copadas por la derecha que impulsa tratados como la Alianza del Pacífico. Tratado que nos confina, a los pueblos del sur al Nuevo Orden Mundial que se planifica por estos días, a una eterna dependencia que no logra romper con las históricas cadenas con los países centrales y las cadenas perpetuas a economías basadas en las externalidades de la importación de commodities. Peña Nieto es denunciado en su país, por ser producto de la narcopolítica y de alentar el paramilitarismo. Los y las 43 desaparecidos y desaparecidas en Ayotzinapa son el ejemplo en carne viva. Las irregularidades en las investigaciones sobre las desapariciones de los y las estudiantes, por parte del estado mexicano, muestran el poder de la narcopolítica y la continua represión a las organizaciones populares. También la lucha magisterial en Oaxaca, que se extiende sin pausa hacia Chiapas, es ejemplo de las profundas desigualdades y la violencia institucional y paramilitar que se vive en México. Peña Nieto elogia las políticas del gobierno argentino y dice: “como en México también está ocurriendo, sabemos que todo impulso de transformación y cambio positivo para nuestras sociedades tiene resistencias, se asumen costos pero son positivas para que esto depare oportunidades de mayor desarrollo para nuestras sociedades”. Desarrollo que por más de 500 años ha sido la muletilla de la civilización eurocéntrica. Progreso que se basa en el control de los recursos naturales. Bienes comunes naturales que son blanco del saqueo y la contaminación desde las transnacionales. Bienes comunes que hacen geo-estratégicamente relevantes nuestros territorios, los cuales son transformados en moneda de cambio de las dignidades de millones de trabajadores y trabajadoras, campesinos y campesinas e indígenas que conviven con la tierra.

 

Los pueblos del sur caminan

“Como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”. El grito se hace escuchar. Mientras personajes y presidentes abroquelan sus fuerzas para cerrar grietas, lo que no se dice es que Miguel Etchecolatz ha quedado a un paso de lograr la prisión domiciliaria, gracias a un estado que alimenta la necesidad de una reconciliación que dice: “basta de enfrentamientos porque la vida tiene que ser en paz y con alegría”. Sin embargo, las expresiones de repudio ya circulan por distintos espacio y los escraches ya están en puerta, de manos de organismos de DDHH que supieron sostener la autonomía política durante todos estos años. El caminar desde el sur abraza la movilización como ayer en la CABA, donde distintas organizaciones del campo popular se movilizaron para repudiar la presencia del presidente Peña Nieto en Argentina. A casi 10 años de la desaparición de Jorge Julio López, los brazos de los y las desaparecidas de aquí y allá se abrazan en las banderas que marchan por Otros Mundos Posibles.

Mendoza, 30 de julio de 2016.

Por Eduardo Latino

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *