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Operativo Aprender 2016: carta a mis alumnos

Yo soy Fernanda, tu maestra. ¿Cómo se mide el afecto que te doy? ¿Cómo se mide el que yo te escuche en tus problemas personales? ¿Cómo se mide cuando aprendés a dibujar, a colorear, a disfrutar de cosas lindas? ¿Cómo se mide cuando, de pronto, me hacés una pregunta muy interesante que no estaba en el programa? ¿Cómo se mide cuando te asombrás por algo que viste en clase?…

Hola, soy Fernanda, la maestra de Uds.

¿Saben que mi salario está debajo de la línea de la pobreza? Pero, sigo en el aula con mis alumnos, ustedes.

¿Saben que quieren medirlos? Sí, les toman una prueba, del operativo “Aprender 2016”. ¿Para qué? Para saber si ustedes son como los alumnos de Finlandia o son peores que ellos. ¿Y por qué tienen Uds. que ser como los chicos de Finlandia? En ese país un salario promedio es más de $. 36.000 argentinos por mes. ¿Cuánto gana tu papá?

¿Y qué se quiere medir? La Coca Cola es la misma en Finlandia, en China, Alemania y Argentina. Los quieren medir como se mide la calidad de la Coca Cola en todos los países del mundo.

¿Y por qué los quieren medir a Uds., mis alumnos?  Para ver si yo les enseñé bien. ¿Saben qué? ¿No es cierto, acaso, las veces que no me hacen caso? ¿No es cierto, acaso, las veces que unos cuántos de Uds. no vienen a clase? ¿No es cierto, acaso, las veces que no hacen la tarea que les digo? Pero, quieren medirlos a Uds. para medirme a mí. En otros países el sueldo de los maestros depende de las pruebas que les toma el gobierno.

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Muchas veces yo tengo dificultades para enseñarles a Uds. Es cierto, no soy perfecta, sin embargo, nadie me ayuda. ¿Viene alguien que sepa más que yo a estar en clase, para ver cómo les enseño y que me ayude a enseñarles mejor?

¿Deben ser Uds. como la Coca Cola, igualitos en todo el mundo? ¿Acaso yo no les enseñé el respeto por la diversidad, por la diferencia? ¿Y por qué quieren que sean igualitos? ¿Saben por qué?, porque quieren mostrarles que yo, Fernanda, no soy una buena maestra. En otros países, como por ejemplo en México y en Chile, no me dejarían más darles clases, me echarían.

¿Y qué tipo de pruebas les van a tomar a Uds., chicos? Por cada área o materia habrán muchas preguntas, cada pregunta con varias respuestas posibles, y Uds. tienen que decir cuál es la correcta. Entre cada respuesta y otra no hay casi diferencia, pero Uds., en una hora tienen que pensar rápido para decir qué es lo correcto. ¿Y qué pasa si alguno de Uds. piensa muy bien, pero de manera lenta? Bueno, se queda sin responder varias preguntas. Además hay otra cuestión: en clase yo no les tomo, generalmente, ese tipo de pruebas, que las llaman “objetivas”. Y otra cosa más seria aún: yo no les enseño para que aprendan a resolver pruebas, y pruebas que son armadas (diseñadas) vaya a saber por quién, porque no se lo dice.

Ahora bien, si para mis clases varios de Uds. no hacen la tarea, y tienen dificultades con las pruebas que yo les tomo, ¿pondrán, Uds., todo el esfuerzo para responder bien a preguntas difíciles siendo que no inciden sobre la calificación de ninguna materia o área?

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¿No sería mejor que, en vez de tomarles desde arriba una prueba, nos enseñen a los maestros/as a enseñarles mejor?  Sí, y que vengan al aula. Si tu papá quiere aprender electricidad, lo mejor es en un taller de electricidad, poniendo las manos en los cables, pues no es suficiente que le digan desde arriba, en un papel, cómo tiene que hacer. Más aún, Uds., vos, María, Juancito, Inés, Agustín… no son un cable, una cosa, son seres humanos. Yo como maestra, no trabajo con cosas, todas igualitas entre sí, trabajo con personas, todas distintas, y no las puedo moldear como salen las estatuitas, todas de la misma manera.

¡Ah!, ¿no es acaso que desde arriba me hablan de “trayectorias escolares”, que hay muy diversas, que hacemos caminos distintos, y no siempre llegamos al mismo fin? ¿Y se quiere medir de la misma manera a todos? ¿Y cómo se mide si vos, Mariano, tuviste muchísimas dificultades y te ayudé en algo donde, por supuesto, hiciste el esfuerzo posible, pero no llegás a alcanzar lo que logra un chico que no tuvo los mismos problemas en la vida que vos?

Yo soy Fernanda, tu maestra. ¿Cómo se mide el afecto que te doy? ¿Cómo se mide el que yo te escuche en tus problemas personales? ¿Cómo se mide cuando aprendés a dibujar, a colorear, a disfrutar de cosas lindas? ¿Cómo se mide cuando, de pronto, me hacés una pregunta muy interesante que no estaba en el programa? ¿Cómo se mide cuando te asombrás por algo que viste en clase? ¿Cómo se mide cuando, de pronto, formulás un problema o una alternativa de solución, cosa que a ninguno se nos había ocurrido? ¿Cómo se mide cuando ayudás a un compañero tuyo, gracias a las tantas veces que te enseñé a ser solidario? ¿Cómo se mide… cuando me das un beso?

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La Coca Cola es igual en todas partes, se vende y se compra. Ni vos ni yo nos vendemos o somos objetos que se pueden poner en un estante para que alguien que tiene dinero lo lleve y lo consuma.

Chau, los quiero mucho. ¿Se mide eso?

 

Miguel Andrés Brenner, septiembre de 2016

 

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