Educación: Construcción de PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS de disputa y contradicción.

Educación: Construcción de PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS de disputa y contradicción.

La nota propone una reseña, secuenciada número a número, de la experiencia desarrollada por el Colectivo Editorial y la Agrupación Estudiantil, en la producción de una revista elaborada desde ese diálogo, para intervenir en la realidad de las disputas político-educativas de nuestro presente.

Educación: Construcción de PRÁCTICAS PEDAGÓGICAS de disputa y contradicción.

La nota propone una reseña, secuenciada número a número, de la experiencia desarrollada por el Colectivo Editorial y la Agrupación Estudiantil, en la producción de una revista elaborada desde ese diálogo, para intervenir en la realidad de las disputas político-educativas de nuestro presente.

INVENTAMOS O ERRAMOS”:
LA ELABORACIÓN DE UNA REVISTA DE Y PARA EDUCADORES COMO PRÁCTICA DE FORMACIÓN CRÍTICA”

N° 0:

¿QUIÉNES SOMOS?
Somos docentes en formación y en ejercicio, organizados en la Agrupación Docente Estudiantil “Simón Rodríguez”. Trabajamos políticamente (desde) las formas de organización sindical de los docentes (en escuelas, asambleas distritales, sindicatos) y las estudiantiles (centros de estudiantes de los profesorados, coordinadoras de terciarios) en unidad con lo pedagógico y lo territorial.
Nos nucleamos en la Corriente Popular Juana Azurduy, junto a otros colectivos que realizan trabajos específicos diferentes, pero tienen el mismo sueño de revolución…”

Así, de este modo, con estas precisas palabras, nos presentábamos en sociedad hacia noviembre de 2014. Revisitándolas, en vísperas de este III° Encuentro hacia una Pedagogía Emancipatoria, sospechamos que había allí elementos germinales que hoy se hacen más explícitos y van especificando nuestros propósitos.

Por ejemplo, aparecer en la escena educativa asumiéndonos como subjetividad y profesionalidad dual, como “docentes en formación y en ejercicio” tenía para nosotros un énfasis puesto en la posibilidad de incluir y articular a dos “claustros institucionales” diferentes, estudiantes de profesorados y docentes en ejercicio, integrándonos en un proceso de elaboración colectiva de saberes y sueños, brindándonos el amoroso y laborioso desafío de aportar desde lo político-educativo al proyecto de emancipación social…

Pero, a poco de andar, fuimos vislumbrando que al asumirnos como “docentes en formación y en ejercicio”, construiríamos una singular identidad en la que -en sus términos- ya no importa tanto denotar su distinción y tensión interna, como sí importa principalmente connotar la continuidad dinámica mediante la cual logramos constituirnos como un actor social “original”, por -y desde- su inescindibilidad y unidad dialéctica.

Un primer rasgo innovador asoma, entonces, al emerger la dimensión de la historicidad en la construcción de las posiciones relativas de los integrantes del colectivo: estudiantes iniciando su formación docente; estudiantes culminando su formación docente en instancias de “prácticas y residencias”, a veces a cargo de suplencias; estudiantes avanzados en la carrera de Ciencias de la Educación; docentes jóvenes -y no tanto- ejerciendo la profesión; docentes expertos del ámbito de la formación docente -principalmente vinculados a los espacios de prácticas- y del ámbito del desempeño académico de nivel superior, terciario y universitario. Construir y comprender el ámbito de la revista, desde el inicio, como proceso en el que se va sintetizando, número a número, la tensión dialéctica entre “docentes en formación / docentes en ejercicio” nos permitió constituirnos como actor colectivo crítico y productor de prácticas formativas docentes superadoras de esa polaridad formal, de posicionamientos fijos, obstaculizadora de la reflexión acerca de la acción en curso, por abstracta e idealista. Nos permitió, en fin, desarticular la “ilusión” de los “estados subjetivos docentes estancos” para avanzar hacia una “dinámica de subjetividad pedagógica colectiva, crítica y propositiva”, más propia de la praxis concreta de la formación docente, transformadora a la vez de la realidad educativa y del campo académico pedagógico. Accedimos a entrever cómo esa praxis, trastoca la ilusión del rol fijo de las prácticas habituales en el seno de los modos de desempeño instituidos.

N° 1:

¿QUÉ SOÑAMOS SER?
“Esta revista busca ser puente (…) Con humildad, buscamos que los docentes de media conozcan los problemas de los docentes de primaria; que los estudiantes de los profesorados también puedan reflexionar sobre los debates que tienen los docentes de espacios curriculares y los trabajadores de los programas socio-educativos. Y también queremos, porque no nos es brindada la oportunidad, que los docentes de especial, de inicial, los estudiantes de media y más, nos acerquen sus debates, que los pensemos y problematicemos juntos. El sistema educativo es uno, más allá de que lo despedacen en miles de partes y busquen con ello (porque el Poder también tiene su búsqueda) formar las “identidades fragmentadas” que tenemos hoy.”

Con esta pregunta intentamos orientar ciertas indagaciones, aquellas que nos han impulsado a materializar los sucesivos números en los que se fue expresando la línea editorial.

Así. inicialmente nos interrogamos sobre la problemática de la “fragmentación”. Partición en niveles y modalidades; divisiones, grados y ciclos; común y especial; asignaturas, áreas curriculares y EDI’s; regímenes y titulaciones; escisión gremial y dispersión sindical; fraccionamiento salarial: en blanco y en negro; el mínimo y el básico; superposición de planes de estudio, diseños curriculares y programas socio-educativos; y siempre, la fragmentación de los roles y las prácticas docentes y formativas en la vida cotidiana institucional: gestiones autoritarias o democratizantes; clases tradicionales o innovadoras; enfoques didácticos conductistas o constructivistas, consecuencias adaptativas o transformadoras…

Desde las distintas secciones, en efecto, fuimos abordando distintas formas de expresarse esa misma problemática, que es eje de articulación de ese número, la de la “fragmentación”. En “Un día en la vida de…” un profesor de ciencias nos cuenta cómo arranca su día en un colegio parroquial de un barrio marginal del conurbano, continúa en una reconocida escuela técnica, más céntrica, también del conurbano, y culmina en una elitista universidad privada de Puerto Madero. Entonces la nota nos alerta cuando este profe, convencido, nos relata, que “claro, termino el día fusilado… pero intento enseñar lo mejor posible en todos los lugares, a pesar de las diferencias de contexto”, como si tal cosa fuera posible o, al menos, probable, o deseable…

En “Los cazadores de mitos”, asediamos uno: el de “hoy no hicimos nada en la Escuela” y descubrimos que existen aprendizajes significativos que no están registrados en los cuadernos de clase, mucha controversia y perplejidad ¿escribir es siempre sinónimo de aprender? Luego, en “Pensando el sistema educativo”, desmontamos el dispositivo político y pedagógico de construcción del “fracaso escolar” y revisamos la emergencia de “trayectorias paralelas” y “tramos escolares fragmentados”. Continuamos en el “Espacio de experiencias didácticas”, donde identificamos micro-experiencias que nos permitieron visualizar cómo se profundiza la contienda que caracterizáramos en la nota anterior, y cómo se van elaborando “respuestas colectivas al fracaso escolar” y cómo se van construyendo alternativas a la reproducción, alterando profecías y creando “para las viejas propuestas, nuevos sentidos”. Así, respondimos con las “Campañas de Boletín Abierto”, poniendo en discusión el constructo social del “fracaso escolar”, desde lo teórico y desde la práctica… encontrándonos allí con la génesis de las disputas ideológicas en el ámbito educativo, con las resistencias, con las luchas políticas.

En “La entrevista”, la especialista Carla Wainsztoc, nos ayuda a revivir al maestro Simón Rodríguez, a poner en valor su ideario pedagógico, a identificar enfoques plenos de original vigencia en sus visiones políticas. También ofrecimos nuestro tributo a los “Personajes sacrificados por la Pedagogía”. Esta vez fue el turno de practicantes y residentes, que nos muestran sus primeros “quiebres subjetivos” y los resignifican, en tanto oportunidades para la reflexión propia, colectiva y formativa, en relación con el contexto donde ocurren.

Culmina, entonces, el primer capítulo, con “La asombrosa excursión del pequeño Simón a la Marcha Blanca”, auscultando viejos debates en torno a los proyectos sociales y educativos en pugna, con estrepitosos ecos en el presente y, por qué no, con agudas reverberancias futuras. El cierre fue una “Crónica abierta”, que nos invita a ponderar la trayectoria profesional de un colega que se entregó por completo, de forma “neutral” pero “apasionada” a la noble tarea de educar… dejándonos un controversial sabor biográfico, tal vez aún muy frecuente en nuestras “cocinas docentes”, que se inicia en una dulce empatía dadora de gratitud, pero remata en boca con tenores ácidos salpimentados con una amarga y empalagosa ingenuidad política…

N° 2:

¿CÓMO SOMOS?

Somos. A pesar de Fuentealba, de Mariano, de Luciano, de Kevin, de Marita, de Darío y Maxi, de tantos y tantas. A pesar de que junio arde rojo, de que reclamamos ni una menos, de que las tizas no se manchan con sangre, de que ni una bala más ni un pibe menos, de que dijimos Nunca Más. A pesar del circo electoral, de la derecha que se viene, de la yuta y los milicos en los barrios dando la merienda, de los Macri, de los Massa, de los Berni, de los Milani, de los tantos que no se fueron aunque hayamos gritado “que se vayan todos”. Somos, a pesar de la compleja coyuntura que se nos viene (…) [Y aún así] Somos realistas, buscamos lo imposible. O inventamos, o erramos”

En el segundo tramo, la indagación editorial transitó “Incertidumbres y encrucijadas” de ese presente. La revista nos vio explorar “El misterio de los sindicatos docentes”, pasando a través de él mediante la consigna de “Elige tu propia aventura”. El personaje principal relata las vicisitudes de cada episodio, para confesarse al final de los diecisiete actos de la azarosa aventura, no solo extenuado sino -más aún- completamente confundido.

Esta vez, la nota “Un día en la Vida de…” un Director de Escuela de una barriada popular, relata cómo intenta construir tenazmente, con los maestros y la comunidad, un proyecto escolar democrático, identitario y transformador, aún en circunstancias territoriales muy adversas y con ribetes trágicos. Las “Reflexiones sobre el sistema educativo” nos inclinaron ahora, hacia las corrientes pedagógicas vigentes, y beligerantes, en el campo de la formación docente. Pasamos revista de algunas Pedagogías Emancipatorias de Nuestramérica y arribamos a un espacio de conclusiones en el que los educadores populares necesitamos hacer pié en el territorio, participar en el sindicato, reflexionar sobre las prácticas, forjar organización desde el compañerismo y protagonizar la disputa de sentidos… en fin,  “enternecernos, sin perder la dureza jamás”. “La entrevista” esta vez tuvo como partenaire a la especialista Marta Marucco, quien se mostró sagaz, elocuente, implacable y tierna. Iluminó, hasta reconvertir miradas evasivas, “El paisaje educativo actual (que) está tapizado con los retazos de las reformas fracasadas”… Eso dijo, y nos conquistó!

En la galería de “Personajes sacrificados” nos encontramos -esta vez- con los “facilitadores pedagógicos digitales” en el marco de sus relaciones con maestros y profesores, relaciones variadas y múltiples, que abarcan “días y noches de amor y de guerra”…

Nuestro “espacio de experiencias didácticas” fue habitado en esta oportunidad por la crónica de la realización del proyecto escolar “Cooperativa: El recreo de lo invisible”. Su coordinadora, la joven docente Muriel Martínez. da cuenta del valor pedagógico de los proyectos comunitarios que “conectan” con las expectativas genuinas de los sujetos involucrados. En este caso, pibes de 6° y 7° grados de una Escuela Pública del Distrito VIII°. Estos pibes aprendieron que la experiencia de la cooperativa radial escolar brinda un espacio donde “la palabras tienen lugar y peso, y nuestras palabras son acción concreta. Cuando decimos, hacemos. Cuando decimos, transformamos, cuando decimos, nos liberamos.”

Para rematarla, las “Crónicas abiertas” remiten al insondable e indescifrable enigma metodológico capaz de hacer posible la realización de un genuino deseo / necesidad / derecho: “Cobrar salarios de suplencias”!

N° 3:

¿EN QUÉ CONTEXTO SOMOS?

Violencia aquí, allá, en todas partes.(…) La violencia está, existe, nos atraviesa y nos trasciende (…) Es violencia que los pibes no tengan vacantes. Es violenta la presencia de las fuerzas represivas en los barrios más humildes. Es violencia el narcotráfico, la trata de personas, y la complicidad policial con las mismas. Es violencia mentir y manipular. Es violencia que las Escuelas Públicas del país se caigan a pedazos. Es violencia caer en que “con este pibe no se puede” o “a este pibe no le da”. Es violencia decir “trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones”. Es violencia cobrar una miseria a pesar de trabajar doble turno (…) Es violencia que haya tiroteos, armas y balas en los barrios. Es violencia que un adulto mayor nunca haya podido terminar la escuela. Es violencia evaluar desde afuera y meritocráticamente. Es violencia echar las culpas a los padres, a la mala junta, al barrio. Es violencia que lo “normal” sea la deserción, desde el primario hasta el terciario”

Son “Tiempos Violentos”, titulamos el editorial. Son los primeros meses del corriente año. Son los despidos, la inflación, el tarifazo, la balacera a la murga de Barracas. El eje temático es ineludible: “La Violencia”.

Para comenzar, el reportaje grupal al maestro y grupo de alumnos del espacio socioeducativo PAEByT de Bajo Flores, nos ofrece pistas para vivenciar “Un día en la vida de…” estas personas. Nuestras “Reflexiones sobre el sistema educativo” se vieron compelidas a explicitar otra violencia estructural: “La docencia sitiada: entre la violencia hacia nuestros pibes y el cinismo del Estado”, a propósito de la culpabilización de la maestra y la directora de una escuela infantil,por la muerte de un niño ocurrida en una situación extraescolar. Nos preguntamos si el Estado acusador de “negligencia” a los docentes, no será “negligente” con los verdaderos responsables de estas situaciones… y no terminamos de dar con la respuesta.

Esta vez, “La asombrosa excursión del pequeño Simón” anduvo conviviendo unos días por el espacio ocupado por docentes y familias en lucha por la recuperación de una Escuela Pública, que quieren llamar: “Carlos Fuentealba”… porque [desde el gobierno] “dicen que no hay vacantes, dicen que no hay lugar, en el barrio hay una Escuela… la vamos a recuperar!”.

Entrevistamos a la especialista Débora Kantor, a propósito de “¿La juventud (es) en peligro?” y nos dio muchísimo para pensar, para problematizar, para orientarnos en las acciones docentes colectivas… Y también anduvimos a la “Caza de Mitos Escolares”, desmitificando -junto a la experta en literatura infantil, Marcela Carranza- esa afirmación de sentido común según la cual “un buen libro educativo debe dejar una buena moraleja”.

Esta vez el remate lo brindamos desde el “Espacio de experiencias didácticas”, mostrando el origen, la concepción, el desarrollo y el saldo político de la experiencia pedagógica comunitaria “Mil grullas por una infancia digna”. En ella se narra el modo cómo, a partir de la pérdida de la vida de una niña, Cinthia Ayala, en una situación de riña entre vecinos, la comunidad y -en particular- los docentes de las escuelas del Distrito Escolar V°, transformaron el dolor y la bronca en una valiosa experiencia político-pedagógica de concientización contra la violencia: la  “Campaña por una Infancia Digna” que culminó en un masivo y reparador acto cultural en el Parque Pereyra de Barracas, con la consigna: “CON TERNURA VENCEREMOS”..

Autor:
Carlos Trapani

Co-autores:
Franco Arienti, Bárbara Kesler, Nicolás Resnik, Agostina Bolasini, Martin Birman, María Luz Aguilar, Esteban Sambucetti, Aylín Alvarado, Daniel Ferro.

Agrupación Docente Estudiantil “Simón Rodríguez”,
en la Corriente Popular “Juana Azurduy”.

Te puede interesar:   La educación superior en la ciudad de Buenos Aires: No está de luto, está "de lucha"!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *