Olfato

Escucho y veo en los medios de comunicación la mesa enorme, blanca, presidida por el Poder Ejecutivo y la primera línea completa, los gobernadores, propios y opositores;  el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires -uno de los pocos con barbijo de color, muy chick, no?. ¡Bien ahí!, me digo. Están dando un ejemplo de algo que no sea represión, fascismos implícitos, como lo es echar o no aceptar a las personas que no son de su provincia como si fueran leprosxs;  o llevar el aislamiento necesario y sanitario a los territorios con un exceso de controles autoritarios, subestimando de esta manera la comprensión de los pueblos ante la emergencia,  como si no supiéramos cuidarnos,  algo que históricamente venimos haciendo.

¿Cómo hubiésemos sobrevivido sino al salvaje sistema capitalista, patriarcal, colonial, heteronormativo? Y me pregunto, ¿qué están haciendo todxs juntxs? Están dando un gran “espaldarazo” a la propuesta del flamante Ministro de Economía. Sintéticamente, una oferta a los acreedores externos, con quita al capital, a los intereses y tres años de gracia para no pagar la deuda…

Trato de investigar, entender qué es esto. ¿Tiene que ver con la deuda ilegítima, odiosa que tenemos con el FMI? ¿Son otras deudas? No soy economista y tengo elementos muy básicos para entender que implican los bonos, las Lelic, etc, etc. Todo lo que el sistema capitalista sigue usando para seguir funcionando con su lógica mercantil, obtener más y más riquezas en pocas manos. Me respondo: lo de siempre.

Ante la ausencia de marco colectivo, me agarra la desesperación por comprender. Necesito poder charlar, intercambiar cara a cara en varias reuniones a la vez, con posibilidad de preguntar boludeces o repreguntar infinito, y decir una cosa y al rato pensar otra, en la misma reunión, como suele pasar. Así, simple como es la práctica de los debates colectivos en las organizaciones de base en donde intentamos entender, reflexionar, para ver por dónde vamos caminando. Eso definitivamente no está on line, porque las redes que actualmente usamos – el zoom, el wasap, jitsi meet y todas las app que se nos ocurran- tienen sus limitaciones dadas fundamentalmente por las prioridades de otros temas a tratar. En este aislamiento estamos alertas y activas en las solidaridades.

Por eso llamé por watsaap al economista de confianza que conozco, el dr. Mariano Féliz, y él me mandó un escrito que me permitió entender más. Lo comparto en el adjunto (1).

Huele mal

En estos días, en que leemos tanto sobre los síntomas que produce el coronavirus, uno de los que resaltan es la falta de gusto y olfato. Presa, como muchxs, de la paranoia colectiva me paso mucho tiempo oliendo  alcohol o lavandina y me autodiagnostico libre del virus (por ahora, nuca se sabe).

Pero tengo un gran olfato que es el de la experiencia. Conocer a tantxs de los que hoy se sientan en “esa” mesa, recordar sus historias políticas, cómo llegaron hasta ahí y a qué intereses responden… Podría mencionar a varios pero les dejo el listado a lxs lectorxs que recuerdan historietas, roscas, negociados, chanchullos, relaciones con las transnacionales depredadoras de los territorios, no? Tanto hablar de democracia y atacan a los pueblos originarios, no pagan a lxs docentes por meses, avalan el gatillo fácil, chamuyan con “la ola feminista” y son insuficientes los recursos para verdaderas políticas públicas, para atender a las víctimas de la violencia machista, entre otras.

Entonces comienzo a sospechar con fuerza y pienso, ¿cómo puede ser que estos gobernadores den el “espaldarazo” real en algo que sea bueno, con futuro, para el pueblo?

Leo en el diario nacional Página 12 del viernes pasado (2): “Los operadores del mercado dicen: “Los más optimistas aseguraron que la propuesta fue mucho mejor de lo pensado”(…) “En los últimos días trascendieron rumores de una importante quita de capital de más del 50 por ciento, sumado a las quitas de los cupones. Frente a eso el anuncio es más que positivo” (a personas de la bolsa sin dar sus nombres e identidades) (…) “La expectativa era que la oferta iba a ser muy dura y eso hace que ahora la propuesta definitiva luzca atractiva”.

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La propuesta del Ministerio de Economía se concentró en recortar el pago de intereses en lugar del capital de los bonos y conseguir tres años de gracia antes de volver a pagar la deuda. La cuenta es sencilla para entender el monto de la quita y puede pensarse con un ejemplo rápido (sin necesidad de traer a valor presente los números): el contrato de un bono a 10 años -antes de la reestructuración- decía que el inversor iba a cobrar 8 dólares de intereses por año y, al año diez, iba a recibir además 100 dólares de capital. O sea que iba a cobrar el equivalente a 180 dólares en los próximos años. Con la nueva oferta, este inversor pasará a cobrar 95 dólares de capital al año diez y entre 1 y 2 dólares de intereses por año (en promedio). Terminará recibiendo cerca de 110 dólares.La pérdida del bonista es relativa. La propuesta del Gobierno implica un ahorro importante para el sector público sin ser un despropósito para el inversor.”

Pasando en limpio, según mi humilde entender:

se recorta el pago de intereses, no del capital. ¿Otra vez manteniendo el capital de estos buitres del mercado, de esta deuda odiosa?

tres años de gracia. ¿Y después? ¿No era una buena oportunidad decirle que no le pagamos y listo?

Iban a cobrar 180 y ahora serian 110… ¿No es muy poco el descuento para las que tienen la vaca echada?

Sigo leyendo, buscando y me encuentro con el notición de que el FMI apoya esta propuesta…

Mi olfato enloquece y mi análisis lineal me dice que si el FMI apoya a los acreedores del mercado, a los del fondo de inversión -que serían los especuladores-  ¿dónde está lo bueno de una propuesta que se vende como un gran logro?

La periodista que hace la nota menciona a una serie de personas que fueron consultadas por esta propuesta. Leo atenta: “La propuesta no es ni ambiciosa ni ridícula, es razonable”(…) “Es interesante que se plantee la mayor quita de deuda sobre intereses, desde la contabilidad de los acreedores eso facilita la aceptación, siempre y cuando haya voluntad”, afirmó Eva Sacco, economista e investigadora del centro CEPA. Sin embargo, adelantó que faltan datos sobre cómo va a ser la reestructuración específica de cada bono.

Estanislao Malic, economista del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), opinó que es una oferta “viable, equilibrada y apetecible” para los mercados. “Comparada con la de 2005, esta oferta es muchísimo menos agresiva. Aquella tuvo más extensión de plazos y más quita de capital y de cupones. La de hoy es mucho más light, aunque son otras las condiciones”, afirmó.

En tanto, Norberto Sosa, director de Invertir En Bolsa (IEB), consideró que no es probable que los acreedores acepten. “Es una quita de capital más chica de lo que esperaban, es de un 5 por ciento y esperaban hasta 20 por ciento. Pero la quita total a valor neto presente es del 60 por ciento, y la tolerancia del mercado era 45 o como máximo 50 por ciento”, afirmó. Además, adelantó que “puede ser desventajoso comenzar la negociación con un sendero fiscal deficitario. Sin embargo, dijo que el mercado valora la actitud ‘diplomática’ del gobierno, distinta a la del 2001, donde no pagar ‘era un éxito’. Y opinó que “con una quita del 60 por ciento hay bonos con los que igual el inversor gana si compra hoy”. Pero agregó: “Los mercados están mirando lo que pasó en el Líbano, donde terminaron en un default. Si en Argentina pasa lo mismo, el bonista terminará perdiendo todo”. Por otro lado, adelantó que el respaldo del FMI a la propuesta argentina puede tener dos ventajas: “Una buena relación con el Fondo puede significar que sea más fácil postergar los vencimientos que hay con el Club de París. También acorta los plazos de negociación con los acreedores privados. Saben que no pueden decirte que vayas a pedirle plata al Fondo para pagarles, porque fue el mismo FMI el que dijo que la deuda argentina es insostenible”.

Los analistas económicos coinciden en que un default sería desventajoso. “Te bajan todas las calificaciones crediticias y quedás sin la posibilidad de financiarte en el mercado de capitales”, afirmó Sacco. En la misma línea, Sosa agregó que podría impactar en las empresas: “Una disminución en las líneas para la prefinanciación de exportaciones podría complicar el comercio exterior, en un contexto donde necesitamos exportar y generar dólares”. Sin embargo, concluyó: “Argentina ya ha pasado por esto y hay vida después del default”.

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¿Vieron cuantas palabras? Viables, equilibradas, apetecibles, lights. Todas para referirse a la misma propuesta. Mi olfato ya parece el de una loba.

En videollamada con mi hermano le comento esto y él me dice: “cierto lo que decís, pero los mercados, los fondos de inversiones buitres son tan miserables, que ni esto van a aceptar. Tienen 20 días para hacer lobby, plantear contrapuestas, armarse para que sea más ‘apetecible”.

Chocolate por la noticia. Al día siguiente de esa charla leo a muchxs periodistas de medios hegemónicos rasgándose las vestiduras, exclamando locuras, exclamando que “caemos en default”, que no van a “invertir” en nuestro país, que con el combo de querer cobrar impuestos por única vez a la riqueza (poco para nuestro gusto y necesidades, la verdad) las grandes transnacionales, inversionistas se van a ir, y así muchos etc.… Más de lo mismo que venimos escuchando desde hace rato… nada nuevo bajo el sol.

Y comenzaron a “patotear”, como cuenta el periodista Alejandro Bercovich en la editorial del programa del viernes 17 de abril; ya se escucha el pedido de “endulzantes”, es “flojo, le falta mucho”.

Y ahí empieza el tira y afloje. Ellos conocen los mecanismos, los aprietes. Los bonistas no quieren 3 años de gracia, van por más. Algunos fondos de inversión “ven la propuesta apetecible” pero no son para tanto las quitas, dicen. “Fue una primera propuesta, esperemos a que en la negociación saquemos más”.  Y así estamos por ahora con final abierto.

Vuelvo a repetir que no soy economista y me cuesta entender bastante lo de economía. Pero estas mesas “blancas” donde se sientan diversos intereses no me gustan. Será por ideologista, como seguro me acusarán algunxs y quizás tengan razón, pero me inclino más a pensar en la historia de nuestros países. Cada vez que nos han querido vender estos “acuerdos nacionales” tratando de tapar las desigualdades sociales, etarias, de razas, género (universalizaciones que mueven la balanza para lxs ricos, mueven los intereses políticos de los que no cuestionan el sistema capitalista, patriarcal); cada vez que nos pasa esto es una certeza que pierden los pueblos.

Desde ahí intento pararme, entender, reflexionar. Cuando los “olfatos colectivos”, sin demasiadas informaciones, nos sentimos contaminadxs por las medidas que traen mal olor, está bueno fortalecernos y agudizar nuestros olfatos.

Claro que no soy tan ingenua de pensar que, en la correlación de fuerzas con lxs poderosos, podamos cambiar el tira y afloje de estas propuestas. Pero las resistencias de los pueblos siguen estando. No nos comemos los mocos y si no es ahora, será en otro momento porque desde nuestras luchas masivas y unitarias, podemos cuestionar y transformar estas correlaciones de fuerzas. Creo que no es al pedo que nos preguntemos esto. Que cuestionemos todo. Lo veníamos haciendo con mucha fuerza activista. Ya no nos venden más el tema de las contradicciones principales y secundarias. Sabemos que el resultado de estas propuestas, salga pato o gallareta, lo viviremos en nuestros trabajos, en nuestros vínculos, en nuestras esperanzas, en nuestras vidas cotidianas.

Por eso estoy contenta de tener el privilegio de tener algunas condiciones materiales y culturales para estas reflexiones. Pienso en las miles de compas que están viviendo al día al día, en los comedores territoriales, en la crianza de hijxs, sin el apoyo de las escuelas. Pienso en las miles de compas que sufren agravios, violencia machista en sus casas que no son espacios seguros en la emergencia sanitaria.

Por eso seguimos afirmando que la deuda externa -sea con el FMI, con los fondos buitres o los fondos de inversión -no hay que pagarla. Eso ya está claro.

Mucho se ha escrito. Muchas actividades y acciones se han hecho, en las calles, en universidades,  frente al Congreso Nacional, para afirmar que esa deuda es ilegítima, es odiosa, es impagable. Nada nuevo.

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Celina Rodriguez Molina / feminista del Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional / Movimiento de los Pueblos y de la Cátedra Libre Virginia Bolten “Construyendo feminismos populares”.

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(1) Feliz Mariano “Breves notas sobre la oferta oficial frente a la deuda odiosa ( en default virtual)”. Con aportes de Melina Deledicque y Francisco Cantamutto. Apareció publicada luego en Herramienta y ContrahegemoníaWeb

El 16 de Abril de 2020 el Ministro de Economía Martín Guzmán presentó los rasgos generales de la propuesta de renegociación de la deuda externa pública del Estado nacional en poder de acreedores privados.

La propuesta no incluye la deuda con el FMI y otros organismos internacionales, que se seguirá pagando. Igualmente, queda fuera de discusión la deuda bajo legislación nacional que se “re perfiló” (es decir, se postergó el pago, pero se seguirá pagando). En síntesis, la propuesta sólo atañe a un 20% de la deuda pública.

En el paquete se incluyen solamente unos 68 mil millones de dólares emitidos bajo ley extranjera (es decir, emitida de forma que los litigios en torno a su pago se resuelven en el sistema judicial de otros países, en general Nueva York). La propuesta no cuestiona esta injustificada cesión de la soberanía.

El proyecto oficial incluye (a) una muy leve reducción en el valor del capital adeudado, (b) importante reducción en la tasa de interés (casi ⅔ de reducción), (c) suspensión de pagos de capital e intereses hasta 2023 (sin aclarar si durante ese período se capitalizarán los interes no pagados), (d) extender los plazos de pago (sin precisiones).

Las estimaciones preliminares indican que la propuesta significaría una ganancia de capital para quienes hoy compran deuda argentina en ‘default virtual’: la quita total implícita en la oferta oficial, es menor que la que esperaban los especuladores (“mercado”). Por eso, hoy los títulos públicos aumentaron su valor.

La propuesta garantizaría el repago de la deuda, es decir evita el default abierto. Esto significa que se garantiza la reapertura del ciclo de endeudamiento y los intereses de los acreedores.

Esta propuesta se hace a destiempo y es sobreactuada: se garantiza el repago de la deuda cuando el capitalismo atraviesa una crisis inmensa y ha sido puesto en duda el conjunto del régimen global de deudas soberanas. Hasta el FMI habla de hacer “borrón y cuenta nueva” (Jubileo Global) mientras el gobierno argentino ofrece seguir pagando.

El gobierno habla de sostenibilidad de la deuda, lo cual ratifica el punto anterior: se renegocia para seguir pagando la deuda odiosa.

La información presentada indica que en 2020 se podrían ahorrar 4500 millones de dólares, y entre 2020 y 2025 se ahorrarían 34100 millones de dólares.

Aclaran que con el ahorro de 2020 se podrían hacer muchas cosas: comprar casi 390 mil respiradores, aumentar 3 veces el presupuesto de Salud, pagar 4 veces más beneficios del IFE y multiplicar por 17 el gasto en asignaciones universales, por ejemplo.

Claro que no dice que (a) los dólares que se ahorran no están disponibles porque el Estado no los tiene, ni que (b) los pesos que se ahorrarían no se asignan en concreto a ningún gasto en el presupuesto.

Por un lado, los miles de millones de dólares que pueden ahorrarse, en realidad no podrían pagarse pues el Estado no los tiene y la economía argentina no puede generarlos; por eso estamos en default (virtual). Lo que llaman ahorro en la propuesta, es en realidad mucho menos de lo que se ahorraría si la deuda (incluida la deuda con el FMI y el Club de Paris) se dejara de pagar por ilegal e ilegítima (odiosa).

Además, ese ahorro son dólares que no se tienen ni pueden conseguirse, así que en realidad la opción al ahorro propuesto, no es pagar sino defaultear.

Por otra parte, en la propuesta no se asigna el ahorro a ningún rubro concreto del presupuesto nacional (que no está siguiera aprobado para 2020).

¿El gobierno asignará realmente el ahorro sugerido (4500 millones de dólares, sólo en 2020) a invertir en el Pueblo? ¿Incluirá en el Presupuesto 2020 la compra de respiradores y la ampliación de la AUH? ¿Incluirá la transfomación del IFE en un ingreso universal de carácter permanente, por ejemplo?

¿Ese ahorro se destinará efectivamente a los posibles usos alternativos? ¿Eso es un compromiso, o sólo un ardidpublicitario?

¿No será que el gobierno, simplemente, usará ese ahorro para reducir el déficit fiscal y garantizar la solvencia, consolidando la sustentabilidad de la deuda, que junto con el FMI tanto desean?

(2) Kucher Federico “ la primera mano del poker la gano Guzman” Pagina 12 17/ 4

(3) Florencia Barragan”La quita sobre las tasas facilita el acuerdo Pagina 12. 17/4

(4) Rafael Mathus Ruiz. La Nacion. 18 de abril. Ya con los detalles de la oferta de la Argentina para reestructurar la deuda externa en la mano, Wall Street afiló sus números y le bajó el pulgar.Los resultados que arrojaron las hojas de cálculo de fondos y bancos reflejaron quitas, plazos y pagos demasiado duros de digerir para los inversores, y la expectativa quedó puesta en si el Gobierno ofrecerá un “endulzante”. “Es flojo, falta mucho”, resumieron en un fondo de inversion.

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