A 204 años de la declaración de la independencia

INDEPENDENCIA, SOBERANÍA Y PARTICIPACIÓN POPULAR, AQUÍ Y AHORA

Este 9 de julio se cumple un nuevo aniversario de la declaración de la Independencia de 1816.

A 204 años de aquel hecho, nuestros pueblos continúan ese legado de luchas indígenas, mulatas, campesinas y criollas que se levantaron en armas contra el yugo español y las clases dominantes locales que, en el contexto de un asedio creciente de las tropas realistas favorecido por los enemigos internos de la revolución nuestroamericana, culminara los años de revueltas populares que alcanzaron su apogeo en la revolución de mayo de 1810.

Se declaró la independencia, pero la colonialidad continuó demarcando las fronteras de los Estados Nación, la cultura política, el racismo –que inmediatamente eliminó del relato histórico el aporte de los pueblos originarios y negros en las luchas de independencia-.

Desde ese legado, en la actualidad luchamos contra el capitalismo patriarcal y colonial que rige nuestras vidas imponiendo desigualdad, explotación, racismo y múltiples opresiones. Luchamos contra el imperialismo, hoy en su versión norteamericana, europea, y de las corporaciones transnacionales de distinto origen, para alcanzar verdaderos horizontes de soberanía e independencia.

Pero la lucha por la independencia y la soberanía de nuestros pueblos y territorios no resulta una cuestión de calendario y efemérides, sino una pelea cotidiana que nos involucra para conquistar la vida digna y un cambio social profundo para las mayorías populares.

La pandemia mundial de covid19, que en estos días ubica su epicentro en nuestro continente, profundiza y pone en tensión este conjunto de desigualdades sociales que son moneda corriente en nuestros países. Por esto el Estado debe dejar de financiar a empresarios y especuladores para destinar todos sus recursos en la asistencia directa de los sectores sociales más castigados por la crisis en materia de salud, educación, derechos de mujeres y disidencias, trabajo, vivienda y hábitat.

En Argentina, la continuidad del lastre impuesto por la deuda externa ilegal, ilegítima y fraudulenta, como parte de las políticas de ajuste y dominación del FMI y otros organismos internacionales, golpea directamente sobre las condiciones de vida de nuestro pueblo. La renegociación que el gobierno nacional lleva adelante con los fondos privados tenedores de bonos atraviesa su fase final y, de alcanzar a un nuevo acuerdo, significará la legitimación del descomunal endeudamiento ejecutado por el macrismo entre 2015 y 2019, e hipotecará una vez más el futuro de nuestro país por generaciones.

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Por esta razón, reclamamos la suspensión inmediata del pago de la deuda externa y su investigación, como parte de una política integral de desconocimiento soberano de esta estafa del capital financiero internacional y sus socios locales a nuestros pueblos. Convocamos a organizar el protagonismo popular y la deliberación colectiva en cada barrio, en cada lugar de trabajo, para reafirmar que la deuda es con el pueblo.

Del mismo modo, nos pronunciamos por la expropiación de la empresa cerealera Vicentín y la investigación y enjuiciamiento de los directivos que quebraron la compañía y fugaron millones de dólares obtenidos de fraudulentos préstamos de la banca pública, con la complicidad del gobierno de Mauricio Macri. Planteamos su estatización sin resarcimiento económico (considerando que una parte importante de la deuda empresaria es con la banca pública), su gestión obrera y popular, garantizando la continuidad de los más de 5.000 puestos de trabajo (directos e indirectos) que dependen actualmente de la empresa.

A su vez, para asegurar la captación de divisas y consolidar el ahorro nacional, la expropiación de Vicentín debe ser acompañada por medidas tendientes a lograr el control estatal del comercio exterior y la nacionalización de la banca pública, obteniendo los recursos necesarios con un impuesto a las enormes riquezas de los grandes grupos económicos, bancos y terratenientes, que son siempre los que obtienen colosales ganancias, incluso en la actualidad.

Independencia hoy es avanzar en una política de soberanía alimentaria sostenida por la utilización pública y la socialización de las principales tierras productivas (aún en manos de un puñado de terratenientes y pooles sojeros), dejando atrás el modelo extractivista y del agronegocio para dar forma a un modelo agroecológico y sustentable de producción de alimentos, que privilegie las necesidades y requerimientos de nuestros pueblos y que plantee otra forma de relación con la naturaleza y los bienes comunes.

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Para el conjunto de les trabajadores, la grave situación de la pandemia significa mayores dificultades y problemas: los cierres de empresas y el aumento de la desocupación, mayor precarización laboral, el avance del teletrabajo como forma de incrementar la precarización, la inflación que no para. Reclamamos una Ley que prohíba los despidos de trabajadoras y trabajadores y que se cumpla efectivamente, que se cubran las condiciones de salud de todes quienes deben trabajar durante el aislamiento (en especial a les trabajadores de la salud), un aumento de todos los planes y subsidios para atender la situación económica de las y los de abajo, y que el teletrabajo no sea utilizado por las empresas como nueva forma de recortar derechos laborales.

Desde los comienzos de la cuarentena motivada por el coronavirus, hemos visto cómo se incrementa la represión contra los sectores populares: más casos de asesinatos y gatillo fácil (incluso una desaparición seguida de muerte), detenciones arbitrarias, represión contra trabajadoras y trabajadores que reclaman por sus derechos y contra los despidos, vulneración de derechos de los pueblos originarios, y continuidad del despojo de sus territorios. Exigimos que termine la represión del Estado en todos sus niveles contra las y los de abajo. Reclamamos el desmantelamiento de la AFI y de los servicios de inteligencia, que se han dedicado a espiar y perseguir a movimientos sociales y políticos con el objetivo de consolidar sus políticas antipopulares. Para cumplir con el aislamiento o distanciamiento no necesitamos represión, sino condiciones dignas de vida.

Soberanía es también ejercer la autonomía sobre el propio cuerpo, debemos rebelarnos contra el patriarcado y la heteronorma que intentan regular nuestras vidas y nuestros vínculos interpersonales, para construir otras posibilidades de existencia. La precarización de la vida impacta de lleno en la soberanía plena de nuestros derechos. No permitir que las personas con capacidad de gestar puedan decidir es parte de esa trama de poderes que se imprimen sobre nuestras corporalidades. Frente a esta realidad, exigimos que el Estado deje de ser el principal obstaculizador del aborto voluntario y garantice el tratamiento urgente y la aprobación del Proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo de la Campaña Nacional por el Derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

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Las tareas reproductivas de cuidado, que garantizan en su mayoría mujeres o identidades feminizadas e implican cuidar a les niñes y hacerse cargo de su continuidad educativa, cuidar a les adultes mayores, acompañar compañeras en situación de violencia, garantizar las tareas domésticas, garantizar el trabajo en las condiciones que sea para obtener un salario, implican una demanda horaria excesiva que impacta en el ejercicio de la autonomía. La socialización de los cuidados, al igual que debatir sobre la remuneración de los mismos, implicaría un reconocimiento a la tarea, lo que promueve mayor igualdad. Luchar por el ejercicio soberano de nuestras identidades de género y sexualidades disidentes es habitar los márgenes de la historia para construir otras posibilidades.

En resumen, suspensión del pago de la deuda externa ilegal e ilegítima hacia su desconocimiento soberano; expropiación y estatización de Vicentín, impuesto a las grandes fortunas para el financiamiento de la emergencia sanitaria y social, cumplimiento efectivo de la prohibición de despidos y ayuda estatal a les trabajadores y sectores populares, quitar a la policía la función de control de la cuarentena y la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, asistencia urgente a los barrios populares, villas, comunidades que agravaron su vulnerabilidad por la falta de trabajo, constituyen algunas batallas fundamentales que debe librar nuestro pueblo en estas horas.  

Las organizaciones y personas abajo firmantes sumamos nuestros esfuerzos y compromiso para que estas peleas puedan resolverse de manera favorable para nuestro pueblo trabajador, en un sentido de independencia, soberanía y protagonismo popular que nos permitan conquistar la vida digna que merecemos.

Corriente Social y Política Marabunta

Frente Popular Darío Santillán

Movimiento de los Pueblos: Por un socialismo feminista desde abajo (Frente Popular Darío Santillán – Corriente Plurinacional / Izquierda Latinoamericana Socialista / Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social / Movimiento 8 de Abril)

Venceremos – Partido de Trabajadorxs

Corriente Nacional Emancipación Sur

Abriendo Caminos

Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía

Corriente Política de Izquierda

OLP Resistir y Luchar

Democracia Socialista

Colectivo de comunicación Contrahegemoniaweb

Organización Revolucionaria Guevaristas

Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina

Frente Juvenil Hagamos lo Imposible

Lorena Gordillo, Prosecretaria de Formación y Carreras SUTE. Mendoza

Natalia Naciff, Prosecretaria de Género y DDHH de SUTE. Mendoza

Noemí Argañaraz, Prosecretaria gremial de SUTE. Mendoza

Nora Cortiñas

Silvia “Chaco” Iñiguez, Secretaria de asuntos legales y laborales del SUTE. Mendoza

Sebastián Henríquez, Secretario General del SUTE. Mendoza

Abel Bohoslavsky, militante revolucionario, autor de “Los Cheguevaristas”

Enrique Gandolfo, Secretario General de CTA Bahía Blanca y Secretario de Formación de SUTEBA Bahía Blanca. Buenos Aires.

Eduardo Lucita (EDI)

Juan Pablo Casiello secretario gremial de AMSAFE Rosario

Mabel Bellucci. Cátedra Libre Virginia Bolten. UNLP

Siguen las firmas.

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