Producciones sobre Trelew

Acercamos aquí links de las que sin duda son referencias emblemáticas para aproximarse a la fuga, la masacre y las luchas populares que se produjeron en la zona tras la matanza perpetrada por la dictadura.

Ni olvido ni perdón: 1972, la masacre de Trelew es el documental elaborado por Raymundo Gleyzer –el mismo secuestrado y desaparecido por la última dictadura cívica militar en 1976- y el Cine de la Base, estrenado en 1973. El film recupera la entrevista que la televisión chubutense le realizó a los/as guerrilleros/as en el aeropuerto poco antes de rendirse ante las tropas de la marina que los rodeaban. Como todos los trabajos de Gleyzer y del Cine de la Base es un material político imprescindible para el rescate de lo sucedido y la denuncia de la masacre, pero sobre todo para poner de manifiesto las concepciones, estrategias y convicciones de las organizaciones armadas y sus integrantes.

Trelew, la Fuga que fue masacre, de Mariana Arruti, se estrenó en 2004. El film reconstruye tanto la fuga como la masacre pero también el momento de rebelión y participación popular masiva que se vive en Trelew tras la detención de 16 pobladores que habían sido solidarios con los detenidos en el penal. La palabra de los habitantes del lugar muestra la amplitud y dimensión del arco de la protesta social contra la dictadura y la profundidad del desafío para el sistema que se generó en esa etapa.

La patria fusilada es la entrevista realizada por Francisco “Paco” Urondo a les tres sobrevivientes de la masacre: Ricardo Haidar, Alberto Camps y María Antonia Berger en el penal de Devoto, donde les cuatro se hallaban detenidos/as y que se transformará en un libro poco después. El contexto de la realización de la entrevista es la asunción del gobierno de Campora el 25 de Mayo de 1973 cuando alrededor de un millón de manifestantes desbordan las calles de Buenos Aires. Decenas de miles se desplazan hacia la cárcel de Devoto con la consigna de “Ni un solo día de de gobierno popular con presos políticos”. A esa altura el penal se encontraba tomado por los/as presos/as de las organizaciones revolucionarias. Como el propio Urondo señala, en pleno clima de efervescencia, ellos se encuentran apartados realizando la entrevista. El resto de los/as presos/as garantiza el espacio y la tranquilidad conscientes de que se estaba gestando un testimonio histórico ni más ni menos que en el interior de una cárcel paradigmática del régimen. En un artículo de este dossier Luis Hessel analiza el contexto y la importancia decisiva de este trabajo.

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