Economía política, derecho al trabajo y lucha de clases

Introducción

En el presente texto se busca analizar distintos indicadores que nos permitan abordar los aspectos del modelo económico planteado por el gobierno del Frente de Todos, en la búsqueda de poder comprender a quién beneficia.

Lo primero que prima resaltar entonces es que hay que destruir las miradas tecnificadas que buscan tornar a la economía, como una ciencia encriptada, sólo comprensible para iniciados. Pues bien para ello conjuntamente con el análisis de medidas de corte económico que significan en sí, un posicionamiento político, se analizará la situación de la clase trabajadora ya que la relación entre el capital y el trabajo es fundamental para comprender a quien beneficia la puja distributiva y cómo el Estado reparte sus recursos.

Por ello para un mejor abordaje de la situación de la clase trabajadora, vamos a dividir a la misma en tres: a) la clase trabajadora asalariada registrada, b)  la clase trabajadora no registrada o pobretariado, c) la clase trabajadora no activa o jubilades.

a) Clase trabajadora asalariada registrada

En el marco de la pandemia y en el inicio del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) podemos observar que debido a las medidas tomadas por el gobierno para lo no propagación del virus del coronavirus, como la limitación de la circulación de las personas, la restricción  de la actividad productiva no esencial, sumado al trabajo remoto, han acarreado una disminución de la conflictividad laboral tradicional, que es aquella centrada en la lucha por el salario y contra los despidos.

No podemos dejar de observar por ello la adaptación del capital y los sectores que en él se ven representados en la búsqueda de su beneficio y lucro, se viene a sumar al oficialismo de las centrales sindicales que obtura significativamente su defensa gremial.

Siguiendo al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social en su informe la conflictividad laboral -segundo trimestre del 2020-  nos da los datos que lo ejemplifican “En el segundo trimestre de 2020, en comparación con el mismo trimestre de 2019, los conflictos por mejoras salariales y por despidos disminuyeron en un 65% y 74%, respectivamente. Por el contrario, los producidos por pagos adeudados aumentaron en un 45%, y aquellos por condiciones y medio ambiente se duplicaron”[i].

Debemos por ello resaltar que el movimiento obrero argentino siendo mayoritariamente peronista, ha dejado de ser hace mucho un espacio de lucha contrahegemónica para pasar a formar parte de  la regulación social orquestada por las clases dominantes, ello se vislumbra no sólo con su partido en el gobierno, sino que además ha dado muestras notorias de esto en la historia reciente. Sólo recordar los gritos de “pone la fecha”[ii] en referencia a poner la fecha del paro, que les manifestantes le gritaron a la conducción de la CGT durante el gobierno de la alianza de Juntos por el Cambio nos pintan de manera certera, el comportamiento de la burocracia sindical.  

Te puede interesar:   La Privación de la Libertad en el marco de la lucha de clases

A este respecto la modificación sustancial de la conflictividad laboral en la pandemia, habiéndose deteriorado de manera palmaria la situación de la clase trabajadora, con altos índices de pobreza e indigencia, con despidos, suspensiones y vacaciones obligadas, con arbitrariedades de todo tipo por parte de las patronales, con enorme cargas horarias en el trabajo remoto cercanas o superiores a las 12 horas que asemejan aún más el trabajo asalariado a la esclavitud, nos muestran que el pacto social pregonado por el gobierno, tiene en la burocracia sindical su pata más orgánica. Podemos concluir por ello que el Consejo Económico y Social proyectado por el gobierno es su herramienta más genuina para la regulación de la conflictividad social.

En los medios de comunicación masiva distintos funcionarios del gobierno han hecho énfasis en la leve recuperación de los puestos de trabajo registrados que se observa a través de un informe realizado también por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social –panorama mensual (octubre 2020) del trabajo registrado-[iii] que dice “Crecimiento del número total de trabajadores registrados, impulsado principalmente por la recuperación de los trabajadores registrados en el régimen del monotributo;”   

Como sabemos el monotributo es utilizado para tercerizar y no cumplir a cabalidad con los derechos de les trabajadores, como así es una práctica habitual por parte del Estado que en sus distintos ámbitos tanto municipal como provincial y nacional, tienen la modalidad del contrato a través del monotributo para no otorgar los derechos que la efectividad de planta permanente otorga.

Ello hace concluir que el crecimiento reflejado en dicho informe no es un indicador benéfico para la clase social que vive de su trabajo.

b) Clase trabajadora no registrada o pobretariado

El crecimiento exponencial de la pobreza e indigencia al contrario de lo que nos vienen diciendo no se debe al proyecto neoliberal orquestado por el gobierno de la Alianza de Juntos por el Cambio, sino a las distintas etapas de acumulación que conlleva el modelo civilizatorio capitalista. Es decir no se puede comprender la existencia estructural de la pobreza sin una comprensión integral del “sistema digestivo” del capital.

El capital para el control social requiere de distintas crisis y formas de acumulación, que le permitan sortear los problemas que conllevan ya sean sus formas económicas centradas en la especulación financiera (neoliberalismo) o las formas económicas centradas en el mercado interno (neokeynesianismo). Ya Marx[iv] que analizó ciertamente otra etapa histórica del capital pero cuyas observaciones siguen enormemente vigentes, nos explicaba la existencia del “ejército de reserva” laboral (que acá lo incluyo dentro del pobretariado) como forma estructural de explotación del modelo civilizatorio capitalista.

Por ello el anuncio por parte del gobierno del Frente de Todos, del no pago del IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) y el ATP (plan de asistencia al trabajo) por haber pasado del aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) al distanciamiento social preventivo y obligatorio (DISPO) hace proyectar un crecimiento exponencial de la pobreza e indigencia[v].

Te puede interesar:   El derecho humano al trabajo y sus corolarios

Debemos en esta sintonía centrarnos en algunos aspectos que vislumbran la envoltura del modelo económico-social que busca formar el actual gobierno, por un lado tenemos que ya en el presupuesto para el año que viene, existe una baja del mal denominado gasto social que se ve sustanciado justamente en el no pago del IFE y ATP.

Ello significa en el corto plazo[vi], no asistir a los sectores empobrecidos ya que desde su lógica, recuperaran una mejor situación social mediante el fomento del empleo, producto del crecimiento económico proyectado. Resaltamos por ello que existe un exceso de voluntarismo por parte de la fuerza de gobierno que proyecta una recuperación económica pospandemia que ciertamente tiene más de anhelo que de datos duros.

A este respecto es muy claro lo que dicen los principios rectores sobre extrema pobreza y los derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) del año 2012[vii]“La extrema pobreza, a su vez, ha sido definida como “una combinación de escasez de ingresos, falta de desarrollo humano y exclusión social” (A/ HRC/7/15, párr. 13), en que una falta prolongada de seguridad básica afecta a varios ámbitos de la existencia al mismo tiempo, comprometiendo gravemente las posibilidades de las personas de ejercer o recobrar sus derechos en un futuro previsible (véase E/CN.4/ Sub.2/1996/13”).

Nótese que siguiendo a la ONU, las personas que ingresan en la pobreza o la indigencia ven comprometida las posibilidades de ejercer o recobrar sus derechos en un futuro previsible, al contrario de lo que opina el gobierno. Otro aspecto central a desarrollar es que no se han anunciado y no se ve en el corto plazo alguna política pública que pueda abordar a todo este sector social, y lo existente como puede ser la tarjeta alimentar y otros programas de similares características no abordan a toda esta población, sino muy parcialmente hacen foco en algunos sectores. 

Como frutilla del postre y que marca claramente cómo el Estado reparte sus recursos,  un 25% del “aporte solidario y extraordinario para ayudar a morigerar los efectos de la pandemia”, mejor conocido como impuesto a las fortunas, ira para Vaca Muerta, no para los pobres y los miles que padecen hambre en la Argentina.[viii]

c) La clase trabajadora no activa o jubilades

Mucho se ha discutido si la modificación de la nueva fórmula de haberes jubilatorios es benéfica o no, pues hay cuestiones que son de simple resolución aplicando la lógica, la anterior fórmula atada como estaba a la creciente inflación claramente iba a significar una aumento en esta relación muy por encima del mísero y decretado aumento del 5%, ahora bien el discurso del gobierno nos dice que es insostenible (no quiere pagar este aumento en el corto plazo como veremos más adelante) y por ello la modifican con una fórmula muy parecida a la de los gobiernos kirchneristas que estaba atada a la recaudación y a las paritarias de les trabajadores activos.

Te puede interesar:   Continúa la lucha de rappitenderos, glovers y riders

Vamos a darles la razón de la sostenibilidad de las jubilaciones solidarias ya que  tiene en la fórmula de haberes del Frente de Todos, una mejor proyección. Dicho esto podemos observar que en la reunión del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) se fijó  un aumento del 28% en tres cuotas, estando en 18.900, subirá en cuotas hasta alcanzar los 21.600 en marzo[ix]. En sí lo que se hizo fue a través del Consejo del Salario que fijó ésta módica suma en tres cuotas, es anclar las paritarias y la puja distributiva en beneficio tanto del Estado como de los sectores del capital, en detrimento de la clase trabajadora activa como no activa.

Es decir, lo que muy claramente hizo el gobierno es frenar los gastos por parte del Estado (centrados en los salarios y programas sociales de asistencia) ejecutar planes y programas centrados en beneficiar a los sectores del capital para proyectar un “shock productivo” realizando de hecho un párate económico hasta que se vislumbre el crecimiento de los medios de producción.  

El ajuste podemos observar por ello se realiza deprimiendo los ingresos de la clase trabajadora asalariada registrada, el pobretariado y les jubilados.

Conclusiones

Surge como gran interrogante ya que sabemos que la masa salarial junto a los ingresos de la seguridad social -principalmente jubilades y AUH- y los programas sociales son la principal fuente de consumo y el recupero de la economía desde la mirada neokeynesiana propia del gobierno (estos sectores al no tener capacidad de ahorro, nos dicen vuelcan su dinero casi de forma total al consumo), entonces ¿cómo proyecta el gobierno una reactivación económica sin impulsar una recomposición salarial? Esa es una de las grandes preguntas.  

La otra gran pregunta es cómo un modelo económico, como el propuesto por el Frente de Todos, basado en el extractivismo, la contaminación, con leyes como la de entidades financieras, con una gran concentración monopólica en mercados que implican en sí variables económicas sustanciales-como la inflación-con políticas de fomento centradas en los sectores empresariales y no en la clase trabajadora, nos preguntamos ¿cómo podrá alcanzar la justicia social y abordar la integralidad de los derechos humanos?.

Parafraseando al Che Guevara, al capitalismo “ni tantico así”.

Para todos, todo.

Damián Ravenna

Presidente

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires

(APDH ZONA NORTE)


[i] http://www.trabajo.gob.ar/downloads/estadisticas/conflictoslaborales/Conflicto_Laboral_2020T2.pdf

[ii]https://www.pagina12.com.ar/24331-pone-la-fecha 

[iii] http://www.trabajo.gob.ar/downloads/estadisticas/reportelaboral/panorama_del_trabajo_registrado_2011.pdf

[iv] El capital Carl Marx,  libro I, capitulo XIII Ley general de la acumulación capitalista, página 560.

[v] Ravenna, D. (2020)Los derechos humanos y la economía. Perspectivas de análisis sobre la economía política y el trabajo desde una mirada de Derechos Humanos; en Apostillas sobre Control Social y Derechos Humanos (ISSN 2718-6229) del 19/11/2020. Enlace:

Los derechos humanos y la economía
(Recuperado el dd/mm/aa).

[vi] En diciembre como todos los diciembres y con todos los gobiernos, para contralar y regular la conflictividad social se destinaran sumas asistenciales por única vez para pasar las navidades y años nuevos.

[vii] https://www.ohchr.org/Documents/Publications/OHCHR_ExtremePovertyandHumanRights_SP.pdf

[viii] http://eldiariodejosecpaz.com.ar/las-tarifas-en-los-servicios-y-la-energia-en-relacion-a-los-derechos-humanos/  

[ix]  Acá seguimos también a Ravenna, D. (2020)Los derechos humanos y la economía. Perspectivas de análisis sobre la economía política y el trabajo desde una mirada de Derechos Humanos; en Apostillas sobre Control Social y Derechos Humanos (ISSN 2718-6229) del 19/11/2020. Enlace:

Los derechos humanos y la economía
(Recuperado el dd/mm/aa).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *