Día 14 de la huelga nacional aceitera

Acompañamos desde la CTA Bahía Blanca la convocatoria de compañeros y compañeras del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros. Fue en la rotonda de acceso a Puerto y nos recordó aquel gran acto del Primero de Mayo de 2018 en medio de la lucha por la reincorporación de trabajadores despedidos por la patronal de Cargill. Habíamos leído el comunicado de la Federación Aceitera que confirma la continuidad de la huelga nacional y cierra con una frase que nunca publicaría la prensa del agronegocio: ¡Viva la clase trabajadora! EL CORAZÓN DE LA HUELGA LATE DESDE LAS BASES. La huelga de los trabajadores aceiteros y recibidores de granos cumple 14 días y ha paralizado todos los puertos del país. Los compañeros nos dicen que además en la playa de maniobras del ferrocarril en el puerto hay 1100 vagones con su carga completa. Mencionan acá y lo recuerdan al abogado Horacio Zamboni que “nos enseñó algo que ya es bandera, luchamos por el Salario Mínimo Vital y Móvil, según la definición de la Ley de Contrato de Trabajo, en el artículo 116 y el 14 bis de la Constitución. Esto lo hacemos desde hace 11 años, en la Federación a nivel nacional, peleando con esta política salarial. Estamos convencidos de esto. Primero porque nos dio resultado en la conciencia de los trabajadores, y segundo porque está dentro del derecho mismo, no estamos inventando nada nuevo. En este sentido, el salario le debe garantizar un vida digna al trabajador; una alimentación adecuada, la educación, el vestuario, la vivienda digna, el transporte, el esparcimiento, la asistencia sanitaria, las vacaciones y la previsión. “Ha dicho el delegado sindical aceiteros: “Nosotros desde el primer día de la pandemia fuimos considerados esenciales, pero no por ser personal de salud o seguridad, sino por el ingreso de divisas al país. Tuvimos que activar protocolos para protegernos, pero se ve que a la hora de discutir salarios no somos tan esenciales. Ya que lloran porque no tienen plata, que presenten los balances”. QUE DICEN LAS CÁMARAS PATRONALES? Esta actitud está disminuyendo el ingreso de divisas, afectando la reactivación y el empleo”  y agregan que “…por cada día de huelga se están perdiendo 100 millones de dólares”. Desde una lógica de clase, los trabajadores han respondido que si eso es lo que pierden diariamente “…con un solo día de los que lleva la huelga les alcanza y sobra para pagar el aumento de todo el año a todos los trabajadores”. ¿Por qué entonces los empresarios no resuelven rápidamente este conflicto? La conclusión surge sola: buscan culpar a quienes trabajan de su decisión de no liquidar sus exportaciones y utilizan el conflicto para presionar al gobierno, como lo han hecho tantas otras veces, para lograr una mayor devaluación, ventajas impositivas o reducción de retenciones, incrementando así sus ya extraordinarias ganancias. LOS NÚMEROS HABLANEn el contexto de la pandemia, y sólo en el primer semestre del 2020 ,las empresas ingresaron 9.307 millones de dólares de los14.238 que exportaron. Es decir que dejaron afuera 1 de cada 3 dólares. Los casi 5.000 millones de dólares que no liquidaron en el primer semestre ( que significan 433.906 millones de pesos) equivalen al salario anual (con aguinaldo) de 383.000 trabajadores que cobraran el salario mínimo que reclama la Federación Aceitera. La CTA Bahía Blanca lleva solidaridad de clase a la huelga aceitera porque sus reclamos son justos y porque la democracia de base, la organización y la determinación para plantarse ante patronales poderosas muestran un camino para la lucha libre de ataduras burocráticas.

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