Mirando-nos hacia el Norte, Tucumán (primer parada)

Tucumán 2020/ Ceferino Nadal y Luis Espinoza engrosan los casos de gatillo fácil, incendios, sequía, agronegocios. La tercera provincia con mayor cantidad de femicidios y transfemicidios de todo el país, un total de 19 en lo que va de 2020. En la provincia hay más de 286 mil personas en la pobreza, el Covid-19 evidenció las desigualdades, las condiciones de pobreza estructural y el ingreso de familias a condiciones de indigencia, un sistema de salud deficitario que se expresó en la cantidad de trabajadores de la salud muertos en esta pandemia.
En menos de 24 horas fueron asesinadas dos niñas, Abigail Riquel de 9 años y Abigail Luna de 2 años. Después de la denuncia de la mamá de Abigail Luna el padrastro se entregó a la policía. El padre de Abigail Riquel fue a poner la denuncia en la policía cuando desapareció su hija y no fue tomada, fue la familia y vecinxs quienes la encontraron. Al tercer día, fue linchado y asesinado el vecino, presunto culpable de asesinar y violar a Abigail Riquel. En los días subsiguientes unas 200 familias ocuparon el predio de 40 ha en donde fue encontrada asesinada Abigail Riquel, luego un operativo de unos 400 policías desalojaron el terreno a partir de una “express” orden judicial y ese masivo operativo represivo. En menos de 15 días de esos hechos, Paola Tacacho fue asesinada por un ex alumno Mauricio Parada Parejas, quien luego se suicidó. Un acoso que sufrió por 5 años y realizó 13 denuncias sin respuestas. Al otro día, Alejandra, una chica trans es asesinada a sangre fría en la puerta de su casa, aún no hay detenidos.
Estos últimos hechos ocurridos en la provincia hacen generar debates sobre “que algo se ha quebrado”, “se ha roto”, algunxs hablan de que fue el contrato social, otros expresan que es la ineficiencia del accionar de algunos miembros del gobierno, de la policía, del poder judicial, del ministro de seguridad, se habla de nuevo de “ausencia “ del estado, otrxs dicen que es el aumento del alcohol y las drogas en las calles, etc.


Recapitulemos
Hablamos del accionar de la policía tucumana heredera de la dictadura cívico militar que aún ocupa muchos lugares en la provincia, heredera y del Malevo Ferreyra, que por ejemplo tiene a dos ex policías “amigos” (de los grupos de tarea de la dictadura) que acompañaban al terrateniente Amin que asesinó al comunero Javier Chocobar. “Tienen un montón de causas, pero las autoridades judiciales no investigan que esto fue premeditado, armado, que Darío Amín sabía que días antes la Cámara había revocado la medida cautelar que protegía ese territorio que estaba en litigio” (Racedo, 2012). Esta policía es la que en diciembre de 2013 encabezó la asonada fuertemente organizada para generar caos, dejando en la provincia 8 personas muertas y miles de personas heridas. A su vez, no podemos olvidar las compras de armas de Manzur a Israel, o como el mozad en la provincia durante años ha colaborando con Alperovich. No extraña entonces, que en estos últimos meses en la provincia la legislatura avale el uso de pistolas taser a los policías municipales y cómo se diversifica la policía en este nuevo tipo que son lxs policías municipales.
Compartimos un fragmento de la carta de este año del CELS a Manzur, que evidentemente no la pudo leer aún, mucho menos parece haber llegado a oídos del gobierno nacional, expresiones que definimos decir con ironía explícita. En la misma podemos ver una reconstrucción detallada del accionar de la policía en estos últimos 10 años, la garantía del poder judicial para que esto ocurra, y deja, para nosotras, claro el silencio y complicidad del poder político.
“(…)En los últimos diez años, fueron asesinades Ismael Lucena (2011), María José Gordillo (2012), Adrián Astorga (2014) y Miguel Reyes Pérez (2016). De especial gravedad fue el homicidio del niño Facundo Ferreira, de 12 años, el 8 de marzo de 2018, a manos de dos efectivos de la policía. Recientemente, el ministro de Seguridad, Claudio Maley, confirmó que ambos policías continúan en funciones, una decisión injustificable que es un mensaje de impunidad para toda la institución policial. El asesinato y ocultamiento de Luis Espinoza, el 15 de mayo de 2020, es uno de los casos de violencia policial extrema más graves que se registraron a nivel nacional en los últimos años. Pocos días después, el 17 de junio, la policía tucumana ingresó con violencia al domicilio de Roxana Monteros, quien denunció haber sido atacada a golpes y haber sufrido violencia sexual por parte de los efectivos que protagonizaron el allanamiento. Diferentes dependencias policiales se negaron a tomarle la denuncia. Una semana después, el 24 de junio, la policía mató por asfixia a Walter Ceferino Nadal, acusado de haber robado una gorra. El caso de Espinoza, en particular, visibiliza las tramas de complicidades que puede desplegar la policía para ocultar un crimen, a la vez que deja al descubierto cómo la provincia arrastra y acumula casos de violencia policial sin dar una respuesta política o judicial efectiva. Los policías Claudio Zelaya y Eduardo González Rojas, ambos imputados por las graves violaciones a los derechos humanos cometidas contra Luis Espinoza, fueron señalados por haber participado en otro hecho que aún está impune: están acusados de golpear a un joven, Alan Andrada, en la comisaría de la ciudad de Simoca en octubre de 2018. Andrada falleció días después producto de una hemorragia por los golpes recibidos. Las autoridades no tomaron ninguna medida para evitar que estos policías siguieran trabajando. Dos años más tarde volvieron a participar de hechos aberrantes” (CELS, 2020).
Muchos casos mas, que quedan fuera de la cada vez tan larga lista, como el ocurrido con el asesinato Claudio Adrián Sánchez quien en 2018 recibió un disparo letal por parte de un policía federal de civil. En su primera declaración, el agente habló de un enfrentamiento que no existió y justificó su accionar diciendo que lo confundió con un ladrón, gracias a la reciente – en ese momento – “doctrina chocobar” le daba a los gobiernos sean de cambiemos o peronistas justificar, ya sin velo alguno, estas acciones.
También, debemos claramente, referirnos al Patriarcado en la provincia, por ende a su relación con las violencias. La violencia aparece como un lugar común para las mujeres e identidades disidentes, una experiencia que no nos es para nada ajena, aparece inscrita en el lenguaje, en nuestros cuerpos, en nuestra historia. No olvidemos que las discriminaciones que sufrimos de género, son también de raza, y por supuesto de clase. Lo sabemos bien, quienes vivimos en el Norte del país, quienes somos hijas de nuestras indígenas-campesinas esclavizadas.
Tucumán es una provincia conocida por la histórica lucha del tucumanazo y el cierre de ingenios a fines de los 60, donde el patriarcado se encolumno sobre la espalda de mujeres trabajadoras que se encargaban de la tarea doméstica de alimentar, cuidar, enseñar, etc., y reproductiva cursando anuales embarazos (también, perdiéndolos a riesgo de su salud), y muchas veces en la tarea más precaria achando caña en los surcos con les niñes. Esto hacía de la construcción comunitaria un rol protagónico de las mujeres, ya que sólo podría ser sostenida estas tareas, con otras. A partir del cierre de los ingenios, la provincia sufre una migración hacia los centros urbanos, se construyen nuevos lazos en los barrios y la familia sigue constituyendo la célula de reproducción del patriarcado; en este caso, muchas mujeres pobres migran desde muy jóvenes incluso niñas como trabajadoras domésticas cama adentro, expuestas a violencias a las que han sido sometidas, abusos, violaciones, robo de bebés, etc.
Vale aclarar, el rol protagónico de las mujeres trabajadoras tanto en la resistencia al cierre de los ingenios, luego en la dictadura resistiendo y siendo detenidas desaparecidas (con robo de bebés, torturadas y violadas), las presas políticas. Y el papel fundamental de las luchas que sostuvieron y sostienen las abuelas y familiares de detenidxs y desaparecidxs para reinvindicar la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Posterior a la recuperación democrática el panorama expresa la concurrencia de diversos factores políticos y económicos que culminan en la hiperinflación y en el comienzo de la década de profundización del neoliberalismo. Se observa en este período el proceso de feminización de la pobreza y de la exclusión social. Las nuevas luchas en los centros urbanos por trabajo y vivienda. Las mujeres de los barrios populares realizan triples jornadas, en la casa, en el trabajo formal e informal y en el mantenimiento de la supervivencia, siguen pariendo, criando y se les suma un “rol” de Jefas de hogar, en términos que son, también, las que sostienen la economía del hogar. Estos procesos no ocurren sin resistencias, en los 90 ocupando nuevos espacios, en las marchas contra las privatizaciones, contra el indulto a los genocidas, como enfermeras en las luchas por la salud pública y como trabajadoras estatales desde la docencia especialmente. En los 90 son importantes las luchas docentes, semanas de huelga no sólo por recomposición salarial, sino para nos paguen el sueldo que a veces se retrasaba dos meses o nos pagan en pucho o con bonos. Las luchas contra la Ley Federal de Educación del menemato fueron grandes y encontraba muchas veces en la calle con lxs estudiantes universitarixs que peleaban contra la ley universitaria. Las reformas en el sistema educativo que generó la ley están en articulación con todas las otras reformas que se dieron también en consonancia con reformas educativas en otros países de América Latina.Estas luchas docentes y de jubilados que fueron intensas en los 90 derrocaron a un gobernador, Domato y fue parte de la época de la Carpa Blanca.
Los cortes de ruta y las asambleas barriales en la provincia en el marco de la previa y post 19 y 20 de diciembre de 2001, fueron caldo de rebeldías y el surgimiento de espacios de género o espacio de mujeres, que en las ollas, la ruta y la casa empezaban dar debates que antes no se hacían ni se cuestionaban.
También, algo cambió en Tucuman cuando en el año 2002 Marita Verón desaparecía poniendo al descubierto las redes de narcotráfico, trata y explotación sexual en la provincia y la connivencia de la policía y el gobierno. Su madre, Susana Trimarco, dio una intensa lucha por la aparición con vida de su hija, rescató muchas mujeres en distintas provincias de la región, y estuvo junto con organizaciones de Tucumán dando la batalla judicial que en primera instancia en el 2012 absolvió a los imputados y recién en 2014 quedaron en prisión. El caso de Marita Verón pone al descubierto la trata de mujeres con fines de explotación sexual y la lucha del movimiento de mujeres en el reclamo por la sanción de una ley penal y de asistencia a las víctimas, que se promulga en abril del 2008, y recién se amplía y reformula la restitución de derechos en 2012 protegiendo a las víctimas de tener que enfrentar a los victimarios.
Mientras tanto en los medios de comunicación, abundanban los relatos de los mal llamados “crímenes pasionales” y reproducían el “paso a paso” de cómo se asesina una mujer, más que informar sobre la realidad, educan con sus lujos de detalles escabrosos a una sociedad donde la violencia se encuentra naturalizada.
A Marita le sigue una cronica de femicidios, travesticidios, transfemicidos que se hace imparable, mas allá de la constante lucha y la resistencia del movimiento feminista. En el año 2006 desaparece y se encuentra asesinada a una joven estudiante de Cs. de la Comunicación que había aprobado un parcial y había salido con sus amigas a celebrar. Incriminados en el caso hijos del poder a 14 años de impunidad solo existe sentencia para quienes fueron detenidos por encubrimiento, aun hoy nadie esta detenido por el asesinato. En el cuerpo de Paulina Lebbos se describe la connivencia del poder político, la policía y la supuesta Justicia.
En el año 2009 se realizó el XXIV Encuentro Nacional de Mujeres en la provincia, el movimiento fue de miles de mujeres, puntapié de redes feministas y también una contramarcha de la derecha, eclesiástica y conservadora demostrando su repudio al movimiento de la libertad. Recapitulemos que la historia de los ENM nacidos en mayo de 1986, es el inicio de un proceso que llega hasta hoy caracterizado por su masificación, diversidad y profundidad. Mención especial, a las entrañables compañeras Lilith que han dado batalla en los barrios, en las escuelas, en los trabajos y en la calle por el Aborto Legal Seguro y Gratuito cuando nadie queria mencionar el tema. Promoviendo con otres, la organización asamblearia, autónoma, feminista antipatriarcal y anticapitalista, socialista en los barrios populares y en la organización del Encuentro que dio origen a la Mesa Latinoamericana que organizaban Feministas Inconvenientes de la que muchas agrupaciones y colectivas eramos parte en la articulación nacional y que hoy ya dio impluso al encuentro Plurinacional En el año 2014 se conforma el Socorro Rosa y en el 2017 ante un movimiento inmenso, plural y disruptivo se expresa una reacción contra les socorristas, que demuestra la connivencia del sistema de salud, el poder político, eclesiástico contra el derecho a decidir. Reproduciendo las caza de brujas, les lincharon en redes sociales y con la participación de los medios de comunicación oficiando de voceros de la Iglesia donde el arzobispo monseñor Zecca dijo: ‘Si hubiera sucedido eso en un país musulmán estaba muerta esa mujer. No lo dude, estaba muerta; ya la hubieran matado”, además de minimizar los femicidios.
Ese mismo año asesinan a Ayelén Gomez mujer trans que ya había denunciado a la policía por violaciones y detenciones arbitrarias, situación de apriete permanente que viven las personas trans y travestis en Tucumán, aparece asesinada. A pesar de que en 2010, la Argentina fue el primer país en América Latina en legalizar el matrimonio igualitario y también, en la adopción progresiva de derechos para las personas LGBT+ contando con leyes como lo es la Ley de Identidad de Género. Sin embargo, en la provincia son una constante los crímenes de odio y ensañamiento contra personas Trans y Travestis y el aparato policial como principal disciplinador de estas cuerpas subversivas. En el año 2016 es creado por un grupo de militantes el CETrans institución de terminalidad educativa pública orientada a la inclusión de personas Trans y Travestisque han sido expulsadas del sistema educativo. Tradicionalmente el acceso a la educación es para personas que cumplen con roles e identidades hegemónicas, el CETrans se propone desarrollar una nueva perspectiva educativa apoyándose en la Ley de Educación Sexual Integral. Un espacio que el sistema educativo creó como un relato porque abandona en términos de presupuesto, equipos pedagógicos precarizades que buscan fortalecer el acompañamiento a les estudiantes, no hay parámetros legales que le permitan continuidad si la gestión gubernamental asi lo define, o cambia de relato.
En 2014 Belén por un supuesto aborto inducido, pasa tres años presa, se nacionaliza el caso y logramos liberarla bajo el grito de ‘Ni una presa más por abortar’ pero otra vez los poderes más reaccionario unidos para ir contra el movimiento feminista y evidencia la alianza entre el sistema de salud, poder judicial y las iglesias junto con gobernantes de todos los colores. Belen es un punto de inflexión interesante porque nos encuentra unidas en la Mesa por Belén, hay que dimensionar que esta política que se dio el movimiento feminista fue efectiva, en el caso Belén y Celeste, desde el caso Ismael Lucena, una nueva forma de articular las luchas en mesas de casos epespecificos permitio unificar estrategias politicas y legales conjuntas.
En esta línea, en el 2015 irrumpen, miles y miles de mujeres, lesbianas, travestis unidad al grito de Ni Una Menos, denunciando a todos los poderes y ministerios del estado en ser cómplices de los femicidios y travesticidios, junto con una larga lista de reivindicaciones. En el 2019 Lucía una niña abusada por un familiar es torturada y obligada a parir y rápidamente el movimiento feminista salió a reclamar ‘NIÑAS NO MADRES’. En este punto sería importante apuntalar la intervención territorial de iglesias y fundaciones, en su mayoría evangélicas, que se esconden es sus funciones asistencialistas pero que son quienes no dudan en nombre de algún dios convencer a una familia que la niña tenga el ‘fruto’ de su violación. De hecho, el gobierno actual de Manzur y Jaldo, ha incluido a las iglesias evangélicas en convenio donde ‘estado’ e iglesia se supone articulan estrategias contra la pobreza, pero que no es más que el pase libre a transferirles recursos. Y son estas iglesias, y con la ya tradicionalmente iglesia católica, las que albergan a muchísimas familias convenciendo y reforzando los roles patriarcalmente asignados a la población.
El patriarcado junto al capital, en nuestra provincia se ha encarnado en el poder judicial, la legislatura, ministerio de salud, de educación, en todas las instituciones necesarias para disciplinar nuestros cuerpos para el trabajo invisibilizado y no remunerado. El racismo ha disciplinado a los cuerpos negros, marrones, mulatos, para cargar con todo el peso del trabajo más precario pero más rentable para los patrones de estancia. Asistimos a un gran aumento de la violencia contra las mujeres y de la feminización estructural de la pobreza y se evidencian retrocesos practicos, legislativos, judiciales y politicos en todo el mundo.
Llegamos a la actualidad con un alto número de femicidios, transfemicidios e infanticidios. tres niñas asesinadas, dos a golpes y la otra niña violada y asesinada a metros de su hogar por un vecino, dos de ellas se llamaban Abigail, la otra niña Erika. Los cuerpos como mercancía desechable ponen al descubierto la vulnerabilidad que viven las infancias en nuestra provincia, y también ponen sobre la mesa que los abusos infantiles existen incluso en el núcleo familiar. Esto incomodó a muchos hombres que empuñaron armas para buscar al violador de una de las niñas Abigail. No queda claro si querían matar al violador porque están en contra de los abusos o violaciones, o porque tienen que disimular no tener nada que ver con esas cuestiones.
A su vez, Paola Tachano, asesinada por el hombre que la acosaba, quien tenía 13 expedientes con denuncias hacia este tipo. El poder judicial, dio por expirada la causa aún con denuncias por violar la perimetrales, ¿y Paola? asesinada en pleno centro y el acosador se suicidó. Alejandra mujer trans asesinada a sangre fría junto a quien la acompañaba en la puerta de su casa, y ningùn detenido hasta el momento. Mientras también continúan en el poder denunciados por ejercer violencia de gènero, legisladores como Ricardo Bussi por abuso sexual, el ex gobernador y senador Josè Alperovich, ex Diputado e intendende de Famaillá José Orellana, el concejal Romano y Carlos Stofan de la Corte Suprema de Tucumán. La ley Micaela recién aprobada – en la única provincia que faltaba – podría generar algunos cambios si se sumara un efectivo cumplimiento de la misma, junto a la ESI con las organizaciones, las escuelas y los centros de salud; no bastan leyes si no logran insertarse en el cotidiano realmente.
Violencia y más violencia
Las obviedades de siempre, pero necesarias referir para entender y poner en dimensión esto a lo que referimos arriba. Nos encontramos, bajo el dominio del sistema capitalista; sistema que se basa en la expropiación, la explotación, el saqueo y despojo ¿Puede existir descripción de la violencia más precisa?
Alzueta (2014) nos habla por ejemplo de la violencia que no es directa, aquella que crea las condiciones para la muerte, la falta de salud, de equipamiento para los hospitales, la falta de enfermerxs, medicxs, la falta de trabajo, de vivienda, etc.
Ahora bien, el Estado, el gobierno nacional y provincial sostienen esa forma de producción, distribución y consumo, cada vez más sangrienta, pero imposible de humanizar para nosotras; porque es una relación estructural del capitalismo, una relación en donde el valor producido es del trabajo. En este Mundo, y esa normalidad a la que los gobiernos intentan volver hoy por el covid 19, ya presentaba un escenario de crisis, veíamos como aumentaba la especulación financiera, los servicios públicos y las políticas públicas eran reducidos, la expulsión de fuerza de trabajo era cotidiana, o era transformada en tercerización con pérdida de derechos laborales; veíamos que crecía la devastación de la tierra, y que la vida de la especie humana se encontraba en riesgo constante.
En este sentido, resulta necesario describir en todos sus aspectos a esta provincia para comprender estos procesos. Tucumán mantiene un casi 20 % de su producción industrial, a pesar del deterioro de la industria azucarera, el cierre de textiles, todo esto acompañado de una mayor concentración de la tierra y un mayor desarrollo de la explotación agroindustrial.
Gran parte de les trabajadores de los barrios más pobres, como en el que vivían las niñas asesinadas por femicidios, se desempeñan en el trabajo en la cosecha del limón, y de allí le siguen otras cosechas como las de la papa, el arándano o la manzana para lo cual deben trasladarse por algunos meses; el trabajo en la construcción y el doméstico es un importante sector de trabajo , y todos ellos en condiciones de una creciente precarización, generando que esto se acompañe muchas veces del ingreso que se pueda conseguir a través del trabajo en el carro (limpieza, jardín, chatarra). Según datos del indec de junio de este año, en Tucumán la desocupación llegó al 10,6% afectando a 42.000 personas de la Población Económicamente Activa en el Gran Tucumán y Tafí Viejo. A su vez, el trabajo en negro en el Gran Tucumán – Tafí Viejo, el 48,9% de los asalariados no están registrados, es decir algo así como 130.350, de los 266.500, asalariados no gozan de los beneficios de un trabajo formal. Si comparamos estos datos con los del mismo periodo del año pasado, vemos cómo sufrió un crecimiento porcentual de 2,6%. Un trabajador o trabajadora del limón recibe $12 pesos por bulto, trabaja 4 meses, y aproximadamente 12 horas por día.
Estos datos solo se explican a la luz de buscar ¿quiénes son los que se enriquecen, concentran, explotan, consumen, distribuyen? Siguiendo el ejemplo, según el Nuevo Ranking Forbes de las fortunas de los empresarios y familias más ricas del país, publicado recientemente, en el puesto 37 se encuentran Daniel y Pablo Lucci (US$ 310 millones). Los hermanos dirigen Citrusvil, la mayor industrializadora de limones del mundo. Tiene 7.000 hectáreas productivas en fincas y cosecha 260.000 toneladas de fruta.
El poder político tampoco se queda atrás en los ranking de las riquezas dentro del sector, más allá de que muchas de ellas son desconocidas, valuadas en $0 extrañamente, o puestas a testaferros. Legisladores, concejales, ministros, con fortunas millonarias. Como ejemplo, el gobernador Manzur de quien sabemos sus ingresos hasta asumir como gobernador en la provincia, pero en su última declaración jurada como ministro de Salud de Nación su patrimonio era de unos $23 millones, luego no sabemos mucho salvo entre sus últimas adquisiciones Nucete, la aceitunera mas grande de sudamerica.
No podemos no mencionar a la UNT, cuya creación nefasta es la Ymad.
Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) nace en el año 1958 a partir de la Ley Nacional Nº 14.771, estableciéndose como una sociedad integrada por la provincia de Catamarca, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y el Estado Nacional. YMAD nuclea geográficamente al yacimiento megaminero más grande del país, del cual surgen las ganancias que deben distribuirse a las Universidades Nacionales: ese emprendimiento minero es el de Bajo La Alumbrera. Para la explotación de ese yacimiento YMAD conformó en 1994 una Unión Transitoria de Empresas con la empresa Minera Alumbrera Ltd., a partir de lo cual percibe actualmente solo el 20% de las utilidades de su explotación. De ese 20% YMAD está obligada a repartir el 60% a la Provincia de Catamarca, el 20% a la UNT, y el otro 20% a las Universidades Nacionales. El restante 80% de las ganancias son percibidas por las corporaciones trasnacionales que operan la explotación del yacimiento: la compañía suiza Xstrata Plc. tiene el 50% del paquete accionario, Goldcorp (Canadá) el 37,5%, y Yamana Gold (Canadá) el 12,5% .
Rodean este acuerdo no solo un salvaje saqueo y daño a la naturaleza y nosotres en ella, como la destrucción de periglaciares, sino que es expresión de negociados de todo tipo, incluyendo escándalos como los de Paradaise Papers, haciendo así publica la red de complicidad entre las autoridades de la UNT y la red de sociedades offshore de la multinacional Glencore. El año pasado, si bien el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) por decisión unánime decidió rechazar el proyecto integrado de explotación de mina Agua Rica con la infraestructura de la UTE Yacimiento Minero de Aguas Dionisio (YMAD)-Alumbrera. Este acuerdo forzado por la lucha de las organizaciones socioambientales de Tucuman y Catamarca, a la fecha y bajo la excusa de esta pandemia incumple paso a paso los puntos de esa resolución, se reestructura de nuevo en tono a la política nacional “pagar la deuda externa” y priorizar el saqueo y explotación de los bienes comunes, a costa de la vida, el agua, la tierra. No extraña ya que consejeros, rectores, decanos van pasando callando, garantizando, enriqueciéndose, negociando con la naturaleza y nosotres en ella.
Por otro lado, hay que mencionar que Tucumán es la segunda jurisdicción con mayor densidad poblacional, después de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La provincia de Tucumán, de acuerdo al último censo de población, contaba con 1,45 millones de habitantes en el año 2010, con 64 habitantes por kilómetro cuadrado, desde el INDEC proyectaba para el año 2017 una población de 44 millones de habitantes para el país y de 1,6 millones para la provincia de Tucumán, con una densidad poblacional de 72,5 hab/km2.
Técnicos del Grupo de Recursos Naturales del INTA Famaillá –dentro del Programa Nacional de Suelos y los Proyectos Regionales con Enfoque Territorial Tucumán Norte, Tucumán Sur y Valles Intermontanos– evaluaron las condiciones de los suelos de Tucumán, que sufren amenazas provocadas de forma directa o indirecta por las actividades humanas y están relacionadas con la degradación física y química, salinización, contaminación, erosión hídrica y eólica, pérdida por sellado, entre otras. Los trabajos realizados demostraron que la región este-sur de la provincia presenta importantes signos de degradación como incremento de la erosión de suelos, disminución de la fertilidad, reducción de la biodiversidad, contaminación de recursos hídricos, balances negativos de nutrientes y carbono, desertificación en áreas marginales, entre otros. Esto se debe a una intensificación agrícola -eliminación del monte, intensificación del manejo de los suelos bajo agricultura continua con la soja como principal cultivo, introducción de variedades de cultivos de alto potencial de rendimiento, fertilizantes químicos, plaguicidas, riego y mecanización- acompañada por una concentración en la propiedad de la tierra y la expulsión de pequeños productores de sus fundos ancestrales. A su vez, alrededor de los principales asentamientos urbanos, donde la contaminación y deterioro se da principalmente a través de las aguas residuales y los residuos sólidos urbanos. Por otro lado, en la última década, la presión inmobiliaria sobre pequeños predios agrícolas se hizo notar fuertemente por lo que pequeñas chacras hortícolas fueron convertidas en zonas residenciales en áreas con relieve normal a excesivo (Yungas). Esto incrementó sustancialmente los coeficientes de escorrentía del agua pluvial, generando inundaciones y colapso de los canales troncales de desagüe.
Por último, nos preguntamos, ¿en qué contexto encuentran las políticas destinadas a la niñez y adolescencia? Solo como ejemplo, hoy se hicieron visibles las caras de quienes sostienen desde hace mucho tiempo las llamadas actividades esenciales, muchas de ellas vinculadas con el cuidado de la niñez y la adolescencia. Las compañeras que día a día ponen el cuerpo a las tareas de limpieza de los institutos, las que garantizan la comida en los hogares, las que cuidan en Sala Cuna; las compañeras de los CAPS y centros de salud; las compañeras que sostienen los comedores populares. Compañeras ellas que al volver a sus casas seguramente cargaran a su vez con el trabajo doméstico, el que en estos tiempos, también sufrió modificaciones (cuidado de las personas mayores y demás población en riesgo; tareas y clases virtuales de hijes, etc.). A la vez, venimos advirtiendo, organizándonos y luchando ante la profunda preocupación del desmantelamiento de programas y equipos que, de modo sistemático se sostiene desde hace algunos años. Equipos sin presupuesto, compañeras trasladadas de manera constante, rotaciones por oficinas que atentan contra el trabajo sostenido a largo plazo e interrumpe procesos de intervención. Formas de contratación diversas, que van de contratos de un mes a 3, 6 o 1 año, que lamentablemente abonan la salida individual y destruyen los lazos solidarios entre las compañeras.
Por ello, se hace necesario un análisis de la precariedad laboral no sólo en términos salariales, y las diversas modalidades de contratación. También, en relación a espacios necesarios para la organización, formación y las prácticas laborales y a la posibilidad de pensar colectiva y críticamente.
Hordas, vecinxs, ciudadanos ¿Es posible lo comunitario?
Se habló de hordas cuando describian el linchamiento, se hablo de vecinxs cuando describian quien busco a Abigail Riquel, se habló de ciudadanos cuando se referian a los dueños de las 40ha en donde fue alladada asesinada Abigail Riquel. No se dijo mucho de Abigail Luna, ni de lo que ocurre en las casas a las niñas con abusadores familiares.
No podemos dejar de preguntarnos ¿en qué situación quedarán las niñas después de esto? ¿Van a poder hablar? Y decir que les pasa cuando les pasa.
¿En serio creemos que un linchamiento es justicia por mano propia? ¿torturar hasta matar a una persona? En ese linchamiento se sintetizo gran parte de esas concepciones patriarcales con las que acciona históricamente. ¿No había allí, mucho varón queriendo sacar las armas en defensa, en venganza a sabiendas de los abusos intrafamiliares, incomodado tanto que era mejor un cuerpo que no hablara?
Una vez más la violencia se reafirma y anima en los medios de comunicación, circula en las redes sociales, colapsa y envenena la posibilidad de pensar por nosotras mismas y con otres. ¿debemos preguntarnos también, qué genera compartir imágenes, videos, y tomar decisiones tras la pantalla, transmitir en vivo el dolor, el asesinato, los gritos, etc.,?
¿Cómo se crece en el hacinamiento, la basura, la falta de agua potable, el trabajo, la salud, mirando un muro de un lado y un megaproyecto inmobiliario como fue Lomas de Tafí (que tienen aún al IPVu tapando todo los negociados que involucro)?
Ante un estado y gobiernos con políticas represivas, coercitivas y persecutorias hacia los sectores empobrecidos y les trabajadores. Dejan cotidianamente librada a leyes del mercado nuestras vidas y derechos. “Decimos que el estado y el gobierno son responsables, porque nadie puede negar la connivencia entre los poderes políticos, policiales y judiciales, en donde, a sabiendas y sobradas muestras, la policía ejerce el rol de regular el delito. Se criminaliza a la juventud para garantizar la impunidad, se esconden historias de opresión y sexismo, trata, narcotráfico y una justicia que con los ojos bien abiertos favorece a amigos y criminaliza a pobres y luchadores”, como lo vimos en esta recapitulación y caracterización de los sucesos en la provincia.
El Estado, los gobiernos nacionales y provinciales garantizan y generan la desocupación, la superexplotación, la precarización de trabajadores y trabajadoras; la concentración de la tierra en pocas manos, destinada al agronegocio y las mineras, el negocio inmobiliario, etc. Los gobiernos, el estado garantiza la defensa y los desalojos de “sus tierras” si son ocupadas para vivir; realizan muros como los que existían frente la casa de Abigail Riquel; ellos garantizan como vimos, que te paguen $12 pesos en el limón y se enriquezcan los dueños de las fábricas y los campos. También, vimos a los dueños de fábricas y campos, los gobernantes, y gran parte de las burocracias sindicales que garantizan las rebajas salariales, las pérdidas de derechos laborales, asegurando mediante el pago de salarios a empresas privadas, el margen constante de ganancias, el pago de la deuda externa.
¿Por qué no nos horroriza tanto, el enriquecimiento millonario de los variados negocios de empresarios, funcionarios que a costa de la superexplotación, el saqueo en todas sus formas, la precarización, la contaminación y el manejo del delito forjan a vista de todxs nosotres? En una provincia llena de “dueños” de todo, la tierra para vivir con sus countrys y barrios cerrados; la tierra para producir con el agronegocio, contaminando el agua, el aire que respiramos. Dueños del poder de decir que niñas deben parir, que mujeres deben morir. Dueños de precarizar nuestras vidas y nuestro trabajo, y tantos etc. ¿Por qué no condenamos esa violencia cotidiana?
¿No desnuda esto, el rol del estado y los gobiernos como garantes de los negocios de las clases dominantes? ¿El Estado cuida a las personas o a los capitalistas? ¿Son los cuentapropistas tomados en cuenta al igual que los hermanos Lucci? ¿no queda claro que el rol histórico de la policía es cuidar al capital, reprimir y garantizar el control incluso del delito?
El retroceso de los derechos básicos a escala mundial ante una crisis estructural del capitalismo, el avance desenfrenado de los estados de defender no solo la institucionalidad sino garantizar la explotación, el saqueo, el despojo de la naturaleza y nosotres en ella.
Las zonas de sacrificios de las que nos hablan las asambleas socioambientales, resumen esta lógica del capital y patriarcado, donde se pone en juego nuestras vidas, la de la naturaleza (nosotres en ella y con ella). Nos encontramos en el marco de esta pandemia en una crisis generalizada de los cuidados, somos los pueblos los que nos estamos cuidando ante un sistema que nos precariza y mercantiliza, nos lleva a perder la proporción de lo real, donde cualquier cosa puede existir, incluso la muerte la podemos contemplar como una noticia más, incrementando los procesos de deshumanización.
Describimos brevemente arriba, el gran aumento de la violencia contra las mujeres y las personas LGTBT+, la feminización estructural de la pobreza y la situación critica de les niñes y adolescentes. La variable de género, debemos afirmar, impregna todos los actos humanos, en todo momento y en todo lugar. Este enfoque nos permite visibilizar otras formas de relaciones, prácticas y problemas que va dejando este mundo en crisis. Cuando hablamos de nuestra historia, hablamos de la lucha de los movimientos feministas. Nuestra historia expresa también las luchas y las resistencias donde las opresiones y desigualdades continúan operando. No podemos negar que la historia de nuestro continente lleva impregnada la lucha de mujeres indígenas, negras, obreras que lucharon por su supervivencia y por la posibilidad de existir, a pesar de las diversas opresiones impuestas por el patriarcado, por el racismo, la colonización, el capitalismo. Así como la histórica lucha del tucumanazo en la provincia, deben funcionar también, no sólo como impulso, sino que, nos marcan el camino.
Desde el activismo, la militancia en todos los lugares donde estamos, con una firme definición de luchar por transformarlo todo, anticapitalista, antiimperialista, antipatriarcal, debemos poder reconstruir lo comunitario desde la ingobernabilidad (Feliz, 2018) con nuestros cuerpos en las calles, construyendo pensamiento y -sobre todo- prácticas críticas en todos los espacios que habitamos, impugnando todos los rasgos de la sociedad impregnados por la lógica del capital. Es decir, debemos impugnar la sociedad toda, al capital, pero también al Estado, a las burocracias sindicales pero también a nuestras propias organizaciones, a las que debemos cuestionar, repensar y reinventar.
Hoy más que nunca el desafío es disputar a las institucionalidades, pero con el único fin de hacerlas salir de las redes del capital, generando otras lógicas, otros sentidos comunes, otras pedagogías del cuidado, del consumo, la distribución y la producción construyendo organización y generando procesos genuinos de movilización para pelear pero también, para ganar trazar un horizonte porque está en juego la naturaleza y nuestras vidas en ella, con ella.

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