Alejandro Duret, donde debe estar

Foto: Carlos Alberto Labolita militante de la Juventud Peronista desaparecido

El 19 de enero de 2021, la Camara Federal de Apelación rechazó el pedido de prisión domiciliaria de Alejandro Duret, un militar genocida que supo sacar partido de la grieta política para evadir sus responsabilidades penales.

Su historia no difiere a la de otros represores. Actuó como jefe de inteligencia (S2) del Grupo de Artillería Blindada con asiento en Azul. Estuvo al mando de la patota encargada de secuestrar personas, por lo que fue reconocido en distintos procedimientos realizados en el área de influencia de su institución militar. Estuvo directamente vinculado a la desaparición del conscripto Alfredo Thomas Molina, y del militante Carlos Labolita, los dos producidas en 1976.

Sin embargo hubo un detalle que siempre supo utilizar a su favor en los tribunales que fue la relación que habia mantenido Labolita con el fallecido Néstor Kirchner y la ex presidente Cristina Fernández.

Duret fue detenido en 2005 y en el año 2009, fue llevado a juicio. Alli el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, con todas las pruebas a favor para dictar sentencia condenatoria resolvió absolverlo. Esa decisión se tomó en fallo dividido, con la oposición del juez Carlos Rozanski.

Dos años después, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación — integrada por Augusto Diez Ojeda, Gustavo Hornos y Mariano González Palazzo — revocó la decisión y lo condenó a quince años de prisión. Pero un día antes y sabiendo que lo esperaba un fallo condenatorio Duret se escapó a Chile. No pudo esconderse en ese país y fue nuevamente detenido, y permaneció en el Penal de Marcos Paz hasta el 7 de abril de 2016.

Te puede interesar:   Me hice feminista para profundizar en la revolución, no para desviarme de ella

En esa fecha los jueces Jarazo y Esmoris dispusieron su liberación al entender que debía hacerse lugar a un planteo de la defensa por considerar que “debía aplicarse al supuesto la norma más benigna”, es decir, el beneficio de la ley del “2 x 1”.

Con posterioridad hubo sentencias de la Corte Suprema que invalidó la posibilidad que represores se acogieran a los beneficios de la ley del 2 X 1, pero atendiendo las chicanas legales de sus defensores, la justicia permitió que se mantuviera en libertad durante cuatro años, hasta setiembre de 2020. Finalmente el 19 de enero los camaristas Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Daniel Petrone rechazaron este martes un recurso que habían presentado los defensores particulares de Duret contra la decisión del Tribunal Oral Federal (TOF) de Mar del Plata del 16 de diciembre de negarle la prisión domiciliaria.

Alejandro Duret era un joven teniente de veinticuatro años cuando encabezaba el grupo de tareas que se encargaba de los allanamientos secuestro y torturas. Pudo haber alegado en su defensa de que era un hombre muy joven, escasamente informado y que había sido presionado por quien estaba a cargo del cuartel de Azul que era el Coronel Pedro Pablo Mansilla. Sin embargo en sus alegatos nunca mostró arrepentimiento por su participación en el genocidio, por el contrario se manifestó orgulloso de su accionar criminal.

Carlos Labolita y su vinculación con el matrimonio Kirchner

Carlos Labolita era nativo de la ciudad de Las Flores, provincia de Buenos Aires, e hijo de un trabajador ferroviario que con mucho esfuerzo había llegado a estudiar y convertirse en docente de Filosofía de la Escuela normal (de educación media). Su padre además había sido uno de los promotores de la CTERA en la ciudad.

Te puede interesar:   El Mendozazo continúa: “Vamos a seguir en la calle hasta la derogación”

Carlos se radicó en La Plata donde empezó a estudiar la carrera de Derecho. En esa ciudad se incorporó a las Fuerzas Armadas Peronistas donde militó hasta diciembre de 1972, de allí pasó a Montoneros, donde era conocido como “Chiche”.

Al producirse el enfrentamiento de su organización con Perón, el 1 de mayo de 1974, Carlos planteó sus diferencias y se apartó de la organización. Entre los que discreparon con la posición de la conducción de Montoneros tiempo después se estructuraría una corriente que se conoció como “los leales” ( a Perón) . Pero en el momento de su ruptura con la organización Carlos y su pareja, Gladis, se habían quedado sin vínculos orgánicos, sin casa, y con todos los problemas que vivía la militancia de aquellos años frente al creciente accionar de la derecha peronista (la triple A). Cuenta Gladis, la compañera de Carlos, que fue en ese momento que recibieron la solidaridad de una pareja que su marido había conocido en la Facultad de Derecho que eran simpatizantes de la Agrupación Estudiantil que estaba vinculada a la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN ) Esa pareja eran Néstor Kirchner y Cristina Fernández. Muchos militantes de la FURN se integraron a Montoneros, no fue el caso de Néstor y Cristina más vinculado al grupo liderado por Carlos “Cuto” Moreno, que tampoco era parte de Montoneros. En los primeros meses Carlos y Gladis se fueron a vivir a una quinta en City Bell, que era propiedad de la madre de Cristina Fernández. Después compartieron una pensión

Lo que sigue es más conocido. Producido el golpe militar del 24 de marzo, en abril de 1976, las dos parejas tomaron el expreso La Estrella- El Condor que iba por ruta 3, hacia el sur. El matrimonio Labolita se bajó en la localidad de Pardo, partido de las Flores, donde suponían que estarían mas seguros. El padre de Carlos había sido detenido y por esa causa tuvo que viajar a Las Flores. Desapareció pocos días después.

Te puede interesar:   Piden poner fin al acuerdo de cooperación entre las policías del país y Colombia

El matrimonio Kirchner había seguido viaje a Rio Gallegos.

Ya sea para exaltarlos o para denostarlos, desde distintas fuentes se aportó a la fabula de la militancia montonera del matrimonio Kirchner. Quienes conocieron de cerca los hechos ocurridos aquellos años, afirman que no existió tal militancia. Fueron si, simpatizantes de la Tendencia Revolucionaria del peronismo. Tuvieron un amigo montonero, y fueron solidarios.

Donde debe estar

Quince años despues de su primer detención, con muchas idas y vueltas, la Justicia confirma que Alejandro Duret debe estar donde le corresponde: detrás de las rejas.

En la hora de la Justicia, justo es reconocer el trabajo realizado durante décadas por Gladis D’Alessandro, compañera de Carlos Labolita. Ella sostuvo las causas judiciales y además es fundadora de la Comisión de Amigos y Familiares de Desaparecidos de Las Flores. También debe recordarse a Dedid Molina de Thomas, madre del conscripto Alfredo Thomas, fundadora de Madres de Plaza de Mayo de Mar del Plata, que luchó hasta el final de su vida para que Alejandro Duret recibiera el castigo que le corresponde.

21 de enero de 2021.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *