La defensa de las lenguas indígenas en la educación intercultural bilingüe. Fidelina Díaz, maestra bilingüe del Pueblo Chorote, estará en Buenos Aires

Para la docente es necesario que se incorporen las lenguas originarias al diseño curricular de las escuelas para recién hablar de igualdad de oportunidades. 

Desde la Dirección Nacional de Política Indígena y la Fundación Soñarte para liberarte, anunciaron que la docente bilingüe del Pueblo Chorote, Fidelina Díaz, viajará en marzo a Buenos Aires para hablar sobre Educación Intercultural Bilingüe (EIB) y el trabajo con las lenguas indígenas, pero sobre todo, con la lengua chorote. La maestra, es integrante de la comunidad Wikinawos, que significa “Casa de los tambores”, ubicada a 6 kilómetros de Santa Victoria Oeste, en el Chaco Salteño. 

Para la docente, que hoy Salta contemple el trabajo de la interculturalidad, desde la EIB, es algo sumamente importante pues tiene que ver con los cambios que existen y permiten generar la “oportunidad de garantizar el derecho de igualdad para nuestros hijos”, manifestó ante Salta/12. 

“Es un avance tremendo la participación de nuestros pueblos a través de los maestros bilingues”, expresó. Díaz, forma parte del sistema educativo de la provincia exactamente desde hace 9 años y 5 meses. Sin embargo, viene desarrollando un trabajo de investigación sobre el Pueblo Chorote desde hace muchos antes, acción que le valió como antecedente para ser nombrada por la comunidad y luego, por el Ministerio de Educación de Salta. 

En ese sentido, consideró que si se debe trabajar la EIB, ésta no se tiene que enfocar únicamente en el rol de maestros como nexos entre los alumnos y los docentes de grado, sino que se haga desde las pautas culturales de cada comunidad y además, se logra incorporar lo que vive cada niño en su casa y no al revés. “Trato de que mis niños puedan manejar la lengua propia”, explicó, ya que considera que la preservación del idioma debe ser un ejercicio constante, más aún cuando se insertan nuevos conocimientos que remiten a las nuevas tecnologías. 

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“Estos cambios generan en todo sentido una preocupación en las comunidades”, manifestó, porque se plantea un escenario en donde “los niños no saben dónde pararse y a veces, les resulta preferible hablar en castellano”, argumentó. Es por eso, que destacó la labor de los maestros bilingues que trabajan en pos de rescatar la identidad, buscando que la prioridad sea que los estudiantes conozcan primero la lengua propia, antes que el castellano. 

El constante avance tecnológico y la falta de comprensión ante la importancia de lengua indígena, manifiesta un escenario de “peligro” para las comunidades. Destacó que la EIB “va a funcionar bien” si se cuestiona la realidad del diseño curricular que se imparte en las escuelas de Salta. “No incorporan las lenguas originarias y por lo tanto, seguimos estando en la modalidad de siempre”, subrayó. 

“Quisiéramos poder enseñar nuestra lengua, pero no tenemos esa accesibilidad para llevarlo a la práctica”, agregó la maestra. Consideró que esa apertura tiene que darse desde las propias autoridades del Ministerio de Educación de Salta, e incluso Nación, aunque dijo que “es complicado” lograrlo porque se tendría que cambiar el modelo de enseñanza a través de un nuevo modelo curricular. Díaz, afirmó que hasta que no haya una política absoluta que lo disponga, ese logro no se podrá conquistar. 

Reconocer al maestro

Fidelina Díaz, afirmó que reconocer el trabajo de los maestros bilingues es “darle valor a la parte cultural que representan”, y así, reconocer las diversidades culturales que existen en la provincia. De las 12 lenguas que hay en el país, 8 son habladas en Salta. Los idiomas que siguen vivos son el quechua, guaraní, wichí, aymara, chané, chorote, tapieté y chulupí.

“Al trabajo del maestro hay que darlo valor, pero sobre todo, continuidad”, es decir, un presupuesto que permita ejecutar el material pedagógico que se arma al interior de cada poblado. “A veces tengo como responder, pero no puedo hacerlo porque no tengo recursos de respaldo”, ejemplificó. Aún así, contó que desarrolla un trabajo conjunto con los maestros de grado tratando de que los niños no pierdan el hilo de las clases. 

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A modo de ejemplo, relató que si un chico falta un sólo día a la escuela, pierde la enseñanza del día anterior, porque “vienen hablando el idioma y muy pocas veces, hablan el castellano”, por lo que la comprensión se dificulta. Actualmente la docente enseña en la escuela 4798 “El Cañaveral”, que tiene una matrícula de 100 alumnos entre chorotes, wichís y criollos. De su comunidad específicamente son 16. 

Contó que con la pandemia, al ciclo lectivo del año pasado lo pudieron concluir porque se decidieron a repartir cartillas que fueron planificadas junto a los padres de las comunidades. “Fue lindo porque intercambiamos lenguas de los propios niños y logramos seguir avanzando para no perder el ritmo de la escuela”, subrayó. 

Búsqueda propia

La docente, reiteró que es impresicindible generar espacios donde pueda darse un vínculo con la comunidad, a través, del aprendizaje de la historia y la lengua que hacen a la identidad de cada pueblo. En sus primeros pasos en esa búsqueda, Díaz, fue parte de la Radio Chaco de Santa Victoria Este, emisora que ya no existe, pero que significó un lugar en donde pudo profundizar la lengua, la memoria e identidad del Pueblo Chorote, uno de los menos conocidos a nivel provincial.

Díaz, dijo que se inclinó por estudiar su propia cultura y saber cuáles fueron los cambios e incorporaciones que se dieron en su pueblo. “Me vi obligada a investigar mi pueblo para llevar los reclamos que nos permitan acceder a la luz y el agua”, contó, ya que desde esa historia pudo presentarse ante los distintos gobiernos planteando las necesidades. Fruto de ese trabajo, años después, publicó dos libros: Nuestros antiguos tenían casa de los tambores y El andar de nuestros semejantes. 

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En ese sentido, manifestó que su único deseo es que se reconozca al Pueblo Chorote, y que se posibilite compartir “de igual a igual”, dando espacios a las propias lenguas. Hoy reconoce que son una minoría étnica y a ello, le suma que los ancianos de las comunidades están falleciendo, y en consecuencia, también la lengua. 

“Hay que dar espacios y así dar a conocer nuestra cultura porque  cuando logramos dar el espacio estaremos en una condición de decir que estamos en igualdad de oportunidades”, exigió. Díaz, contó que presentó un proyecto de glosario chorote ante la Secretaría de Cultura de Salta, a finales del 2019, pero aún no tuvo novedades ante la posible publicación de la propuesta. 

Lucha feminista indígena 

Todo el trabajo de investigación sobre el Pueblo Chorote, la docente lo empezo siendo muy joven y eso le dio una “doble carga” donde “era mujer y además, pertenía a un pueblo indígena”. Pero la ardua lucha no fue contra las personas ajenas a su comunidad, sino allí mismo, ya que debía “romper un vínculo en donde un pueblo decía que la mujer es la mujer y debía estar en la casa”. 

Aún así, Díaz buscó hacer algo diferente, lo que le significó “ser mal vista” en varias oportunidades. “Es un gran trabajo como mujeres romper ese vínculo de machismo que debemos afrontar para ocupar distintos espacios”, señaló. Por eso, dijo que la visibilidad nacional del feminismo, obtenida en los últimos años, le hizo sentir que “no estaba sola”. 

“Creo que el patriarcado dentro de la comunidad se tiene que romper porque hay mucha desigualdad”, subrayó. Por eso, consideró que desde su labor siempre buscó que se conquisten espacios en donde la mujer originaria tengan una voz. “La mujer originaria tiene un potencial y creo que en todo el país, se está viendo el arrastre que están haciendo las mujeres”, continuó, “si las comunidades vieran las posibilidades y las capacidades que tienen las mujeres, tendríamos un espacio a la par de ellos”, afirmó.  

Fuente: Página 12.

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