Internacionalistas peruanos en la guerra civil española

España en la agenda de la izquierda peruana

El pronunciamiento militar del 18 de julio de 1936 contra el gobierno de la República Española, conmovió las conciencias democráticas de todo el mundo y de manera particular, a la intelectualidad y militancia de los partidos y organizaciones sociales, sindicales y culturales de izquierda. En febrero de ese año, el Frente Popular ganó las elecciones y poco después asumió el gobierno de la joven República, nacida el 14 de abril de 1931.

Para las conciencias críticas y para aquellas expresiones políticas y culturales peruanas de esos años, identificadas con los ideales de la democracia y la justicia social, la conspiración de la derecha española contra la segunda República, tenía un especial significado. En el plano internacional resultaba una evidencia abrumadora de la ofensiva del fascismo en Europa y del resurgir de las más diversas corrientes del pensamiento conservador, en otras regiones del mundo. En el plano interno, la sociedad peruana miraba con justificada preocupación, la inestabilidad de sus propias instituciones democráticas después de vivir la incertidumbre y el temor de perder las libertades públicas más elementales. El   posible resurgir de regímenes dictatoriales, impuestos por las fuerzas armadas o negociados al margen del escrutinio público, entre las viejas expresiones de la oligarquía y sectores golpistas del ejército, eran una amenaza cierta y un doloroso recuerdo en vastos sectores del pueblo peruano.

El gobierno de Augusto Leguía (1919-1930) provocó el exilio y proscripción de numerosos intelectuales y dirigentes del APRA y de las incipientes agrupaciones de izquierda. El interregno del presidente Luis Miguel Sánchez Cerro – asesinado el 30 de abril de 1933 – abrió paso a la segunda presidencia del general Oscar R. Benavides (1933-1939) y generó un clima de represión contra la militancia aprista y los representantes obreros y políticos de las organizaciones de izquierda más consolidadas.

La defensa de la institucionalidad democrática en Perú y la lucha anti-fascista en el ámbito internacional, no fueron objetivos que hayan sido interpretados, ni promovidos, de la misma manera, por los diversos sectores y agrupaciones del campo popular peruano. Existía, al menos, una divisoria pronunciada entre el APRA y los medios intelectuales cercanos a las posturas de Haya de la Torre, y las izquierdas de procedencia marxista, vinculadas a la III Internacional Comunista y  subordinadas,  en el marco de las definiciones fijadas por este organismo, a la política exterior de la Unión Soviética.

Pese a los matices ideológicos y políticos que los separaban – apristas, comunistas, anarco-sindicalistas, socialistas y una variedad de posiciones democráticas con importante presencia en el mundo de la vida universitaria y del trabajo intelectual – se sumaron sin distingos, al despliegue de tareas de solidaridad con la República Española. La decisión cobra mayor relevancia política si se recuerda que la representación diplomática peruana en Madrid estaba – en los inicios de la guerra civil – bajo la responsabilidad de funcionarios de la cancillería que se manifestaron como declarados partidarios de la conspiración franquista. Jorge Bailey, alto funcionario de la Embajada de Perú en España, escribió en sus memorias, una frase que nos exime de todo comentario: “Extraer del alma del pueblo español ese terrible veneno que en ella habían inculcado las izquierdas, sería más tarde una de las tareas más arduas que le tocaría llevar a cabo al Generalísimo Franco”. Poco después de finalizar la guerra, este diplomático peruano, fue condecorado por el régimen del general Franco con las insignias de la Orden Isabel la Católica (Las referencias están tomadas de: Guillermo A. Fernández Ramos; “La Guerra Civil Española en la Historiografía Peruana”,Quirón, Revista de Estudiantes de Historia; Universidad Nacional de Colombia; Sede Medellín; Vol. 1, Nro. 1, julio-diciembre 2014; p. 64;consulta 15/VII/2016).

Sin embargo, no todo se salvaba con gestos de buena voluntad. Fue en el espacio de la organización de la solidaridad material y del apoyo efectivo a las fuerzas republicanas donde se marcaron las diferencias más notorias entre las dos principales corrientes políticas del campo popular peruano. Apristas y comunistas disputaron el reconocimiento del Gobierno Republicano y reclamaron para si la capacidad de interlocución oficial con las autoridades españolas.  Cabe señalar que el PC peruano se conformó en 1930, sobre la base organizativa del Partido Socialista, poco después de la muerte de Mariátegui y de la mano de Eudocio Ravines. El APRA, como agrupación política y corriente de opinión en el ámbito latinoamericano, surgió a mediados de los años veinte bajo la inspiración ideológica de Víctor Raúl Haya de la Torre. Iniciada la guerra civil en julio de 1936, ambos agrupamientos disputaron el control de las relaciones con el gobierno de la República.

La preocupación que ponía en guardia a la dirección aprista era el riesgo de quedar atrapada en la telaraña burocrática de la III Internacional y perder espacio de maniobra en el campo de la política latinoamericana. Esta región constituía el ámbito donde gozaba de un bien ganado prestigio como fuerza pionera en la lucha antimperialista y en la reivindicación programática de la unidad de los pueblos de la región, proclamando un referente ideológico indoamericano y de crítica a la política exterior norteamericana. Como factor adicional, es importante mencionar, que la predica insistente de su dirigencia, de manera notoria la producción literaria y discursiva del ideólogo y fundador Haya de la Torre, le permitió al APRA establecer asentamientos y grupos de apoyo en casi todas las capitales de la región.

Pese a ciertas enemistades y diferencias de interpretación de la coyuntura y a confrontaciones de carácter personal entre ambas dirigencias que no pudieron ocultarse, las bases militantes de estas dos corrientes políticas, mostraron un generoso compromiso en las tareas de defensa de las fuerzas populares españolas y en la permanente denuncia de la conspiración fascista contra las instituciones republicanas.  

Con el inicio de la guerra y ya en el terreno de combate, la presencia de los comunistas peruanos que se sumaron a los frentes de lucha o se integraron a las bases logísticas del ejército republicano, alcanzó mayor notoriedad por su estrecha vinculación con el Partido Comunista de España y su cercanía política con los emisarios de la III Internacional enviados, en su mayoría, por el gobierno soviético en calidad de asesores militares o de comisarios responsables de vigilar la disciplina partidaria. No obstante – y pese a las reservas manifestadas por Haya de la Torre acerca de la conveniencia de enviar voluntarios a España – la participación de afiliados y simpatizantes apristas fue significativa y destacada por los propios mandos republicanos (Guillermo A. Fernández Ramos; “La Guerra Civil Española en la…”, Op. Cit. p. 60; consulta 15/VII/2016).

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Los años treinta: el contexto mundial y los dictados de la III Internacional

La conformación de coaliciones políticas de izquierda era el núcleo de la estrategia formulada por la III Internacional Comunista destinada a enfrentar el ascenso del fascismo en Europa o la instalación de gobiernos conservadores, enemigos de la Unión Soviética, en otras regiones del mundo. La propuesta surgió después del fracaso de la política maximalista de “clase contra clase” y de la dura confrontación que los agrupamientos comunistas sostuvieron con los partidos y sindicatos de orientación social-demócrata. El triunfo del fascismo en Italia instaló a Benito Mussolini en el poder en 1922 y el ascenso de su equivalente alemán, triunfante desde enero de 1933, consolidó una dictadura aún más férrea, con el mandato sin contrapesos, de Adolfo Hitler. Otro antecedente cercano fue Portugal, la bucólica patria del poeta Fernando Pessoa se encontraba, desde 1928, bajo una dictadura de similar perfil “mussoliniano”, la que encabezaba el doctor en economía Antonio de Oliveira Salazar. La consolidación de este tipo de regímenes, pusieron a la izquierda internacional en la encrucijada de acelerar los acuerdos con las fuerzas políticas reformistas, con el fin de conformar un dique de contención a las expresiones de las derechas dictatoriales, o correr el riesgo de sufrir nuevas derrotas y admitir el retroceso de las luchas obreras en toda Europa.

La propuesta de alianza entre los partidos vinculados a la III Internacional, seguidores de sus caracterizaciones y postulados estratégicos, con los agrupamientos que militaban en la izquierda no-comunista, adoptó el nombre de “Frente Popular” o “Frente Democrático”, según la composición política y tradición de lucha de las organizaciones que daban sustento a estas coaliciones en cada país. En algunos casos, las alianzas pluripartidarias intentaron ser instrumentadas de manera tardía y después de un historial de agravios y confrontaciones que profundizó la desconfianza mutua entre socialistas y comunistas. La experiencia con resultados más catastróficos, fue la vivida en Alemania, mientras los partidos y sindicatos de izquierda debatían la aplicación de una estrategia electoral común, el crecimiento del fascismo resultó incontenible, en enero de 1933 Hitler fue designado Canciller y encargado de formar un nuevo gobierno. Poco después se estableció la dictadura, fue derogado el marco jurídico-institucional de la República de Weimar y se proclamó la instauración del Tercer Reich. Lo que siguió es una historia de horror sobradamente documentada.

En cuanto a la conformación de las alianzas y frentes anti-fascistas, es conveniente señalar que en muchos casos estas coaliciones fueron lo suficientemente amplias e incluyentes como para sumar en sus filas a sectores liberales y conservadores no involucrados con el fascismo. Otras experiencias frentistas resultaron menos afortunadas y equivocaron en la identificación de sus aliados. En Argentina, el Partido Comunista caracterizó como “fascista” al gobierno democrático del presidente Hipólito Yrigoyen, votado por una amplia mayoría en las elecciones de 1928 y derrocado por un golpe militar conservador en septiembre de 1930. Unos años después, en 1945, replicando el mismo arsenal ideológico, confundió el árbol con el bosque y definió como fascista al mayor emergente popular de la región, un movimiento que se sustentó en amplias bases obreras y en importantes franjas de la naciente burguesía industrial: el peronismo (Rodolfo Puiggrós; Las izquierdas y el problema nacional; Editorial Galerna; Buenos Aires, 2005)

La estrategia impulsada por el régimen soviético y aceptada por los partidos vinculados al movimiento comunista, corrió una suerte diversa y en pocos países logró adoptar una forma orgánica consolidada y con capacidad para asegurar el liderazgo político y el apoyo de los frentes de masas: organizaciones sindicales, campesinas, círculos intelectuales, expresiones de los sectores medios y pequeños productores de la industria y el comercio. En buena parte de las experiencias se alcanzaron a definir y suscribir compromisos básicos de tono anti-fascista, pero sin que se lograra articular una estructura propiamente política como para disputar el control del gobierno con las expresiones políticas de las corrientes ultra-conservadoras, en constante crecimiento durante los años treinta.

Hubo algunas convergencias exitosas que fueron referentes para el resto de la izquierda internacional. En Francia el Frente Popular triunfó en las elecciones de 1936 con la candidatura del dirigente socialista León Blum, en España, como señalamos, la coalición de izquierda ganó las elecciones de febrero de ese mismo año. Y otra experiencia exitosa que debe mencionarse, ya que es un caso verdaderamente atípico para la región latinoamericana, es la victoria electoral en 1938, del Frente Popular en Chile que permitió la llegada al gobierno del candidato Pedro Aguirre Cerda, militante del Partido Radical y quien ejerció el cargo hasta su fallecimiento en noviembre de 1941. Eudocio Ravines, un comunista peruano, emisario de la III Internacional y con acreditado reconocimiento político en la región, fue el artífice de las negociaciones entre socialistas, comunistas y el Partido Radical, cuya culminación fue la constitución del Frente Popular.

Quien se presentó ante las fuerzas políticas y sindicales de la izquierda chilena como “el camarada Jorge Montero” era en realidad Eudocio Ravines, compañero de militancia de José Carlos Mariátegui y uno de los fundadores del Partido Comunista Peruano en mayo de 1930 a partir de la estructura del antiguo Partido Socialista Peruano y poco después de la muerte de Mariátegui, el 16 de abril de ese mismo año.

Ravines nació en el Departamento de Cajamarca en 1897 y murió en México en enero de 1979. En los últimos años de su vida se encontraba muy lejos ya de sus ideales revolucionarios, decidió consolidar, de manera pública, la imagen de un político desencantado de su antigua militancia marxista y se ofreció, ante los medios intelectuales y políticos occidentales, como un abanderado de las peores causas de la propaganda anti-comunista de la guerra fría.

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Olga Ulianova en su trabajo “Develando un mito: emisarios de la Internacional Comunista en Chile” (Revista Historia, Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, 2008) relata el paso de Ravines por ese país durante los años 30 – al que llegó en 1935 – y destaca la firmeza de este comisionado de la Internacional, para aplicar a rajatabla, los postulados del “frente popular anti-fascista”.

Como si se tratara de un verdadero personaje de novela, un tanto enigmático y cargado de interrogantes, sospechas y controversias, poco después de instalarse en Chile fue enviado como comisario político de la Internacional a España, en pleno desarrollo de la Guerra Civil. En enero y febrero de 1938 viajó a Moscú con el propósito de participar en las sesiones del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista. Un tema sustantivo para Ravines, era tratar un apartado clave de la agenda prevista para esas reuniones, la definición del programa que presentaría el PC Chileno como base constitutiva del Frente Anti-fascista. Al regresar a Santiago, asumió la dirección del periódico Frente Popular desde el cual se apoyó la candidatura y campaña a la presidencia, de Pedro Aguirre Cerda, triunfante en las elecciones de 1938.

Las dudas y controversias acerca de la figura y actuación de Eudocio Ravines se potenciaron años después, cuando expresó de manera pública, su decepción por las purgas y sanciones injustificadas en las filas del movimiento comunista internacional. El pacto de “no agresión” suscrito en agosto de 1939, por el canciller Molotov de la Unión Soviética y el ministro de relaciones exteriores del régimen hitlerista, Von Ribbentrop, apresuró su decisión de hacer explícito su abandono de la militancia comunista. Poco después, optó por sumarse a la campaña publicitaria de las potencias occidentales contra el bloque soviético, constituido al finalizar la Segunda Guerra con la derrota de los regímenes fascistas.

En esos mismos años, coincidentes con la cruzada contra el fascismo que impulsaban los partidos comunistas, la mayoría de los países de la región transitaban de gobiernos frágiles y tambaleantes, bajo los mecanismos institucionales de la democracia representativa, a dictaduras de carácter oligárquico y fuertemente ligadas al capital extranjero, de origen británico en algunos casos y estadounidense en otros. Rafael Trujillo en República Dominicana o Anastasio Somoza en Nicaragua eran, al igual que muchos otros casos en Centro y Sudamérica, la expresión patética de las dictaduras representantes de las oligarquías locales y de las empresas multinacionales. La caña de azúcar, el algodón, el café o el plátano fueron la marca distintiva en el Caribe y América Central, la minería, el petróleo y la producción de carne y cereales predominaron en el Cono Sur. Aunque ninguna de estas dictaduras asumió las características propias del fascismo europeo, todas se guiaron por políticas conservadoras y represivas de fuerte contenido anti-comunista.

El inicio del conflicto en España tuvo un doble y doloroso impacto para las conciencias críticas y democráticas latinoamericanas, por un lado representaba el momento más dramático en la defensa de los legítimos derechos del pueblo español, conquistados con muchos años de lucha, y cuya culminación fue el triunfo inobjetable del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936. No había espacio para planteos diletantes ni eclecticismos ideológicos, la solidaridad con la República Española debía expresarse en un compromiso activo, militante y de ser posible, en el mismo territorio ibérico. Así lo entendieron numerosos integrantes de la izquierda política latinoamericana y luchadores sociales en diversos frentes de actuación, sindicatos obreros, agrupamientos estudiantiles o círculos de intelectuales y trabajadores de la cultura.

En este ensayo queremos presentar un listado de los combatientes de origen peruano, de las más diversas procedencias políticas y profesionales, que se sumaron al campo de las fuerzas republicanas casi desde el inicio del conflicto. Para ello acudimos a tres fuentes documentales disponibles en el momento que redactamos este texto: el magnífico trabajo de investigación de Gerold Gino Baumann, Extranjeros en la guerra civil española. Los peruanos, publicado como libro en la ciudad de Lima en 1979 y facilitado para su consulta por el Dr. Ricardo Melgar; los archivos soviéticos desclasificados sobre los combatientes internacionalistas en los años 1936 – 1939, publicados en varios tomos bajo el título común de Guerra y revolución en España 1936-1939; Tomo I, III y IV; Moscú 1967;´, Editorial Progreso, cortesía de los investigadores latinoamericanistas de origen ruso, Víctor y Lázar Jeifets; y dos ediciones del Boletín del Ministerio de Defensa de España (octubre 1937 y febrero 1938) de los que pudieron obtenerse datos relevantes sobre la participación de los voluntarios peruanos.

Como advertencia a los lectores es necesario señalar que, en ciertos casos, la identidad de los internacionalistas que se incorporaron a las fuerzas republicanas no aparece con nombre y apellido completos o bien la escritura registra algunos cambios en las letras que forman los apellidos. De igual forma, para referirse a la identidad de otros voluntarios se utilizan apodos o “nombres de guerra”, sin especificar la identificación de origen o solo se cita uno de los apellidos sin referir el nombre. Algo similar ocurre con las ciudades, regiones o departamentos de Perú en el cual nacieron – o radicaron durante cierta etapa de su vida – los combatientes internacionalistas. Para algunos voluntarios las fuentes se limitan a especificar el lugar pero sin abundar en otros detalles: Trujillo, Arequipa, Lima, Cajamarca, Iquitos. Con respecto a otros combatientes, las referencias son más vagas o inexistentes.

También es desigual el tratamiento que se hace de las ocupaciones o del perfil profesional – explícito para ciertos voluntarios y ausente en otros – y algo parecido se encuentra en lo que hace a las adscripciones partidarias o simpatías políticas, también en este rubro la información presenta huecos o algunas inconsistencias. Hay que apuntar que estas variables – profesiones y pertenencias partidarias – no se incorporan en los cuadros anexos ya que serán objeto de análisis en otro estudio.

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Con respecto a los registros de origen, entendemos que tanto en el trabajo de Baumann como en los acervos documentales soviéticos, carecieron de esos datos o los ocultaron de manera deliberada a partir de comprensibles criterios de seguridad y de preservación de las verdaderas identidades, en especial cuando se trata de personas que fueron parte activa en el conflicto pero desarrollaron, con posterioridad, actividades laborales o profesionales que les exigen discreción con respecto a su pasado político.

En el proceso de elaboración de este trabajo se pudieron detectar algunas fuentes adicionales. El olfato de implacable sabueso de archivos de nuestro compañero, el Dr. Ricardo Melgar, nos permitió llegar al ya mencionado libro de Baumann y a otros valiosos materiales de estudio, uno de ellos es el texto de Ascensión Martínez Riaza ¡Por la República! La apuesta política y cultural del peruano César Falcón en España 1919 – 1939, Lima 2004, Instituto de Estudios Peruanos. Por la misma vía tuvimos acceso al libro de Jorge Falcón – hermano de César – publicado por Colecciones Hora del Hombre, Lima 1982, con un título sugestivo: El hombre en su acción.

La vida y militancia de César Falcón (Lima 1892 – 1970) es una de las historias que dibujan la trayectoria de quien fue uno de los referentes emblemáticos, de aquella valiosa generación de militantes y pensadores de la izquierda peruana, que supo escuchar y sentir, el clamor de los republicanos españoles. Expulsado por la dictadura de Augusto Leguía (1919 – 1930) debió abandonar territorio peruano junto con su amigo y compañero de causa, José Carlos Mariátegui, el más brillante pensador marxista latinoamericano de la época. Falcón optó por radicarse en España y Mariátegui en Italia. Ya instalado en Madrid, se vinculó desde su arribo, a las fuerzas políticas y círculos intelectuales de la izquierda española. Se incorporó al Partido Comunista de España (PCE) en 1933 y desarrolló una intensa actividad en el mundo de la cultura. Conoció a intelectuales españoles de renombre como Indalecio Prieto, Miguel de Unamuno y Manuel Azaña, participó en publicaciones periódicas como El SolEl Liberal y Unión Americana y ya en vísperas del inicio de la guerra civil colaboró con la revista Frente Rojo y dirigió en 1936, el órgano de los sindicatos comunistas Mundo Obrero.

Durante el desarrollo del conflicto armado que inició el julio de 1936, participó en la defensa de Madrid y de acuerdo a las instrucciones del PCE, acompañó al Gobierno de la República en las sedes alternativas de Valencia y Barcelona, hasta el final de la guerra. Con el triunfo del ejército franquista debió refugiarse en Francia y regresó a Perú en 1940. Poco después viajó a México donde radicó casi hasta el final de su vida y llevó a cabo una intensa actividad cultural y de difusión política anti-franquista junto a la comunidad de republicanos españoles.

Solo con propósitos ilustrativos pueden mencionarse otros casos de voluntarios peruanos incorporados a las fuerzas republicanas, en los que es posible apreciar la diversidad de orígenes políticos y profesionales. Un agricultor de ascendencia china y cuyo nombre registra una doble escritura – Win o Wing – destaca entre los internacionalistas vinculados al Partido Comunista de Perú que viajaron a España al iniciar el conflicto. También se encuentran Ernesto Bernales Sánchez, de militancia aprista y estudiante de medicina; José Dhaga del Castillo, según su verdadera identidad consignada en los archivos soviéticos, radiólogo de profesión e integrante del servicio sanitario de las Brigadas Internacionales en la 35º. División; Julio Gálvez Orrego (“Chino”) nacido en Trujillo, según registros de época fue quien pagó el pasaje del poeta César Vallejo en 1923 cuando viajó a Europa; Bernardo García Oquendo (“Negro García”) secretario particular del fundador del APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre, fue designado capitán de las milicias republicanas y al ser detenido por el ejército franquista logró ser enviado a Chile gracias a las gestiones de un comité de ayuda a los prisioneros que promovió el poeta Pablo Neruda; Roberto Luna Rubiños, médico pediatra y  aunque era de origen aprista se sumó a las filas del Partido Comunista de España (PCE), entre otras funciones tuvo la responsabilidad de ser el encargado de la atención médica del alto oficial del Ejército Republicano conocido como “El Campesino” (Valentín González); Clemente Montenegro Fernández, nacido en Lima en 1914 al llegar a España se vinculó al PCE, su labor como militante fue reconocida por dirigentes destacados de la III Internacional como el francés André Marty y el italiano Luigi Longo, también lo menciona el periodista mexicano Andrés Iduarte en la revista mensual  Hora de España. Esta publicación fue un valioso proyecto editorial que surgió en Valencia – sede alterna del Gobierno Republicano – en enero de 1937, por iniciativa de un grupo de relevantes intelectuales españoles de época, entre los que se encontraban Juan Gil-Albert y María Zambrano. La revista se sostuvo en Barcelona hasta 1938, poco antes del derrumbe del frente republicano en Cataluña, a fines de enero de 1939.

El caso del intelectual y poeta Juan Luis Velásquez (1903-1971) es digno de ser citado ya que es otra muestra de la diversidad de posiciones políticas y perfiles ocupacionales que se integraron en ese amplio abanico de voluntades dispuestas a ofrecer su colaboración en defensa de la República. De origen aprista fue mutando de postura ideológica durante el desarrollo del conflicto español para sumarse a las nacientes corrientes trotskistas. Hacia el final de la guerra civil, hizo pública su ruptura con el APRA mediante la publicación de un manifiesto en la revista Clave, el vocero oficial de la recién creada IV Internacional (Al respecto consultar el estudio de Ricardo Melgar, “Trotskistas y apristas. Afinidades y rupturas”, Pacarina del Sur, Año 3, Nro. 10, enero-marzo 2012; consulta 07/VII/2016).

Es necesario señalar que para otros voluntarios la información disponible en las fuentes consultadas es más austera. Del militante Torres (la documentación disponible no aclara si era su verdadero apellido y tampoco señala su nombre) se sabe que había nacido en Lima y que viajó a España en 1931. Fue piloto aviador durante la guerra civil y después se sumó a las fuerzas del Mariscal Montgomery que lucharon contra el ejército alemán en el norte de África. Contrajo matrimonio con la hermana del dirigente comunista español Jesús Hernández; José Briones, médico de la 29º. División del frente de Aragón y militante trotskista del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM); Liberato Valve Nasal, nació en Iquitos en 1918 y trabajó como camarero en el hotel Franch de Madrid, activista independiente de la izquierda, sin pertenencia partidaria, se afilió a la central obrera anarquista CNT; Xavier Abril de Viveros, intelectual y poeta reconocido, hermano del también escritor y poeta Pablo Abril, uno de los impulsores de la revista Bolívar que se publicó en Madrid en 1930-1931. Xavier Abril no participó de manera directa en el conflicto pero contribuyó desde París, junto al poeta César Vallejo y a intelectuales franceses como André Breton y Louis Aragón, a denunciar la conspiración franquista y demandar el apoyo de los gobiernos occidentales a las legítimas autoridades de la República Española.

Con respecto a la relación de voluntarios que se incluye en este trabajo, pueden consultarse otros nombres en las fuentes citadas, donde también se presentan datos adicionales que no han sido incorporados en este texto introductorio. El anexo que se ofrece en este trabajo está formado por  dos cuadros comparativos de los nombres que se citan en el texto de Baumann y los que se obtuvieron de los archivos soviéticos facilitados por Víctor y Lázar Jeifets, una tarea que en buena medida, estuvo a cargo de la antropóloga Elizabeth Hernández Vázquez, a quien agradecemos su colaboración. El primer archivo corresponde a las fichas biográficas que incluyó Baumann en su libro y en un segundo cuadro se comparan los nombres que aparecen mencionados en los documentos soviéticos con aquellos que solo se citan en el texto de Baumann.

  Personajes mencionados en minúsculas   Personajes mencionados en mayúsculas
1 Absalón Infante Espino 1 ABSALON INFANTE ESPINO   
2 Alberti 2 ALBERTO  KOLLMAN, “El Bailarín”     
3 Alberto Bayo capitán    3 ARISTIDES GUERRERO                
4 Alberto Kollman 4 ARNALDO VARGAS FERNANDEZ   
5 Aleixandre 5 BERNARDO GARCIA OQUENDO            
6 Alejandro Loayza 6 CACERES     
7 Álvarez Calderón     7 CARLOS ARNAIZ GALLO (Franquista)
8 Álvarez del Vayo 8 CARLOS CUBA
9 Amaro del Rosal     9 CARLOS WILLIS  González
10 André Marty y Luigi Longo      10 CEFERINO LLAQUE MORI    
11 Andrés Iduarte   mexicano    11 CHAVEZ LAZO, M. J. 
12 Antenor Orrego         12 CLEMENTE MONTENEGRO FERNANDEZ      
13 Aragón    13 DENEGRI      
14 Armando Bazán     14 ERNESTO BERNALES SANCHEZ     
15 Aub 15 ERNESTO ROJAS ZAVALA    
16 Azaña     16 FIDEL VERGARA MONTOYA      
17 Azcárate 17 GUILLERMO ARNAIZ GAL (Franquista)
18 Bazán 18 GUILLERMO Y EDUARDO ARANA   
19 Benavides 19 HERNAN PASAPERA AHUMADA   
20 Benavides General  20 IGNACIO PINTO DE LA SOTA    
21 Bolívar 21 JORGE JARUFE               
22 Cabrejos 22 JOSE ANTONIO GARCIA DAVILA      
23 Carlos Contreras (Vittorio Vidali)    23 JOSÉ BRIONES
24 Carlos Cuba 24 JOSÉ DAGA VENERO      
25 Carlos Willis 25 JUAN JACINTO PAIVA    
26 Casado 26 JUAN RIOS      
27 Castells 27 JUAN VALIRA FLORIAN 
28 Catalina Recavarren de Zizold 28 JULIO GALVEZ ORREGO   
29 Ceranda 29 LIBERATO VALVE NASAL 
30 César Falcón murió en 1970       30 MENDOZA      
31 Cesar Miró 31 MIRONES  
32 César Vallejo    32 NEPTALI RIVAS PLATA       
33 Codovilla    33 ORESTES SALDARRIAGA Y NOEL  
34 Coronel Menéndez          34 RAUL SANTIAGO HERNANDEZ      
35 Del Prado    35 RICARDO CORNEJO GUTIÉRREZ  
36 Denegri       36 RICARDO SANCHEZ AIZCORBE  
37 Dolores Ibarruri 37 ROBERTO LUNA RUBIÑOS    
38 Don Benito y Castuera     38 ROQUE BELLIDO TAGLE     
39 Dr. Jarufe   39 TORRES  
40 Durruti 40 WILBERT SALAS RODRIGUEZ      
41 Eliseo Bayo       41 WIN O WING      
42 Enrique Chenyeck    42 ZARABIA ARAGON    
43 Enrique Sanmartí Falguera         
44 Enrique Vásquez de Velasco       
45 Enzenberger    
46 Eudocio Ravines     
47 Federico de la Iglesia y Ciutat    
48 Fernando Carlos G. Díaz    
49 Fernando Martín Villacasta       
50 Francisco Alba Rebullido       
51 Francisco Antón    
52 Franco    
53 Franklin Urteaga     
54 Galán    
55 General Miaja     
56 Goldenberg                     
57 Gonzalo More    
58 Gullén    
59 Haya de la Torre    
60 Helba Huara    
61 Hernández    
62 Hija Lidia Falcón           
63 Historiador Luis Alberto Sánchez     
64 Humán Oyague    
65 Irene de Falcón    
66 Jackson    
67 Jarufe   médico      
68 John Murra         
69 Jorge Falcón    
70 Jorge Montero    
71 José Benjamín    
72 José Dhaga del Castillo      
73 José Monzón Linares    
74 José Tomás        
75 Juan Luis Velásquez    
76 Julio Gálvez         
77 Kleber          
78 Komintern          
79 Leoncio Barba    
80 Lister                  
81 Longo        
82 Los De’Verneul    
83 Luciano Castillo    
84 Luis E. Valcárcel     
85 Luis Prados      
86 Luis Vega    
87 Luna  medico        
88 Machado    
89 Malraux    
90 Manuel Prado           
91 Manuel Seoane      
92 María Teresa León    
93 Mariátegui    
94 Marty        
95 Mejía Baca    
96 Menéndez    
97 Miravitlles    
98 Monseñor Hermoso, obispo del Cusco    
99 Montenegro         
100 Nanetti       
101 Negrín y Miaja           
102 Neruda    
103 Pablo Neruda            
104 Parado (¿Prado?)    
105 Rafael Alberti    
106 Rafael Méndez Dorich    
107 Raúl Porras Barrenechea       
108 Ravines       
109 Rojas Zaval          
110 Rosa Arciniega    
111 Salinas    
112 Santiago Álvarez       
113 Siqueiros    
114 Stalin       
115 Stepanov         
116 Tagüena        
117 Tamayo senador          
118 Thomas Davis    
119 Togliatti           
120 Trijueque        
121 Vallejo    
122 Vidali    
123 Vivanco por Huesca                 
124 Von Faupel    
125 Wilbert Salas        
126 Xavier Abril de Vivero     
Fuente: Baumann, Gerold Gino; Extranjeros en la Guerra Civil Española. Los peruanos, Talleres de Industrial Gráfica, Lima 1979.
  PERSONAJES DEL ARCHIVO RUSO PERSONAJES DEL LIBRO DE BAUMANN PERSONAJES DE AMBOS DOCUMENTOS EN ORDEN ALFABÉTICO
1 Carlos ABSALON INFANTE ESPINO    ARANA, GUILLERMO Y EDUARDO  
2 Valera, Florián GUILLERMO Y EDUARDO ARANA    ARNAIZ GALLO, CARLOS    (Franquista)
3 Gallo, Luigi CARLOS ARNAIZ GALLO    ARNAIZ GALLO, GUILLERMO       (Franquista)
4 Valera, Julio GUILLERMO ARNAIZ GALLO      BELLIDO TAGLE, ROQUE     
5 Marty, André ROQUE BELLIDO TAGLE      BERNALES SANCHEZ, ERNESTO   
6 G. Díaz, Carlo ERNESTO BERNALES SANCHEZ      BRIONES, JOSÉ 
7 Jorge JOSÉ BRIONES CACERES     
8 García Dávila, José Antonio CACERES      Carlos
9 Llaque Mori, Ceferino CHAVEZ LAZO, M. J.  CHAVEZ LAZO, M. J.
10 Fletcher, George RICARDO CORNEJO GUTIÉRREZ   Cooney, Roberto
11 Daga Venero, José CARLOS CUBA CORNEJO GUTIÉRREZ, RICARDO 
12 Cooney, Roberto JOSÉ DAGA VENERO       CUBA, CARLOS  26
13 J. Griffiths, William DENEGRI       Daga Venero, José
14 José JULIO GALVEZ ORREGO    DAGA VENERO, JOSÉ      
15 Wild, Sam JOSE ANTONIO GARCIA DAVILA       Daga, Joseph
16 Montenegro Fernández, Clemente BERNARDO GARCIA OQUENDO             DENEGRI      
17 Daga, Joseph ARISTIDES GUERRERO                 Fletcher, George
18 Sanmarti Falguera, Enrique JUAN JACINTO PAIVA     G. Díaz, Carlo
19 Hernández, Raúl (Santiago) JORGE JARUFE                Gallo, Luigi
20   ALBERTO  KOLLMAN, “El Bailarín”      GALVEZ ORREGO, JULIO    
21   CEFERINO LLAQUE MORI     García Dávila, José Antonio
22   ROBERTO LUNA RUBIÑOS     GARCIA DAVILA, JOSE ANTONIO    
23   MENDOZA       GARCIA OQUENDO, BERNARDO        
24   MIRONES   GUERRERO, ARISTIDES                
25   CLEMENTE MONTENEGRO FERNANDEZ  Hernández, Raúl
26   HERNAN PASAPERA AHUMADA    INFANTE ESPINO, ABSOLON 
27   IGNACIO PINTO DE LA SOTA     J. Griffiths, William
28   JUAN RIOS       JACINTO PAIVA, JUAN     
29   NEPTALI RIVAS PLATA        JARUFE, JORGE               
30   ERNESTO ROJAS ZAVALA     Jorge
31   WILBERT SALAS RODRIGUEZ       José
32   ORESTES SALDARRIAGA Y NOEL   KOLLMAN, ALBERTO   “El Bailarín”     
33   RICARDO SANCHEZ AIZCORBE   Llaque Mori, Ceferino
34   RAUL SANTIAGO HERNANDEZ       LLAQUE MORI, CEFERINO  
35   TORRES   LUNA RUBIÑOS, ROBERTO     
36   JUAN VALIRA FLORIAN  Marty, André
37   LIBERATO VALVE NASAL  MENDOZA      
38   ARNALDO VARGAS FERNANDEZ   MIRONES  
39   FIDEL VERGARA MONTOYA       Montenegro Fernández, Clemente
40   CARLOS WILLIS  González MONTENEGRO FERNANDEZ, CLEMENTE       
41   WIN O WING       PASAPERA AHUMADA, HERNAN    
42   ZARABIA ARAGON     PINTO DE LA SOTA, IGNACIO   
43     RIOS, JUAN    
44     RIVAS PLATA, NEPTALI     
45     ROJAS ZAVALA , ERNESTO  
46     SALAS RODRIGUEZ, WILBERT      
47     SALDARRIAGA Y NOEL, ORESTES  
48     SANCHEZ AIZCORBE, RICARDO   
49     Sanmarti Falguera, Enrique
50     SANTIAGO HERNANDEZ, RAUL       
51     TORRES  
52     Valera, Julio
53     Valera, Florián
54     VALIRA FLORIAN, JUAN  
55     VALVE NASAL, LIBERATO  
56     VARGAS FERNANDEZ, ARNALDO  
57     VERGARA MONTOYA, FIDEL      
58     Wild, Sam
59     WILLIS  GONZÁLEZ, CARLOS      
60     WIN O WING   
61     ZARABIA ARAGON   
Fuente: Baumann, Gerold Gino; Extranjeros en la Guerra Civil Española. Los peruanos; Talleres de Industrial Gráfica, Lima 1979. Guerra y revolución en España 1936-1939, Tomo I, III, IV; Editorial Progreso, Moscú 1967.

Fuente: Pacarina del Sur – http://pacarinadelsur.com/home/huellas-y-voces/1398-internacionalistas-peruanos-en-la-guerra-civil-espanola 

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