Megaminería y violencia: la responsabilidad del gobierno.

El gobierno de Mariano Arcioni y Ricardo Sastre promueve la violencia en Chubut. Conduce la provincia hacia un estallido social sin precedentes.

1) Es antidemocráctico. Pretende aprobar el proyecto de zonificación minera, pese a que es rechazado por la gran mayoría del pueblo. Es decir, no está dispuesto a escuchar y respetar la voluntad popular. Se puso del lado del lobby minero.

2) Miente. Afirma que el proyecto cuenta con licencia social, que recibió aporte de todos los sectores y que está respaldado por instituciones académicas.

3) Manipula. Utiliza fondos públicos para difundir sus mentiras y silenciar las voces críticas. Mediante el pago de la “pauta oficial” compra a los principales diarios y portales de noticias, que se convierten en meras oficinas de prensa del gobierno. La prensa comprada también genera indignación y violencia porque distorsiona la realidad y trata de invisibilizar la mayor movilización popular de los últimos 30 años en Chubut.

4) Estafa. Traiciona el compromiso electoral que asumió al prometer luchar contra la megaminería. Tanto Arcioni y Sastre como el bloque de diputados de Chubut al Frente, llegaron al gobierno con un programa que incluía una postura clara contra la minería a cielo abierto.

5) Amenaza y reprime. Mientras la policía de Massoni, cada vez que puede, reprime a militantes ambientalistas, el vicegobernador cuestiona las movilizaciones populares, preguntando “quién las financia”. Y, cuando alguien le preguntó quién financió su lujosa casa frente al mar, Sastre lo insultó y lo invitó a pelear en su domicilio (que está rodeado de policías).

6) Deteriora la democracia. Contribuye activamente a la degradación de las instituciones, con presiones antidemocrácticas a los legisladores y la protección a diputados que han recibido coimas de empresas mineras y que, pese a eso, se aferran a su sillón para recibir más dinero.

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7) Apoya la violencia del lobby minero. Los empresarios mineros y sus cómplices (asesores, sindicalistas y operadores varios) tratan de ignorantes y fanáticos a quienes nos oponemos a este tipo de extractivismo y queremos otro modelo productivo para la provincia. El gobierno se apoya en este discurso y, junto a ellos y para ellos, elaboró el proyecto de zonificación.

8) Somete a la Meseta a la marginalidad social. El aumento de la deuda externa provincial no fue destinado a realizar inversiones en la Meseta. Tampoco el dinero que la provincia recibió por las regalías petroleras u otros conceptos. Arcioni y Sastre siguen firme con su plan de llevar a la desesperación a estos vecinos y vecinas, para que las empresas mineras aparezcan como la única salvación.

9) Fomenta la corrupción. Decenas de funcionarios de la gestión de Das Neves y de Arcioni están procesados por malversación de fondos. Pero no hay una decisión política de limpiar de corruptos el gobierno. Al contrario, se los protege y disculpa. Graciela Cigudosa, quien tuvo que renunciar al Ministerio de Educación por las denuncias en su contra, fue premiada con un cargo como diputada provincial.

10) Clausura la posibilidad de un verdadero debate. El gobierno repite una y otra vez que abrió una discusión abierta sobre la cuestión minera, pero eso no es cierto. Al contrario, este fue un tema siempre tratado a puertas cerradas y de espaldas al pueblo. De hecho, todavía no se conoce el texto del “proyecto consensuado con todos los sectores”. Es un secreto. Un verdadero debate hubiera sido convocar a todas las instituciones y comunidades para hacer un diagnóstico participativo de la situación de la provincia y, a partir de ahí, evaluar y acordar las mejores líneas de acción para el futuro de Chubut. Pero el gobierno no tuvo la más mínima intención de hacer algo así.

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En resumen, el gobierno provincial es antidemocrático, miente, manipula, estafa, amenaza y reprime, deteriora la democracia, apoya la violencia del lobby minero, somete a la Meseta a la marginalidad social, fomenta la corrupción y clausura la posibilidad de un verdadero debate.

Esta violencia genera más violencia porque el pueblo está obligado a defenderse y a exigirle a los gobernantes que dejen de mentir y lo respeten.
Aunque a algunos les cueste entenderlo, hay miles de vecinos y vecinas que se mueven por ideales y convicciones, no por dinero o conveniencias electoralistas.

Responsabilizamos al gobierno de Mariano Arcioni y Ricardo Sastre por la situación de violencia que estamos viviendo y por lo que pueda ocurrir en Chubut en los próximos días.

TraCES
Trabajadorxs de la Ciencia, la Educación y la Salud de Chubut

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