Astor Piazzolla y el delicado sonido del trueno

Hace 100 años nacía Astor Piazzolla, bandoneonista, compositor y una de las más grandes figuras del tango. Nació el 11 de marzo del año de 1921 en la ciudad de Mar del Plata y pasó parte importante de su infancia en la ciudad de Nueva York (1924-1937). A la edad de ocho años su padre le regaló su primer bandoneón en un gesto que lo marcaría para toda la vida y ya para los 11 compuso su primer tango. Estudió la obra clásica de Bach hasta que en 1934 conoció personalmente a Carlos Gardel y fue invitado a participar de la película “El día que me quieras” donde interpretó a un canillita y fue tan buena la relación que entabló con el astro popular de la canción que éste lo invitó a participar de una serie de actuaciones que finalmente no pudo aceptar por la prohibición de su padre de viajar por ser apenas un niño de 13 años. Cosas del destino aquella sería la gira en la que Carlos Gardel perdería su vida en aquel fatídico accidente aéreo en la ciudad de Medellín.

De vuelta en Buenos Aires se sumó a la orquesta del maestro Aníbal Troilo y comenzó así una carrera imparable. Rizomática, diría el filósofo Deleuze, plagada de constantes líneas de fuga compuestas por un conocimiento refinado del tango y una apertura provocadora a ritmos como el jazz y la música clásica. Motivos más que suficientes para convertirse en el blanco predilecto de ataques del público habituado al tradicional compás del 2 x 4 que veía en la música de Piazzolla una suerte de ritmo foraneo que nada tenía que ver con el canto de arrabal que forjaron inmigrantes, maleveos y ladrilleros.

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Entre sus obras más recordadas se encuentran; “Adíos Nonino”, “Libertango”, “Balada para un loco” (letra Horacio Ferrer), “Verano Porteño” o “Vuelvo al sur” con letra de Pino Solanas y grabada en la voz de Roberto Goyeneche. Todas estas le dieron una marca registrada a su obra que sigue siendo escucha en las ciudades más importantes del mundo y es interpretada por los más variados artistas. Pipi Piazzolla, su nieto, cuenta la anécdota que cuando el guitarrista de heavy metal Marty Friedman (Megadeth) se enteró que un nieto de Piazzolla tocaba en Buenos Aires, se subió a un avión para acompañarlo en una presentación en la Usina del Arte del barrio porteño de La Boca.

Falleció el 4 de julio de 1992 a la edad de 71 años en la ciudad de Buenos Aires dejando un legado artístico de más de 500 composiciones y una marca imborrable en el mundo de la música.

Carlos Gardel le había dicho; “Vas a ser grande, pibe, te lo digo yo… el fuelle lo tocás bárbaro, pero al tango lo tocás como un gallego”.

Verano Porteño forma parte de la obra Las cuatro estaciones

Junto al Polaco Goyeneche

Al enterarse de la muerte de su padre compuso Adiós Nonino

Una obra universal que sigue recorriendo el mundo

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