La Izquierda ¿ser o no ser? 4 tesis para la política contemporánea. Diálogos entre los Derechos Humanos y la emancipación

Lo primero que les voy a afirmar es que no tengo en mí posesión ningún “izquierdómetro” que me permita decir quién es o no de izquierda, tengo nomas una práctica militante y de ahí algunas ideas que me orientan y las cuales busco compartir, con el ánimo de que sean de utilidad, un grano de arena, pues también forma el desierto.

Es así que entiendo que estamos asistiendo a una difuminación de conceptos que en sí, explicaban el horizonte estratégico propuesto, de manera tal que la pérdida del bloque socialista llevó a que el progresismo asumiera la hegemonía dentro de este bloque social e histórico, y en una clara operatoria cultural corroe qué es ser de izquierda y qué es ser de derecha, de este modo ejerce el disciplinamiento social que el capital requiere para continuar su explotación.

En Argentina mediante la idea-fuerza de la grieta se intenta acomodar y acumular a la propia militancia, con la fuerza de la institucionalización de la política como única vía de acción militante posible, nos encontramos frente a una égida que funciona como núcleo de la construcción de hegemonía.

  Es así que podemos a manera de puntos, presentar las 4 tesis de la siguiente manera:

1-La mentira de la grieta es que te hace creer que hay una sola derecha.

2-la mentira de la grieta fomenta una sola manera de ver la política, que es la institucional.

3-del punto número dos en conjunción con el número uno, se desprende que “opositor” es solo la derecha que no gobierna.

4-  Una cosa es estar a la izquierda y otra es ser de izquierda, la izquierda siempre es anticapitalista

Hay que clarificar a estas alturas algunas cuestiones del ser o no ser, cuando un grupo o bloque social rechaza por ejemplo al neoliberalismo se sitúa a la izquierda de la realidad, pero ello no es ser de izquierda.  Estar y ser no es lo mismo. Por ello estar a la izquierda hoy puede significar una cosa, mañana podrá significar otra.

¿Existe realmente diferencia entre el neoliberalismo y el capitalismo? El neoliberalismo es el capitalismo contemporáneo, es sólo una forma, una etapa más del capital. El neoliberalismo contiene en sí, las ideas primigenias del capital. Entonces las diferencias que existen por supuesto entre modelos capitalistas, no deben tapar que la regulación social que requiere el capitalismo para su acumulación, necesita de distintas etapas.

Entonces siguiendo este análisis hay un capitalismo neoliberal en decadencia y hay un capitalismo no neoliberal, lo que nos lleva a: ¿qué es el capitalismo? Pues el capitalismo es un modelo civilizatorio que instaura formas del ser, dentro del ser.    

Te puede interesar:   Inflación y Derechos Humanos

Parece necesario reiterar entonces que estar a la izquierda no es ser de izquierda, pues ser de izquierda es ser anticapitalista, implica en sí la conciencia de querer superar al modelo civilizatorio capitalista. Entonces estar a la izquierda hace que puedan existir acuerdos parciales con las izquierdas o parte de sus programas, pero no es ser de izquierda. Por ello el antagonismo no es entre estar a la izquierda y la derecha, es entre ser izquierda y la derecha.

Por ello para la batalla de ideas y cultural que debemos dar en este sentido, hay que  asirnos de un análisis material, de las condiciones materiales reales, pero además debemos poder explicarnos sin sectarismos ni  dogmas. Es así que, con esta lupa debemos observar a los nuevos gobiernos progresistas, ¿qué y cómo son? Son un progresismo conservador[i] que entre su búsqueda de regulación social para acomodar una nueva etapa de valorización del capital, sumando a su falta  o poca y focalizada ayuda social, o de programas sociales, la enorme represión más las alianzas que realizaron para llegar a la función del Estado, pues lo sitúan a la derecha de la realidad, esta es para mí una verdad que se presenta axiomática[ii].

“No le hagas el juego a la derecha” me dicen muches querides compañeres de militancia, nada me dicen de hacerles el juego  a su derecha, a la que está adentro y les pertenece, con esta simplificación de que es ser de derecha -según ellos el otro, el capitalista neoliberal-,  todo defienden, hasta lo indefendible porque creen que un gobierno “nacional, popular y progresista” no puede ser de derecha y sobre todo estar a la derecha, pero el progresismo conservador es derecha, la otra,  la neoliberal también es derecha.

Veamos por qué,  hay formas sencillas e históricas de diferenciar derecha e izquierda en política, a grandes rasgos la derecha es conservadora, reaccionaria y capitalista, la izquierda es la que busca la igualdad, la que defiende los derechos de la población y sustancialmente es anticapitalista, busca la superación del capitalismo como modelo civilizatorio, por otro, ya sea nombrado como socialismo, comunismo, anarquismo o cualquier otro nombre con el que lo podemos designar, pero algo muy distinto al capital.    

Pero además de ello, ha existido un intento de romper con estas consideraciones históricas y nombrar a la izquierda como parte de un programa capitalista, es decir sin que sea rupturista, una para nosotros digámosle así centroizquierda (progresista ahora antes la llamábamos reformista) pero que asume un discurso de izquierda o que proviene de una tradición de izquierda. Ahora bien debemos analizar para comprender dónde se posiciona esta centroizquierda la relación capital-trabajo, pero además el modelo que provoca, los programas sociales, la pobreza.

Te puede interesar:   La mirada Estatista en los derechos humanos.

El Gobierno del Frente de Todos hace agua en todos estos frentes, en la relación capital-trabajo beneficia claramente al capital, paritarias a la baja y ahora controladas para que no sean de una suba de más del 35% siendo que la inflación programada por el presupuesto nacional sería de la ficción del 29%, dinero destinado sobre todo al capital y poco y nada a la clase que vive de su trabajo, tomando en cuenta la pandemia que hay, es cuando menos criminal.

El modelo continúa con las bases del extractivismo, la contaminación y la represión sumada claramente la explotación de la clase trabajadora, lo que se viene a sumar que los planes sociales o programas son focalizados, tarjeta alimentar o el bono que se dio ahora de 15 mil pesos para quienes cobran la Asignación Universal por Hije o son monotributistas de las categorías más bajas son una claro ejemplo. Los índices de pobreza siguen creciendo, siendo que no hay ningún programa hasta ahora anunciado para combatir la pobreza y extrema pobreza, se destina dinero a la deuda externa y no a la deuda interna, al contrario de lo que dice el Comité del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales que refiere que hay que pagar la deuda externa pero privilegiando los derechos económicos, sociales y culturales de la población.

Supongamos que quien nos lee no crea que se pueda seguir elaborando desde las bases conceptuales históricas sobre qué es ser o no de izquierda, que quien nos lea crea que es viejo pensar que la izquierda es anticapitalista, y nos tilde por ello de dogmaticos y sectarios,  pues lo que no puede obviar este supuesto lector, es que el gobierno está a la derecha por las baterías de políticas que despliega y las que justamente no desarrolla, es por propio mérito.        

Dicho esto entiendo que hay algo más entre estar, el ser y no ser, en las izquierdas tenemos una ética que nos mueve, en principio no queremos ser aquello que queremos superar,  por ello no somos ni podemos ser autoritarios, arbitrarios, verticalistas, individualistas, estatistas dadivosos y filántropos. Pero además nuestra ética contiene una potencia, que es la búsqueda y construcción de la igualdad del ser anti-jerárquico, por tal motivo luchamos contra la existencia de las clases sociales.  Es por ello, además una ética ontológica, que se diferencia de la ética progresista en que la ética progre es moral, comprendiendo con ello que al moralista le gusta juzgar y ser juzgado a partir de sus propios valores y ello es, además lo que los mueve, de ahí la mayoría de las formas discursivas que usa su militancia, como “yo tan (algún famoso o intelectual orgánico) y vos tan (cualquier periodista reaccionario)” o las constantes fotos en las redes sociales de la “ayuda” social que dan. Por ello para terminar de fundar esta hipótesis vamos a pasar a hablar de justicia social y derechos humanos.

Te puede interesar:   DNU de Alberto Fernández. Apuntes antirrepresivos para la militancia y el activismo

La Justicia social desde una perspectiva de los derechos humanos[iii]

Justamente traemos a colación la justicia social porque es un término muy presente en la política Argentina pero pocas veces visto desde la mirada de los derechos humanos. El 20 de febrero a través de una resolución de las Organización de las Naciones Unidas (ONU) se designó como el día de la justicia social, siendo ésta que todes tenemos necesidades básicas comunes, que se traducen, que son derechos humanos.

 Entonces podríamos decir siguiendo a la ONU que la justicia social es el respeto igualitario de los derechos de cada ser humano. Y acá ingresa la gran cuestión, el intento de los sectores de derecha es que algunos de los derechos humanos no sean justiciables, es decir que se respete el derecho al voto, pero no el derecho a alimentarse en base a la idea caduca de generaciones de derechos[iv], es así que esta idea-fuerza da como fruto el cumplimiento progresivo de los derechos, que se enlaza, se asume como una verdad desde un ideario reformista-progresista, pero los derechos humanos son integrales, lo que quiere decir que cuando se viola un derecho se están violando los derechos humanos, dado su interconectividad.

 Ahora bien a ello sumémosle la justicia social como concepto dentro de los derechos humanos, lo que hace, es que la transforma en exigible. Al ser un derecho humano es obligación estatal. Por ello concluimos que no hay justicia social pues el pueblo en su gran mayoría tiene hambre y vulneradas sus necesidades básicas, y claro no hay respeto a los derechos humanos comprendidos estos desde su integralidad doctrinaria y justiciabilidad.

Para todos, todo

Damián Ravenna

Presidente

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires

APDH ZONA NORTE


[i] Alvaro Garcia Linera  para mi sorpresa sostiene asimismo esta categoría de progresismo conservador, manifestación que ha realizado varias veces, entre ellas en la charla que participo con la ministra de géneros y diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta y su agrupación vamos en el frente patria grande.

[ii] Un axioma  es una “verdad evidente” que no requiere demostración, pues se justifica a sí misma.

[iii] Este apartado esta realizado en base a mí columna semanal radial en el programa “encuentro con las noticias”, FM 107.3 MHZ TINKUNACO

[iv] La idea caduca de generaciones  de derechos hace referencia  a: 1ra generación derechos civiles y políticos, 2da generación derechos económicos, sociales y culturales 3ra generación derecho a un ambiente sano, etc

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *