El bipartidismo como violación al derecho humano a la participación democrática

-Diálogos entre los derechos humanos y la emancipación-

Se ha logrado consumar el gran sueño de la dirigencia partidaria, sueño elucubrado después de la revuelta popular del 2001-2; dos grandes frentes que institucionalizan la demanda social, la encauzan y la degradan a la “realpolitik”. Dos bloques sociales e históricos que buscan representar desde un supuesto centro, a la centroizquierda y la centroderecha.

Pero en realidad sus programas son capitalistas, es decir son anti-emancipación. Y acá es que debemos acentuar algunas consideraciones, existía dentro de una tradición de izquierda llamada democrática, una izquierda que llamábamos reformista desde la tradición marxista, o también socialdemócrata, una posteriormente llamada centroizquierda, ahora nombrada como progresismo. En Argentina algunos sectores progresistas después del gobierno de los Kirchner, se fusionaron en la forma populista, nacional y popular. Ávidos lectores de Ernesto Laclau, se consumaron.

La cuestión central de estos cambios, transiciones ejemplificadas en las maneras de nombrar y nombrarse, conlleva una cuestión sustancial pocas veces puesta en foco. El cambio de reformismo a progresismo, implica en sí que esta centroizquierda ha dejado de lado la idea de superar al capitalismo, aunque sea paulatinamente.

Sólo, es decir únicamente quiere gestionar al capital, humanizarlo. He aquí el meollo de la cuestión. Realizada esta operación mediante marcos de teoría muy claros, posmarxistas en sus inicios populistas después, está praxis política en la Argentina resultó en dos coaliciones que se disputan el poder estatal. Lo significativo de esta puja es que bajo la égida de los aspectos civilizatorios del capitalismo, ambas fuerzas políticas están, gestionan en función de la derecha.

Es más que claro el corrimiento del Frente de Todos hacia la derecha electoral, no sólo a través de claros representantes de la misma que están y gestionan dentro de esta alianza, sino que también a través de su programa económico y social -en cuanto a lo que actualmente es y se proyecta que sea- y en los discursos de sus intelectuales orgánicos que buscan en un año electoral, ensalzar los beneficios del bipartidismo y la fortaleza del orden democrático en la Argentina.

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Veamos un ejemplo, en la usina progresista que es el diario Le monde diplomatique salió un artículo de Julio Burdman, bajo el título “el nuevo milagro argentino” que dice sin medias tintas “La política argentina está dividida en dos partes equivalentes, y sus debates son monopolizados por los dos grandes conglomerados electorales. Un orden bipolar que constituye un verdadero milagro, ya que estamos rodeados de países cuya política se parte en mil pedazos. El milagro del orden.”i

El orden capitalista nunca puede ser visto como algo bueno desde los sectores subalternos y oprimidos, por ello debemos resaltar que el bipartidismo afecta seriamente la democracia Argentina, ya que no permite una disputa ideológica genuina, además que ha provocado el corrimiento del progresismo hacia la derecha electoral, pues que se puede decir de Juntos por el Cambio, más que quizá su única gran victoria es el Frente de Todos.

Hoy más que nunca el bipartidismo genera una democracia tutelada, una democracia institucionalizada, una democracia estatista y por ello no social. Además del serio problema de la representación, ya que se vota, pero los frentes a los que se votan, no tienen la capacidad ni la solidez ideológica para cumplir con sus programas electorales.

La representación además en la Argentina tiene otro claro problema y es la función otorgada a los partidos políticos y aquello que dice en cuanto al que el pueblo solo delibera y legisla a través de sus representantes, normas y leyes que fueron provocando, sosteniendo en potencia, el actual bipartidismo.

Podemos observar con ello, que ambos frentes se nombran como enemigos y al nombrarse mutuamente ejercen un poder comunicacional fenomenal, pues se colocan como antagonistas, opositores, en un juego que tiene más de alternancia que de confrontación. Se constituyen así en el reaseguro del sistema político vigente.

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Ahora bien, además de lo institucional que nos ocupa, hay otros aspectos que deben llamar nuestra atención y análisis, en principio el terrorismo de Estado, el genocidio que significó y el modelo neoliberal implantado, se anota otra lamentable victoria ahora claramente plasmada, que es un peronismo que ha dejado de lado todo aquello que tenia de disruptivo, un peronismo que ya no tiene izquierda. Un peronismo socialdemócrata que hace el vuelco que la socialdemocracia europea hizo, hacia el socialiberalismo.

Sumando a ello desde la izquierda no trotkista, no hemos logrado, en términos institucionales y electorales armar un proyecto de poder, pero aún nos mantenemos como una fuerza con gran presencia en el tejido social. Parece poco, pero eso es resistencia y construcción.

En cuanto a esa construcción ya que el socialismo desde abajo y el poder popular son nuestro horizonte, sumare algunas bases conceptuales que provienen de la doctrina de los derechos humanos, desde una interpretación anticapitalista como es mi costumbre.

Dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 21 inciso 1ro “Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.”ii En esta definición podemos apreciar un aspecto constitutivo de este derecho que es un derecho individual de incidencia colectiva.

Es por ello que este derecho sólo puede ser comprendido en su totalidad haciéndolo trabajar con la libredeterminación o la auto-determinación de los pueblos, que es el derecho de un pueblo a decidir libremente sus propias formas de gobierno, perseguir su perfeccionamiento económico, social y cultural, y estructurarse libremente sin injerencias internas.

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Nosotres sabemos que la democracia burguesa es democrática en lo civil, coercitiva en lo político y dictadura en lo económico. Por ello defender la democracia no debe ser la defensa de este orden, sino defender derechos para todes. Los derechos humanos desde una perspectiva anticapitalista, sin duda sirven para algo de ello.

Para todos, todo

Damián Ravenna

Presidente

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires

APDH ZONA NORTE

i https://www.eldiplo.org/notas-web/el-nuevo-milagro-argentino/

ii https://www.un.org/es/about-us/universal-declaration-of-human-rights

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