Chile, cuando los de arriba tiemblan

¿Cómo empieza una revuelta? ¿Cómo una rebelión que pide cambiar de raíz el régimen vigente? ¿Chicas y chicos de la secundaría saltando los molinetes del subte? Se queman los papeles

¿Quién detuvo los relojes en Octubre del 2019 en Santiago?

El régimen pinochetista heredado y sostenido por una élite política y económica, con socios y cómplices en los partidos políticos de todo el espectro, tan sólido, tan armado hasta los dientes, cruje. De ejemplo del mundo al espanto.

Una clase dominante, racista en su castillo de cristal, mira desde arriba, ese hormigueo incesante que allá abajo, no se detiene. ¡Aplastémosles como cucarachas! ¡Apuntemos a los ojos! Hay que mutilar, enceguecer a esa turba monstruosa que exige ser redimida.

La juventud es nuevamente protagonista, como ayer, como el ´68, pero con otros programas y otra experiencia. Es otra cosa, es algo nuevo.

Desconfiaban de la Convención Constituyente ¿votar constituyentes? Pero no hay alternativas a la vista. ¿Qué hacer con toda esta potencia?

También hay anticapitalistas y ecologistas. Mapuches descendientes del indomable cacique araucano Lautaro, que dicen ¡Bienvenidos a la trinchera, hace 500 años que la hemos cavado y mantenido abierta! Y el componente feminista y anti patriarcal le multiplica la potencia en forma exponencial. Quieren revolucionarlo todo, no más migajas ni derrame.

La primera línea

¿Quién no se emocionó y quebró por dentro con la imagen de la “Primera Línea”? Detrás de esos escudos variopintos, defendiéndose de los chorros de agua y las balas. Defendiéndose del odio de clase que manda a sus guardianes a limpiar las calles. Esa es la imagen, ese es el símbolo. Y si de luchas anteriores lo fue el firulays negro con el pañuelo rojo en su cuello, en esta lo es ese puñado de valientes, sangre joven dispuesta a darlo todo y servir de ejemplo. Por eso salió el bajo pueblo a las calles. Entendieron y acudieron al llamado. Obreros y obreras, desocupados, docentes, cuentapropistas, profesionales, colectivos de mujeres, movimientos sociales y ambientalistas.

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La Asamblea Constituyente

La casta y la nobleza tienen que aceptar el clamor popular. Dar algo para no perderlo todo. En última instancia, hay una ingeniería electoral pensada para estas situaciones de crisis. Especulan. “El voto no es obligatorio, nosotros tenemos los aparatos de los partidos aceitados, un poco de plata por aquí otro poco por allá, manipulamos algo, y ¿Qué peligro puede ser esa masa deforme que nos pide cambios?”. Pero la lucha en las calles todo lo resignifica.

Creían que podían controlarlo todo y no pudieron. El pueblo se organizó en pocos meses, en medio de la pandemia, en frentes que contuvieron a todos y todas. La mayoría en espacios independientes, porque como el que se quema con leche ve una vaca y llora, los que ven un aparato partidario, escapan en sentido contrario. Pero, primera sorpresa, ¡no son apolíticos! Son insumisos y quieren otra forma de hacer política y …la hacen.

Entonces, construyen en la diversidad. Y hay independientes no neutrales, independientes de izquierda e individuos que no son individualistas, que quieren aportar a algo colectivo. Saben dónde está el enemigo, por eso en la convención están dispuestos y dispuestas a coordinar con todxs lxs que se enfrenten a la élite.

Recuerdos de hace 150 años. Les ilustres deconocides

Y con sentimientos encontrados, con mucha desconfianza, esquivando al coronavirus y a la posible muerte, se fue a votar.

La segunda sorpresa es quiénes salieron elegides como constituyentes, es decir, quiénes van a escribir y elaborar la nueva Constitución, o sea el nuevo Chile, desde el punto de vista de su régimen político. Quizás, entusiasmándonos, en lo económico y social. ¿Por qué no?

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¿Quiénes son lxs independientes desconocidxs que fueron elegidxs? Salvando las evidentes distancias políticas, recuerdo que estamos en el mes de mayo, y hace 150 años transcurría la Comuna de París, en 1871. Después de haber provocado una crisis política en el gobierno al retener los cañones que les querían sacar y un vacío de poder, el pueblo parisino participa de las elecciones para la Comuna de la ciudad. Se vota en 22 distritos, y el resultado fue la expresión de lo que pasaba en las calles.

Cuentan los miembros de la Primera Internacional, que entre los elegidos, había algunos que se habían destacado como buenos oradores en las asambleas y que tenían oficio militante. Eran la minoría. Lo que sorprendió cuando se realizó la primera reunión de la Comuna, es que la mayoría eran ilustres desconocidos. Eran los sin nombre, los nadies, los que habían participado en las asambleas pero también en las acciones de los dos últimos años contra el gobierno burgués monárquico. Obreros, artesanos, carpinteros, broncistas, mecánicos, tenderos, empleados, imprenteros, escritores, periodistas. Nadie con notoriedad. Pero una vez en el gobierno comunal, tomaron medidas concretas, que por primera vez aliviaron la situación y la vida cotidiana de los de abajo. Y se atrevieron a pensar una sociedad igualitaria sin explotación.

Los resultados de las elecciones del 15 y 16 de mayo en Chile, dieron como resultado por un lado, una estrepitosa derrota del frente del gobierno de derecha y ultraderecha. También la de los partidos progresistas de la Concertación cómplices de las reformas neoliberales. Y por otro, la irrupción de los olvidados, de los nunca llamados a ser protagonistas, de los educados para delegar. Éstos lograron tener la mayoría en la Convención Constituyente, la derecha ni siquiera podrá vetar las propuestas que rechace.

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Les constituyentes elegides, prometen poner en práctica otra lógica política para construir en forma colectiva, el contenido de la nueva Constitución. La idea es que las propuestas y políticas se propongan y discutan en los territorios, lugares de trabajo y de estudio. 

El amplio espectro de la izquierda, la centroizquierda, los mapuches y los grandes ganadores de estas elecciones, los independientes sin partido, tendrán la responsabilidad de cambiar la forma de hacer política y de poner en papel lo conquistado hasta la fecha. También la de no perder en la convención lo ganado en la calle. Pero, ¿quién dice que este es el techo de la utopía? Mientras tanto, el pueblo insumiso, los de abajo festejan, los de arriba tiemblan.

One thought on “Chile, cuando los de arriba tiemblan

  1. En todo cambio sustancial “los nadies” de la historia somos protagonistas, como en La Comuna, hoy en el País hermano necesitamos que “les nadies” chilenos se vean protagonistas, pasen a llamarse “les todes”. Ojalá rompan la trampa institucional . Abrazo grd. a “los nadies”, a “les todes”.

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