Claves para analizar las elecciones en Perú desde una mirada transfeminista y antirracista.

Con más del 95 por ciento de los votos contabilizados y una ventaja de casi 0,5 puntos, un candidato inesperado, el maestro Pedro Castillo (Perú Libre) está a un paso de convertirse en el nuevo presidente por sobre la derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular). Las agendas transfeministas se nutren de las experiencias territoriales a la vez que ponen sobre la mesa las tensiones propias de cada comunidad, impulsando debates, protagonismos y transformaciones mas allá y mas acá de las fronteras nacionales. Desde una mirada transfeminista y antirracista el colectivo Identidad Marrón salió a preguntar a diversas activistas mujeres, trans y migrantes: ¿qué está en juego tras las elecciones en Perú?

La desigualdad es una de las características del continente y Perú no es la excepción. Brechas económicas, de género y de acceso a servicios básicos de salud, educación, y vivienda son parte de la realidad de millones de personas en el país andino. Un dato que ilustra esta situación es que según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) un tercio de la población no alcanza a cubrir sus necesidades básicas. Ante la crisis sanitaria las respuestas del Estado peruano no fueron suficientes y el desempleo se duplicó. En parte, porque las medidas de inmovilización social obligatoria dispuestas en el marco del estado de emergencia impactaron en las actividades de subsistencia de millones de familias en un país que tiene un alto porcentaje de  economía informal (70%).

Después de más de un año de crisis sanitaria, Perú tiene el mayor nivel de mortalidad en el mundo y económicamente es uno de los más golpeados. Esto obliga a poner bajo la lupa la realidad de un modelo neoliberal que se había vendido como exitoso, pero ante esta situación no pudo ocultar su histórica  matriz de inequidades y exclusiones que impactan con mas violencia sobre distintas poblaciones si tenemos en cuenta una mirada interseccional, de género; étnico/racial y de distribución territorial (urbano/rural), entre otras posibles variables.

Si estas variables constituyen la matriz histórica de desigualdad, es de vital importancia contar con herramientas  que acorten las distancias para permitir autonomía y ejercicio pleno de derechos: el reconocimiento de las identidades, los derechos reproductivos, la participación política y el acceso a acceso a derecho básicos son clave así como un modelo de desarrollo sostenible humana y ambientalmente. Ahora bien ¿las agendas de les candidates, abordaron estas cuestiones? ¿Qué dijeron al respecto?

Derechos sexuales y reproductivos

El acceso al aborto sin restricciones es un derecho aún no reconocido en el Perú y continúa siendo criminalizado. Según Amnistía Internacional, se estima que el 19% de mujeres entre los 18 y 49 años de edad se sometieron a este procedimiento en algún momento de su vida. Solo el aborto terapéutico esta permitido legalmente, aunque en la práctica se presentan trabas para acceder a este derecho, lo que lleva a que las gestantes aborten de forma insegura poniendo en peligro su vida.

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Michelle Garcia Coaquira-Foster es parte de la colectiva por la Libre Información para las Mujeres en Lima.

Al respecto, la periodista y activista Michelle Garcia Coaquira-Foster, integrante de la colectiva por la Libre Información para las Mujeres (Lima) señaló que ningún candidato mostró una agenda de derechos sexuales y reproductivos, igualdad de géneros o enfoque de género en las escuelas. Sin embargo, el partido de Pedro Castillo, Perú Libre, hizo una alianza con Juntos con el Perú que es una organización que si tiene una agenda de género mas definida.  

“El Fujimorismo tiene vinculos con sectores muy conservadores como ´Con mis hijos no te metas´; ´Padres en acción´; ´Parejas reales (contra la union civil de personas del mismo sexo)´ y su agenda es sumamente conservadora”, agregó la periodista en diálogo con LatFem.

Una muestra de esto se ve respecto a las esterilizaciones forzadas realizadas durante la dictadura de Alberto Fujimori, las víctimas consideran que este fue un caso de delitos de lesa humanidad, ya que afectó específicamente a: mujeres campesinas, indígenas, pobres y quechua-hablantes. Incluso el Estado peruano ha reconocido la comisión de estos delitos a través del Plan Integral de Reparaciones para las víctimas de violencia sexual. Sin embargo, la candidata Keiko Fujimori dijo, en declaraciones a la prensa, que no se deberían llamar “esterilizaciones forzadas” porque, según ella, esto era un programa de “planificación familiar“.

“Es alarmante la ausencia de la agenda de género en esta segunda vuelta, pero es mas alarmante la postura de una de las candidatas que es claramente antiderechos, mostrando que ser mujer no es necesariamente ser feminista”, dijo Michelle Garcia Coaquira-Foster.

Por su parte, la abogada feminista Brenda Alvarez, desde Lima, explicó: “Por un lado Fujimori fue posicionándose como defensora de las mujeres, aún cuando su partido sistemáticamente se opuso y se opone a cualquier atisbo de avance por incrementar las sanciones a feminicidas, restringir los beneficios penitenciarios a violadores y medidas de no discriminación para personas LGTBIQ. Por el otro extremo, el candidato Castillo mostró su absoluto desconocimiento sobre  la centralidad de la lucha contra la violencia de género como una de las deudas de la democracia, aspecto que no se puede soslayar ya que esta problemática es una de las más grandes y graves de nuestro país”.

Géneros y diversidades

En Perú la población trans aún no cuenta con un documento que reconozca su identidad y permita ejercer sus derechos ante el Estado y otras instituciones.  Durante los días de cuarentena diferenciada por género, a pesar de que el gobierno demandó que la policía respete la identidad de género trans, “muchas personas transgénero se vieron impedidas a circular por calles y mercados en los días que les correspondía, expuestas a transfobia y discriminación. Otras fueron detenidas en centros policiales, maltratadas y humilladas por su identidad trans” denunció el  último informe anual de Amnistía Internacional .

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Valo es artista y migrante peruana en Buenos Aires. En referencia a la agenda de género y diversidades señaló: “ambos candidatos no son conocidos por tener posturas a favor de estos derechos, sin embargo en las últimas semanas Pedro Castillo se reunió con comunidades LGBTIQ y esto da pie a pensar que se puede haber un gobierno que incluya estas propuestas cosa que no sucedió con Keiko”.

Claudia Vásquez Haro es militante travesti trans migrante, Doctora en Comunicación Social (UNLP) y parte del comité Perú libre en Argentina. Ante la pregunta por la agenda de género en campaña reconoció que “si bien no había una agenda clara sobre cuestiones de género y diversidad, con la experiencia que tenemos las travestis y trans y las personas de la diversidad sexual sabemos que los derechos se conquistan de la mano de gobiernos nacionales y populares, desde adentro de las instituciones”. Y en esa misma línea agregó: “junto a algunas compañeras travestis trans que nos sumamos a Perú Libre, porque plantea un proyecto de país con justicia social,  promueve una la asamblea constituyente para reformar la constitución donde creemos que es el momento oportuno para que las cuestione de género y diversidad sexual sean parte de la agenda política del Perú”.

Claudia Vásquez Haro es militante travesti trans y migrante en Argentina. Es Doctora en Comunicación Social (UNLP)

Racismo y clasismo

El desarrollo de la campaña electoral ha evidenciado un profundo racismo y clasismo. Pedro Castillo es un hombre de Cajamarca, además de hablar español es quechua hablante, lo cual ha despertado  muchos comentarios racistas por su manera de expresarse, o por cómo viste con ropa tradicional, incluyendo el clásico sombrero Chotano. Peyorativamente se le ha nombrado como “provinciano”; “Serrano” o incluso “Terruco”.   

“Es notorio que el ataque hacia Castillo no está basado en competencias o en su proyecto político. Ha sido una campaña clasista, racista, en donde la clase media alta, en su mayoría personas blancas, han mirado por sobre el hombro a una clase que históricamente ha sido vulnerada”, analizó la periodista Michelle Foster.

“Unos de los mayores desafíos que evidencian esta situación es poder vencer esta colonialidad que aún persiste y se hizo muy evidente en las últimas semanas”, sostuvo la artista Valo. “Seguimos arrastrando heridas coloniales, seguimos desvalorizando a las personas por su color de piel, origen, rasgos indígenas, costumbres”, sumó. 

Lore Nat es comunicadora y docente transdisciplinar en Lima. Para ella “aún ante las claras diferencias, es interesante la apertura que se ha generado por parte de colectivos LGBTIQ+ y antirracistas para con Castillo, se ha dado una apertura de escucha y diálogo muy interesante, de consenso y diálogo y que ya se puede ver en las reuniones y asambleas de estas últimas jornadas. Es un paso, nos da esperanza para que esta desigual cambie desigualdad cambie y para ello el gran desafío es fortalecernos como ciudadanos, como grupalidad y colectivos” .

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Lore Nat es comunicadora y docente transdiciplinar en Lima.

Medio Ambiente

Otro de los temas hostiles de la campaña es una de las agendas más importantes respecto a la salud y la vida: el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales. La abogada feminista Brenda Alvarez explicó: “Es claro que el grupo fujimorista ha estado en contra de las medidas de protección del medio ambiente, esto se expresó, por ejemplo, en su oposición a la ratificación del Acuerdo de Escazú. Por parte de la candidatura de Pedro Castillo, y según su performance en campaña, no aborda el tema con seriedad, por lo que este tema se presenta como ausente de su propuesta de gobierno”.

Para Claudia Vásquez Haro esta ausencia puede convertirse en posibilidad si se “logran articular las luchas, ir construyendo alianzas estratégicas”. “Es cierto que en los candidatos no han sido claros en la cuestión ambiental, pueblos originarios y género, pero tenemos el mismo enemigo: el patriarcado, el capitalismo, colonialismo y la propiedad privada porque la deforestación, los desplazamientos forzados, el avance en la privatización de las tierras tienen que ver con el neo colonialismo y políticas neoliberales, por eso es clave la mirada interseccional para articular las luchas y transformar esa realidad”, agregó.

Desafíos Bicentenarios

Las desigualdades en el acceso a derechos sociales, económicos y políticos  tienen estrecha relación con las cuestiones etnico raciales y de género, lo que en concreto se denuncia como racismo, clasismo y sexismo. Muchas veces estas dimensiones se ven opacadas ante los grandes discursos de modelos políticos y de desarrollo que no mejoran la vida de la mayoría de las personas.

Por eso, en las vísperas del bicentenario de la independencia del Perú es importante recuperar agendas propias, interseccionales y tener claridad para dimensionar los desafíos, escuchando las voces de las mujeres, diversidades, personas racializadas y activistas de distintos espacios.

La abogada feminista Brenda Alvarez enfatizó la impotacia de mirar con seriedad las desigualdades estructurales. Para ella “hay temas esenciales que deben cuestionarse y abordarse: el modelo económico;  la redistribución de la riqueza; el racismo y la violencia de género” .

En ese sentido, Claudia Vásquez Haro aportó: “ el desafío que tenemos es consolidarnos como movimiento de género y diversidad sexual desde una perspectiva transfeminista e interseccional y que eso se traduzca en acción política”.

“Gane quien gane habrá que fortalecer las organizaciones políticas, colectivas feministas y de derechos humanos, a la vez que democratizar la información  para la acción colectiva”, insistió Michelle Foster. Comprender, escuchar la demandas y poder reconstruir el país con diversidad de voces es clave para encontrarle cauce político a las desigualdades estructurales, heridas coloniales y  desafíos de transformación que se ponen en evidencia en este bicentenario. El presente se sigue escribiendo y cada día es una posibilidad de ser, hacer y construir.

Fuente: latfem.org

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