La fragmentación no le sirve al pueblo

La barbarie represiva no para, estas últimas semanas la han centrado en los manifestantes de los Sitios de Resistencia de Cali y Bogotá; en la madrugada del sábado pasado en un descomunal operativo de Guerra fue desalojado Puerto Resistencia en Cali, en el que emplearon más de 1.000 tropas del Ejército, Policía militarizada del Esmad y del Goes, con tanquetas, retroexcavadoras y todo tipo de armamento; en Bogotá la acción policial dejó dos muertos, Jaime Alonso Fandiño en Usme y Cristian David Castillo en Suba, además de decenas de heridos y detenidos.
Según la ONG de Derechos Humanos Defender la libertad durante el paro nacional hasta el 22 de junio registraron 83 asesinados, 3.200 detenidos, casi 2.000 heridos, 84 desaparecidos, 106 víctimas violencia de género y 80 lesiones oculares.
Los problemas siguen ahí, sin soluciones
Este 28 de junio se cumplen dos meses del estallido social sin que haya diálogos, ni negociación, ni soluciones, en cambio el régimen ejecuta una descomunal represión que es su respuesta característica; mientras el descontento se acrecienta porque sigue la reducción de los ingresos de la mayoría de la población, crece el desempleo, la pobreza, la crisis de las pequeñas y medianas empresas, la crisis en el campo, el asesinato de líderes sociales, la negación a la paz y toda la lista de males que sufrimos.
La desastrosa gestión del Gobierno frente a la pandemia agrava los problemas, ocupamos el onceavo lugar en el mundo por los más de 700 muertos, 32.000 contagios diarios y los centros hospitalarios están colapsados; por todo esto las encuestas muestran que el rechazo a Duque llega al 79 por ciento, con una aceptación inferior al 20 por ciento.
El Pliego de Emergencia que Duque se negó a negociar será presentado al Congreso por el Comité Nacional de Paro el 20 de julio, Proyectos de Ley que están condenados a naufragar porque los rechaza la mayoría de extrema derecha del Centro Democrático y la coalición de Gobierno, que acaban de hundir propuestas como la Renta Básica, la Matrícula Cero y otros recién presentados.

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Sin respuestas vendrán nuevos estallidos


Solo queda la democracia de la calle, las movilizaciones y sobretodo la de lograr la fuerza suficiente para obligar al régimen a ceder, así como se logró tumbar la Reforma Tributaria y de la Salud, sacar al Ministro de Hacienda y a la Canciller; por tanto sigue vivo el clima de agitación social y descontento que lleva a nuevas jornadas y estallidos en los próximos meses.
Para lograr mayor fuerza y que valgan más las exigencias del pueblo, para obligarlos a negociar y para fortalecer una opción de cambio y de Nuevo Gobierno se requiere confluir en unos lineamientos unificados que soporten un plan de acción común, coordinado por un espacio nacional conjunto de los sectores movilizados.
No se contraponen presionar al Gobierno con negociar unas exigencias inmediatas básicas a la vez que se acumulan fuerzas hacia trasformaciones de mayor alcance y un Nuevo Gobierno, tampoco fortalece distanciar a quienes trabajan por una opción electoral de los que aspiran a ir más allá; los que están con la prioridad electoral han de darse cuenta que sus opciones se fortalecen si crecen las luchas populares, y quienes luchan por opciones de mayor alcance han de darse cuenta que ello requiere de mucha fuerza, de mucho pueblo, de confluir con múltiples sectores y de una gran alianza para mejorar la correlación de fuerzas que logre los cambios y transformaciones que urge el pueblo colombiano.

fuente original: Revista Insurrección (del ELN colombiano)

extraído en resumen latinoamericano

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