Entrevista. Federico Pavlovksy ante el caso Chano: “La reglamentación de la Ley de Salud Mental es baja”.

El episodio de gatillo fácil contra Chano Moreno Charpentier, reabre un debate que cruza una serie de ejes: la salud mental y las políticas públicas, la violencia policial cómo respuesta a todo y el tratamiento mediático. En #AlertaSpoiler conversamos sobre estos temas, y mas, con Federico Pavlosky, psiquiatra y director de “Dispositivo Pavlovsky”.

El caso Chano, el tratamiento mediático y el accionar policial

 “Estas cosas pasan todos los días, acá hay una persona muy querida para mucha gente y muy conocido. Lo primero es que nosotros los médicos o los profesionales de la salud tenemos que tener siempre mucha cautela al hablar de pacientes de nuestros propios pacientes y de los pacientes de los demás. Hablando del tratamiento mediático que es bastante impresionante siempre, el tratamiento mediático es muy muy fuerte, porque es muy compulsivo, muy adrenalínico, muy 24×7 y de golpe se pasa a otro tema y en el medio queda gente, quedan personas, familias, historias, es impresionante. No me refiero a ustedes, estoy hablando de la maquinaria mediática que nos llama a los médicos, nosotros atendemos pacientes, y acá pienso en Chano y pienso que es un tipo que la esta luchando hace un montón, que hace un montón que viene diciendo que está luchando contra esto, con muchos tratamientos. Estos son las adicciones, es una lucha diaria durante mucho tiempo con muchas situaciones muy serias y muy graves los que nos dedicamos a la salud mental y a las adicciones en particular, que es mi campo, esta es la realidad que vivimos todos los días”.

 “En este caso en particular, naturalmente yo no me voy a meter en la intimidad del caso porque desconozco, si podría decirte una general: en promedio las fuerzas de seguridad no están preparadas para lidiar con pacientes con problemáticas mentales, es decir un paciente con un cuadro de excitación psicomotriz, un delirio agitado o con un episodio psicótico inducido por sustancias, es una persona que está atravesando una crisis. Y requiere la intervención del Estado en esa crisis, esto es importante decirlo, pero tiene que ser un tipo de intervención muy particular y muy singular, no la que se dió. En algún momento se hizo en los años previos un protocolo, de hecho hay un protocolo de entrenamiento a las fuerzas de seguridad para el tratamiento de personas con adicciones pero bueno mi sensación y lo que suele ocurrir habitualmente es que esto esto no ocurre”.

La Ley Nacional de Salud Mental y su reglamentación

 “A mi me parece que la ley, la Ley Nacional de Salud Mental, que se sancionó en el 2010, es muy importante en función de la defensa de los derechos de los pacientes en muchísimas áreas y está en sintonía con otros tratados internacionales. Ahora me da la impresión a mi y esto nos pasa un poco en la vida cotidiana con algunos pacientes que cuando hay determinadas intervenciones que tienen que ver con la emergencia, en donde tenés que actuar como experto porque sino estás abandonando al paciente, muchas veces nos faltan algunos recursos burocráticos. También en la preparación incluso de los profesionales de la salud para actuar en emergencias. La ley establece que tiene que haber una instancia de valoración, algo que se denomina riesgo cierto e inminente, que a veces no es tan fácil de diagnosticar cuándo alguien está en riesgo cierto e inminente y cuándo no. Y estamos hablando de personas que eventualmente tienen obra social y prepaga porque muchas veces lo público tarda más y en el contexto de la pandemia”. “Un aspecto muy importante de la Ley, es el artículo 4, que establece que las adicciones deben ser incorporadas al abanico de problemas de la salud mental. Pero, ¿por qué hace falta que una ley que se sancionó en el año 2010 establezca que las adicciones deben ser interpretadas y formar parte del abanico de problemas de la salud mental? Todos los que estudiamos psiquiatría sabemos que las adicciones forman parte de las problemáticas de la salud mental. La respuesta es porque las adicciones vienen quedando por fuera de las políticas de salud mental históricamente y entonces tenemos un problema ahí en relación a lo que sería la valoración de los casos”. “Tenemos algunas dificultades de implementación de la Ley y también es muy difícil establecer allí el momento. Hay un momento que es de urgencia, de emergencia, en ese momento intervienen en ocasiones un médico psiquiatra, no siempre, porque en muchos casos no llega la ambulancia y muchos pacientes van al hospital y no todos los pacientes con adicciones son recibidos en el hospital de la manera que deberían ser recibidos. Hay una problemática en los servicios de salud mental en donde muchas veces las adicciones no forman parte. Hoy en Argentina hay equipos de salud mental en hospitales que no atienden adicciones, atienden todas las problemáticas pero no adicciones entonces tenemos un problema estructural más allá del caso puntual tiene que ver con la falta de acceso de personas con adicciones a los tratamientos de salud mental. ¿Cuál es la relación? que cuando una persona tiene poco acceso a un tratamiento hay más situaciones de emergencia y de urgencias”. “En términos estructurales la reglamentación de la Ley de Salud Mental es baja. La ley lo que establece es que no debe haber manicomios, y yo creo que no debe haber manicomios, pero no creo que haya que cerrar instituciones, ahí quiero marcar una diferencia, creo que hay que reconvertir instituciones, hay que reconvertir hospitales, manicomio cerrado pasa a ser un shopping, un hospital cerrado pasa a ser un estacionamiento. Entonces creo hay que reconvertir instituciones, estamos de acuerdo en que no haya manicomios, manicomios en el sentido de la práctica manicomial de lugares que encierren a pacientes durante muchos años por supuesto, pero tiene que reconvertirse el sistema de salud para que los pacientes con problemas mentales tengan acceso al sistema de salud”. “El caso de las adicciones, que esta semana cobró como pico mediáticamente a raíz de este caso, es absolutamente emblemático porque las personas con problemas mentales no tienen un gran acceso al sistema de salud esto es histórico, pero las personas con adicciones son digamos el último orejón del tarro. Imagínense que llega uno de cada diez, solo un paciente de cada diez personas que tienen adicciones llega al sistema de salud. Y hoy tenemos un problema, en donde por un lado es una ley que suena bien, que se escucha bien, pero yo creo que tiene un problema de reglamentación particularmente en este tipo de situaciones. No tenés todos los recursos intermedios que la ley postula. ¿Qué son recursos intermedios? Tratamientos ambulatorios, tratamientos de servicios de salud mental que traten adicciones y patología dual (que es la consistencia de adicciones y enfermedad psiquiátricas o trastornos psiquiátricos), casas de medio camino, hospitales de noche, muchos hospitales de día, terapia de grupo, etc. Por ejemplo en muchos hospitales esto no lo tenés, lo tenés de manera aislada en distintos hospitales o en distintos centros de salud”. “Argentina es un país rarísimo entonces casi siempre la respuesta es: ‘Si, es un problema de presupuesto’ pero sabes que acá creo que también incide el prejuicio profesional, también incide lo que nos provocan los pacientes con adicciones en lo personal, en lo familiar, en lo institucional, en lo mediático. Imagínense es el único problema médico en la historia que es perseguido por el código penal, el código penal sigue persiguiendo a personas que tienen sustancias ilícitas en su posesión porque son personas que consumen, es decir moralmente, familiarmente, instintivamente, el código penal y además el sistema de salud pública que yo te diría sistemáticamente a lo largo del país expulsa estos pacientes. En respuesta a la pregunta del presupuesto: no, no es necesariamente un tema de presupuesto. Es mucho más caro una internación que un tratamiento ambulatorio, tenemos equipos, hoy Argentina 2021, en los hospitales que uno llega con una adicción, un consumo crónico de alcohol, un consumo crónico de cocaína, un consumo de psicofármacos, uno llega diciendo motivo de consulta: ‘necesito tratarme por mi adicción’ y la respuesta que obtiene en muchos servicios de salud mental de la Argentina es acá no atendemos adicciones”.

Te puede interesar:   Los servicios de inteligencia durante el gobierno de Macri (1 de 2)

Criminalización, consumo y consumo problemático de sustancias

 “No es un tema de presupuesto, es tema político y en muchos casos la salud mental, esta cuestión que marcabas de hacer una lectura, cómo interpretar y leer las adicciones, como un problema de seguridad nacional y en realidad las adicciones son un problema de salud mental. No me refiero al uso de drogas milenario, ecológico, histórico en el cual yo como psiquiatra ni opino, trato de aprender, me refiero a las personas que se enferman con las drogas. Suena bien decir que todas las personas que consumen cannabis tienen una adicción al cannabis, que todas las personas que alguna vez consumieron una droga como la cocaína son todos adictos, la verdad es que no. Y de hecho hay un porcentaje que está establecido internacional que ronda más o menos entre el 10 y el 15 por ciento de personas que tomaron contacto con determinadas drogas y desarrollaron una adicción y vayamos al ejemplo del alcohol, el ejemplo del alcohol es paradigmático un 70, 80 por ciento de la población está expuesta desde edades tempranas al alcohol y si bien es la adicción número 1° de nuestro país, no todo el mundo desarrolla un alcoholismo”.

“Tiene que ver con el negocio, tiene que ver con política, tiene que ver con la vida de consumo, tiene que ver con un negocio que es un negocio no sólo redituable y acá obviamente entramos en el consumo de drogas, narcotráfico y todas las aristas que a ustedes se les ocurran”.

A modo de síntesis

 “Primero, número uno, lo que más me importa es que este pibe que la viene luchando, que no sé si tiene la bendición o la maldición de ser famoso y talentoso, que la viene luchando que se recupere, ojalá que se recupere. Segundo, creo que las fuerzas de seguridad no pueden intervenir sin entrenamiento en problemáticas de salud mental y creo que este tipo de casos que nos llaman mucho la atención y que despiertan esta cosa medio paroxística de los medios, viene bien para decir que hay muchas personas, que los problemas de adicciones son el tercer motivo de consulta de la salud mental en Argentina, pero el sistema no está preparado, no está preparado para las personas que luchan, que quieren luchar, o sea que necesitan recuperarse y volver a sentirse bien porque realmente implica muchísimo sufrimiento. Esa imagen que tenemos de la persona que consume como mala persona, estafadora, que se caga en todo el mundo (perdón la expresión), son personas que están sufriendo un montón. Es muy interesante, pasa algo con las adicciones que es muy político también, hay actores, digamos eslabones de la sociedad, que brindan muchísima ayuda a las personas con problemas de salud mental y adicciones que no son profesionales, por ejemplo alcohólicos anónimos y narcóticos anónimos son grupos de autoayuda o de ayuda mutua que se crean los mismos pacientes, es un área tan compleja que a veces la respuesta más efectiva la dan de manera autogestiva”.

Te puede interesar:   Pensar la alternativa. Animarnos a soñar y a construir otra cosa…

Fuente: Laizquierdadiario.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *