Qué será de la Memoria, Verdad y Justicia, sin Memoria, Verdad y Justicia para Santiago Maldonado

Especial para Contrahegemonía

La tríada de la memoria, verdad y justicia funciona como un apéndice de las luchas sociales que, observando la función opresora del Estado le reclaman su participación en la represión. Hemos conseguido mediante esta fórmula vigorizar la lucha del pueblo a partir del ejercicio de la memoria y por consiguiente las continuidades de las luchas por la emancipación, coadyuvando con ello a quela verdad se comprenda como una disputa entre las clases dominantes y las clases subalternas y a la búsqueda de justicia, como un mecanismo que nos permita solidificar subsidiariamente la memoria y la verdad.

De esta manera lo que ocurre en la causa por la desaparición forzada de Santiago Maldonado seguida de su muerte, tiene una relevancia central. La familia viene denunciando su paralización. Mientras tanto la derecha hace su juego, unos en abierto ataque, la otra busca apropiarse del sentido de la lucha por verdad y justicia, sacándole o bajándole los decibeles a la identidad de Santiago y sus métodos de lucha y sobre todo a los por qué de lo ocurrido.

Es por ello que es importante hacer memoria, en palabras de su madre: “Vos diste tu vida por los hermanos originarios y nadie hace justicia por vos.”[i] Santiago estuvo cortando una ruta, tapada su cara acompañó y al acompañar fue parte de la genuina lucha por sus derechos y los del territorio de la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia Cushamen, provincia de Chubut.

Es de resaltar que Santiago era anarquista y que debemos hacer énfasis en ello porque, así como reivindicamos la militancia de les 30.000compañeresdetenides-desaparecides, debemos asimismo reivindicar el anarquismo de Santiago. Esto es de suma importancia para el ejercicio de la memoria del pueblo y sus luchas y porque además al acentuar su identidad y su ideología, derrumbamos los maniqueos intentos de subordinar su historia a lo instituido y al relato de las clases dominantes y sus distintos gobiernos.

Te puede interesar:   La separación de la Iglesia y el Estado, una perspectiva desde los derechos humanos

Es por ello que, conjuntamente, queremos resaltar el método de lucha, que es el piquete, porque frente a la violencia estatal, luchar es absolutamente legítima defensa. Esta es una parte importante de la verdad que debemos levantar desde los sectores subalternos y oprimidos para antagonizar con las clases dominantes.

Al mismo tiempo hay una parte de la verdad que nos falta y se sustancia en lo legal, en el proceso judicial. Esa parte de la verdad es saber qué paso, y por qué los distintos gobiernos no hacen nada para colaborar y realmente saber qué y cómo sucedió. Las complicidades entre los gestores del Estado son muy claras ya que el conflicto de tierras y el genocidio por goteo que, en el marco de la lucha de clases orientan y clarifican todo lo ocurrido, es lo que se busca ocultar. Paralizar la causa forma parte de estos mecanismos, para silenciar y ocultar complicidades y opresiones.

Es de esta manera que debemos observar que siguiendo el Convenio 169[ii] de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que la Argentina suscribió, en su artículo 16 detalla: “Siempre que sea posible, los pueblos indígenas deberán tener el derecho de regresar a sus tierras tradicionales en cuanto dejen de existir las causas que motivaron su traslado y reubicación”. Asimismo a través de la ley 26.160[iii] (Emergencia Territorial Indígena) el Estado le reconoce el territorio preexistente a los pueblos y naciones originarias. De lo cual se desprende la obligación del Estado a cumplir con el derecho a la tierra que estas comunidades, pueblos y naciones tienen.

Pero para comprender por qué el Estado y sus distintos gobiernos no cumplen con leyes internas y pactos y tratados de derechos humanos debemos saber lo que el modelo capitalista en sus distintas variantes y etapas de valorización implica, sostiene y sobre todo el uso al que destina la tierra y a la “sacrosanta” propiedad privada. Someramente podemos puntualizar que entre otros usos promueve la concentración de la tierra y el monocultivo; estopor un lado afecta fuertemente la soberanía alimentaria pero además implica en sí el ataque masivo al campesinado y pueblos originarios; fomenta con ello el desmonte a gran escala y el abuso de agrotóxicos, todo lo cual afecta la salud del pueblo y ha aumentado la dependencia por el uso de insumos externos y altamente especializados, como lo son las patentes de las semillas y agrotóxicos, “paquetes tecnológicos” que muestran el modelo de producción dependiente en el marco de la división internacional del trabajo y de la globalización del capital; tras lo cual además se viene a sumar los intentos mayormente consumados de que las huellas ambientales de los así denominados países centrales se trasladen a los países dependientes(como ejemplo está el acuerdo de industrialización de carne porcina con capitales chinos).Este uso y abuso de la tierra que es intrínseco al capital atenta contra los derechos humanos de la población y contra el modo de vida de los campesinos y pueblos originarios.

Te puede interesar:   ¿Es posible el cierre de la mina Veladero en San Juan?

Al mismo tiempo el ataque histórico del Estado-Nación Argentino a los pueblos originarios, en lo que claramente es una acumulación originaria del capital en los términos que Karl Marx [iv] nos explicó y enseñó, forma parte de la historia y los consensos que las distintas facciones de las clases dominantes tienen. Es desde acá que muchos doble apellidos de nuestra burguesía hicieron su riqueza.

De este modo, el no respeto por parte del Estado de los derechos de los pueblos originarios, la no implementación de la ley 26.160, son parte de un conflicto cuya génesis radica en un modelo económico y social de exclusión y opresión que requiere de la destrucción o morigeración del Estado de Derecho liberal para su implementación. Es decir, las tensiones hacia adentro del propio sistema de dominación que la lucha social revolucionaria logra plasmar incluso en algunas normativas a su favor, hacen que las clases dominantes comprendan que deben ir hacia una mayor dictadura del capital y de las clases que en él se ven representadas, como queda palmariamente claro en los conflictos de tierras a lo largo y ancho del país.

De este modo es que podemos observar y analizar algunos de los mecanismos de control social y el disciplinamiento orquestado por la clase gobernante. En este caso tenemos por un lado un proceso judicial paralizado que no permite saber qué paso -qué le hicieron a Santiago- sino que además no permite saber quiénes fueron los responsables ideológicos para enjuiciarlos, sumándole a ello una descontextualización de la lucha para que no tenga continuidades y apoyos, añadiéndole una transformación pop icónica de un militante revolucionario para que no sea rupturista del orden imperante, en lo que es claramente un ataque abierto a la tríada de la Memoria, Verdad y Justicia, porque saben que con una verdadera Memoria, Verdad y Justicia-debido a su génesis histórica, a su origen a favor de la generación revolucionaria de los ‘70- no hay capitalismo posible.

Te puede interesar:   La batalla de interpretaciones sobre los años 70

Destruir y antagonizar con las formas en que tanto desde el Estado como así desde las facciones de las clases dominantes buscan apropiarse o atacar a Santiago y lo que representa en su lucha, hacen que debamos asirnos de la Memoria, Verdad y Justicia para resistir, haciendo de esta manera saber que Santiago Maldonado forma parte de la alcurnia del pueblo revolucionario en su camino redentor contra toda forma de opresión.

Para todos, todo.

(*) Presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires. APDH ZONA NORTE


[i]https://contrahegemoniaweb.com.ar/2021/07/26/verdad-y-justicia-la-carta-de-la-madre-de-santiago-maldonado-en-el-dia-que-cumpliria-32-anos/

[ii]https://www.cndh.org.mx/sites/default/files/documentos/2019-05/Folleto-Convenio-169-OIT.pdf

[iii]https://www.argentina.gob.ar/derechoshumanos/inai/ley26160

[iv]https://flacsoandes.edu.ec/sites/default/files/agora/files/1310675433.lflacso_1867_02_marx.pdf

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *