Fernández presentó la ley de hidrocarburos: más fracking en busca de dólares para el FMI

Fue minutos antes de que se conociera la intención de renunciar por parte del gabinete en medio de la crisis electoral. Mientras habla de sustentabilidad ambiental, impulsa un proyecto que da más facilidades para el sector petrolero contaminante. Guzmán ratificó la búsqueda de un acuerdo con el FMI.

El presidente Alberto Fernández presentó este mediodía el proyecto de ley de promoción de inversiones hidrocarburíferas, en un acto con empresas petroleras, gobernadores, sindicalistas del sector y representantes de organizaciones de pymes, empresas regionales y referentes de la industria nacional. Tras el acto, el presidente elevará el proyecto de ley al Congreso para su tratamiento.

“Llevamos trabajando casi dos años en impulsar la producción gasífera e hidrocarburífera a partir de la puesta en marcha del Plan Gas 4, que funcionó tanto que nos permite pensar en garantizar exportaciones de gas a países vecinos y buscar oportunidades de exportaciones de gas a Brasil”, señaló. Para esto, remarcó que es necesario extender la red de gasoductos, cuya construcción está contemplada en el presupuesto 2022 que el ministro de Economía Martín Guzmán presentará también este miércoles al Congreso.

El anuncio se transmitió desde el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada. Contó con la presencia de Guzmán; del ministro de Desarrollo Productivo, Martín Kulfas, y al secretario de Energía, Darío Martínez. Además, participaron los gobernadores de las provincias productoras de hidrocarburos: Axel Kicillof, de Buenos Aires, Mariano Arcioni, de Chubut; Arabela Carreras, de Río Negro; Omar Gutiérrez, de Neuquén; Alicia Kirchner, de Santa Cruz; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego; Gustavo Sáenz, de Salta; Rodolfo Suárez, de Mendoza; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Gildo Insfrán, de Formosa, y Gerardo Morales, de Jujuy.

El texto del proyecto fue redactado por Demian Panigo, asesor de Guzmán en temas energéticos y director de YPF en representación del Estado. También por Ariel Kogan, mano derecha del secretario de Energía, Darío Martínez.

Como había adelantado La Izquierda Diario la ley busca estimular la inversión en el sector hidrocarburífero a través de la creación de un nuevo régimen de promoción de exportaciones de petróleo y gas. Para ello les asegura a las petroleras que podrán exportar en firme (en teoría, sin la necesidad de que el Ejecutivo valide cada operación) un porcentaje de su producción incremental de hidrocarburos (un 20 %), informó el sitio Eco Journal, que accedió al proyecto. Por otro lado les otorga libertad para liquidar divisas generadas por una parte (un 50 %) de las exportaciones garantizadas por el proyecto.

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“El plan tiene la ambición de que la Argentina produzca en exceso, exporte los excedentes, ingresen los dólares que hacen falta y para eso hemos decidido dar certezas para que nadie ande a ciegas (…) por eso es un plan que prevé 20 años de estabilidad en materia fiscal”, aseguró el mandatario. En otras palabras: la ley les dará a las empresas contaminantes 20 años de beneficios impositivos.

Fernández destacó la presencia de empresarios del sector en el acto: “Lo veo allí al amigo Bulgheroni y al amigo Eurnekian que han llevado adelante un proyecto muy importante de reservorios de gas que fueron antiguos pozos que han quedado vacíos y hoy sirven de reservorios. A eso había que reglamentarlo, como hay que reglamentar mejor las perforaciones offshore (…). Estamos viendo si cerca de las costas atlánticas hay posibilidad de sacar petróleo offshore, todo eso está reglamentado en esta ley que ha permitido abordar todos los temas de producción petrolera y gasífera”.

Un dato político importante del acto de este miércoles, es el protagonismo del ministro Guzmán, sobre quien recaen críticas desde el sector kirchnerista de la coalición gobernante por la derrota en las PASO. Guzmán defendió la necesidad de acordar con el FMI y sostuvo que en el presupuesto 2022 no habrá que cumplir con compromisos externos, es decir, dio por sentado un acuerdo con el Fondo.

Mientras el presidente y el ministro presentaban el proyecto, otros funcionarios de la Provincia de Buenos Aires y el ministro Wado de Pedro pusieron a disposición sus renuncias. El reclamo apuntaría a que el presidente haga un recambio en el gabinete que incluya a Guzmán y al jefe de Gabinete Santiago Cafiero. Sin embargo, se trata aún de versiones y no de pedidos claros.

¿Sustentabilidad ambiental con fracking?

“Tenemos que garantizar la sustentabilidad de todo esto. Porque para nosotros el cuidado del ambiente no es un tema retórico, es un tema que nos preocupa”, sostuvo Fernández. “Esta producción debe hacerse respetando el acuerdo social y la sustentabilidad ambiental”, agregó. ¿Se puede hablar de sustentabilidad mientras se incentiva y se le da previsibilidad por dos décadas más al fracking? El proyecto prevé tener una vigencia de 20 años.

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La promoción de la explotación de combustibles fósiles (generadores principales de la emisión de dióxido de carbono, principal responsable del calentamiento global y la crisis climática, tal como acaba de denunciar el alarmante Informe del Panel de Cambio Climático de la ONU de la mano de multinacionales petroleras, en Vaca Muerta, off shore y otras provincias, choca de lleno con el discurso de protección ambiental del Frente de Todos.

Por otra parte, no se sabe de qué acuerdo social habla el Gobierno. Las comunidades del pueblo mapuche que habitan en la zona desde la que se explota Vaca Muerta en Neuquén, se vienen movilizando contra el fracking petrolero y gasífero que genera movimientos sísmicos y destruye viviendas y territorios. Mientras, malgastan el agua en medio de una crisis hídrica generalizada y contaminan con sus residuos. Lo mismo sucede en Jujuy o Mendoza.

Según la Secretaría de Energía de la Nación, un solo pozo de fracking de Tecpetrol, empresa del Grupo Techint que opera en Fortín de Piedra (donde los sismos no cesan), utilizó 97 millones de litros de agua del Río Neuquén. La OMS sostiene que una persona en promedio requiere un mínimo de 100 litros por día para vivir. Eso significa que un pozo de fracking puede consumir el equivalente a lo que toda la población de la provincia de Neuquén requiere como mínimo para vivir un día y medio.

En el mismo sentido que Fernández se pronunció Guzmán, quien sostuvo que este proyecto incluye “un conjunto de incentivos para poder ir modernizando los equipos de producción y que la Argentina pueda seguir el camino de la transición productiva y energética y construyendo la economía sostenible desde lo macroeconómico, lo social y por supuesto también desde lo ambiental y que nuestros jóvenes vivan en ese país que intentamos construir”.

Con este greenwashing poco creíble y lavado, es difícil que el Gobierno logre recuperar la confianza de la juventud, sector de la población que lo rechazó ampliamente en las urnas y que pelea en defensa del ambiente desde hace tiempo con movilizaciones que Fernández no escuchó, como las realizadas en rechazo a las granjas porcinas.

Financiar el extractivismo para conseguir dólares para pagar deuda

Fernández y Guzmán hablan de sustentabilidad ambiental y de cuidar a la población, mientras destinan mil millones de dólares del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES (de trabajadores jubilados y jubiladas) a promover el fracking en Vaca Muerta y dos mil millones de dólares más serán destinados al gasoducto para abastecer empresas y exportar a Brasil.

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La construcción de dicho gasoducto fue una de las cosas en las que más hincapié hicieron ambos, en el marco del proyecto de presupuesto 2022 que también presentará el ministro en el Congreso.

“Debemos ir adaptando nuestra estructura productiva de una forma que al mismo tiempo nos permita transitar hacia una estructura productiva sustentable” que permita sostener la “estabilidad macroeconómica”. Con esa lógica “se diseña este proyecto de ley de hidrocarburos, sobre el cual le pedimos al Congreso de la Nación que nuevamente nos acompañe”, aseveró luego de haber agradecido el acompañamiento de senadores y diputados en la aprobación de todas la leyes de ajuste al pueblo que el oficialismo impulsó desde que comenzó su gobierno. Con esta lógica, sostuvo “se va transitando de una estructura en la que hay mayor quema de combustibles a una estructura en donde prevalece en una mayor fracción la producción de gas”.

El proyecto de hidrocarburos no es el único del que se habló en este acto. El ministro y el presidente hablaron al mismo tiempo del proyecto de presupuesto 2022. Es en ese contexto que la discusión sobre la deuda a pagar al FMI cobró centralidad en sus discursos. “Una cosa muy grave por resolver es el endeudamiento con el FMI y en la línea que hoy se está anunciando, que busca potenciar el desarrollo de la producción energética en la Argentina” aseguró Guzmán.

Ya lo había confesado el ministro de Ambiente, Juan Cabandié. El extractivismo es necesario, en su visión, para conseguir dólares que son destinados luego a financiar a más empresas, como las petroleras, que fugan sus ganancias o al pago de la deuda externa. El extractivismo y la deuda son mecanismos de dominación imperialista que van de la mano. No hay forma de compatibilizar el cuidado del ambiente mientras todo el funcionamiento de la economía se ordena en función del pago de la deuda. Tampoco se puede apelar a ese imperialismo para terminar con la matriz extractivista.

Fuente: La izquierda diario

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