“Verdad y justicia no es una consigna vacía de contenido, hay que sostenerla con el cuerpo. Y Julio lo que hizo es exactamente eso”. Entrevista a Carlos “Sueco” Lordkipanidse

Se cumple un nuevo aniversario de la segunda desaparición de Jorge Julio López, ocurrida mientras se desarrollaba el juicio al genocida y torturador Miguel Etchecolatz, en la que Julio fue un importante testigo. A 15 años, la causa que debería investigar su desaparición sigue sin presentar ningún avance. Entrevistamos al respecto, desde Contrahegemonía, a Carlos “Sueco” Lordkipanidse, del Encuentro Militante Cachito Fukman

CH: ¿En qué situación jurídica se encuentra en la actualidad la causa por la desaparición de Julio López?

CSL: La causa está cajoneada, no tiene ningún tipo de movimiento. La justicia de La Plata es terrible, a pesar de que es una causa federal, está completamente estancada, no tiene ninguna clase de movimiento, no dan señales de vida.

CH: ¿Cuáles son las hipótesis más probables sobre la autoría y los motivos de su desaparición?

CSL: Nosotros siempre aseguramos que la responsable de la desaparición de Julio López es la policía de la provincia de Buenos Aires, siempre sostuvimos eso en función que a Etchecolatz que era el que estaba en juicio en ese momento, lo siguen aún hoy denominando jefe. Y creo, respondiendo a la pregunta, que lo que estaba en juego era la gobernabilidad de la policía de la provincia de Buenos Aires que tiene 90.000 efectivos, no nos olvidemos. Su segunda desaparición es un mensaje por elevación al resto de los testigos respecto de las causas de lesa humanidad o el genocidio, que habían comenzado justamente con este primer juicio a Etchecolatz, nos estaban advirtiendo a todos los sobrevivientes lo que podría llegar a ocurrir en caso de que siguiésemos prestando testimonio.

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CH: ¿Cómo actuó el gobierno en el momento de su desaparición y por qué?

CSL: Esta pregunta la divido en dos, una es el gobierno nacional y la otra parte el gobierno de la provincia. En el gobierno nacional estaba Néstor Kirchner y en el de la provincia estaba Felipe Solá que, ya para ese entonces, era responsable de la masacre de Puente Pueyrredón.

Lo que hizo el gobierno nacional fue, bueno, intentar apropiarse de la figura de López. Recuerdo a Kirchner diciendo “mi querido amigo Tito”. Tito lo llamaba la familia, ni siquiera le decíamos así los compañeros, todos les decíamos Julio. Y el gobierno provincial lo que hizo fue pegar en los patrulleros la foto de López, como que lo estaban buscando. Esa fue la actuación de ellos. En cuanto el tema dejó de ser trascendente el tema fue abandonado, tal como pasó en el caso de Santiago Maldonado, es exactamente la misma situación, en cuanto dejó de ser tapa de los diarios, chau, se olvidaron.

CH: ¿Qué mirada tienen sobre la relación de varios organismos de derechos humanos con el kirchnerismo y con el actual gobierno?

CSL: Bueno, es público y notorio que hay varios organismos de DD.HH. que abandonaron el camino de lucha que emprendieron 40 años atrás, más de 40 algunos, otros menos, en función de embanderarse en una línea política, vaya a saber con qué clase de beneficio porque en realidad, lo único que ganaron es un desprestigio. A ver, como te diría, son relaciones carnales las que tienen los organismos de derechos humanos con el kirchnerismo, parafraseando aquello que decía el canciller Di Tella cuando hablaba de las relaciones que tenía la Argentina con los Estados Unidos

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CH: ¿Cuál es el rol que deberían tener los organismos?

CSL: El rol que deberían tener es el fundamental, el del fundamento, de los principios. Todos los organismos de derechos humanos siempre sostuvimos que lo que nos caracteriza para ser un organismo de derechos humanos es la necesidad de la independencia. Entonces los hay, hay organismos de derechos humanos independientes, como por ejemplo los que participan del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia que convocaron al acto del 24 de marzo pasado en la Plaza de Mayo llenándola completamente, ante el abandono de la conmemoración de la fecha por parte de los organismos progubernamentales

CH: ¿Por qué crees que es necesario recordar a Julio López y que enseñanzas nos deja lo sucedido?

CSL: Recordar a Julio es necesario en función de recordar a todos nuestros compañeros, sea cual sea la circunstancia por la que hayan atravesado. En particular el caso de Julio es un caso de heroísmo doblemente representado ya que estuvo secuestrado dos veces, una vez bajo la dictadura y otra vez bajo el gobierno democrático, un gobierno democrático entre comillas, o posdictatorial.

Las enseñanzas que nos deja es que la memoria, la verdad y la justicia no es una consigna vacía de contenido, hay que sostenerla con el cuerpo. Y Julio lo que hizo es exactamente eso. Y lo que pretendemos los que lo sobrevivimos, los que levantamos su bandera, es mantenerlas en alto.

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