Lo Afro ingresa a la currícula académica

I          El año venidero, la negritud, la misma que integro nuestros ejércitos revolucionarios e hizo la Patria ingresa en la curricula académica. Esta es una medida pionera en Argentina y la realiza Santiago del Estero que como otras provincias tuvo y tiene una proporción de afrodescendientes sorprendente aunque mayormente mestizada. Siempre tuve en claro que el río de sangre del genocidio perpetrado a partir de 1492 tiene dos orillas muy nítidas, de un lado los pueblos originarios y del otro lo afro. No son temas separados como algunos gustan creer, sino dos caras de una misma moneda sangrienta y “Esclavitud y Afrodescendientes” la otra cara del genocidio americano lo demuestra.

            El desastre demográfico causado por la Conquista diezmó a los pueblos originarios al utilizarlos in extremis como combustible biológico para maximizar la rentabilidad y obligó a buscar sustitutos provocando un segundo genocidio. Del mismo modo que la hecatombe en tiempo y espacio perpetrado contra los indígenas americanos no tiene parangón en los anales de la humanidad, el secuestro y cosificación de africanos para introducirlos en el Nuevo Mundo constituyó el mayor y más bestial desplazamiento forzado de seres humanos del que se tenga memoria. El tema es simple. El trabajo inhumano al que sometían a los indígenas aniquiló etnias enteras y obligó a importar nuevas piezas del engranaje procedente de África”. Ambos genocidios Conquista y Esclavitud son dos aspectos de un mismo crimen perpetrado en América por el imperialismo movido por un desmedido afán de riquezas.

II         Argentina hizo cuanto pudo por diferenciarse del resto de los países americanos apelando a una supuesta “excepcionalidad”, es decir, el país se considera blanco y la historia oficial lo reafirma asegurando que todos vinimos de los barcos, es decir de la inmigración europea. Sin embargo, la realidad es otra, basta salir a la calle. Aunque el imaginario nacional lo niegue, Argentina tiene mayor cantidad de personas que se reconocen originarios que Brasil. Además cuando se produjo la Revolución de Mayo en 1810 una de cada cuatro habitantes de Buenos Aires era oriunda de Congo, Angola o Mozambique y en algunas provincias del interior como Santiago del Estero la proporción de afros era a la inversa, es decir tres de cada cuatro eran esclavos. ¿Cómo se ocultó esta realidad? Negar las evidencias de tal densidad poblacional e importancia y su posterior destino tiene un único propósito: demostrar la excepcionalidad Argentina que desentona en una geografía rodeada de la “oscuridad” de paraguayos y bolivianos. La manipulación de la historia que arroja todo lo que desentona fuera de los márgenes es antigua como el mundo, superar esa falsedad ideológica al servicio del status quo y su narración impostora es la tarea que tenemos entre manos.

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III       En este contexto de forzado blanqueamiento y poderosa invisibilidad que la negritud ingrese por primera vez en la curricula académica de una provincia Argentina es un acontecimiento que es necesario resaltar. En Santiago del Estero a partir del año venidero estará como tema educativo resaltando su importancia no solo en las guerras revolucionarias sino por sus aportes intelectuales, basta consignar que en la segunda mitad del XIX se editaban en Buenos Aires una docena de periódicos afro, demostrando que excede en demasía el aspecto musical o carnavalesco al que muchos quieren reducirlo. Me interesa comentar cómo se gestó tal cuestión que no surgió de la noche a la mañana sino que llevó largos años de maduración donde el Centro Popular de Educación Gramsci cuyo mentor es el infatigable Diego Ramos es el motor fundamental recorriendo la provincia de punta a punta desde comunidades de base a estudiantes del profesorado, convocando a intendentes lucidos y funcionarios comprometidos con la realidad. En mi caso, me incorporé a esta hermosa gesta a partir de 2015 dictando seminarios de perfeccionamiento docente. Desde ese momento viajé con regularidad tocando Clodomira, San Andrés, Frías, Pozo Hondo, San Pedro de Guasayán y Santiago capital, espacios donde Diego Ramos y equipo habían sembrado ideas de inclusión y de rompimiento con la desmemoria. Incluso en mayo de 2018 como expongo en “Esclavitud y Afrodescendientes” el Centro Gramsci con el auspiciado por el Ministerio de Justicia y DDHH provincial organizó un homenaje al afrodescendiente David Melián uno de los 44 submarinistas fallecidos en el ARA San Juan. El punto indicado fue San Andrés su lugar de nacimiento adonde se dirigió una extensa caravana de buses que trasladó cientos de estudiantes del profesorado y sus docentes para realizar un encuentro de dos días reflexionando sobre “Política, Educación e Historicidad. La idea de la convocatoria en lo profundo del monte santiagueño además de recordar al submarinista era visibilizar la presencia de los afrodescendientes en nuestro país.

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IV       Al año siguiente continuamos realizando estos encuentros en distintos puntos de aquella geografía en cómodos centros culturales y otros muy humildes. Tal vez las autoridades provinciales necesitaban algo que les diera un empujón final, la gota que rebase el vaso para que la negritud ingrese en los establecimientos educativos que inicialmente impulsó el Gramsci comenzando con comunidades de base. Ese “algo” fue la aparición de “Esclavitud y Afrodescendientes” en octubre de 2021. En el último viaje, realizado a comienzos de diciembre y ya con el fin de año acelerando las decisiones hicimos lo de siempre, pero esta vez la prensa tenía un objeto concreto de que hablar: el libro con el tema, un disparador al que el gobierno provincial podía aferrarse, apenas la frutilla del postre de una gran labor previa. De ese modo junto a Diego Ramos fuimos recibidos por el Vicegobernador Silva Neder que ya tenía firmado el decreto declarando al texto de interés provincial, social y cultural y en la extensa conversación se comprometió a que la negritud ingrese en 2022 en la curricula provincial. Además en estos momentos existe una iniciativa en el Congreso Nacional para declararlo de interés de la Cámara de Diputados. Ojo al piojo, no menciono estos trámites a efectos de un absurdo autoelogio, a lo largo de los años pude comprobar que ciertos funcionarios para romper con la invisibilidad y moverse requieren de un aval burocrático de magnitud como los mencionados.

            Retomando una medida que será pionera en Argentina que ojala otras provincias imiten para ir dejando atrás la desmemoria, el catecismo de la amnesia que profesa el país. Esta disposición necesitó tiempo, fue levando como una masa hasta que un disparador le dio el toque final, ese empujón que faltaba. Ya veremos cómo se irá implementando, seguramente habrá marchas y contramarchas, acuerdos y desacuerdos hasta afinar las cosas pero iremos despegando. Lo esencial es no rendirse, podemos transformar la realidad apuntando siempre a una Patria Grande, justa, fraterna e inclusiva. Más convencido que nunca, es lento, pero viene…

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Marcelo Valko Autor de numerosos textos como Cazadores de Poder, Pedestales y Prontuarios, El Malón que no fue, Esclavitud y Afrodescendientes y Pedagogía de la Desmemoria http://marcelovalko.com.

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