Homenaje a Almirón

Queríamos compartirles esta bella historia de este 20 de diciembre. La relata su protagonisra Sergio “Cherko” Smetniansky. Cherko es abogado, integra CADEP (Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos del Pueblo) y Banfield por los DDHH y fue compañero de militancia de Carlos “Petete” Almirón, asesinado el 20 de diciembre de 2001 durante la represión ordenada por De la Rúa._

Ayer cuando volví al lugar donde hace 20 años asesinaron a mi compañero y amigo Carlos “Petete” Almirón, coloqué una piedra sobre la placa que lo recuerda.

En la tradición judía no se dejan flores sobre las tumbas porque se considera que al marchitarse pronto,  representan un recuerdo efímero, entonces lo que se deja es algo que simbolice la idea de permanencia y eternidad, mediante un objeto que sea capaz de vencer al tiempo, lo que se deja es una piedra.

Pero quienes me conocen saben que no soy muy apegado a la tradición judía, menos que menos cuando se la usa como falaz argumento para intentar someter y colonizar una tierra y un pueblo.

¿Entonces porque dejé una piedra?

No lo hice por la historia judía, sino por la historia de Carlos.

Porque una piedra fue lo último que tuvo entre sus manos antes de caer acribillado.por las balas policiales.

Según desde donde se lo mire, o mejor dicho desde donde se lo piense,  nos quedará evaluar si esa piedra representa toda la impotencia frente a la munición de plomo disparada por los agentes del Estado o toda la potencia frente a un gobierno hambreador que huye por los techos.

Quizás esa sea una de las tantas contradicciones que nos genera pensar el 19 y 20.

Te puede interesar:   La deuda es con nosotras y nosotres, también en Concordia

En mi caso, el contrapunto mayor que sentí ese día no fue pensado, sino vivido. Y sucedió en el momento exacto que supe de su muerte. Esa noticia me hundió con la misma intensidad que horas antes me había elevado la otra noticia, la del ex presidente escapando en helicóptero.

Pero no se confundan, con mi gesto de ayer,  no pretendí rendirle culto a la muerte, sino a la vida.

Por eso dejé una piedra. No por la historia judía, sino por la piquetera.

La dejé por Carlos y por quienes cayeron en aquel Diciembre.

La piedra no simboliza todo, sino parte de esa historia.

Porque el legado que nos dejó Carlos no es solo una piedra. Es piedra y camino. 

Y entonces, claro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *