La ideología conservadora en la Argentina post genocidio

En gran medida parte de la batalla es cultural o como decía Fidel es parte de una batalla de ideas[i], asumiendo que la misma se despliega en el marco de la lucha de clases, es que debemos observar que las clases dominantes ejercen como parte de sus medios de opresión una difusión de conceptos, de ideas-fuerza que buscan irradiarse sobre las clases oprimidas y tornar estas ideas en sentido común hegemónico. Estamos frente a un despliegue, entonces, de una hegemonía cultural de las clases dominantes que debemos desenredar y atacar.

Es de este modo que cuando hablamos de hegemonía cultural hacemos referencia a distintos mecanismos, tanto discursivos, simbólicos como así de estructuras educativas, que se asientan en el tejido social con el fin de formar y adoctrinar a las personas, generando formas del saber ideológicas que trasuntan en cosmovisiones colectivas.      

Nuestras clases dominantes han escrito nuestra historia, han generado estructuras de educación para perpetuar ese saber, generando a través de relatos y en un uso constante de la forma discursiva en grandes medios de comunicación ideas-fuerza de uso cotidiano que restringen o acotan la reflexión a lo establecido, la grieta o el indefectible pago al FMI es un ejemplo claro de ello.

Otro de estos claros mecanismos para generar un saber ideológico hegemónico es el elogio del orden democrático, y la supuesta maduración política que la alternancia ha generado. El bifrentismo electoral es elogiado y puesto en contraposición con las otras democracias latinoamericanas, se contrasta la permanencia de la democracia argentina frente a los golpes directos o blandos que han sufrido entre otros: Honduras, Paraguay, Brasil, Bolivia; nada se dice que con esta democracia, aún el 40 % población de la Argentina se encuentra bajo los índices de pobreza.

Otro elogio, mucho más reciente es sobre la renuncia de Máximo Kirchner a presidir el Bloque de Diputados del Frente de Todos, por sus desacuerdos con el Acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), nos dice Marcelo Justo en el diario Página 12 en su nota de título por demás claro “La renuncia de Máximo Kirchner con ojos británicos: La responsabilidad colectiva”[ii] que: “En este contexto considero el gesto político de Máximo Kirchner un gran avance en calidad institucional. Como dijo Agustín Rossi, MK no podía defender una política tan central del gobierno si no creía en ella como jefe de bancada. A Guillermo Makin, el politólogo doctorado en la Universidad de Cambridge que escribe sobre ambos sistemas políticos, le parece un indicio de madurez política. “En un país normal con menos exacerbaciones, sería normal y hasta visto como loable que quien disienta de una política se baje del cargo pero siga apoyando, sin automatismo acrítico, a su partido. El texto de la carta de Máximo Kirchner cataloga sus reservas sobre el entendimiento pero dice eso: que seguirá apoyando. Los argentinos a veces somos tremendistas y solemos virar hacia la intolerancia cuando un compañero discrepa. Sería ideal crecer políticamente al respecto”.”

De este modo se desarrolla una operatoria cultural que busca mostrar como algo normal y hasta elogioso que una agrupación partidaria contenga diferencias contrapuestas en cuanto a su programa, mientras el individuo pueda expresar sus diferencias democráticamente. Esto es claramente un elogio conservador en sentido lato, ya que marcadamente dentro de sus varias acepciones, acá está presente una de ellas que es justamente la de mayor uso en la jerga política, el de conservar el orden establecido. Ese orden es en parte pagar al FMI claramente.

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De lo que se desprende entonces que las diferencias de Máximo Kirchner con el orden establecido y el programa del Frente de Todos, no es antagónico, apenas si discrepa en alguna de sus formas, ya que no se trata de no pagar, sino el cómo se paga. Este es su “gran” gesto político, su madurez política que cobra todo su sentido conservador en la siguiente frase presente en su carta de renuncia[iii]: “Y si algunos dudan de mi nivel de pragmatismo les recuerdo que como Jefe de Bloque acompañé la sanción de la Ley que aprobó la reestructuración de la deuda privada en moneda extranjera, sin quita de capital pero con quita de intereses, realizada por el Gobierno en el año 2020, (…)”

Al mismo tiempo esta operatoria cultural ha tenido referentes impensables en otras épocas, como la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) que salió con la firma del diputado y secretario general Hugo Yasky[iv] a apoyar el acuerdo con el FMI. Los porqué una central de trabajadores  sale a apoyar un acuerdo de esta naturaleza, con ajuste para su propia clase, tiene entera relación con la inclusión del progresismo a través del kirchnerismo dentro del peronismo y las formas ideológicas que esto implica.

 Las categorías para pensar la política del progresismo no son desde la clase, son categorías de análisis liberales en su sentido primigenio, por ello institucionalistas, lo que empalma muy bien con la lógica del comunicado de la CTA y con el partido del poder que es el Partido Justicialista (PJ).

El peronismo subsume toda otra ideología de la cual además se apropia, ocurrió así con el “entrismo” de cierta izquierda tanto en la década de los 70tas como en la actualidad, como así con el neoliberalismo con Menem y ocurre así en este momento con el progresismo. Hemos de este modo alcanzado un cenit, donde las personas progresistas, les militantes de ciertas izquierdas, les peronistas abocados digámosle así a la justicia social, piensan y hacen política con un pensamiento conservador que tiene entera relación con una formación política fruto de nuestra sociedad posgenocidio.

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 El genocidio y la desaparición de les 30 mil, buscó transformar a la sociedad hacia valores “occidentales y cristianos” y sobre todo a través de las condiciones materiales que son reflejo de la imposición del neoliberalismo por parte del Terrorismo de Estado.      

Por ello es que parte de la victoria del Terrorismo de Estado es el pensamiento conservador que se irradia en todo el tejido social y que hace metástasis en las fuerzas políticas que nos gobiernan, tanto de Juntos por el Cambio como del Frente de Todos. De que otra forma se podría comprender sino, en absoluto antagonismo con la ideología revolucionaria de les 30 mil, las siguientes palabras de Máximo Kirchner en su carta de renuncia[v]: “No busco estar a la izquierda, ni mucho menos a la derecha de nadie, categorías que ya no alcanzan para explicar la realidad”  

Una realidad que no tiene izquierda y derecha es una realidad intrínsecamente conservadora, es una realidad que no puede ser modificada, ni mucho menos ser transformada radicalmente. La realidad de las que nos hablan, es la realidad de la ideología de la derecha, es el orden de las clases opresoras que nunca puede ser beneficioso para las clases oprimidas.  

En este sentido es necesario replantear el problema expuesto, entendiendo a la ideología como un proceso de significación a partir del cual se establece una mediación entre la experiencia y la conciencia, los significantes en disputa izquierda-derecha nos informan sobre las prácticas y las identidades políticas. Los intentos de deshacerse de esa diferenciación buscan tornar insondable a una tensión estructural de la política como lo es la lucha de clases.

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Sin izquierda ni derecha como categorías de análisis político, sólo queda el pensamiento conservador como estructura dogmatizante, funcional por ello a la domesticación de las ideas y la reflexión. Esta parece ser la tesitura que envuelve nuestra época y por consiguiente la batalla de ideas, la lucha cultural en la que estamos inmersos.

Para todos, todo

Damián Ravenna

Presidente

Asamblea Permanente por los Derechos Humanos Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires

APDH Zona Norte


[i] https://cdamcheguevara.files.wordpress.com/2012/06/fidel_castro_-_la_batalla_de_ideas.pdf

[ii] https://www.pagina12.com.ar/399558-la-renuncia-de-maximo-kirchner-con-ojos-britanicos-la-respon

[iii] https://www.eldiarioar.com/politica/texto-completo-carta-renuncia-maximo-kirchner-presidencia-bloque-frente_1_8707321.html

[iv] https://gestionsindical.com/cta-los-trabajadores-destaco-que-acuerdo-fmi-evito-default-pidio-que-no-haya-ajuste/

[v]  https://www.eldiarioar.com/politica/texto-completo-carta-renuncia-maximo-kirchner-presidencia-bloque-frente_1_8707321.html

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