Feminismos Plurinacionales, de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, No Binaries, Intersexuales. Caminando hacia el 35º Encuentro en San Luis Territorio Huarpe, Comechingón y Ranquel

Como Feministas del Abya Yala queremos expresar nuestra posición política, en un momento de muchas definiciones en Argentina, que no se reducen solamente a un cambio de nombre de los históricos Encuentros Nacionales de Mujeres, por el del próximo Encuentro Plurinacional de Mujeres Lesbianas Travestis, Trans, Bisexuales, No Binaries e Intersexuales. Desde ese modo de nombrarlo, hemos construido la posibilidad de afirmación de políticas feministas que amplían las alianzas antipatriarcales, rompiendo con las fronteras nacionales impuestas por el colonialismo, y con las fronteras de los cuerpos impuestas por un biologicismo que pretende definir la normalidad, sobre la base de la hegemonía de la supremacía blanca y el régimen heterosexual.

No olvidamos que el Estado Nación fue levantado en nuestro continente sobre la base del genocidio indígena, originario, negro, y de los sucesivos genocidios contra las generaciones que se alzaron para revolucionar la vida. Por eso nos nombramos Plurinacionales, a partir de la interpelación realizada en sucesivos Encuentros a lo largo de nuestra historia, y particularmente por los debates sostenidos en los talleres y asambleas de Resistencia, Trelew y La Plata. 

Desde Feministas del Abya Yala –primero Feministas Inconvenientes y luego Feministas en Resistencia-, desde el 2008 en Neuquén, hemos promovido Asambleas plurinacionales y de las disidencias sexuales en el marco de los Encuentro, que fueron creciendo en fuerza y amplitud, llegando compañeras desde distintos territorios del continente. No podemos olvidar que estuvieron en esas asambleas, entre otras, compañeras como Piedad Córdoba de Colombia, Berta Cáceres y Miriam Miranda de Honduras, Bernarda Pesoa y Alicia Amarilla de Paraguay, hermanas que enfrentaron el golpe de estado en Bolivia, en Honduras, en Paraguay, en Brasil, compañeras defensoras de cuerpos y territorios de todos los confines, y que construimos esos espacios, desde el primer momento, con la presencia de Lohana Berkins, Diana Sacayan, entre las primeras travestis que habitaron los Encuentros, reclamando al mismo tiempo ser nombradas, ser visibles, estar codo a codo compartiendo las luchas antipatriarcales. 

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Si bien el cambio de nombre es importante para visibilizarnos, consideramos que es la construcción colectiva de todos los años encuentreros, de los diálogos en los territorios -donde el patriarcado colonial y capitalista sigue cobrándose vidas- desde donde surge el cambio más profundo; y es la apertura necesaria y la invitación a profundizar y colectivizar aún más este caminar.

El 35º Encuentro en San Luis será un punto de llegada de una construcción sin fronteras que nos permitió arribar a ese cambio, y que incide en los diálogos y acciones plurales en todo el continente. Los feminismos revolucionados, son parte de las revoluciones, de las resistencias y de las emancipaciones, desde Abya Yala hasta Kurdistán, donde nos anima la Revolución de las Mujeres.

En este sentido, no es posible conciliar con un feminismo conservador, que destila odio y organiza acciones trans y travestiodiantes, un feminismo racista, que se niega a nombrar a quienes caminan codo a codo hace años, más allá de los encuentros, por todas las libertades. Significaría detenernos en los debates con un círculo cerrado de mujeres que vienen saboteando la posibilidad de que el feminismo se transforme, se vuelva más feminista, nombrando a lo invisibilizado por el patriarcado, la héteronorma, el biologicismo, el racismo, el colonialismo, el adultocentrismo, el capitalismo. No queremos quedarnos ahí estancadas, porque sus políticas nos quitan fuerza, y lo que necesitamos es ampliar y profundizar nuestras luchas, sabiendo todo lo que día a día nos convoca a resistir. 

Nuestras acciones y reflexiones fundamentales parten desde los territorios donde nos siguen violando, acosando, matando. Porque siguen saqueando y contaminando la tierra, los ríos, los bosques, las montañas, el mar, los glaciares, lastimando a la Pachamama. Porque nos siguen desapareciendo las redes de trata y de prostitución. Porque las niñas, las wawas, son abusadas, asesinadas, violentadas. Porque el cupo laboral travesti trans no se termina de implementar, y continúan los feminicidios, los travesticidios y transfemicidios. Porque seguimos buscando a Tehuel. Porque las leyes conquistadas en la calle son implementadas a medias o arrebatadas por gobiernos de turno. Porque ganamos con el ímpetu y la fuerza de la marea verde, el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, pero es una batalla concretarlo en muchas ocasiones. Porque no hay suficiente formación de docentes para abordar la ESI desde una propuesta feminista. Porque vivimos endeudadas, endeudades, y eso es un chantaje sobre nuestras posibilidades de autonomía. Porque el acuerdo del gobierno con el FMI profundiza la feminización e infantilización de la pobreza e indigencia, la pérdida del derecho a la educación, a la vivienda, a la salud, a una vida digna. Porque el trabajo de las mujeres, travestis, trans, lesbianas, en la primera línea de cuidados de las familias y de las comunidades, no es reconocida ni remunerada. Porque es un peligro ser niña, niñe y es un drama ser vieja. Porque los saberes de las mujeres de los pueblos no son reconocidos ni valorados. Porque las recetas del FMI acentúan políticas púbicas focalizadas, y la ausencia de políticas públicas integrales e inclusivas. Porque nuestros trabajos son cada vez más precarizados y con menos derechos sociales.

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Necesitamos entonces en estos tiempos de precarización de todas las dimensiones de la vida, concentrarnos en nuestras resistencias organizadas para acuerparnos, dando lugar a las transformaciones políticas que desde nuestros feminismos populares vamos construyendo, y abriendo caminos a las revoluciones que necesitamos y nos merecemos. 

Por eso, sin detenernos frente a quienes desoyendo los procesos colectivos quieren tirarnos hacia atrás, y en medio de las acciones reivindicativas, pedagógicas y políticas, queremos hacer memoria para recordar que nuestra historia colectiva ha estado siempre en movimiento. Que fue en movimiento y en las calles, como logramos, aun en medio de la pandemia, el derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Que fue en movimiento y en las calles, como salimos a buscar a cada una de las pibas desaparecidas, y a acuerpar a quienes se animaron a denunciar a los abusadores. Así también, en movimiento y en las calles, haremos la construcción del 35 Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas Travestis, Trans, Bisexuales, no Binaries e Intersex. En los próximos meses estaremos convocando a Encuentros regionales plurinacionales en los territorios, y en Octubre llegaremos al territorio Huarpe, Comechingon y Ranquel, juntando peso a peso para nuestros viajes, y caminando hasta que todo sea como lo soñamos. 

Una vez más llegaremos desde todxs los territorios, plurinacionales, desde Abya Yala hasta Kurdistán, abrazando los feminismos populares, plurales, libres, rebeldes, revolucionadas, de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries, intersexuales, feminismos piqueteros, villeros, de laburantes, de jóvenes y viejas, de niñas, niñes, de campesinas, pobladoras, artistas, estudiantes. Llegaremos con Lohana, con Diana, con Mayte, con la Pepa Gaitan, con Ramona, con Marcela, con Dani, con Hirenea, Nati, Remedios. Llegaremos con Berta Cáceres, con Macarena Valdés, con Marielle Franco, con Alina Sánchez, con Sakine Cansiz, con todas las hermanas que no están, pero siguen luchando con nosotras.

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Se nos hace necesario el abrazo presente que nos nutre, nos sostiene. Se nos hace necesaria la mirada cómplice, el diálogo, la danza alegre, los colores diversos, la libertad de movimientos, la risa fresca y sin complejos, la reflexión y acción consecuentes. Por eso y por tantas cosas más, nos y las/les invitamos a seguir sumando, porque nuestra obra es colectiva, nuestros feminismos se colorean con el pañuelo verde, con la wiphala, con las banderas del arco iris, con todas las banderas de libertad que alzan los pueblos, sin mirar de qué lado de la frontera.

¡Nuestros Feminismos no tienen fronteras!

¡Ponemos el cuerpo a la necesidad de cambiar al mundo!

¡Revolucionamos nuestras revoluciones, cada día!

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