A 74 años de la Nakba la resistencia del pueblo palestino nunca se detuvo

La Nakba (catástrofe) constituye un punto bisagra en la historia del pueblo palestino, como parte de un proceso que venía gestando el movimiento sionista desde finales del siglo XIX. Proceso de expoliación y apropiación de un territorio que nos les pertenecía y que en mayo de 1948, con la complicidad de los estados imperialistas del momento, principalmente Gran Bretaña, concreta con la creación del estado de Israel. No llega a esto sin embargo, sin una larga resistencia de las comunidades palestinas que veían la avanzada colonialista sionista y luchan desde diferentes frentes y con las posibilidades que el momento les permitía. La Nakba es un proceso en curso, un presente continuo que busca la limpieza étnica del pueblo palestino y que se expresa en políticas de segregacionismo, apartheid, racismo, sexismo, violencia inusitada contra la población originaria en los territorios que el colonizador ocupa.

Desde ContrahegemoníaWeb realizamos una entrevista a Jaldía Abubakra, activista palestina en la diáspora, fundadora de Alkarama y miembro de Masar Badil y Samidoun

CH: ¿Qué es la Nakba para vos?

Jaldía: La Nakba para mí como para casi todas las personas palestinas es un punto clave en nuestras vidas, nos atraviesa, condiciona nuestra vida. Yo nací en la Franja de Gaza con la condición ya de refugiada, en un campo de refugiados porque mis padres fueron desplazados en el ‘48 así que todos los días de nuestra vida es una nakba. La nakba no es un momento, no es una fecha, no es como mucha gente piensa, el éxodo, la expulsión de los palestinos y palestinas de nuestro territorio. La nakba es la pérdida de todo para las personas palestinas. La nakba es la fundación del estado sionista de Israel en nuestra tierra, en nuestra patria. Las palestinas y palestinos ya venían luchando desde hace bastantes años antes contra la ocupación británica, contra la migración judía sionista hacia palestina, los privilegios que estaban teniendo y el proyecto de crear un estado en palestina. La gente ya poco a poco empezaba a saber y a luchar contra eso y habían habido matanzas antes, masacres que ocurrieron antes del ‘48, pero en ese momento en el que todavía la gente tenía esperanza, estaban luchando, pensaban que iban a vencer, que los países árabes les iban a ayudar, que ellos iban a poder con este ataque sionista y que iban a recuperar su dignidad, su libertad y su independencia. Pero además se veía que los británicos estaban ayudando a los sionistas. Cuando se funda un estado sobre nuestra patria, para la gente palestina esto es una nakba. La palabra nakba es difícil de traducir a cualquier otro idioma, es la pérdida, la derrota, la catástrofe, es como que ya está, han creado un estado en nuestra patria ¿y ahora qué? Ahora ya Palestina no se llama Palestina, ahora Palestina no es ya para los palestinos y hasta que no vuelva a ser Palestina libre del río al mar para todos los palestinos, la nakba no se va a acabar. La nakba es todos los días, es todos los actos, es el que estemos lejos de nuestra patria y no podamos volver ni siquiera a visitarla, el que nuestra gente en Palestina estén sufriendo todos estos crímenes que están pasando. La nakba es continua, es diaria, en todo momento y va a acabar cuando recuperemos palestina, cuando Palestina sea libre y entonces la nakba será un mal recuerdo. Creo que vamos por buen camino, que nos estamos acercando y que no vamos a rendirnos jamás hasta conseguirlo, hasta acabar con la nakba, porque la nakba, es la ocupación, la colonización de nuestra tierra, la implantación de un estado artificial sobre nuestra tierra.

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 CH: ¿Cómo ves la situación del pueblo palestino hoy, a 74 años de la Nakba?

Jaldía: la situación del pueblo palestino ha ido cambiando durante todos estos años. Ha habido momentos de resistencia fuerte, de confianza, de unidad, de lucha en la que la gente estaba unida, estaba decidida y aunque no haya ganado la guerra ni haya conseguido liberar el territorio, pero habían construido algo en los años 70. Cuando se construye la resistencia palestina, la lucha, la Carta Nacional Palestina, cuando ya empezamos a organizarnos bien, era un buen momento. Luego llegan otros momentos de derrota. Después de una derrota hay un decaimiento, decepción, desesperación y la situación anterior se calma. Luego llega otra vez otro levantamiento del pueblo, llegan las intifadas, las marchas del retorno, las marchas de los viernes y el momento actual, que yo creo que estamos en subida, que están subiendo los ánimos de las personas por luchar. El pueblo palestino a pesar de todo lo que vemos, de todo el sufrimiento, de todas las barbaridades que se hacen a diario contra nuestra gente, es un momento en el que ellos están decididos a volver a luchar, a elevar el nivel de la lucha y yo creo que es un buen momento. Creo que la resistencia en la Franja de Gaza se está preparando, han mejorado sus capacidades y eso es algo bueno. La gente en los territorios del ‘48, Cisjordania, Jerusalén, Gaza, la diáspora, ya nos sentimos como un pueblo unificado y único, con una única causa y con una única patria y tierra. El enemigo ha intentado dividirnos desde que empezó, no solamente geográficamente para separarnos los unos de los otros, sino también creando una problemática distinta para cada zona, para que cada trocito de terreno esté ocupado en pensar en solucionar sus problemas. La Franja de Gaza con el bloqueo, Cisjordania con la crisis económica, los check point, el salir, el entrar, el comprar. La gente del ‘48 con el sistema de apartheid que sufren también; Jerusalem con el tema de la residencia, el ir y venir, que si salen de Jerusalén pierden la residencia. Han intentado crear esa problemática para que no pensemos en la liberación de Palestina, en la liberación total de Palestina y yo creo que en estos momentos, desde el levantamiento de mayo del año pasado,_ que claro que eso ya venía de antes­, se estaba acumulando ­_pero se vio claramente en el levantamiento de mayo, la intifada de la unidad, en la que el pueblo y sobre todo nuestra gente en los territorios ocupados en el ‘48, sorprendieron al enemigo, porque ellos estaban intentando extranjerizarlos, pensaban que ya se habían olvidado de su identidad palestina y vieron que no, que tercera generación que ha nacido bajo el régimen israelí sigue sintiéndose palestina y sigue en contacto, en comunicación y en sintonía con el resto de los territorios palestinos y con los palestinos en la diáspora y eso es algo que duele y preocupa al enemigo, pero para nosotros, para nosotras, es algo muy bueno, estamos en el buen camino.

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CH: ¿Qué perspectivas hacia futuro consideras que hay?

Jaldía: perspectivas hacia el futuro yo creo que  hay, sobre todo personalmente tengo mucha esperanza con el movimiento nuevo de Masar Badil o La Ruta Alternativa, yo creo que nos hacía falta un movimiento así. Viendo toda esa ruta de negociaciones, normalización, de rendición que venía pasando y que la gente estaba un poco perdida, buscando algo y creo que con La Ruta Alternativa lo hemos encontrado. Estamos uniendo a gente palestina de todas partes del mundo, con la gente palestina dentro, con los campos de refugiados para unificar nuestras fuerzas y luchar juntas, pero sobre todo ya vemos claro que el enemigo no solamente es el enemigo sionista, la ocupación, sino los traidores que trabajan a las órdenes de la ocupación. Hacía tiempo que veníamos viendo esto, pero nos daba como corte decirlo, de que los propios palestinos nos están traicionando, están traicionando a su pueblo, pero al final no quedó otra que decirlo, porque ¿hasta cuándo vamos a silenciar esto?, ¿hasta cuándo vamos a soportar que esta gente siga reprimiendo? Me refiero a la Autoridad Palestina, la autoridad de Oslo, que siga reprimiendo a nuestra gente, a nuestros jóvenes. Nosotros ya veníamos diciéndolo pero para el resto de la gente el asesinato de Nizar Banat y la represión de las manifestaciones en las calles de Cisjordania ya los ha dejado al descubierto totalmente. Creo que vamos por buen camino, aparte de lo que conté antes sobre lo de la Intifada de la Unidad y la unidad de todo el pueblo palestino en todas partes, considero que las perspectivas de futuro son buenas. Vamos a seguir por este camino, por esta ruta, vamos a seguir creciendo, uniendo a nuestra gente, uniendo nuestros esfuerzos, creando una red de palestinas y palestinos alrededor del mundo y con Palestina, pero también sumamos a la gente solidaria, a la gente internacionalista, a la gente que son nuestras compañeras de lucha. Poner a todos estos movimientos y personas en contacto las unas con las otras va a cambiar la balanza, va a cambiar el modo de lucha y va a darnos fuerza y mucha energía para seguir adelante.

CH: ¿Cómo se viene dando las luchas de las mujeres palestinas y como participa Alkarama en ellas? ¿Cómo articulan la lucha específica de las mujeres con la lucha por la liberación nacional?

Jaldía: La lucha de las mujeres palestinas, siempre ha estado en la vanguardia, sobre todo al principio de la revolución palestina, incluso en los años ‘20, en la revolución del ‘36, las mujeres han tenido un papel fundamental, importante y han sido la vanguardia de la lucha por la liberación nacional. Han participado en todas las formas de lucha, ya sea social, política, armada, en las manifestaciones, estaban organizadas. Como en todo, hay también momentos en que decae el movimiento y la lucha, sobre todo después de Oslo. Después de haber visto la participación de la mujer en la Intifada de la Piedras, la del ‘87, que ha tenido un papel fundamental apoyando la lucha y la resistencia, pero luego de los acuerdos de Oslo se ha apartado un poco a la mujer, se le ha relegado a un papel solamente de ONG, de trabajo social y mucha gente también confundida y confiada de que estos acuerdos y negociaciones iban a traer la paz, se relajó y se relajó la lucha. Pero luego ha vuelto otra vez. Las mujeres nunca han dejado de luchar. Al Karama forma parte de esa lucha en la diáspora, creo que nosotras somos el primer movimiento de mujeres político, no he conocido otro y por eso vimos la necesidad de crear un movimiento de mujeres que sea político. Instamos desde Al Karama en primer lugar a dar a conocer la lucha de la mujer palestina y la realidad actual que vive, también crear un espacio para nosotras, para hablar por nosotras mismas, para que no hablen por nosotras, para que no secuestren nuestra voz. Intentamos primero en el estado español contactar con varias mujeres de origen palestino y luego se va ampliando el movimiento hacia otros sitios. Intentamos estar en contacto con mujeres tanto en Palestina como en los campos de refugiados y trabajar todas juntas, dar a conocer la historia de la mujer palestina, no solo la lucha histórica sino la realidad actual, apoyarnos las unas en las otras. Creo que este es el papel que queremos desde Al Karama, unir a las mujeres palestinas en todas partes, tener una voz propia, habilitar como un puente para hacer llegar nuestra voz dentro de Palestina. El idioma español que hablamos es una herramienta porque en Palestina difunden todo lo que hacen en árabe y también hay mucha gente que habla inglés, pero en castellano no hay mucha gente que transmita, que hable, que explique, que haga llegar la voz de la mujer en castellano, sobre todo a las mujeres dentro de Palestina. Pienso que es un papel importante que está jugando Al Karama en este sentido.

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CH: ¿Qué acciones y/o campañas se está encarando desde el BDS? El ministro del interior de Argentina acaba de viajar a Israel para firmar acuerdos. ¿Qué mensaje le darías al pueblo argentino al respecto?

Jaldía: En cuanto al boicot, es una herramienta que ha utilizado el pueblo palestino desde los años ‘30, en la revolución del ‘36, sobre todo era una idea de las mujeres de boicotear los productos del enemigo y crear productos alternativos locales. Luego se usó también en el ‘87 en la Intifada de las Piedras y después cuando surge en el 2002 la primera campaña de boicot a los que apoyan al estado de Israel, que es la campaña del Líbano y después la campaña en otros países. En 2005 surge la conocida campaña BDS que es una herramienta bastante útil, interesante, fácil y al alcance de todos. Ha llegado bastante lejos, es una herramienta que utilizamos todos los movimientos que apoyamos la lucha Palestina desde el exterior porque es lo que se puede hacer desde fuera y puede ser muy efectiva.

El Ministerio del Interior de Argentina no es el único, todos los gobiernos lamentablemente lacayos van ahí porque caen en la mentira de que es un estado normal, de que es un estado que puede beneficiarles en las relaciones con ellos. Sólo que del nuevo gobierno de Argentina no nos esperábamos esto, pero bueno, tampoco esperábamos grandes cosas. Apelamos más a los pueblos que a los gobiernos porque al fin y al cabo los gobiernos están dominados por el capital, y en algunos de los países aunque se llamen socialista, el capitalismo sigue dominando y se extiende a la mayoría de los países del mundo. Entonces, apelamos más a los pueblos, a la sociedad civil, a que exijan que cumplan con los valores a los que ellos dicen respetar y que el pueblo pueda incidir en las decisiones de un gobierno y exigirle que no tenga relaciones con un estado criminal, que vulnera los derechos humanos. Porque luego todos estos crímenes que comete Israel en Palestina, al final llegan, por mucho que pensemos que está lejos y que a nosotros no nos afecta, todo llega y las violaciones de derechos humanos, la represión que utiliza el estado de Israel contra las personas en Palestina, esto se exporta afuera y cuando permitimos que la entidad sionista Israel cometa estos delitos graves y estos crímenes contra una población civil y nos callamos, entonces cuando otros gobiernos lo hagan en otras partes no podremos reclamar, porque ya ha sentado precedente, ya es algo normal que un gobierno haga esto con las personas. Por lo tanto tenemos que tener mucho cuidado en todas partes del mundo, en todos los pueblos del mundo, de no permitir que se sigan teniendo relaciones con un estado genocida como es la entidad sionista llamada Israel.

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