“Johnny Ganador”: el discurso de odio que pone (aún más) en duda a las víctimas de violencia de género

La realidad es que bajo esta sentencia (y las reacciones a la misma) se esconden unas premisas muy peligrosas, que puede derivar incluso en un retroceso en la lucha contra la violencia de género.

Ya ha salido la resolución del famoso juicio entre Johnny Depp y Amber Heard, sobre el que ya se habló en esta sección. Y la inmensa mayoría de los medios abren con la misma portada: “Johnny ganador”. Las redes hierven haciendo sonar sus campanas de victoria y aplaudiendo la resolución. Twitter se llena de la famosa frase recitada por el actor en la película de Piratas del Caribe: “Siempre recordaréis este día como el día en que casi atrapáis a Jack Sparrow”.

Pero esperad un momento. Pongamos pausa a todo este bullicio y miremos más en detalle las implicaciones de todo esto. ¿Qué significa que Johnny es ganador? ¿Qué ha ganado? ¿Es realmente inocente? ¿Los medios de comunicación y las redes están jugando algún papel?

La realidad es que bajo esta sentencia (y las reacciones a la misma) se esconden unas premisas muy peligrosas, que puede derivar incluso en un retroceso en la lucha contra la violencia de género.

Antes que nada

Primero un poco de contexto: se ha celebrado un juicio donde Johnny acusa a Amber de difamación porque esta, en una ocasión, dijo públicamente que el actor era un maltratador. A tener en cuenta que este no es un juicio donde se decida si Johnny ha agredido a Amber o no, sino si la actriz puede acusarlo de maltratador públicamente. Parece un pequeño detalle, pero es una información muy importante a tener en cuenta.

Con anterioridad ya se había celebrado un juicio en Inglaterra donde se demostró y probó que Johnny había llegado a agredir físicamente a Amber en, como mínimo, 12 ocasiones. Por ejemplificar estas agresiones encontramos: “Junio de 2013, el actor ataca a Amber y le tira cristales y le rompe su vestido”, “junio de 2015, Depp pega a Amber y la hace caer al suelo y la fuerza a levantarse gritándole”, o “agosto 2015 Depp empuja a Amber contra la pared agarrándola por el cuello”. Son unas acusaciones como mínimo escalofriantes y difícilmente justificables.

Con anterioridad ya se había celebrado un juicio en Inglaterra donde se demostró y probó que Johnny había llegado a agredir físicamente a Amber en, como mínimo, 12 ocasiones

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Volviendo al juicio de difamación, de igual manera se ha podido demostrar que Amber agredió a Johnny en varias ocasiones. Las agresiones no son justificables, pero si que puede ponerse sobre la mesa un debate sobre las mismas. ¿Forman parte de una dinámica relacional violenta? ¿Podría ser una reacción como víctima de abuso? ¿Es sencillamente injustificable?

En ambos juicios, Amber ha presentado pruebas de que Johnny la agredió físicamente: partes médicos, audios, fotos, videos, testimonios de terapeutas y de testigos directos, pero en este caso no parecen haber influido mucho en el veredicto del juez. Los abogados de Johnny argumentaron que Amber se lo había inventado todo y que ha estado un plan orquestado durante años con el propósito de joderle la vida a Johnny Depp. Presentan a Johnny como inocente total, víctima de las circunstancias y de una mujer que le ha metido en un problema.

En ambos juicios, Amber ha presentado pruebas de que Johnny la agredió físicamente: partes médicos, audios, fotos, videos, testimonios de terapeutas y de testigos directos, pero en este caso no parecen haber influido mucho en el veredicto del juez

El veredicto del juez

Se hace difícil de creer que Johnny resulte ahora un ser frágil perdido en la injusticia cuando no solo ha declarado haber dicho (y admitido en el propio juicio) que “violaría el cadáver de Amber y después lo quemaría”, sino que además ya ha sido, literalmente, demostrado que agredió físicamente a Amber en múltiples ocasiones. Es difícil de entender que en una situación así alguien pueda quedar eximido de cualquier responsabilidad.

Pero pese a todo, vistas las pruebas, el juez ha decretado que no es legítimo o que no está probado que se pueda considerar a Johnny como maltratador. Y por lo tanto gana la causa al aceptarse que esas declaraciones que hizo Amber le difaman.

Queda plantearse por qué el juez considera que a Johnny no se le puede tachar de agresor. ¿Puede ser que el juez haya podido pensar que ha sido una pelea de pareja y por eso no se puede considerar que Johnny sea un maltratador sino que, en todo caso, ambos lo son? Podría ser interesante entender la perspectiva y conocimientos de género que tiene este juez para poder hacer una mejor valoración.

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El juez no ha sentenciado que Johnny sea inocente de ejercer violencia. Lo que ha decretado es que no hay evidencia suficiente para declarar públicamente que era un agresor y por lo tanto que se le ha difamado

Todo esto nos tiene que llevar a entender que el juez no ha sentenciado que Johnny sea inocente de ejercer violencia. Lo que ha decretado es que no hay evidencia suficiente para declarar públicamente que era un agresor y por lo tanto que se le ha difamado.

El peso patriarcal del juicio (social)

Puede parecer que estoy defendiendo la integridad de Amber frente a la maldad de Johnny. Ella también ha agredido y de esto no parece haber dudas. Con esto no pretendo justificar o eximir responsabilidad a Amber (que incluso se demostró que pudo haberse inventado agresiones), sino poner en relevancia el discurso social que se ha generado posteriormente. Una mujer que ha sido víctima de agresiones (algo demostrado), es insultada por millones como arpía sin escrúpulos. Un hombre que ha sido demostrado como autor de varias agresiones físicas (aunque él también haya podido ser agredido), es alzado como figura dócil e inocente. Esto sí que me parece bastante grave y peligroso y puede tener unas implicaciones mayores.

Una mujer que ha sido víctima de agresiones (algo demostrado) es insultada por millones como arpía sin escrúpulos. Un hombre que ha sido demostrado como autor de varias agresiones físicas (aunque él también haya podido ser agredido) es alzado como figura dócil e inocente

Y aunque os pueda parecer una exageración, nada más alejado de la realidad. Al margen del juicio penal se ha construido un juicio social, donde se han esgrimido en redes incontables argumentos. Se pueden contar en miles los videos (millones de visitas), carteles, fotos y comentarios donde no sólo insultan y desprecian a Amber, sino que insultan y justifican que se pueda volver a agredir a la a la actriz. Un juicio social que ha sido saturado por un activismo neomachista, por un ejército de machistas memeros y de cuentas masculinistas que han marcado fuertemente el tono del debate.

Es un discurso tremendamente perverso, donde se puede justificar que se pueda agredir a una víctima de agresiones. Y no es una casualidad, es el patriarcado y su discurso entrando en la retórica social. Y está entrando fuerte: hasta el propio Donald Trump Junior se ha sumado en Twitter a la ola del “not all men”.

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Se pueden contar en miles los videos (millones de visitas), carteles, fotos y comentarios donde no solo insultan y desprecian a Amber, sino que insultan y justifican que se pueda volver a agredir a la a la actriz

“Not all men” o “no todos los hombres” es una estrategia retórica que a partir de expresar que no todos los hombres son patriarcales y violentos, pretende fortalecer la idea que la violencia de género es cuestión de individuos y no de una estructura sistémica patriarcal que influye en todos los hombres.

Es un discurso que puede parecer muy amable, pero es muy peligroso. Y se puede apreciar claramente en este caso, de hecho, de tal manera se ha pervertido el discurso en los medios y las redes que si se busca “mentiras juicio Johnny Depp” solo aparecen páginas exponiendo las mentiras de la propia Amber y en ningún caso las de Johnny —que hay hasta 83 y se recogen en este artículo: 83 Times Johnny Depp Lied Under Cross-Examination – The Geek Buzz—. Parece que hasta el algoritmo esté a favor de este discurso.

Si se busca “mentiras juicio Johnny Depp” solo aparecen páginas exponiendo las mentiras de la propia Amber y en ningún caso las de Johnny, que hay hasta 83

Ha habido mucho ruido en este caso porque es una oportunidad para la masculinidad hegemónica de demostrar su “not all men” y ya sabemos que el patriarcado aprovecha cualquier pequeña oportunidad. Pero es importante que podamos ver los grises y entender situaciones complejas.

La gran preocupación es que este discurso pueda acabar afectando aún más a la credibilidad de la víctimas de agresiones machistas, que ya tienen dificultades para hacerse creer (aunque intenten hacer creer lo contrario). Si ya se encontraban trabas anteriormente, ahora con un discurso como este en la espalda puede implicar un pequeño retroceso en la lucha contra la violencia de género. Tiempos difíciles para ver ciertas situaciones con mayor perspectiva. Pero es que esto a lo que nos enfrentamos, amigos; esto es el patriarcado.

Fuente: elsaltodiario.com

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