Anuncios de Batakis, con el acuerdo con el FMI como guía y plan de ajuste.

La semana arrancó con las primeras medidas que la Ministra de Economía Silvina Batakis anunció en ejercicio de sus funciones. Luego de una semana de su nombramiento, con los primeros funcionarios de su gabinete designados (provenientes de cargos de Provincia de Buenos Aires), la funcionaria anunció en una conferencia de prensa una hoja de ruta acompañada por el presidente del BCRA, Miguel Pesce, la presidenta de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, el ministro de agricultura Julián Domínguez, el Ministro de Producción Daniel Scioli y el Ministro de Turismo, Martín Lammens.

Los anuncios tienen al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como hilo conductor. No proponen ningún tipo de giro político ni tampoco de política económica, sino más bien ponerle campana de largada a medidas que son parte del acuerdo con el FMI. Esa insistencia con la política económica de Guzmán fue leída en el arranque de la jornada en la bolsa como un guiño pro mercado. Sin embargo, al no existir movimientos de fondo en la interna Alberto Fernandez y Cristina Fernandez, esa tensión política va a ser la que dicte la posibilidad de que se avancen con las medidas de austeridad que anunció la Ministra. No será tampoco menor la resistencia social que esas medidas podrán generar.

Las medidas

  • No habría novedades en el tipo de cambio: con lenguaje rebuscado la Ministra expresó que no irían a una devaluación pronunciada (eso no excluye que continúe la política de microdevaluaciones diarias). Era una de las principales alternativas de ajuste. Si la descartaron puede ser por evaluación política en el Gobierno respecto de la debilidad para que la puja redistributiva que se abre con cada devaluación no lleve a una inflación sin techo.
  • Ajuste en el gasto: Los créditos presupuestarios para cada organismo solo se asignarán en función del crecimiento real de los recursos del estado. Dado que los gastos hasta ahora venían creciendo por encima del crecimiento de la recaudación, esto implicará un ajuste en distintos organismos. No es claro en qué se reflejará, es decir si los créditos se distribuirán en forma proporcional o habrá una selección arbitraria de los sectores que recibirán más o menos. Esa incertidumbre es producto de que las jubilaciones y la Asignación Universal por Hije se actualizan por una fórmula automática, las paritarias estatales ya contaban con acuerdos firmados, el monto de los planes sociales se incrementa según el salario mínimo. Esos son importes fundamentales del gasto público. Por fuera de eso quedan los montos a invertir en obra pública, transferencias discrecionales a provincias, el gasto salarial por fuera de convenios (algunas sumas no remunerativas en algunos organismos) y la revisión de la paritaria en septiembre. De concretarse un ajuste en esos ítems, habría un conflicto en puerta con sectores de la construcción, trabajadores/as estatales nacionales, provinciales y gobernadores.
  • Tasa de interés positiva para deuda en pesos en emisiones de títulos del estado, otro de los planteos del FMI. La Ministra también hizo una referencia a algún otro instrumento de deuda que usarían (quizás se trate de bonos atados al dólar para descomprimir el mercado su mercado).
  • Emisión monetaria: se va a respetar el cronograma fijado en el acuerdo con el FMI. Esta meta venía amenazada tanto por el crecimiento del gasto como por la dificultad de endeudamiento en pesos de las últimas semanas (el endeudamiento es la alternativa a la emisión como fuente de recursos, si no se crean o aumentan impuestos).
  • Congelamiento de la planta del estado para todos los organismos incluyendo los que están fuera de la Administración Central (o sea lo que esté por fuera de los Ministerios). Esta medida es parte del menú usual de medidas de austeridad, es un clásico en todos los acuerdo con el Fondo. En el estado nacional el congelamiento de hecho existe desde 1989, se prorroga a través de cada presupuesto. El compromiso que se firmó en la paritaria de 2020 entre el Gobierno, ATE y UPCN para que el personal precarizado con más de 10 años de antigüedad pase a planta permanente (30.000 personas) parece ir directo al arcón de buenas intenciones, y podrían correr riesgo otros procesos de ascenso vertical, recategorizaciones, etc.
  • Tarifas: el viernes 15 de julio saldría el famoso y demorado cuestionario para adherir al pedido de subsidio y llevar adelante la segmentación de tarifas que estaba en el acuerdo con el FMI. Estaba pendiente su instrumentación desde junio, y las demoras en lograr que se lleven adelante las medidas para que baje el costo de los subsidios a la energía fueron una de las razones de la renuncia de Guzmán. Esas demoras se debían a áreas donde los funcionarios responden a Cristina Fernández, funcionarios que aún continúan en sus cargo (Secretaría de Energía y otras áreas subordinadas).
  • Creación de un espacio para asesorar sobre la deuda en pesos (Comité Asesor de la Deuda Soberana en pesos): en el acuerdo con el FMI ya se hablaba de atender los planteos de bancos y fondos de inversión para poder colocarles más bonos, a medida de sus requerimientos..
  • Cuenta Única del estado para manejar más centralizadamente el dinero en organismos. También estaba en el acuerdo con el Fondo que se avance en ese sentido. Aspira a que desde el Ministerio de Economía se tenga un control más directo de los fondos de distintos organismos con manejo de caja, para un manejo financiero más centralizado. En los hechos implica que algunos organismos dirigidos por el sector kirchnerista del gobierno tengan que resignar cierta arbitrariedad en el manejo de esos recursos (la ExENARSA -Energía Argentina-, ANSES, PAMI). Además, en la memoria muy reciente del mercado financiero se encuentra la situación generada cuando Energía Argentina retiró recursos de un fondo común de inversión para pagar la importación de combustibles y generó la baja de cotizaciones de títulos públicos y una huída de esos instrumentos.
  • Pase al Ministerio de Economía a organismo para centralizar valuaciones inmobiliarias. Estaba en el acuerdo con el Fondo que se buscaría actualizar y uniformar valuaciones fiscales en todo el país, con lo que el Gobierno Nacional recaudará más por el impuesto a los Bienes Personales el año que viene, y los gobiernos provinciales recaudarán más por el impuesto inmobiliario desde cuándo se actualicen. Resta ver si Gobernadores/as tomarán en silencio la mayor recaudación o si se embanderarán en sus propietaries de viviendas para atacar al Gobierno Nacional (como ya venía haciendo H. Rodríguez Larreta en CABA).
  • Conformación del Tribunal de Defensa de la Competencia, para ir a discutir precios con sectores empresariales concentrados en un marco institucional. Es la única medida de discusión con el poder concentrado, pero su instrumentación en un marco institucional y en el marco de los problemas de la “competencia” dan un marco muy superficial para enfrentar a empresas monopólicas y grupos ultra concentrados.
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Las presencias en la conferencia exponen tres cuestiones:

  • La nueva gestión del Ministerio de Economía juega de “albertista” en el mapa de la interna peronista
  • No habrá suba de retenciones al agro. La presencia de J. Domínguez de Agricultura es una señal en ese sentido, reforzando los anuncios de la Ministra de Economía en la TV la semana pasada.
  • Que existe una mínima tregua con el kirchnerismo, por la presencia de Marcó del Pont y por la aseveración de que esta semana se avanzaría con el esquema de aumento de tarifas.

Más allá de la decidida alineación de las nuevas medidas con el Fondo Monetario Internacional, en el sector financiero no está dicho que no haya más presión devaluatoria, ni corridas contra los bonos en pesos, ni continuidad de las importaciones sobrevaluadas y los giros de divisas al exterior.

A nivel gubernamental no es transparente hasta cuánto llega la tenue tregua del kirchnerismo de estos días.

En la calle, no hay carta blanca al ajuste, tal como se vió en la coordinación entre amplios sectores gremiales y de organizaciones políticas combativas contra el FMI, con la movilización de movimientos sociales que se verá esta semana contra la persecución a la organizaciones (oficialistas y opositoras) y con las repercusiones entre trabajadores estatales ante el ajuste.

En la combinación de estos tres factores en los próximos meses se definirá si el FMI logra imponer sus planes de ajuste o si las resistencias populares logran ir planteando alternativas.

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