Larreta y Acuña les quitarán los planes sociales a los chicos que falten a la escuela

Fue confirmado en conferencia de prensa en la mañana de este martes. Se quitará los planes sociales a las familias que no logren garantizar el 85% del presentismo de sus hijos escolarizados y exigen que suceda lo mismo con la AUH. Alejandrina Barry, legisladora del PTS/FIT-U, denuncia este nuevo ataque a las familias pobres. A falta de políticas para resolver el problema de la escolaridad, siempre el castigo.

Horacio Rodríguez Larreta y Soledad Acuña les quitarán los planes sociales a las familias que no logren garantizar el 85% sobre el presentismo de sus hijos en la escuela, a modo de castigo. Desde ahora, exigirán que las y los chicos asistan, no menos del porcentaje mencionado a las clases de cada bimestre. El gobierno de la Ciudad, nunca da una solución estructural a los distintos problemas de la escolaridad. Además de impactar en los planes sociales porteños, también exigen que suceda lo mismo con la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El anuncio, que ya circulaba desde ayer, fue confirmado en la mañana de este martes en conferencia de prensa: “Quienes no manden a sus hijos a la escuela van a dejar de percibir el adicional por hijo del Programa Ciudadanía Porteña. Esperamos que el gobierno Nacional acompañe con esta medida en todo el país con los planes sociales, porque además es lo que está previsto. Lo que buscamos es que se haga cumplir”, dijo Larreta.

Alejandrina Barry, legisladora del PTS/FIT-U, salió a denunciar que el Gobierno porteño, mientras no cumplen los fallos por la falta de vacantes que hay en las escuelas, con esta medida, es más que notorio, que no les importa la escolaridad de las y los chicos, sino, castigar a las familias pobres.

Te puede interesar:   De Panamá a Pandora Papers ¿A quién le importa?

Para ello, modificaron la definición de alumno regular: a partir de ahora los chicos deberán cumplir con la asistencia explicada más arriba, para no perder la constancia. Como contraprestación, el plan exige que los padres aseguren la escolaridad de los hijos, esto significa que, si pierden la constancia de alumno regular, ya sea por estar debajo del 85% del presentismo por bimestre o por haber faltado 25 veces de forma injustificada a lo largo del año, perderán también el ingreso.

Todo esto en medio de una crisis política, económica y social, ya que están queriendo cumplir a raja tabla con lo que impone el FMI en la Argentina, el ajuste es brutal por dónde se lo mire y está más que claro que apuntan a la clase trabajadora, mientras a los grandes capitales, los benefician con subsidios directos o indirectos, les bajan las retenciones y tienen tratamientos “especiales”, como por ejemplo, el valor de los dólares y la quita del cepo al agropower, entre muchos otros privilegios.

Esta medida que llevan adelante, Larreta y Acuña, se da dentro de un contexto dónde los ataques a los movimientos sociales, son moneda corriente, tanto de parte del gobierno Nacional, como también del gobierno de Larreta, incluida la vicepresidenta Cristina Fernández que, en su discurso del 20 de junio, comparó la gestión de los planes sociales con el funcionamiento del aparato represivo del estado, diciendo que no se pueden “tercerizar las funciones del estado”. Comparar el rol de las organizaciones sociales que pelean por cosas elementales, como darle de comer a los niños, con la maldita policía del gatillo fácil, el narco y la trata de personas, es realmente indignante. En su afán electoral comparó las mafias policiales estatales y el monopolio de violencia que ostentan (le faltó decir que esencialmente siempre es contra los trabajadores y el pueblo pobre), con las organizaciones sociales.

Te puede interesar:   Elementos introductorios para un abordaje de los video juegos desde las pedagogías críticas

La resolución impacta, en principio, en las ayudas sociales que paga la Ciudad de Buenos Aires. La AUH, que dependen de Nación y es la más extendida, todavía no se ve afectada, aunque los funcionarios porteños adelantaron que compartirán la base de datos con la Anses para lograr que la nueva definición de alumno regular también llegue a esa asignación.

Quienes pierdan la condición de alumno regular podrán recuperarla luego de haber asistido un mínimo del 85% de días efectivos de clases en el siguiente bimestre y una vez que hayan adquirido los contenidos dictados en su ausencia. A modo de “compensación”, la escuela evaluará instancias de refuerzo, ya sea clases los sábados o durante el verano.

Mientras las escuelas se caen de a pedazos, no funciona la calefacción, el gas es inestable, recordemos el caso de las muertes de Sandra y Rubén, los baños se rompen, no se pueden utilizar y quedan eternamente clausurados. En la Ciudad, especialmente en la zona sur, están las calles, por lo tanto, las escuelas también, llenas de ratas y las y los chicos conviven con esta situación, esa es la doble vara que utilizan para continuar desfinanciando a las mismas, mientras levantan los establecimientos privados, Larreta y Acuña quieren una Ciudad para ricos. Al día de hoy continúa la falta de vacantes y la decisión política de no dar una solución de fondo para estas familias.

En los casos donde se presuma la vulneración del derecho a la educación de un estudiante debido a inasistencias injustificadas, llegadas tarde o retiros anticipados, y habiendo perdido comunicación con el adulto responsable, la escuela dará intervención al Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Te puede interesar:   Frente a la Crisis Ganar las Calles y Construir una Alternativa

Por todo esto y muchos otros temas, este miércoles 10 de agosto, las y los docentes llevarán adelante un paro Nacional, para frenar la política de decadencia nacional, pobreza y dependencia del FMI, camino al que apunta el gobierno de Alberto, Cristina, Massa y los gobernadores.


Fuente: La izquierda diario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *