Campaña Alerta por Martín: la lucha contra la vulneración de los derechos de las infancias // Entrevista a Daniela Dosso.

Para quienes no están al tanto de la causa, ¿nos podrías contar sobre el caso de Martín?

El caso de Martín es un caso de abuso sexual, maltrato contra las infancias, interfamiliar por parte de su padre, de su progenitor. Martín con 7 años reveló abusos sexuales por parte de su padre. Me los reveló a mí, que soy la mamá, un fin de semana volviendo de las visitas parentales. Ya venía manifestando un montón de signos, un montón de indicadores que a mí me venían llamando muchísimo la atención. Por eso también había comenzado una terapia psicológica, pero esa psicóloga no sólo no vio los indicadores sino que como muchos terminan pensando que es una conflictiva familiar.

Es un caso de un pedófilo que ya tiene otras denuncias por abuso sexual, hacia una de sus hijas que hoy tiene 21 años, cuando tenía 2 años y medio, y es defendido por la misma abogada antiderechos que lo defendió en el caso de su hija hace ya màs de 17 años, APADESHI (Asociación de Padres Alejados de sus Hijos), que es una asociación de padres que se juntan, se organizaron y dicen que es porque están alejados por sus hijos, cuando en realidad en la práctica son padres denunciados por abuso sexual.

Apenas Martin reveló los abusos sexuales yo hice la denuncia penal. Ahí comenzó la violencia de género que venía yo sufriendo por parte del progenitor, se extendió a violencia institucional y empezó la ruta crítica en la justicia.

El proceso de investigación penal tiene básicamente tres dimensiones. La pericia psicológica del niñe en Cámara Gessel, el examen físico como segunda dimensión y tercera, la pericia al imputado.

Comenzamos con la pericia psicológica y Cámara Gessel, ahí ya comenzó el encubrimiento. Martin no estaba preparado para declarar. La Cámara Gessel en general está romantizada socialmente, se piensa que es un lugar pseudo mágico que los niños entran y cuentan porque hay excelentes profesionales que juegan y se dan cuenta de todo. Es nada más ni nada menos que un niño vaya y tenga que declarar en los términos del testimonio de la justicia en una sala que lo graban.

Martín no estaba preparado. Luego de hablar pasó a la etapa de retractación, que es una de las etapas descriptas en los marcos teóricos en la cual les niñes hablan muchas veces, luego dicen que mintieron porque fueron tantos los cambios y el miedo que tienen (porque además, Martín estaba amenazado, esto lo dice después, por parte de su padre). A pesar de eso y del juez y las psicólogas del Ministerio público tutelar de la Justicia de CABA, quienes toman la cámara Gessel; mandamos un informe explicando esto. Igual lo forzaron a ir a una Cámara Gessel, que iba a dar negativa, ya lo sabíamos. Logramos que no se la tomen en ese momento, a los meses de revelar en febrero del 2021. Pero le tomaron la pericia psicológica, que también incluye una entrevista informativa a la adulta o adulto acompañante, en general las madres, y allí es donde se operó el primer encubrimiento.

La misma psicóloga del Ministerio Público Tutelar del Estado, no solamente negó los indicadores que se veían en la actitud de Martín, que sí los vio mi perito de parte, y aparte se ven porque se ve en lo cotidiano. No solamente negó los indicadores, sino que todo el material que yo le aboné en la entrevista, donde pude contarle sobre relatos de Martín, puestas en actos, disociaciones emocionales, etc., no los tomaron y solamente hicieron hincapié en la relación que yo como mujer, madre había tenido con el denunciado.

Me preguntaban sobre eso. Allí yo describí que viví situaciones de violencia de género, y lo que hicieron fue traducir la violencia de género (en vez de verla como indicador, como dice la UNICEF, de riesgo por abuso sexual) y tomarla como un antecedente conflictivo familiar, de disfuncionalidad parental entre papá y mamá, que no nos ponemos de acuerdo, que tenemos diferencias de criterio de crianza, que no nos llevamos bien. En el informe ponen eso y dan a entender que la causa de daño psíquico que sí tiene Martín y eso sí se observaba podía ser esta disfuncionalidad parental y no un abuso sexual.

El segundo momento del encubrimiento, tiene que ver con el examen físico. Esto ya es descarnado directamente, porque con Martín yo hago una atención con una médica de hospital público, especialista en abuso sexual en las infancias, y ella ahí ve que él tiene lesiones en su zona genital, anal. Llevo esa historia clínica al juzgado, piden un examen del cuerpo médico forense. Fui muy confiada, porque ahí uno piensa “cuerpo médico forense, bárbaro”. Lo que sucedió ahí es que el médico y la médica del cuerpo médico forense del Estado negaron las lesiones observables, las observaban a ojo desnudo. El perito de parte del imputado también, que además es un médico del APADESHI que sabe muy bien cómo maniobrar, qué decir, cómo embarrar la cancha. Hacen un informe tres médicos contra una médica que era mi perito de parte, quien sí vio las lesiones, porque se veían y las informó, diciendo que no había nada.

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Tercer momento de encubrimiento: el imputado se niega a la pericia psicológica y psiquiátrica y esto es aceptado. Esto tiene que ver, se puede hacer, no es una irregularidad, los imputados tienen derecho a negarse a la pericia, pero es algo para reflexionar en este caso de investigaciones de delitos contra la integridad sexual.

¿Por qué consideras/consideran que no es un caso aislado, sino un modus operandi del Poder Judicial, en complicidad con estos grupos antiderechos (como APADESHI) para encubrir a los abusadores? ¿Cuáles son las estrategias en la defensa de los acusados de abuso sexual infantil que se implementan en nuestro país y cómo nace la campaña Alerta por Martín?

El encubrimiento dentro del campo judicial se produce aplicando el Síndrome de Falsas Memorias, a Martín en nuestro caso, en el informe de la pericia psicológica.

La psicóloga del Ministerio Público Tutelar, lic. María Fernanda Mattera, que además coordina todo el equipo, y esto lo hace sistemáticamente en todos los casos (porque conocemos otros casos) dice en el informe textual que Martín no pudo relatar en Cámara Gessel, pero que si en el futuro lograra armar un relato hay que tener en cuenta que ese relato puede estar contaminado por la familia, osea la madre, por la psicóloga tratante, la psicóloga clínica, o por la médica. En el caso de Martín, él también reveló con la médica del hospital público. Es decir, le aplicó el Síndrome de Falsas Memorias, que supone que les niñes si hablan, eso que cuentan son recuerdos implantados, o co-construidos, dicen ellos, con la madre. Y esto tiene que ver con el SAP (Sìndrome de Alienación Parental), porque supone que las mujeres madres alienamos a nuestros hijos porque tenemos la intención de alejarlos de los padres.

Entonces, sin Cámara Gessel (porque a Martín había que esperarlo nada más a que se fortaleciera para dar testimonio), con una petición psicológica hecha de esta manera, donde no había nada porque lo único que había era disfuncionalidad parental (por lo que esto hay que volverlo al fuero de familia, ya que “hay una conflictividad familiar, no un delito penal”), con un examen médico negado, que niega las lesiones. Además obstruida la prueba psicológica, obstruida la prueba física, sin pericia del imputado, a pesar de que nosotros teníamos pruebas, estábamos diciendo que citen a declarar a las tres médicas que vieron las lesiones. Ahí aparece la estrategia del backlash de parte de estos grupos antiderechos (que lo hacen en todos los casos); me denuncian a mí, a la médica del hospital público y a otra de las médicas que vio las lesiones y las fotografió.

Al denunciarnos nos ponen en paridad de condiciones con el imputado, generan un escenario de igualdad entre víctima y victimario y le ofrecen a la Justicia esta posibilidad de ante esta conflictiva de pares, no asimétrica, entre papá y mamá, que tome una decisión salomónica y bueno, sobresea a papá por la denuncia que le hace mamá por despechada y sobresea a mamá por la denuncia que le hace papá, como contraofensiva porque ella lo denunció. Entonces en diciembre a diez meses de la denuncia penal que yo realicé, el juez dictamina el sobreseimiento al imputado y mi sobreseimiento de las denuncias que él me hizo.

Porque él llegó en nuestro caso a hacer lo siguiente, escuchen bien: las lesiones en el cuerpito de Martín fueron vistas en mayo del 2021 por la médica del hospital público, pero a ella no la citan porque está denunciada. Luego fueron vistas el 13 de Agosto por mi perito de parte, pero era una contra tres; porque recuerden que los dos del cuerpo médico forense y el perito de parte ellos dicen que no había nada. Entonces el juez qué dice: lo de mayo no dice nada porque no la cita, entonces es como si no hubiera existido, a pesar de estar en la historia clínica, en el expediente. Con el examen de Agosto, 3 contra 1, le levanta el teléfono a Mauricio Ramiro Godoy, el encubridor del cuerpo médico forense y le pregunta “pero cómo es eso”, y ellos dicen “no, no había nada”. Listo, no había nada.

En septiembre yo presento fotos que sacamos de las lesiones, para objetivar la prueba y decir “pero miren, sí que hay lesiones”. Entonces el agresor con su abogada antiderechos dice lo siguiente: si en agosto, en el examen del cuerpo médico forense no había nada y en septiembre la madre presenta fotos con lesiones de abuso sexual, esas lesiones hay que imputarselas a la madre o a algún NN de su entorno. Me hacen una denuncia por abuso sexual, donde dice básicamente “o esta mujer abusó sexualmente de su niño o un NN de su entorno, o falsificó las fotos de septiembre”. O me denuncian por una cosa o por la otra.

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Y en diciembre qué hace el juez, decisión salomónica: “bueno, vamos a sobreseer a papá de la denuncia que le puso mamá y la sobreseemos a mamá de la denuncia que le puso papá”.

Y ahí nace la campaña Alerta por Martín.

 

¿Qué estrategias de lucha llevaron adelante desde la Campaña? ¿Cómo se articularon y cuáles dirías que fueron sus principales obstáculos?

Yo ya veía que esto iba a tener una salida pública por cómo venían in-crescendo la impunidad, ya venía en contacto con organizaciones, con compañeras. Eso fue contar, todo el tiempo, con familia y amigues, ir contando lo que iba pasando. En diciembre, con el sobreseimiento del imputado, mi hijo entra en un riesgo inminente porque en seguida pidieron la revinculación en el campo civil, ya que habiendo sido sobreseído vuelve a pedir tener visitas con Martín. Ahí es donde nace la campaña Alerta por Martín, justamente para frenar esto, pero además, llegó a un límite donde nos dimos cuenta que la única manera de que la justicia se atenga a la ley, se ajuste un poco más a la ley, era si estaba bajo la mirada de la sociedad. Siempre decimos, la única garantía es la mirada de la sociedad.

Con el objeto de ir contando a la sociedad el caso de Martín, porque bueno, yo tengo una historia, una trayectoria profesional, activista, en temas de salud mental, en cuestiones de análisis críticos, de campos de la salud. Vengo también del activismo por el aborto, de la red de profesionales de la salud, entonces cuento con muchos elementos como para poder comunicar y explicar. Y en el medio juntándome, hablando con un montón de organizaciones, madres protectoras y viendo que esto pasaba en todos los casos.

También realizamos una movilización en la calle en la Cámara Nacional de Apelaciones, porque obviamente apelamos el sobreseimiento del juez. Es muy importante esto: que haya un compás entre la estrategia jurídica y la estrategia de visibilización; todo lo que se dice en la visibilización es porque tiene una base jurídica, porque tiene una denuncia. Es importante hacernos propias de las herramientas del derecho, porque tenemos muchísimas herramientas dentro del mismo sistema que nos oprime para poder defendernos y al mismo tiempo, las herramientas legítimas de la lucha, la movilización, la visibilización.

Los grupos antiderechos están militando el concepto de falsas denuncias, en medios de comunicación y en todos lados. Esto viene de este lugar, fíjense la maniobra: se estima que del 1000 abusos sexuales contra las infancias sólo se denuncian 100, hay 900 que existen y no se denuncian. Y de esos 100 que llegan a la justicia sólo se condena uno. 99 de 100 que se denuncian no reciben condena, y si son abusos sexuales intrafamiliares, esas infancias tienen riesgo de revinculación con quien los torturó. Realmente estamos frente a un problema gravísimo, de salud mental, psico-física, comunitaria de las infancias, estamos frente a una maquinaria que produce objetos y que si se revelan de ello, son criminalizadas las madres.

Pero volviendo, de 1000 abusos se estima que se denuncian 100 y sólo se condena uno. Miren lo que dicen esos grupos antiderechos: esos 99 que se denuncian y no se condenan, que son los sobreseimientos, como fue en el caso de Martín en diciembre y como es el 99% de los casos, los grupos antiderechos te dicen “son falsas denuncias”. Como los juzgados ven que no era verdad, era mentira, son falsas denuncias. De ahí sacan que hay muchas falsas denuncias, cuando en realidad no son falsas denuncias, son producto de que la causa de ese 99% que no procede, es el encubrimiento judicial.

No consideramos que es un caso aislado porque no lo es, porque apenas empezás a conectar y hablar escuchás de todas lo mismo. Desde organizaciones, casos de hace diez años, casos de ahora, de La Rioja, de Córdoba, de Ushuaia. Empezás a pensar más fuera de Argentina, lo mismo; es un modus operandi a través de estas estrategias, el SAP, Síndrome de Falsas Memorias, Backlash, el negacionismo de las pruebas físicas. Es un accionar sistémico porque hace al sistema judicial y a su razón de ser, es sistémico, está enquilosado aquí, esto no se usa en casi ningún otro campo. Es sistemático, las excepciones son las otras, donde se investiga penalmente de acuerdo al estado del arte sobre el tema y no de acuerdo a estos prejuicios, que no son cualquier prejuicio sino que son prejuicios dolosos, aplicados con la intención de obstruir la investigación penal y lograr la impunidad.

¿Cuáles son las trabas que encuentran quienes quieren denunciar?

Para denunciar no hay trabas, una vez que denunciás ahí aparece la ruta crítica. Hay un montón de herramientas del derecho que los grupos antiderechos las usan vaciándolas de sentido y en contra incluso de la esencia de ese principio jurídico que se quiere resguardar. Por ejemplo, usan la herramienta de impedimento de contacto, una ley que ellos mismos impulsaron. Entonces vos hacés una denuncia y el sistema judicial no te da la medida cautelar de protección por ejemplo para tu hijo (me pasó a mí).

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Yo hago la denuncia un lunes pero el miércoles por ejemplo mi hijo se iba según el régimen de visitas con el padre. Pero en la justicia pasa martes, miércoles, jueves y no te dan la medida de protección para tu hijo, y vos obviamente no vas a entregar a tu hijo a quien me acaba de decir que lo abusó. Entonces te deja desprotegida. En mi caso pasaron 14 días desde que yo denuncié hasta que me dieron la medida de protección a mi hijo, y no me la daban.

En realidad me la dieron porque terminé yendo a la OVD (Oficina de Violencia Doméstica) después de hacer la denuncia penal a plantear la situación y a plantear que había tenido que irme de mi casa, porque este tipo podía venir a mi casa con la policía, con el papel del régimen de visitas y llevárselo. O retirarlo por el colegio, por ejemplo, que mi hijo no pudo ir al colegio todo ese tiempo. Una de las herramientas que usan es la ley de impedimento de contacto. En ese tiempo, esos 14 días que denuncié y no tuve la medida cautelar es como que yo no le entregaba a su hijo al agresor. Entonces me hicieron una denuncia penal por impedimento de contacto.

Eso se lo hacen a todas las madres, y luego en mi caso no prosperó. Pero también si desde la causa viene mal, lo sobreseen al tipo, etcétera, después van por esa causa y te empiezan a correr por impedimento de contacto, te hacen un juicio y según a quién le toque en la justicia capaz terminás vos siendo sancionada, imputada, o te quitan la tenencia por haber impedido el contacto.

¿Qué aprendizajes principales podrías mencionar después de estos meses y cuáles dirías que son los fundamentales de cara al Encuentro de octubre y al futuro?

Aprendizajes muchísimos. Uno tiene que ver atravesar el miedo. Aprendí (que esto es algo también muy personal y subjetivo), entendí cómo te manipulan con el miedo. Aprendí a detectar que cuando yo sentía miedo, tenía que salir para adelante y para afuera, nunca para atrás. Porque así como mi hijo salió del abuso hablando, eso era una enseñanza, para toda la sociedad, para todos los que luchamos. Cuando me denunciaron, cuando me quisieron poner un bozal legal, un montón de situaciones, cómo redoblar la apuesta. No de forma kamikaze, sino de forma -y esto también es un aprendizaje- inteligente, estratégica junto con otras.

Otro aprendizaje es que, a diferencia de con el aborto, que los grupos antiderechos se construyen después de que las fuerzas feministas pudimos organizarnos, entonces quedaron siempre medio ahí en minoría, por lo menos simbólica, y de su capacidad de incidencia; en este tema ellos han crecido de hace muchos años, están más organizados, están más enquilosados. Porque además tiene que ver con el poder judicial, en nuestro caso en el sistema de salud si bien estaba lleno de fachos, no tenían el poder de organización de esta gente.

En realidad son los mismos, es la misma matriz cultural, incluso hay personajes que antes militaban en contra del aborto, que ahora militan a favor de las falsas denuncias, como por ejemplo la periodista Claudia Peiró, de Infobae. Pero lo que aprendí de este caso y en esta coyuntura, y de esta correlación de fuerzas, es que hay que visibilizarlos, que de esta manera los vamos a acotar; nombrarlos. Nombre, apellido, organización, estudio jurídico, qué hacen. Lo mejor que podemos hacer es desmantelarlos contando cómo maniobran y se les cae bastante el poder. Porque ellos tienen un poder que, tomando un poco las enseñanzas de Foucault, es efectivo en la medida en que operen en la oscuridad, sin saber su fuente, su origen. Entonces eso es un gran aprendizaje.

¿Cuál es el estado de la causa actualmente?

La causa, no quiero cantar victoria, pero estaba mejor luego de toda la campaña y etcétera. Y además porque recusamos al juez, lo denuncié al Consejo de la Magistratura, y además lo hice visible, eso también. Sigue el mismo juez pero ha cambiado notablemente, informó todas las testimoniales de todas las médicas, ahora Martín pudo ir a Cámara Gessel en el momento en el que él pudo hacerlo, se lo escuchó bien. Estamos esperando el informe de la perito psicóloga del cuerpo médico forense, sobre lo que él pudo revelar. Fue muy cotundente y muy claro, y una vez que el juez tenga este informe, ya con toda la prueba física, las testimoniales de las médicas, la palabra de Martín, tiene que tomar una decisión, tiene que ver si llama o no a indagatoria al imputado. Nosotros estamos pidiendo que lo llame a indagatoria, que no lo deje salir del país porque hay muchas probabilidades de que se fugue, y el procesamiento.

Así que estamos en estas semanas a la espera de eso.

¿Cómo se puede aportar desde las organizaciones populares y los colectivos de comunicación?

Desde lo comunicacional, nombrar y cómo se nombra es fundamental. A veces las noticias describen, nombran, pero es importante para que la sociedad una y linkee las situaciones para entender de qué se trata. Entonces nombrar la violencia vicaria en todas estas situaciones en donde la violencia de género se está desplazando hacia les hijes, incluso en situaciones de abuso sexual que están dadas en contextos de violencia vicaria, como también ha sido mi caso. Nombrar la violencia vicaria, nombrar la violencia sexual contra las infancias y quiénes son los agresores. Cuando nos ponemos a ver, la mayoría de los casos son intrafamiliares.

Entonces poder conceptualizar, nombrar, hablar de los casos públicos como casos testigo, de alguna manera decís “yo te estoy contando este caso pero esto no es un caso que sale a lo público porque es uno en un millón”. Sale a lo público porque quizás la mamá o las redes colectivas tuvieron la fuerza para hacerlo, pero es una muestra, es un botón de toda una cantidad de situaciones donde también sucede lo mismo. Entonces estas palabras, violencia vicaria, caso testigo, remarcar lo intrafamiliar, el incesto paterno filial. Porque a veces se habla de abuso sexual y pareciera que es cualquier abuso, y la mayoría son incestos paterno filiales.

Eso ayuda un montón a comprender, y si una puede comprender puede problematizar y puede actuar.

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