Literatura y revolución

Dos libros publicados recientemente en la Argentina tratan sobre el mismo tema: la revolución ¿Simple casualidad o síntomas de un cambio de clima ideológico? Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite los jueves de 22 a 24 h por Radio Con Vos, 89.9.

Si algo caracterizó a las discusiones que abordé en este espacio a lo largo del tiempo fue la lucha contra esos consensos blandos repetidos permanentemente como sentidos comunes y, sobre todo, la polémica contra los profetas de la fatalidad, contra los agoreros de la derrota. El “espíritu” —si puede llamarse así— del libro que publiqué este año (La hegemonía imposible) está imbuido de ese objetivo. No tanto registrar los avances de los dueños del poder, de los ganadores permanentes (porque ideólogos que hagan eso tenemos de sobra), sino buscar sus líneas de falla, esos intersticios, esas rendijas o grietas en las que la línea dura de la dominación puede romperse y surge la posibilidad de pensar algo nuevo.

En esa sintonía me gustaría llamar la atención sobre la publicación de dos libros en nuestro país que rescatan un mismo tema. Uno es el de Enzo Traverso que se titula “Revolución. Una historia intelectual” y que gracias a la gentileza tanto de la editorial Fondo de Cultura Económica como del autor pudimos presentar con un diálogo sobre el contenido del libro.

Traverso es historiador por la Universidad de Génova, doctor en Historia por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París y ahora Docente en la Universidad de Cornell en Estados Unidos. Es uno de los intelectuales de izquierda más importantes del mundo publicó más de una docena de libros traducidos a varios idiomas.

¿De qué trata el libro? Bueno, de la historia de las revoluciones, sus manifestaciones históricas, sus interpretaciones teóricas, culturales, estéticas y artísticas. Las figuras que se han utilizado para imaginar y para graficar la revolución como una “locomotoras de la historia”, aceleradoras de un tiempo histórico que inevitablemente avanzaba en el sentido de que determinaban las leyes históricas, hasta la revolución como “freno de mano” de un camino hacia la catástrofe que había que detener; los cuerpos en las revoluciones: los cuerpos humanos, los cuerpos políticos, los cuerpos animalizados; los intelectuales y las revoluciones; la relación entre libertad y liberación que cruzó a las revoluciones y una historia del comunismo.

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El libro abre múltiples discusiones (algunas las abordamos en la presentación), pero lo que me interesa destacar acá es la atracción de un tema que tantas veces fue negado o fue enviado al museo de la historia.

El otro libro es el de Maurizio Lazzarato, lo publicó la editorial Tinta Limón y se titula “Guerra o revolución. Por qué la paz no es una alternativa”. Lazzarato es sociólogo y filósofo italiano, formó parte del comité editorial de la revista Multitudes, de la que es miembro fundador, es investigador en la Universidad de París I y miembro del Colegio Internacional de Filosofía de París, ciudad en la donde reside. También publicó otros libros como “La fábrica del hombre endeudado (2013)”, “El capital odia a todo el mundo” (2019) y “Guerras y capital” (2021), en coautoría con Éric Alliez.

¿Y qué dice? Bueno, dice que la pretensión lograr “la paz sin abolir el capitalismo es un absurdo o una ingenuidad, porque el capitalismo no elimina la guerra, sino que la intensifica y la difunde socialmente como no lo ha hecho nunca ningún otro sistema económico y político”. Con la guerra de Ucrania como motivo dice que la causa de la guerra es la nueva fractura de un orden mundial que exigen China, India y Rusia, entre otras naciones, y que Estados Unidos no puede conceder. A eso se suma que Estados Unidos también busca bloquear el eje económico que une a Europa con China a través de Rusia y Asia Central. Al mismo tiempo, las políticas neoliberales provocaron una serie de desigualdades que están dividiendo a los países. Y dice que extrema derecha se impone en diversas partes del mundo tras la profundización de las contradicciones de clase. Las clases propietarias se protegen históricamente con el fascismo y sus nuevas formas.

Dice Lazzaratto que uno de los grandes problemas de los movimientos políticos como el pensamiento crítico contemporáneo es que han eliminado los dos conceptos que estaban en el centro del debate del siglo XX: guerra y revolución.

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Por último, Lazzarato afirma que la situación que se está configurando implica que se van a presentar rupturas políticas: guerras imperialistas, guerra por el clima, crisis económicas, economías de guerra que terminan en crisis. Hay un caos en desarrollo y esto abre posibilidades de roturas o de aperturas. Para poder insertarse en esto es necesario unir revolución social y revolución política.

En las últimas décadas hubo dos grandes relatos que intentaron ponerle fin a la historia: por un lado, la narrativa que podríamos llamar “armonicista” que decía que se habían terminado las contradicciones del capitalismo y, por otro lado –aunque vinculado con este— el que marcaba el triunfo absoluto del neoliberalismo.

Los hechos: las crisis, las guerras y últimamente las revueltas o huelgas que tienen lugar en muchos países del mundo desmintieron en los hechos a estos relatos. Y ahora asistimos también a cierto agotamiento de las formas de leer nuestra época y a cambios también en el debate de ideas.

Creo que estos libros y sus repercusiones (limitadas en términos masivos, pero mucho más amplia que antes) tiene que ver con esto. Porque no se puede clausurar al pasado por decreto y ese pasado vuelve a interpelar presente. Para nosotros, bienvenido sea.

Fuente y acceso al audio: La Izquierda Diario.

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