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Sequía: el gobierno beneficia a las patronales, mientras ajusta a los trabajadores

Más políticas a favor de las patronales agrarias.

El gobierno anunció este martes una serie de medidas en beneficio de los productores afectados por la sequía. Estas políticas han sido el fruto de una reunión entre el ministro de Economía, Sergio Massa, y la Mesa de Enlace y la Mesa Agropecuaria, dos entidades patronales, en la que se discutió la situación del campo argentino. La sequía se ha convertido en un problema para las poblaciones que sufren la escasez de recursos hídricos, y para los trabajadores en general, por su efecto sobre los precios de los alimentos, en medio de un cuadro inflacionario. Al gobierno solo le importa su impacto sobre las exportaciones y la recaudación de divisas, por eso lleva adelante este rescate de las patronales agrarias.

El paquete incluye nuevas líneas de créditos con tasas subsidiadas, la suspensión del pago anticipado del Impuesto a las Ganancias, la creación de un fondo rotatorio de 5 mil millones de pesos para pequeños y medianos productores (en el que participarán municipios, provincias, y cooperativas agropecuarias), y la derogación de una resolución del BCRA que aumenta el costo financiero a los productores de soja. Todo esto será otorgado a libro cerrado.

Los titulares de la Sociedad Rural y de la Federación Agraria se han mostrado conformes con las medidas, aunque criticaron su carácter “coyuntural”. La burguesía agraria pretende que estos beneficios económicos se conviertan en algo permanente y que más sectores del campo puedan favorecerse de ellos, a la vez que pugna por un dólar soja 3 y una eliminación de las retenciones.

La sequía está descalabrando la actividad agraria, y la economía argentina tomada de conjunto, profundizando su impasse. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la pérdida por la sequía, teniendo en cuenta el impacto de esta sobre la producción de trigo, soja y maíz, ya asciende a 10.400 millones de dólares. De persistir, esto podría provocar una caída neta del 2,2% del PBI. El 70% de las exportaciones equivale a la venta de productos primarios y manufacturas de origen agropecuario; como producto de la sequía, “la liquidación de divisas, solo de los complejos agrarios, se reduciría en más de 5 mil millones de dólares” (Ámbito, 1/2). Este fenómeno agudizará las contradicciones económicas del país, en momentos en los que el gobierno intenta cumplir con el programa del FMI y los productores retienen la cosecha a la espera de una devaluación.

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Asimismo, la sequía tiene efectos inflacionarios sobre los alimentos, cuyos precios han venido aumentando por encima de la media. Los campos no tienen pastura para que los animales se alimenten, lo que afecta, por ejemplo, a la producción lechera y ganadera; esta falta de alimentos, además, produjo que los productores vendieran forzosamente su hacienda. Esa venta forzosa atentará, a futuro, contra la oferta de alimentos, lo que acicateará la inflación. A su vez, la combinación entre la falta de agua y las altas temperaturas provocó la muerte de una cantidad considerable de animales, lo que también ha disminuido la cantidad de alimentos en el mercado. Según el Mercado Ganadero de Rosario (Rosgan) “actualmente hay 26 millones de cabezas de ganado bajo riesgo, solamente en bovinos” (IProfesional, 31/1). El precio de la carne ya se ha incrementado un 20% en enero, y se espera, en el corto plazo, otro aumento del 15%. Por otro lado, las economías vinculadas a la producción de yerba, arroz, frutas y verduras, etcétera, también se han visto afectadas.

El gobierno ha salido al rescate de las patronales agrarias, e ignora otros efectos sociales de la sequía. Y está desarrollando una política de destrucción del ambiente; por ejemplo, promueve el fracking, una técnica contaminante para extraer gas y petróleo que utiliza grandes cantidades de agua. En el gabinete del gobierno hay lobistas de los agrotóxicos, como Antonio Aracre, exCEO de Syngenta, quien fue recientemente designado como Jefe de Asesores de Alberto Fernández. Entretanto, el oficialismo aplica un ajuste contra los trabajadores; le puso un techo a las paritarias, viene implementando tarifazos, y ha avanzado en despidos en el Potenciar Trabajo.

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Fuente: Prensa Obrera

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